Desmontando el mito de la multitarea

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A nadie se le escapa que actualmente, en nuestra sociedad, hay un sobre-estímulo de información constante. Esto genera la necesidad de saber, conocer y hacer mil tareas a la vez. Parece que algo como la atención no tiene la buena fama o la veneración de la que gozaba en antiguas tradiciones.

Nos hemos dejado arrastrar por la necesidad de hacer la comida a la vez que vemos la televisión, pensar las cosas que nos quedan por hacer y quien sabe si de paso, hablar por teléfono o internet con algún amigo. La cultura popular suele contener la sabiduría acumulada a lo largo de la historia de la humanidad y frases como “El que mucho abarca poco cobija” o “No se puede estar en misa y repicando” ya nos dan una lección acerca de lo difícil que es hacer dos tareas a la vez y hacerlas bien.

Ahora es la ciencia la que nos da un toque de atención en toda regla y nos advierte que, la multitarea no sólo es poco productivo si no que además es dañina para el cerebro.

David Meyer es un psicólogo de la Universidad de Michigan. En 1995 su hijo murió víctima de la distracción de un conductor, que se saltó un semáforo en rojo. La especialidad de Meyer era la atención; porque nos fijamos en una cosa en vez de en otra. La atención es la llave dorada de nuestra conciencia y probablemente algún día nos contará como recreamos el mundo dentro de nuestra mente.

Lo contrario a la atención, es la distracción, una condición patológica y que como Meyer descubrió en 1995, mata. David cree que la distracción crónica y a largo plazo es tan peligrosa como fumar tabaco. En particular, un mito realmente dañino es el de los beneficios y virtudes de la multitarea, algo que sobretodo la generación Google cree que les hace ganar tiempo y eficacia.

Las implicaciones sociales y de futuro de esta cultura de la multitarea, pueden ser muchas y no muy buenas. Mucha gente está perdiendo la capacidad de profundizar (ya sea en el mundo exterior o en si mismos) puesto que llegar al fondo de las cosas, requiere la capacidad de concentrarse en ellas durante un tiempo determinado. En consecuencia, los jóvenes cada vez leen menos libros y su cerebro tiene menos capacidad para asimilar información, lo cual al sistema le va muy bien, puesto que ya asimilan por nosotros la información que les interesa hacernos llegar.

Sin duda hay muchos interesados en la multitarea. Empresas como Google, Intel, IBM, Facebook, Myspace, Apple y por supuesto el televisor, ofrecen productos y servicios que si bien tienen una gran utilidad, generan la sensación de que con cuatro datos sobre algo o haciendo una simple búsqueda en internet, ya tenemos suficiente información. Esto nos hace olvidar que para conocer algo, hay que darle tiempo, observarlo y -efectivamente- prestarle atención.

En mi caso algo que ha hecho aumentar significativamente mi capacidad de concentración es la meditación. Ya comentamos anteriormente que una de las muchas virtudes de esta técnica milenaria, es que entrena la capacidad de enfocarse en algo.

Y a un nivel mucho mas personal, os puedo decir que vivo convencido que Atención y Amor, son dos sinónimos. Si amas algo, le prestas atención. Si le prestas atención a algo, en cierto modo lo amas. Si prestamos atención a todo lo que hacemos, curiosamente acabaremos viviendo en el presente en vez de perdernos en la gran distracción: La charla mental. Parece que todo encaja…

Via: Times Online

 
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26 Comentarios

  1. 1 - jReilly

    22 enero 2009 17:15

    Le mandaré el artículo de Times Online a más de uno que conozco… No había escuchado antes eso de la “generación google”. No puedo estar más de acuerdo con todo lo que dices, lo veo a diario en mi trabajo; la multitarea extrema además de generar estrés y la sensación frustrante de no profundizar lo suficiente en algo, perjudica la productividad.
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  2. 4 - Laura

    24 enero 2009 16:39

    No hubo mejor decisión en mi vida que dejar de depender del messenger y Facebook.
    Muy buen artículo :-)
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  3. 5 - N.

    10 septiembre 2009 15:30

    ¡Qué razón tienes! Yo me doy cuenta pero aún así estoy lejos de haberme librado de la incómoda “charla mental”. Pero bueno, sigo intentándolo. El yoga me ayuda bastante. Siempre después de practicar tengo la mente mucho más despejada. También he probado la meditación, pero me cuesta.
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  4. 6 - Roger Mercader

    10 septiembre 2009 16:06

    Hola N. Me alegro que el yoga te ayude en esa ardua tarea de dejar de onvertir la charla interna en el nucleo de nuestra existencia. Para empezar a meditar, quizás te pueda ir bien alguna meditación guiada. Te propongo, por ejemplo, esta que encontré en youtube. A mi me funcionó bastante bien!

    http://www.youtube.com/watch?v=-ii4dnR_gXM

    Muchos besos!! :)

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