“Prohíbete lamentarte de la crisis y actúa, invéntate algo”. Entrevista a Leopoldo Abadía

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Leopoldo Abadia

El mediático Leopoldo Abadía al que ya hemos escuchado en este divertido y pedagógico vídeo, nos recuerda las causas y responsabilidades de la crisis económica actual en una entrevista en La Contra del diario La Vanguardia con ese lenguaje claro que le caracteriza.

Pero esta vez va más allá; no se trata de lamentarse sino de usar el sentido común, el optimismo, focalizar en lo básico y ser prudente. Es momento de actuar y ser emprendedores.

ENTREVISTA

Tengo 75 años. Nací en Zaragoza y vivo entre Barcelona y Sant Quirze Safaja. Soy doctor ingeniero industrial y he sido profesor del Iese y del Harvard Business School. Estoy casado y tengo 12 hijos (de 49 a 29 años) y 38 nietos. ¿Política? Libertad y decencia. Soy católico

¿Qué sabe de economía?
¿Yo? ¡Nada!

¿No? ¿Y por qué su blog tiene 2.030.000 visitas?
Una burrada, sí… Yo sólo explico ahí las cosas de la crisis económica que voy entendiendo… Y si no entiendo algo, no lo escribo. ¡Mi sorpresa ha sido descubrir cuánta gente lo agradece!

¿No nos han explicado bien esta crisis?
Para explicármela a mí mismo, para aclararme yo, escribí un documento de 10 páginas titulado Crisis 2007-2008 y se lo envié a dos amigos por internet, hace ahora un año…

De dos ¡a dos millones! en un año…
Ellos lo enviaron a otros, y estos a otros, y fue circulando, sin firma…, hasta que alguien lo rebotó un mes después a gente de mi propio despacho con este comentario: “No sabemos quién es el autor, pero por el estilo podría ser un joven estudiante universitario”. ¡Es el mejor piropo que he recibido!

Y decidió colgarlo en un blog propio.
Sí, y este verano me entrevistó un periodista de la agencia Efe…, y a partir de ese momento me han llamado de radios, teles…

Y le fichan Buenafuente y Susana Griso…, y le publican libro: La crisis ninja.
Lo de ninja lo leí en La Vanguardia:mis fuentes son los diarios, sólo relaciono datos y explico lo que voy entendiendo.

Recuérdeme a qué venía lo de ninja.
Viene de no income, no job, no assets (sin sueldo, sin trabajo, sin propiedades): el tipo de gente a la que los bancos estadounidenses empezaron a conceder créditos hipotecarios por más valor que el de la casa.

¿Por qué hicieron eso?
Con muchos ninja,los bancos incrementaban su volumen del negocio. Eso sí, con un riesgo: ¿y si el ninja dejaba de devolver el crédito…? ¡El batacazo estaba cantado!, ¿no?

Pues a nadie se lo pareció entonces.
Como el mercado inmobiliario crecía…, todos tranquilos. Mientras, los bancos, de tanto repartir créditos, se quedaban sin dinero. Y para conseguir más dinero, crearon paquetitos con esas hipotecas suyas y los sacaron a la venta en los mercados financieros.

¿Y quién dio dinero por ellos?
Bancos de todo el mundo, inversores de todo el mundo…, y quizá usted mismo mediante la inversión en algún fondo, aconsejado por el agente de su sucursal bancaria…

Bastante tengo yo con mi hipoteca…
Las agencias calificadoras bendecían esos paquetes…, cuando llevaban dentro esas hipotecas arriesgadas – subprime-,ruinosas…

Pues los ninja dejaron de devolverlas.
Eso es, en cuanto se desinfló algo el mercado inmobiliario y empezaron a ver que su casita dejaba de valer lo que esperaban…

Y ya tenemos el batacazo.
Que es mundial: todo el dinero está relacionado. Los bancos se asustan y dejan de prestar dinero. Y la economía se ralentiza.

Resuma esta crisis en una frase.
1.400 sinvergüenzas y 1.400.000 estúpidos.

¿A quién culpamos?
A los inventores de esas hipotecas. A los inventores de esos paquetitos (los mortgage backed securities:qué bien sonaba, ¿eh?). Y a todos los que fueron invirtiendo en ellos.

Esos son los estúpidos… ¿o codiciosos?
Da igual. Aquí ha habido muchos tontos…, ¡y algunos de esos tontos se las dan de muy listos en las portadas de los diarios!

¿Habría que extremar controles, no?
Bastaría con los controles regulares, pero siendo todos decentes y trabajando bien.

Ojalá, pero ya se ve que eso no sucede.
En la disyuntiva, prefiero tener libertad – pese a todos sus riesgos-a no tenerla.

Mientras llega la decencia, ¿qué hago yo para no caer en trampas financieras?
Fácil: no compres nada que no entiendas. Si no lo ves claro, si no lo entiendes, ¡aléjate!

Pero si llega Madoff y me promete que voy a ganar un pastón…
Lo de Madoff tiene mérito: montó otra de esas pirámides que tantas veces han caído, ¡que es obvio que un día se desmoronan…!

¿Qué haría usted con los Madoff?
A la cárcel. Pero, a causa de su edad, este acabará en su casa con una pulserita…

¿Dónde está el dinero que falta?
No está. Nos lo hemos comido entre todos.

Yo no.
¡Todos hemos estirado más el brazo que la manga, eh! ¿Habremos aprendido algo?

¿Debo ahorrar en vez de consumir?
Gaste lo que necesite…, ¡pero modere sus necesidades! Yo me lo he gastado todo en educar a mis hijos (ya han heredado, pues).

Si tengo unos ahorritos, ¿los muevo?
Yo no jugaría: los dejaría tranquilitos.

¿Es esta la peor crisis de la historia?
Lo es por esta razón: circula como la pólvora por todo el globo, al estar todo interconectado, al estar la economía globalizada.

¿Cuándo terminará esta crisis?
No crea a quien profetice fechas ni cifras del paro: especula. Nadie puede saber eso.

¿Qué puedo hacer yo para afrontarla?
Sé optimista, sin distraerte, y sé prudente.

Explíquese.
Optimismo: prohíbete lamentarte de la crisis y actúa: si no te dan trabajo, invéntalo. Distraerte es no focalizar energías en lo básico. Prudencia: analiza tus impulsos. Despidiendo a muchos empleados puedes errar…

¿Qué le diría al ministro Solbes?
¡Cuántos millones de euros del presupuesto distraídos en organismos de relleno…!

Pues Zapatero va a repartir más pasta.
Acabaremos pagándola entre todos, nosotros y nuestros hijos.

Vía: La Vanguardia
Web oficial: Leopoldo Abadía

 
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