14 principios de vida de Thich Naht Hanh (1/2)

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Detrás de este nombre impronunciable se esconde un gran sabio y uno de los maestros zen vivos más importantes. Thich Nhat Hanh nació en Vietnam en 1926, es monje budista desde hace más de cuatro décadas, activista por la Paz y nominado por ello para el Premio Nobel. Vive en Francia desde 1972 en una una comunidad de enseñanza budista, Plum Village, que está cerca de Burdeos aunque él viaja constantemente por el mundo dando conferencias y ayudando a los refugiados

Entre sus enseñanzas destaca la necesidad de transmitir a la acción cotidiana y social una intención profunda de amor surgida desde una atención consciente.

Estos son sus 14 principios para la Vida que tratan temas como estar abierto de mente, la compasión, los objetivos en la vida, las palabras que salen de nuestra boca, el cuidado de nuestro cuerpo o la responsabilidad sexual.

Son 14 preceptos muy valiosos a tener en cuenta que él mismo reconoce que no los cumple todos a la perfección pero que nos deben servir de meta e ideal a seguir porque “ninguna palabra puede reemplazar a la práctica sólo la práctica puede hacer a las palabras”.

Y en este vídeo podemos escucharle recordándonos la importancia de la respiración consciente y el aquí ahora.

LOS 14 PRINCIPIOS DE VIDA

1. No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso las budistas. Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta.

2. No creas que el conocimiento que tienes ahora es absoluto, inmutable. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de tus puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en y no en el conocimiento conceptual. Preparate para aprender a través de todo, a observar en tí mismo y en el mundo en todo momento.

3. No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y a la estrechez.

4. No evites el contacto ni cierres tus ojos al sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida y del mundo. Encuentra maneras de estar con aquellos que sufren por todos los medios. Incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes y sonido. Por tales medios despierta en ti mismo y en los demás la realidad del sufrimiento en el mundo.

5. No acumules riquezas mientras millones están hambrientos. No tomes como objetivo de tu vida la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con los que estén en necesidad.

6. No mantengas ira u odio. Tan pronto como surjan la ira o el odio practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira u odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.

7. No te pierdas en la dispersión ni en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y de la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.

8. No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.

9. No digas cosas falsas por interés personal o para impresionar a los demás. No pronuncies palabras que causen desviación u odio. No difundas noticias que no sabes que no son ciertas. No critiques ni condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aún cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.

10. No uses a la comunidad budista para ganancia o provecho personal, no transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.

11. No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás su oportunidad de vivir. Elige una vocación que te ayude a realizar tu ideal de compasión.

12. No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.

13. No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.

14. No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo simplemente como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé consciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al que estás trayendo nuevos seres.

Sitio oficial: Thich Nhat Hanh y Wikipedia
Vía: La Gran Hermandad Blanca

 
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15 Comentarios

  1. 1 - rafa

    24 abril 2009 08:29

    sabias palabras las de este hombre. pero si le pondria un pero, (suponiendo que la traduccion sea correcta) de sus principios. al igual q los mandamientos son principios de negacion. “no”. deberian ser principios de afirmacion, positivos. solo es un matiz pero importante a mi entender
    Responder
  2. 2 - delokos

    26 abril 2009 12:49

    Es un poco largo, pero voy a dejar otra traducción tal y como la expresa Thây, que no es en sentido negativo:
    1. Conscientes del sufrimiento causado por el fanatismo y la intolerancia, estamos decididos a no idolatrar o atarnos a ninguna doctrina, teoría, o ideología, ni siquiera las budistas. Las enseñanzas budistas son guías que nos ayudan en el aprendizaje de observar con profundidad y en el desarrollo del entendimiento y la compasión. No son doctrinas por las que haya que pelear, matar o morir.
    2. Conscientes del sufrimiento causado por el apego a puntos de vista y a percepciones equivocadas, estamos decididos a evitar tener una mente estrecha y a no aferrarnos a los puntos de vista actuales. Aprenderemos y practicaremos el desapego a puntos de vista para estar abiertos a los conocimientos y experiencias de los demás. Somos conscientes de que el conocimiento que poseemos actualmente no es inmutable ni una verdad absoluta. La verdad se encuentra en la vida, y observaremos en cada el momento la vida en nuestro interior y alrededor nuestro, preparados a aprender durante toda la vida.
    3. Conscientes del sufrimiento que causamos al imponer nuestros puntos de vista a los demás, nos comprometemos a no obligar a otros, ni siquiera a nuestros hijos, y por ningún método-como el uso de autoridad, amenazas, dinero, propaganda o adoctrinamiento-a adoptar nuestros puntos de vista. Respetaremos el derecho de los demás a ser diferentes y a escoger qué creer y decidir. Sin embargo, ayudaremos a los demás a renunciar al fanatismo y estrechez mental a través del diálogo compasivo.
    4. Conscientes de que el observar con profundidad a la naturaleza de sufrimiento nos puede ayudar a desarrollar compasión y a encontrar salidas del sufrimiento, estamos decididos a no evitar o cerrar nuestros ojos al sufrimiento. Nos comprometemos a encontrar formas, incluyendo el contacto personal, las imágenes y sonidos, para estar con los que sufren, de manera de compenetrarnos con su situación y ayudarles a transformar su sufrimiento en compasión, paz y alegría.
    5. Conscientes de que la verdadera felicidad está arraigada en la paz, entereza, libertad y compasión, y no en la riqueza o fama, estamos decididos a no tomar como meta de nuestras vidas la fama, lucro, riquezas o placeres sensuales, ni a acumular riqueza mientras millones están hambrientos y moribundos. Nos comprometemos a vivir con sencillez, compartiendo nuestro tiempo, energía y recursos materiales con esos necesitados. Practicaremos el consumo atento, desechando el alcohol, las drogas o cualquier otro producto que introduzca toxinas en nuestro cuerpo y consciencia, así como en el cuerpo y consciencia colectivos.
    6. Conscientes de que el enojo bloquea la comunicación y crea sufrimiento, estamos decididos a encargamos de la energía del enojo cuando surja y a reconocer y transformar las semillas del enojo que yacen en lo profundo de nuestra consciencia. Cuando surja el enojo, estamos decididos a no hacer o decir nada, sino a practicar la respiración atenta o el caminar atento y a reconocer, abrazar y observar profundamente a nuestra enojo. Aprenderemos a mirar con los ojos de la compasión en aquellos que pensamos son la causa de nuestra enojo.
    7. Conscientes de que la vida está disponible sólo en el momento presente y de que es posible vivir con felicidad en el aquí y el ahora, nos comprometemos a entrenarnos a vivir con profundidad cada momento de la vida diaria. Intentaremos no perdernos en la dispersión o ser arrastrados por los remordimientos sobre el pasado, las preocupaciones acerca del futuro, o los anhelos, enojos o celos del presente. Practicaremos la respiración atenta para regresar a lo que ocurre en el momento presente. Estamos decididos a aprender el arte del vivir con atención, haciendo contacto con los elementos maravillosos, refrescantes y curativos que están dentro y alrededor nuestro, y alimentando nuestras semillas de alegría, paz, amor y comprensión, facilitando así el trabajo de transformación y curación en nuestra consciencia.
    8. Conscientes de que la falta de comunicación siempre trae desunión y sufrimiento, nos comprometemos a entrenarnos en la práctica de escuchar con compasión y hablar con amor. Aprenderemos a escuchar profundamente sin juzgar o reaccionar y nos abstendremos de pronunciar palabras que puedan crear discordia o división en la comunidad. Haremos todo lo posible por mantener las comunicaciones abiertas, así como por reconciliar y solucionar todos los conflictos, por pequeños que sean.
    9. Conscientes de que las palabras pueden crear sufrimiento o felicidad, nos comprometemos a aprender a hablar veraz y constructivamente, usando sólo palabras que inspiran esperanza y confianza. Estamos decididos a no decir falsedades por interés personal o para impresionar a la gente, ni a pronunciar palabras que puedan causar división u odio. No propagaremos noticias cuya certeza no nos conste ni criticaremos o condenaremos cosas de las que no estamos seguros. Haremos lo mejor que se puede para expresarnos públicamente acerca de situaciones de injusticia, aunque esto amenace nuestra seguridad.
    10. Conscientes de que la esencia y meta de una Sangha son la práctica del entendimiento y de la compasión, estamos decididos a no usar a la comunidad budista para ganancia o lucro personal o a transformar a nuestra comunidad en un instrumento político. Una comunidad espiritual, sin embargo, debe tomar una posición clara en contra de la opresión y la injusticia y debe esforzarse en cambiar la situación, sin tomar partido.
    11. Conscientes de la enorme violencia e injusticia a que han sido sometidos nuestro ambiente y sociedad, nos comprometemos a no vivir de una profesión dañina para humanos y naturaleza. Haremos lo mejor que se puede para elegir una forma de sustento que nos ayude a realizar nuestro ideal de entendimiento y compasión. Conscientes de las realidades globales económicas, políticas y sociales, nos comportaremos responsablemente como consumidores y ciudadanos, no invirtiendo en compañías que privan a otros de su oportunidad de vivir.
    12. Conscientes de que mucho sufrimiento es causado por guerras y conflictos, estamos decididos a cultivar lo no-violencia, el entendimiento y la compasión en nuestra vida diaria, a promover la educación sobre la paz, la mediación consciente y reconciliación, dentro de las familias, comunidades, naciones y el mundo. Estamos decididos a no matar ni dejar que otros maten. Nos empeñaremos en observar con profundidad en nuestra Sangha, para descubrir formas mejores de proteger la vida y prevenir la guerra.
    13. Conscientes del sufrimiento causado por la explotación, la injusticia social, los robos y la opresión, nos comprometemos a cultivar el amor compasivo y a aprender formas para trabajar por el bienestar de gente, animales, plantas y minerales. Practicaremos la generosidad compartiendo nuestro tiempo, energía y recursos materiales con los necesitados. Nos comprometemos a no robar ni poseer nada que debería pertenecer a otros. Respetaremos la propiedad ajena, pero no permitiremos que nadie saque provecho del sufrimiento humano o del sufrimiento de otros seres.
    14. (Para los laicos): Conscientes de que las relaciones sexuales motivadas por el deseo no puede disipar el sentimiento de soledad sino que crean más sufrimiento, frustración y aislamiento, estamos decididos a no involucramos en relaciones sexuales sin entendimiento mutuo, amor y un compromiso a largo plazo. En las relaciones sexuales, debemos darnos cuenta del sufrimiento futuro que podamos estar causando. Sabemos que para preservar la felicidad nuestra y ajena, debemos respetar los derechos y compromisos de nosotros mismos y de los demás. Haremos todo lo posible para proteger a los niños del abuso sexual y proteger a las parejas y familias del rompimiento por la conducta sexual errónea. Trataremos a nuestros cuerpos con respeto y preservaremos nuestras energías vitales (sexual, de respiración y espiritual) para la realización de nuestro ideal de bodhisattvas. Estaremos bien conscientes de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo y meditaremos sobre el mundo al cual traeremos nuevos seres.
    (Para los miembros monásticos): Conscientes de que la aspiración de un monje o una monja sólo puede realizarse cuando él o ella abandona totalmente los lazos del amor mundano, estamos comprometidos a practicar la castidad y a ayudar a los otros a que se protejan. Somos conscientes que la soledad y sufrimiento no pueden ser aliviados por la unión de dos cuerpos en una relación sexual, sino por la práctica del entendimiento verdadero y la compasión. Sabemos que una relación sexual destruirá nuestra vida de monje o monja, nos impedirá realizar nuestro ideal de servir a los seres vivos y dañará a otros. Estamos decididos a no reprimir o maltratar a nuestro cuerpo o usarlo sólo como un instrumento, sino a aprender a manejarlo con respeto. Estamos decididos a preservar nuestras energías vitales (sexual, de respiración y espiritual) para la realización de nuestro ideal de bodhisattvas.
    Responder
  3. 3 - Can-Men

    27 abril 2009 15:20

    RESPUESTA A RAFA
    Gracias Rafa por la aportación. La Madre Teresa de Calcuta no iba a las manifestaciones en contra de la guerra y explicaba que no es correcto reforzar la energía del NO sino la contraria y debería ser: SI A LA PAZ en vez de no a la guerra porque la energía sigue al pensamiento.
    Responder
  4. 4 - Can-Men

    27 abril 2009 15:24

    RESPUESTA A DELOKOS
    Muchas gracias por el texto que parece ser una versión más larga y seguramente más cercana al original. Aunque lo importante es el mensaje, es increíble lo diferente que se reciben las ideas expresadas de otra forma..

    Saludos

    Responder
  5. 5 - Juanjo

    21 mayo 2009 16:35

    Me sorprende gratamente encontrar gente que cumple casi todos estos preceptos, aunque hay uno que es muy difícil cumplir (11.No inviertas en compañías que priven a los demás su oportunidad de vivir).
    Cuando entras en un centro comercial y comprar cualquier cosa, inclumpes este principio.
    ¿Cuánta gente muere en el Congo para extraer minerales para electrónica?
    ¿Cuántas horas al día trabajan los niños que cosen mis zapatos para ganar 1$?
    ¿Qué pesticidas lleva el tomate que como?
    Responder
  6. 6 - Can-Men

    22 mayo 2009 00:03

    Hola Juanjo

    Respecto a lo que comentas, que es uno de las grandes tragedias actuales, hemos hablado en COMERCIO JUSTO y el poder de los consumidores.

    Si cada uno fuésemos más conscientes de nuestro consumo y exigiésemos planteamientos éticos la situación cambiaría.

    Como dice Pepé Barguñó, director de la marca ética Intrépida Mú:

    “Más allá de despertar la conciencia de los consumidores, Intrépida MU intenta promover el sentido común: CONSUMIR MENOS, pero mejor. En vez de comprarte tres camisetas de producción asiática insostenible, puedes adquirir una pieza de mayor calidad, basada en el comercio justo y la producción orgánica”

    Saludos

    MMar

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