CÁRCELES, drogas, sociedad e hipocresía: la gran asignatura pendiente

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En este blog denunciamos los errores del Sistema a todos los niveles: partos, crianza, capitalismo salvaje, mafia del Big Pharma, modelos estéticos, transgénicos, alimentación contaminada, valores personales insolidarios, etc. y defendemos un nuevo paradigma y un mundo mejor.

Pero no existirá ni Era de Acuario, ni año de la rata, ni ninguna época dorada de esperanzas y luz si la sociedad no aborda y sanea con urgencia los desvanes sociales: cárceles y lado oscuro de las drogas.

Moisés Naím, de quien ya publicamos este post optimista, ha publicado recientemente en El País una importante reflexión sobre la irracionalidad de la postura oficial ante este tema: “Del prohibido fumar” al “prohibido pensar”. Y analizamos varias de sus reveladoras conclusiones junto con nuestros propios datos:

La guerra contra la droga, basada en la estrategia de represión de la producción, interdicción de las importaciones, prohibición del consumo y criminalización, ha fracasado escandalosamente y las cárceles de todos los países están llenas de presos relacionados con estos delitos mientras los narcos y grandes traficantes pertenecen al equipo de los amos del mundo.

Socialmente se percibe y asume este fracaso: en EEUU el 76% de la población piensa que la guerra contra las drogas no ha funcionado pero se da la gran contradicción de que la misma proporción considera que estas políticas no deben cambiar. Y esto es algo absolutamente incoherente porque como dice Eisntein en este post: “si quieres resultados diferentes, debes hacer algo diferente”.

El Sr. Naím afirma que este pensamiento inmovilista y pesimista es extrapolable a todos los países: pobres y ricos, exportadores e importadores de narcóticos, democráticos y autoritarios, asiáticos, europeos o americanos. Y él considera que que “la prohibición de todo lo relacionado con las drogas ha creado un clima donde también está vedado pensar libremente sobre alternativas a la prohibición”.

La manera en la que el mundo enfoca el problema del tráfico y consumo de drogas es indefendible. Todos los analistas objetivos que han examinado el tema concluyen que el régimen actual requiere una urgente y profunda reforma. El problema es que cualquier propuesta en este sentido es usualmente contestada con acusaciones de ingenuidad, complacencia con los narcotraficantes y hasta de complicidad con ellos. Sin embargo, la realidad y los números son abrumadores.
Moisés Naím

Por supuesto que hay deserciones de altos cargos al dogma oficial ante la droga, pero se suelen mantener en el anonimato por miedo a los tentáculos del poder de este negocio:

“Muchos de mis colegas y yo sabemos que los esfuerzos que se hacen para combatir el narcotráfico y el consumo de drogas no sólo no funcionan sino que tienen efectos contraproducentes. Pero esta es una posición políticamente suicida. Si lo digo públicamente es casi seguro que pierda mis próximas elecciones”.
Senador estadounidense

“¿Por qué a pesar de los esfuerzos, la situación en Afganistán se ha deteriorado tanto? En mi opinión, la principal causa es el tráfico de drogas, que es sin duda alguna la fuerza económica que nutre el resurgimiento de los talibanes… Cuando estuve allí en 2006 no podíamos ni mencionar el tema. Era un asunto sobre el que nadie quería hablar”.
General James Jones, ex comandante del Cuerpo de Marines (1999-2003) y comandante supremo de la Alianza Atlántica (2003-2006). Esta declaración la hizo meses antes de saber que iba a ser nombrado por el presidente Barack Obama asesor para la Seguridad Nacional.

La actual guerra contra la droga es una historia mentiras, hipocresía y sufrimiento infinito de los débiles y enriquecimiento ofensivo de los poderosos. Es la gran infamia de nuestra civilización. 4 datos:

  1. A pesar de los inmensos esfuerzos no hay evidencia alguna de que se estén alcanzando los objetivos de disminuir la producción o el consumo de drogas.
  2. Recientemente, el Gobierno británico informó de que en ese país la abundancia de cocaína es tal que estaba costando menos que una cerveza o una copa de vino.
  3. En Estados Unidos, uno de cada 100 ciudadanos está en la cárcel, la inmensa mayoría por tenencia de drogas. Cada recluso le cuesta al Estado 34.000 dólares al año -unos 26.000 euros-, mientras que el costo anual de tratar a un adicto a las drogas es de 3.400 dólares. En otros países se considera que cerca del 80% de la población reclusa tienen cargos de drogas
  4. La VIOLENCIA que se vive en México, Colombia o en cualquiera de los barrios pobres de América Latina, África y Asia es en gran medida un daño colateral causado por la guerra contra las drogas. La situación es insostenible y necesita un nuevo enfoque.

¿Hay soluciones a esta tragedia? Por supuesto.

La Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia que ha analizado el tema desde un enfoque multidisciplinar entrevistando a científicos, policías, médicos, militares, alcaldes y expertos en salud pública ha afirmado que no cree que existan políticas alternativas a la prohibición que estén exentas de costos y riesgos pero que hay que considerar y probar otros enfoques que traten al problema de las drogas más como un asunto de salud pública que como una guerra.

Unos hablan de despenalizar solo el consumo de marihuana y otros de legalización de todas las drogas, tema tabú donde los haya, pero que algunos expertos pronostican que, realizado a nivel global y con responsabilidad, podría acabar con las mafias, eliminaría la peligrosa adulteración de las drogas y vaciaría las cárceles.

Son opciones rompedoras que no hay que ignorar y repudiar, sino analizar y debatir porque, francamente, es difícil estar peor que como estamos.

Por tanto,

  • Está claro que a la población nos falta información sobre uso y abuso de drogas legales e ilegales, no para viciarnos sino para poder discernir y evitar que ellas nos controlen a nosotros.
  • Está claro que la droga ilegal es el mejor negocio del mundo junto con el tráfico de armas pero que allí por donde pasa deja un rastro de miseria, violencia y dolor
  • Está claro que la criminilización actual de ciertas sustancias es surrealista
  • Y está claro que lo más IRRESPONSABLE Y SUICIDA de una sociedad es no reflexionar sobre porqué sus cárceles están llenas de personas por estos delitos, porqué no se rehabilitan (concepto también a definir), cuál es la función y métodos de la política penitenciaria, en qué condiciones viven los niños y sus madres en estos recintos, qué otras experiencias son positivas y constructivas para los presos como esta de yoga en las cárceles, etc.

Energéticamente vivimos tiempos de limpieza del inconsciente colectivo y, queramos o no, pronto nos enfrentaremos a esta gran sombra de nuestro modelo de civilización.

Vayámonos preparándonos porque todo lo que vamos dejando debajo de la alfombra, siempre sale fuera.

Necesitamos información, valentía y conciencia para sanar nuestro mundo y esto no lo podemos comprar por gramos.

Vía: El País
En El Blog Alternativo: “Carajillo y cubata, drogas de esclavos

 
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10 Comentarios

  1. 1 - Juanjo

    18 noviembre 2009 11:59

    Es inexplicable que en Europa haya casi tanta droga como café, siendo la droga ilegal. Esto sólo es posible si alguien hace la vista gorda a los “paquetes” que entran en el país.
    Y lo de las cárceles, un negocio para desviar dinero público a empresas “amigas”.
    Los únicos funcionarios son los guardias. El resto son contratas (comida, limpieza, mantenimiento, etc). Y ¿a quién vas a contratar? Pues a la empresa del cuñado, por supuesto.
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  2. 4 - Can-Men

    3 abril 2011 22:29

    Artículo POR QUÉ LAS DROGAS SON ILEGALES de Josep Pamies

    Creo sinceramente que sin los intereses de la Mafia política que cambia armas por drogas, no existiría la Mafia del narcotráfico .

    Vean sino en este enlace, estas graves acusaciones, en una conferencia del profesor Arcadi Oliveras donde se denuncia este tema,

    ¿Por qué en Afganistán desde que están los americanos, ingleses y españoles , se ha multiplicado por diez el cultivo y tráfico de heroína?

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