Médicos contra la campaña de la vacuna del virus del papiloma humano (2/5)

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Las críticas a la vacunación sistemática de las niñas con la vacuna del papiloma humano no parten sólo de asociaciones de ciudadanos como esta presentación, ni de médicos alternativos, o “esos radicales anti-vacunalistas”.

Muchos médicos alopáticos desde dentro del Sistema también han alzado la voz contra las prisas y la realización de la campaña. La asociación científica Centre d”Anàlisis i Programes Sanitaris (CAPS) ha recogido en una campaña en Internet más de 8.000 firmas, con una gran representación de la profesión médica, para pedir al Ministerio de Sanidad y Consumo una moratoria en la aplicación de esta vacuna. Los motivos son estos:

  • Los ensayos han sido cortos
  • Efectividad no demostrada
  • Ausencia de suficiente evidencia científica
  • La enfermedad presenta una baja incidencia. En España, la mortalidad por cáncer de cuello de útero es de menos de dos mujeres por cada cien mil.
  • Alto precio que no justifica una inversión de tal magnitud
  • Descarada campaña de publicidad exagerando el riesgo
  • El cáncer de cuello de útero está asociado a la falta de higiene y a la pobreza. El país que muestra la mayor incidencia es Haití, el más pobre del mundo.

De momento, no les han hecho caso, pero estos son los argumentos de algunos de los críticos, catedráticos de Medicina e investigadores, en un artículo titulado: “Razones para no decidir con prisas“en El País.

Recientemente, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha dado luz verde a la inclusión en el calendario vacunal en España, con cargo al sistema sanitario público, de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH). Esta decisión se ha tomado a pesar del alto precio de las dosis y de las dudas más que razonables sobre su eventual capacidad y eficiencia para prevenir un número sanitariamente relevante de muertes por cáncer de cérvix en mujeres españolas comparado con las actuales prácticas preventivas.

Si la vacuna se aplicara a partir del año que viene supondría sólo en costos de compra del producto (464,58 euros por persona) -sin tener en cuenta el aparato logístico que deberá desarrollarse ex novo para alcanzar una cobertura significativa en cada cohorte de niñas- en torno a unos 125 millones de euros anuales. Para cuando se empiecen a prevenir los primeros casos de cáncer de cuello uterino, dentro de al menos 30 años, el SNS se habrá gastado unos 4.000 millones de euros.

Prevenir una sola muerte por cáncer de cérvix entonces habrá costado al SNS ocho millones de euros, sin ahorrar un solo euro en el dispositivo actual de detección precoz por citología y tratamiento, pues se recomienda seguir desarrollando estas prácticas aun en poblaciones vacunadas.

Lo abultado de las cifras arroja serias dudas sobre el coste oportunidad de la medida. Con esta cuantiosa inversión, ¿cuántas otras iniciativas en prevención o atención sanitaria se podrían hacer y no se harán? ¿Qué se dejará de hacer de lo que ya se hace, para nivelar los presupuestos?

Los altísimos costes de la vacunación, atacan a la sostenibilidad financiera no sólo del calendario vacunal español, sino de todo el sistema de servicios de salud publica. Sin embargo, el coste no es el único problema grave: la vacuna del VPH ha sido promocionada ante la opinión pública, los sanitarios y los decisores políticos como una vacuna eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino y el sufrimiento que acarrea en las mujeres, cuando esto no es cierto. Sencillamente, esta evidencia científica aún no existe.

Los ensayos sobre la vacuna no han podido ver su efecto en la prevención del cáncer, ya que éste tarda mucho en desarrollarse; además, hay posibilidades reales, comprobadas, de cortar el proceso antes de que el cáncer se desarrolle, tanto mediante la inmunidad natural como con el cribado de lesiones precancerosas y su tratamiento. El ensayo que más tiempo de seguimiento ha tenido hasta ahora ha sido de seis años (y es un ensayo de fase II) y el ensayo en fase III con mayor seguimiento hasta ahora tiene tan sólo tres años. Dado que el cáncer que se pretende prevenir tarda 30, 50 o más años en desarrollarse, la brevedad de los ensayos es obvia. Por tanto, hará falta aún bastante tiempo para ver si las personas vacunadas en los ensayos clínicos desarrollan o no menos cánceres que las no vacunadas. En países como España, con una incidencia del problema tan baja, esperar debería ser la conducta lógica.

Ciertamente, con la información disponible es razonable esperar que la vacuna acabe demostrando dentro de años que previene algunos cánceres de cuello uterino. Sin embargo, hay que tener en cuenta los siguientes otros factores: la historia natural de la enfermedad (de evolución lenta), la efectividad de los programas de cribado (alta si el sistema cumple con sus obligaciones), que la vacuna no es efectiva contra todos los serotipos cancerígenos y que España es un país con baja incidencia de cáncer de cérvix. Por todo ello, es probable que en nuestro país el número de cánceres prevenidos no será muy grande.

También se han planteado objeciones razonables relacionadas con la duración de inmunogenicidad -aún no se sabe si serán necesarias dosis de recuerdo o no-, y sobre el comportamiento de los serotipos no incluidos en la vacuna, que quizá ocupen el nicho ecológico de los ahora incluidos. Hay ejemplos recientes de las consecuencias del uso de la vacuna neumocócica sobre la aparición de serotipos no cubiertos con la vacuna que son multirresistentes a los antibióticos y que causan enfermedad neumocócica invasiva.

Ante esta situación de utilidad aún no demostrada, altos costes para el SNS y prevalencia baja, la decisión más racional sería, y es, esperar a que se acumule más evidencia científica.

¿Cómo podemos explicarnos que el SNS no tome la decisión más racional posible cuando se trata de defender el bien público? Obviamente, la industria farmacéutica y especialmente las compañías promotoras llevan años desarrollando estrategias de cooptación y creación de un clima de opinión favorable, exagerando riesgos con el fin de convencernos, primero, de que existía un problema, y de que luego, ellos precisamente tenían la solución.

Las estrategias de disease mongering -invención o exageración de enfermedades para introducir luego un producto farmacéutico- han sido criticadas duramente y con toda razón desde la deontología publicitaria, por el abuso de la buena fe y de la aspiración a no sufrir enfermedades que naturalmente tiene la población y los políticos, a menudo, legos en cuestiones sanitarias. El caso que nos ocupa supone la consideración novedosa, muy grave, de que toda infección por VPH es una enfermedad a prevenir, lo que es falso, y, además, con el énfasis, sin duda interesado en la (no demostrada) prevención del cáncer de cérvix en España.

La industria farmacéutica tiene legítimos intereses financieros, pero no todos ni siempre están en sintonía con las necesidades de salud de la población. El escándalo reciente de la terapia hormonal sustitutoria, y la evidencia de que la industria escondió a la opinión pública durante 30 años graves efectos secundarios del tratamiento de una enfermedad previamente inventada, no coloca a este sector en una situación de gran credibilidad pública como garante de nuestra salud.

Por todo lo anterior, los firmantes de este texto pedimos al Ministerio de Sanidad y Consumo y a las consejerías de Salud de las comunidades autónomas una moratoria en la aplicación de la vacuna del VPH. Nadie ha justificado que haya prisa para la aplicación de este nuevo programa; por ello, solicitamos abrir un periodo de reflexión, de seguimiento de los efectos de la vacuna en poblaciones reales y de realización de estudios para conocer el coste-efectividad a medida que haya nuevos datos. Todo ello permitirá solventar las dudas razonables que existen sobre la idoneidad de este programa de vacunación para España.

Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de Salud Pública Universidad de Alicante, Director del Journal of Epidemiology and Community Health. Soledad Márquez Calderón, investigadora, Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud, Sevilla. Beatriz González López-Valcárcel, catedrática de Economía Aplicada Universidad de las Palmas de Gran Canaria. Lucía Artazcoz, investigadora, Centro de Análisis y Programas Sanitarios. Leonor Taboada, periodista Directora de Mujeres y Salud. Ildefonso Hernandez-Aguado, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad Miguel Hernández. Miquel Porta, catedrático de Salud Pública, Instituto Municipal de Investigación Médica y Universidad Autónoma de Barcelona

En El Blog Alternativo: Vacuna del Virus del Papiloma Humano
En Discovery Salud: El sinsentido de la vacuna del VPH y El prestigio del premio Nobel de Medicina en entredicho
En El dedo en la llaga: Vacunas, la hora de la verdad (capítulo 18)
En El dedo en la llaga: Cómo se inventan enfermedades

 
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7 Comentarios

  1. 3 - Godofredo Arauzo

    11 septiembre 2011 17:37

    CARTA ABIERTA AL MINISTRO DE SALUD DE PERÜ

    Huancayo Perú 10 de Setiembre del 2011

    Señor Ministro de Salud de Perú
    Lima
    ASUNTO: SOLICITO MORATORIA DE LA VACUNA CONTRA EL PVH POR NO ESTAR COMPROBADO MÉDICA NI CIENTÍFICAMENTE QUE PREVIENE EL CARCINOMA DEL CUELLO UTERINO; RECIÉN SE COMPROBARÁ ENTRE EL 2025-2030.
    De mi mayor consideración:
    Me dirijo a Ud.. para hacer de conocimiento que EsSalud de Huancayo, La Libertad, Arequipa, Sabogal, Rebagliati y Almenara han iniciado la vacunación contra el papiloma virus humano (PVH) dice en su propaganda porque es el que causa el carcinoma del cuello uterino (CCU). Existen varios factores sospechosos que favorecen la aparición del CCU entre ellos el PVH; pero este virus no reúne el postulado de Koch para considerarlo como agente etiológico del CCU, como EsSalud y los fabricantes están promocionando en forma masiva. Esta vacuna está elaborada a partir de un virus de laboratorio; no tienen ningún estudio de toxicidad, se ha investigado en 11,000 y en solamente 5 años. Dicen que investigaron por métodos indirectos, hacer por métodos directos no era realista ni ético (Harper 2008). La vacuna fue autorizada por la FDA para su comercialización en sólo 6 meses y en España en 9 meses, cuando este plazo dura 3 años; antes de la autorización del Gardasil se probó en solamente 1,200 mujeres, se niegan las compañías que venden las vacunas a proporcionar datos sobre los dineros invertidos en la propaganda (Medicina Sistemática 11-2010). La vacuna fue autorizada para ser utilizada sólo en jóvenes que no habían iniciado sus relaciones sexuales pero están vacunando a mujeres de hasta los 45.años;. existen evidencias que sí se vacunan a mujeres infectadas con el PVH, se incrementaría el CCU en un 44.6 % ( Jara M 2010); el ensayo clínico fase II no ha sido publicado (Laurel AC 2009); la vacunación no está justificada, es un gran negocio (Red Científica 2009) y existe una descarada campaña publicitaria exagerando el riesgo (Cam-Men 2009); en España por investigaciones han determinado que prevenir un carcinoma del cuello uterino originado por el PVH, costaría 8 millones de euros lo que estadísticamente es inaceptable. Además la World Association for Cancer Research (WACR) dice a la letra que médica ni científicamente está demostrado que sea eficaz y en Europa se han formado dos asociaciones uno de cerca de15,000 investigadores de primera línea que se dedican al cáncer y otra asociación de familiares afectadas por la vacuna quienes solicitan una moratoria, hasta que se determine su eficacia, que será recién el 2025-2030. En USA se ha formado un grupo “ La verdad sobre el gardasil”de madres que piden que prohiban la mal llamada vacuna contra el carcinoma del cuello uterino a la que acusan de haber arruinado la vida de sus hijas e incluso en algunos casos de haberlas asesinado. La vacuna contra el PVH ni es eficaz, ni segura, ni previenen el cáncer del cuello uterino ). .
    Según VAERS (siglas en inglés), Sistema de Reporte de Reacciones Adversas Provocadas por las Vacunas del gobierno de estados unidos, hasta la fecha solamente en USA se han producido 81 muertes y más de 20,000 reacciones adversas; de ellas entre el 6 % al 10 % eran graves y sólo se reportan el 1 % al 10%; extrapolando estoa datos entonces se han producido cerca de 200,000 reacciones adversas y 810 muertes ( VAERS Report 2009) En la India se suspendió la vacunación porque ocasionó 6 muertes (Dempeus 2010); después de la vacunación se presentaron dos muertes en Austria y uno en Alemania (Supositorio 2010); en Valencia una niña tuvo convulsiones después de la vacuna y actualmente permanece en silla de ruedas; otra adolescente de16 años después de vacunarse parece una persona de 50 años (Serra MJ 2009); en USA en Febrero del 2009 se presentaron 638 efectos adversos graves: 544 convulsiones, 34 trombosis, 9 paros cardíacos y 51 alopecias (Lleida 2009); después de la inyección se produjeron 28 abortos (GineBlog 2009); 35 niñas sufrieron reacciones graves, dos siguen hospitalizadas (elPeriodico.Com 2009); en Balear una niña sufrió 14 convulsiones por día después de la vacunación (diariodemallorca.es 2009); científicos de España, Alemania y Canadá exigen la moratoria de la vacuna hasta obtener pruebas sólidas de la seguridad y eficiencia (Lajornada 2009); su eficacia se determinará recién el 2025-2030 (cherada 2010); las vacunaciones son injustificadas y son un gran negocio ( Red Científica 2009) y el costo es elevado $ 1000 las 3 dosis.
    El Dr. Bernat Soria Ministro de Sanidad de España expresa: “faltan estudios, sobran evidencias de sus efectos adversos y agota el presupuesto de salud pública”; el Dr. Carlos Alberto Dardet Catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante, España y Director del Journal of Epidemiología and Community Health asegura que la vacuna contra el PVH es: Fraude?, Estafa?, Robo?; es el marketing del miedo; el investigador Juan Servas dice que es una tomadura de pelo a la salud de las mujeres.:
    La industria farmacéutica introdujo medicamentos dañinos a la salud: el etilestilbestrol que se usó entre las décadas del 40 al 70 en mujeres, especialmente embarazadas; se prohibió su uso porque se comprobó que originaba el carcinoma de células claras en la vagina de las mujeres y alteraciones morfológicas en el árbol genitourinario; los estrógenos que favorecía el carcinoma de mama; gracias a la investigación de la Women Health Iniciative (WHI) se suspendió su uso; la thalidomina, el edulcorante aspartamo y últimamente el uso masivo y obligatorio innecesario de la vacuna contra la gripe A en complicidad con la OMS (Forcades 2009). Entre el 2000-2003 la casi totalidad de las compañías farmacéuticas de USA pasaron por los tribunales acusados de prácticas fraudulentas y obligadas a pagar más de 2.2 billones de dólares; 4 de ellas reconocieron su responsabilidad por actuaciones criminales (http://www.scribd.com/doc/20359792/CRIMENES-FARMACEUTICOS-TERESA-FORCADES) .
    Por las razones invocadas solicito a su despacho, Señor Ministro, emitir una resolución declarando moratoria de la vacuna contra el papiloma virus humano, hasta que se determine su eficacia que será recién entre el 2025-2030; nuestras compatriotas no sean conejillo de indias de las transnacionales y el estado no dilapide sus magros recursos en una vacuna incierta, en etapa de experimentación y no comprobado su eficacia médica ni científica.
    Atentamente
    Dr. Godofredo Arauzo
    Email.godo.ara@gmail.com
    Tel : 05164252052

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