¿Hamburguesa con patatas fritas?

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Maticemos.

Ese pobre hombre tiene problemas amorosos serios y una simple hamburguesa no va a perjudicar su salud, pero teniendo en cuenta su sobrepeso y especulando, desde la imagen, que el fast-food es algo habitual en su vida, vamos a criticar esta opción culinaria.

Los expertos en alimentación (versión no oficial) Daniel Reid y Michel Montignac opinan lo siguiente sobre la hamburguesa con patatas fritas:

La proteína y la fécula es la peor combinación de alimentos que se puede dar en una misma comida, y aun así constituyen el plato fuerte de las modernas dietas occidentales: carne con puré, hamburguesa con patatas fritas, huevos con pan, … Cuando se consume una proteína y una fécula al mismo tiempo, la enzima alcalina ptialina se mezcla con la comida al mascarla en la boca.

Cuando la comida masticada llega al estómago, prosigue la digestión de la fécula con otras enzimas alcalinas, lo cual impide que la proteína sea digerida por la pepsina y otros jugos ácidos. Esto permite que las bacterias siempre presentes en el estómago ataquen la proteína, con lo que se desencadena la putrefacción. Los nutrientes de la comida proteínica se vuelven casi inaprovechables para usted y producen desechos tóxicos y gases fétidos, …
Daniel Reid en “El Tao de la salud, el sexo y la larga vida”, página 97

“Las patatas fritas son, en sí mismas, un alimento glucidolipídico. Tal como, de algún modo, lo es el pan con mantequilla. Ni siquiera se las puede consumir solas, ya que el aceite frito que las impregna es un lípido de alto valor energético, almacenable para siempre como grasas de reserva.

¡El bistec con patatas es por tanto una aberración¡. Aparte de su mente ese símbolo de la peor alianza alimenticia. El lípido de la carne y el glúcido malo de la patata frita constituyen una unión contra natura… En el capítulo de la disgestión comprederá mucho mejor el peligro de mezclar la carne con los glúcidos, y tomará conciencia de los diversos problemas intestinales y efectos secundarios de los que dicha combinación es responsable”
Michel Montignac en “Adelgazar en comidas de negocios”, página 77

Y no hablamos de la calidad ni de la ganadería intensiva con sus antibióticos, hormonas y miserables condiciones de vida del ganado como vimos en Meatrix.

Ya sé que la hamburguesa con patatas fritas o las patatas solas están muy ricas, a nosotros nos encantan las patatas bravas, pero propongo que seamos conscientes de que no son alimentos beneficiosos y menos ambos juntos, que intentemos que su consumo sea muy ocasional en nuestra dieta o inexistente, según la opción dietética personal, y que vayamos ensayando con sustitutos más sanos como estas hamburguesas vegetales, las patatas al horno con hierbas o la salsa brava casera.

Tampoco es conveniente proyectar en nuestra comida nuestros conflictos emocionales y vacíos en la vida como el señor desafortunado del chiste.

Todos nuestros cuerpos (físico, emocional, mental y espirituales) son importantes y a todos les debemos respetar y alimentar con buenos nutrientes.

Si nos duele el corazón,
no debemos castigar al estómago

No es fácil, pero se puede intentar.

Vía chiste: CMA

 
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