El pasado otoño y, ante la alarma general sobre la capacidad de las entidades financieras para responder de los depósitos de sus clientes, el Gobierno decidió garantizar los depósitos bancarios hasta 100.000 Euros por titular, incrementando el importe de los diversos fondos de garantía de depósitos.
Consecuencias reales de esta decisión:
- Clientes que se llevan dinero a otras entidades por importe de 100.000 Euros máximo en cada una, diversificando su inversión, pero sin preguntarse lo que decía Leopoldo Abadía: ¿Me puedo fiar?
- Entidades bancarias solventes, que han tenido criterios de prudencia en los momentos de euforia, y que ven como pierden depósitos de sus clientes sólo porque el vecino ofrece más interés
- Entidades bancarias con más riesgo, que se lanzan a la captura de nuevos depósitos ofreciendo mayor tipo de interés, sabiendo que papá Estado responderá en caso de mala gestión. ¿Es hipocresía o no?
- Sensación de protección para el especulador: cambia el dinero de entidad sin preguntarse los riesgos y sabiendo que el Estado responderá.
- Distorsión real del mercado: el Euribor está bajo y hay ofertas a plazo fijo muy superiores en tipo de interés: ¿Qué necesidad tiene una entidad financiera de pagar un tipo de interés más alto si puede tener ese mismo dinero en el mercado interbancario a un tipo de interés más bajo? ¿Qué esconden estas políticas tan agresivas de captación de depósitos? ¿Quieren posicionarse entre futuras fusiones alardeando del volumen de depósitos que tienen y negociar con ventaja con ese volumen?
Me parece lamentable que se haya acudido en rescate de entidades financieras que a estas alturas lo estarían pasando mal, pero ha sido por su mala gestión, no creo que deba ser el dinero de todos el que la enjuague. Si hay este apoyo, los gestores de las entidades financieras en dificultades no van a tener la sensación de haberse equivocado.
Cualquier autónomo que tiene que cerrar su negocio observa impotente como no recibe ayuda de nadie. ¿Por qué ha de ser diferente con las entidades financieras?
En otros casos recientes se ha usado el mecanismo de intervenir la entidad en dificultades, pero en la situación actual no se cambian ni cesan directivos ni gestores, por lo que las decisiones siguen estando en las mismas manos. Desolador.
Creo que cada cual debe sacar sus propias conclusiones.
Otros artículos del autor: Mayber













31 enero 2009 18:04
1 febrero 2009 15:11