PAZ Y CRIANZA: ¿dónde nace la violencia?

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día de la paz

“Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad”
Karl A. Menninger

Hoy es el Día Escolar de la No-violencia y la Paz que conmemora la muerte de Mahatma Gandhi el 30 de enero de 1948 y muchos colegios celebrarán actividades alrededor de estos valores.

Pero para cuando nuestros hijos llegan al colegio (entre los 3 y los 6 años oficialmente) las semillas de la empatía, de la comprensión y del respeto al otro ya han debido ser sembradas en el seno de la propia familia.

¿Es la crianza actual pacífica?

“El Homo sapiens es el primate más violento del planeta contra la hembra de su misma especie y contra sus propias crías”
James Prescott

La respuesta es tristemente NO, porque a las trágicas cifras de violencia física-visible contra los niños (del 16% al 63% según los países) que ocurren en el 90% de los casos dentro del propio núcleo familiar, hay que sumarle la violencia invisible-emocional fruto de una crianza de desapego: de pocos brazos, independencia precoz, dejar llorar a los bebés, separaciones tempranas de la madre, largas horas de guardería incluso a edades de gestación exógena (menos de 1 año) y sobre todo, primacía de la falacia del tiempo de calidad escaso.

“Debería llamarnos la atención que el recrudecimiento de la violencia en nuestra sociedad ha ido acompañado de un mayor alejamiento en la relación padres-hijos, el que se enseña desde la cuna misma, cuando dejamos a nuestros hijos llorar por la noche”
Criando con amor

Muchos niños modernos están hiper-estimulados con elementos externos y materiales, pero emocionalmente abandonados. De hecho 1 de cada 4 niños españoles se siente solo y algunos autores como Carlos González afirman que los “chavales de hoy son los que menos cariño reciben de toda la historia”.

¿Y cómo influye la crianza en un comportamiento agresivo o amoroso?

James Prescott, ex director del Instituto Nacional de la Salud y el Desarrollo Infantiles de EEUU, lleva años persiguiendo el origen neuronal de la violencia humana y explica que tras el nacimiento, con el cerebro en pleno desarrollo, las experiencias modelan aún más la arquitectura neuronal y la personalidad del adulto, y que la violencia está íntimamente relacionada con los circuitos cerebrales del placer.

Las bases fundamentales para el placer se adquieren a través del contacto físico y emocional con la madre, la primera fuente de amor. En esos primeros momentos se produce una asociación o disociación neuronal que quedará registrada en los circuitos que gestionan el bienestar y el dolor.

“Cuando no se toca y no se rodea de afecto a los niños, los sistemas cerebrales del placer no se desarrollan. La consecuencia de ello son unos individuos y una cultura basados en el egocentrismo, la violencia y el autoritarismo”
James Prescott

Prescott estudió las costumbres relativas al contacto madre-hijo de 49 tribus de todo el mundo y estas fueron las conclusiones: los grupos poco afectivos con sus niños, y con muy poco contacto piel a piel, presentaron altos niveles de violencia en la edad adulta. Sin embargo, la agresividad era casi nula entre los pueblos que mantienen un contacto muy estrecho con sus hijos.

Esto mismo lo corrobora Louis Cozolino, autor de “The neuroscience of human relationships” explicando que “cuando no hay mucho contacto o existe una falta de cuidados, es más probable que el cerebro desarrolle un sistema dirigido fundamentalmente por la adrenalina. Esto dará lugar a un tipo más violento, más agitado. Algo que tiene sentido desde un punto de vista evolutivo. Cuanto menos protegido esté un niño por sus padres, más agresivo tiene que ser para sobrevivir”.

La ecuación contraria es igualmente válida. En un entorno de afecto, contacto y amor se activan los circuitos neuronales de la serotonina, un neurotransmisor del bienestar.

Y esto es aplicable a todos los lugares del planeta, también a los padres occidentales modernos.

Foto de Maminia

Michel Odent, importantísimo obstetra francés, asegura que la primera hora después del nacimiento es clave para que la biología y la psique reciban una impronta básica contra la violencia por la descarga masiva de la hormona del amor (oxitocina), que se genera en el momento del parto. Ésta desencadena la respuesta maternal y favorece la creación de un fuerte lazo entre madre e hijo.

Y Eduardo Punset en el documental sobre cerebro del bebé demuestra los efectos neuronales de dejar llorar a los bebés con un exceso de cortisol perjudicial que el cuerpo no puede asimilar.


Videos tu.tv

Por tanto, ¿qué debemos hacer si queremos paz de verdad en nuestra sociedad?

  • Concebir a nuestros hijos con amor y responsabilidad
  • Tener embarazos conscientes, sin estrés, sin miedos y vinculándonos con el bebé porque está demostrando la importancia neonatal en la personalidad posterior
  • Acceder al parto como mujeres maduras y bien informadas sobre nuestra naturaleza y nuestra capacidad de parir y, si la salud nos acompaña, tener un parto lo más respetado posible. No formar parte voluntariamente del desastre de parir en el mundo
  • No permitir que separen a nuestro bebé después del parto sin una razón de peso
  • Ejercer de mamíferas con lactancia materna prolongada
  • Llevar a nuestros hijos en brazos sin complejos
  • Colechar si queremos
  • No dejarles llorar
  • Respetar el ritmo evolutivo de los bebés en todos los aspectos, sin acelerar ni forzar
  • Criar con vínculo y contacto físico
  • Dejar que nuestros niños sean niños y vivan su etapa de dependencia cubriendo totalmente sus necesidades físicas, emocionales y espirituales, de día y de noche para que algún día alcancen la independencia sana por maduración personal
  • Dejar el bebé al cuidado de mínimo otra persona adulta (“se necesita una aldea para cuidar un niño”) en nuestras ausencias para trabajar u otras tareas
  • Dedicar tiempo a nuestros hijos en CANTIDAD y de calidad
  • Tener siempre presente que los primeros años de vida de nuestros hijos influyen pero no determinan, si no podemos cumplir los anteriores requisitos, nunca es tarde para subirnos al tren de la crianza natural

“La transformación de una cultura violenta en una de paz comienza por el individuo que en la infancia es colocado en un camino de aceptación en vez de en otro de rechazo”.
James Prescott

Si los padres hacemos nuestros deberes y sembramos la paz en nuestros hijos, la escuela solo tendrá que regarla, pero poco germinará en una tierra yerma.

Somos mamíferos, no podemos criar como reptiles sin sufrir las consecuencias.

Otra crianza y otro mundo es posible

Más información: La química del amor
Más información: La importancia de la fase de brazos
Más información: Crianza, violencias invisibles y adicciones
Más información: The origins of peace and violence y El placer corporal y el origen de la violencia

 
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62 Comentarios

  1. 1 - jReilly

    30 enero 2009 09:49

    Hola, acabo de mandar el post a alguna amiga mía futura mamá a la que ya le han tentado con el Estivill de los co… Yo estoy convencido de que la manera en que tratamos y criamos a nuestros hijos tendrá que ver en la perpetuidad o desaparición de muchos problemas de nuestra sociedad, como la violencia.
    Oye, nombras a un tal James Prescott, ¿tienes algún libro de él que recomendar?.
    Responder
  2. 3 - Karolus

    30 enero 2009 14:14

    QUE BUEN POST! Para mí, una gran sintesís, te felicito. No hay peor castigo que la indiferencia sumada a la ignorancia. Y eso es lo que muchos niños reciben hoy en día: una educación y trato basados en el desconocimiento profundo de su propia naturaleza, y un total desapego de algunos padres hacia ellos. Voto por el cambio.
    Y por pasar de los reptiles…
    Responder
  3. 4 - Rocío

    30 enero 2009 16:45

    Estoy convencida que la base de una sociedad en PAZ nace desde la cuna. El cariño y la educación con que criemos a nuestros hijos hará que este mundo sea mejor.

    Dediquémosles más tiempo por que ellos se lo merecen!

    Un abrazo.

    P.D.: Una vez más haré referencia de este blog en el mío, sois mis maestros ;) ¡¡FELIZ DÍA!!

    Responder
  4. 5 - chose

    3 febrero 2009 23:23

    !!Impresionante síntesis!!! muchas gracias por, una vez más, iluminarnos y mostrarnos que es necesario cambiar el mundo empezando por el principio.
    Empiezo a pensar que otro mundo de verdad es posible.
    Responder
  5. 6 - salvador pedraza

    4 mayo 2009 03:35

    importante el contacto fisico fuente rica en emociones y placer , una necesidad universal y basica que pasamos por alto.
    Responder
  6. 7 - leonardo inchiostro

    4 julio 2009 00:22

    se sin iniguna duda que la famlia es la unidad social mas importante de la tierra, aquellas familias que esten bajos los lazos del matrimonio tendran mas oportunidad de fortalecer sus vinculos amorosos. el matrimonio debe ser entre el homre y la mujer si estos se aman y respetan mutuamente tendran mas oportunidades de progresar como familia, el amor que se tengan sera de gran ejemplo para los hijos les servira como base para que en un futuro formen su propia familia
    Responder
  7. 10 - Can-Men

    11 octubre 2010 00:15

    Adjunto un estudio de una universidad de EEUU con resultados en la línea de lo expuesto en el artículo:

    “las raíces del funcionamiento moral se forman en los primeros años de vida, durante la infancia, y dependen de la CALIDAD AFECTIVA de la familia y del apoyo que reciban los niños por parte de su comunidad”

    “Los niños en edad preescolar son más empáticos, compasivos y cooperativos si a lo largo de su corta vida han recibido CARIÑO EN FORMA DE CONTACTO FÍSICO FRECUENTE; si han sido amamantados durante bastante tiempo, si han dormido con sus padres o si se les ha animado a que jueguen libremente con otros niños”

    Responder
  8. 14 - Can-Men

    24 enero 2012 19:59

    cita sobre este tema en una entrevista a la bióloga Mª Jesús Blazquez

    Prescott nos aporta claves importantes como resultado de sus investigaciones sobre el origen de la violencia y dice: ‘La amenaza para la paz mundial viene de aquellas naciones que tienen los mayores ambientes de carencia para sus hijos, son más represivas con la afección sexual y la sexualidad femenina’. W. Reich ya decía que: ‘La civilización comenzará el día en que la preocupación por el bienestar de los recién nacidos prevalezca sobre cualquier otra consideración’. Claudio Naranjo nos recuerda que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación y dice: ‘Todos los males, problemas emocionales, neurosis, provienen de una frustración de nuestra necesidad de amor en la niñez, y este hecho nos ha desconectado del Ser’. Th. Verny dice que la primera escuela es el vientre materno. Igual ya es tarde cuando llegan al instituto, sin embargo hay que intentarlo…”.

    http://www.theecologist.net/files/articulos/48_art1.asp

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  9. 15 - Can-Men

    27 febrero 2012 02:11

    Un nuevo estudio científico demuestra que el estilo de crianza tiene una influencia directa en las estructuras cerebrales que han convertido a los humanos en lo que somos. La crianza corporal, el apego, el cariño durante la infancia, la presencia materna constante, la atención de las demandas – siempre justificadas – de los bebés se traduce en modificaciones en estructuras cerebrales como el hipocampo.

    http://www.sermamas.es/infancia/crianza-y-cerebro/

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