El cuento de las dos vasijas y el mundo de hoy

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el cuento de las dos vasijas y el mundo de hoy

“Sólo si me siento valioso por ser como soy,
puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero”
Jorge Bucay

Nuestra sociedad es extremadamente cruel con las diferencias y exige un ideal estético y existencial inalcanzable para la mayoría, simplista, excluyente, equivocado y cruel, como vimos en el cínico chiste de “¿Se nos acaban las pilas?”.

Todos tenemos un lugar en el mundo y una misión de vida, aunque nos cueste verla y entenderla.

Este cuento anónimo hindú es la mayor lección que podemos aprender y nos deja una gran moraleja que es necesario aplicar a nivel colectivo:

Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros. Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final del camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido. Esto sucedía diariamente.

La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:

Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.

El aguador le contestó: “Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino”

Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.

El aguador le dijo entonces: “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza. Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

MORALEJA:

  • La uniformidad de la población es un absurdo
  • La tiranía de la estética nos ha hipnotizado hasta el punto de que España es el 2º país mundial en cirujía estética y las mujeres desperdiciamos nuestro talento y energía en batallas inútiles, caras y desgastadoras
  • El 95% de los bebés diagnosticados con sindrome de Down son abortados en España porque queremos “NIÑOS PERFECTOS”, sin grietas
  • Los discapacitados, y muchos capacitados, se perciben como vasijas estropeadas en una sociedad que valora el éxito material dentro de pautas muy marcadas

Definitivamente, los sinvergüenzas de Wall Street no son los únicos que han perdido el norte y estamos ante una crisis de conciencia general en la que todos tenemos que hacer nuestro propio examen de valores interior.

A partir de hoy empezamos una nueva serie titulada “La CAPACIDAD de las personas con discapacidad” con decenas de historias de personas discapacitadas o “imperfectas” a ojos de los demás, como la atípica modelo Debbie van der Putten, que con su ejemplo y coraje demuestran que las supuestas grietas pueden ayudar a construir un mundo mejor y que todos tenemos un asiento en este teatro.

La Vida es mucho más de lo que nos han contado.

Los que, aparentemente, no tenemos grietas por fuera podemos tomar buena nota de todos ellos.

Vía: La posada de Serenna
Foto: Galería Elsa A. Pérez

 
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6 Comentarios

  1. 1 - Mónica

    31 enero 2009 12:52

    Todo esto está muy bien. Yo quiero romper una lanza por las personas obesas. Yo tengo sobrepeso y en esta sociedad tan “tolerante” me siento discriminada. Si ya se juzga a una persona por su aspecto, cuando entra en juego el sobrepeso es brutal. Se da por hecho que una persona con sobrepeso es alguien que no controla sus impulsos y se pasa el día comiendo. Señores, hay muchos aspectos relacionados con el caso y en muchas ocasiones el problema no se soluciona con una dieta. Y si el problema es la cantidad de comida que se come, ¿qué? Me parece hipócrita que tendamos a ver a las personas obesas casi como criminales que se están jugando su salud por no “contenerse”. Poner la salud como excusa para discriminar me parece aberrante y eso es lo que se está haciendo. ¿Es que quienes viven con un nivel de vida por encima de sus posibilidades y endeudados hasta las cejas por no “contenerse” sus caprichos están mal vistos? Nooo. Esos están bien vistos y puestos como modelo de persona en esta sociedad cabeza abajo que tenemos.
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