OXITOCINA, la hormona de la calma, el amor y la sanación

, , 22 Comments

“Cuando nuestro cuerpo y nuestra mente están en calma,
tenemos mayor acceso a nuestros recursos internos
y a nuestra creatividad”
Kerstin Uvnäs

La ciencia no es ni imparcial ni objetiva sino una herramienta más de la sociedad en la que se desarrolla, al menos la ciencia oficial.

La Doctora Kerstin Uvnäs Moberg denuncia en este libro que, en un mundo centrado en el éxito, el esfuerzo y las actividades externas, han sido el estrés y la lucha los protagonistas de la mayoría de los estudios.

Dentro del sistema nervioso autónomo (la parte del sistema nervioso que regula las funciones corporales involuntarias), el 90% de las investigaciones se dedican al sistema simpático, que activa los mecanismos de defensa, huida y estrés, y sólo el 10 % de los estudios tratan del sistema parasimpático, el cual está relacionado con el descanso y el crecimiento. Sin embargo, ambos son igual de complejos e importantes para la supervivencia.

Una gran discriminación que no es fruto del azar ni es algo neutral, sino que forma parte de la cultura patriarcal y depredadora en la que vivimos y que también explicamos en “Paz y crianza” sobre los orígenes de la violencia.

La Dra. Uvnäs va contracorriente y su maternidad le permitió sumergirse en el pacífico mundo de la oxitocina, la poderosa hormona responsable de nuestra relación con los demás, del sexo y del nacimiento, así como de la sensación de calma, relajación y bienestar.

Las razones por las que elegí esta línea de investigación son, en parte, personales. Mi experiencia como madre de cuatro niños me enfrentó a algunas cuestiones interesantes. Durante el embarazo, la lactancia y el estrecho contacto con los niños, experimenté un estado diametralmente opuesto al del estrés con el que estaba familiarizada en relación con otros retos de la vida. Me di cuenta de que las condiciones psicofisiológicas asociadas con el embarazo y la lactancia fomentaban algo totalmente distinto del reto, competición y éxito.

Algo similar a lo que le sucedió a la periodista de investigación Katherine Ellison, a quien el embarazo le aportó un nuevo interés en estudiar en profundidad la relación entre cerebro y maternidad y desmentir tantas mentiras y prejuicios.

Aunque se ha escrito mucho sobre las hormonas, la importancia polifacética de la oxitocina, hoy por hoy, es más conocida por los profesionales de la obstetricia, de la psicología y por algunos psiquiatras, y este es el primer libro específico que la acerca al gran público, aunque también hemos visto el enfoque del médico Albert Figueras en esta entrevista sobre la oxitacina en la vida diaria y consejos para potenciarla.

Hablar de oxitocina es adentrarnos en un mundo mágico, interno, suave, invisible donde reina la sanación, la creatividad, la intuición, la calma … características olvidadas e infravaloradas socialmente pero que nos sirven ahora para sanear nuestro mundo y transmutarlo en algo mejor.

Estos interesantes textos de la autora nos aportan las claves para ello:

Este sistema de «calma y contacto» está relacionado con la confianza y la curiosidad y no con el miedo, la amistad en lugar de la agresividad. El corazón y el sistema circulatorio se relajan mientras que la actividad de los procesos digestivos se intensifica. En un ambiente de paz y de calma, bajamos nuestras defensas y nos volvemos receptivos, abiertos, interesados en todos aquellos que nos rodean.

En lugar de la «poción energética», nuestro cuerpo nos ofrece un néctar de bienestar y curación. Bajo su influencia, vemos el mundo y a nuestros semejantes bajo una luz positiva; crecemos, sanamos.

Una de las razones por las que la investigación es tan fragmentada es el fuerte énfasis que en nuestra cultura se da a toda actividad dirigida a la consecución de un objetivo, enfocada hacia el éxito. Estamos acostumbrados a definir la actividad como algo dinámico, algo que podemos ver. Pero muchos de los procesos y efectos de los sistemas de «calma y relación» no son visibles a simple vista. Su proceso es lento y gradual, y no son tan fáciles de aislar o definir como los espectaculares mecanismos que se producen en la defensa y el ataque.

Del mismo modo que Nasruddin, en el cuento sufí, buscaba su llave donde había más luz, y no allí donde la había perdido, los fisiólogos han estudiado el llamativo sistema de «lucha o huida», pero no han sido capaces de percibir el más oculto y sutil sistema de «calma y contacto». El sistema de «calma y contacto» funciona sobre todo cuando el cuerpo está en reposo. En esta aparente quietud tiene lugar mucha actividad, pero no dirigida al movimiento o al esfuerzo.

Este sistema lo que hace es ayudar al cuerpo a crecer y a sanar. Transforma la nutrición en energía y la almacena para su uso posterior. Cuando nuestro cuerpo y nuestra mente están en calma, tenemos mayor acceso a nuestros recursos internos y a nuestra creatividad. La habilidad para aprender y resolver problemas aumenta cuando no estamos bajo la presión del estrés.

En algunos lugares del mundo, la paz y la calma se han valorado tradicionalmente como estados dignos de ser cultivados. Culturas como la china, la hindú y otras han desarrollado técnicas para contribuir a alcanzar dichos estados. Hoy en día, en el mundo occidental, la meditación, el yoga, el tai chi y otras prácticas se emplean con gran interés como vías hacia una mayor calidad de vida y un mayor bienestar.

Aquí está el pdf con la introducción del libro

Venta online: El Jardín del Libro y Casa del Libro
Más información: Editorial Obelisco
Más información: Amor de madre ¿sólo química?
Más información: Oxitocina, la hormona de la generosidad

 
Publicidad
 

22 Comentarios

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado