“Los transgénicos no evitan el hambre”. Entrevista a Vandana Shiva

, , 17 Comments

“En estas semillas no hay ninguna etiqueta que te diga
que eso es ingeniería genética, así que tras dos años
cultivándolas el campesino ha contraído una deuda tan grande
que va a perder su tierra. Y es justo ese día cuando se bebe el pesticida.
Entonces alguien encuentra el cuerpo y le dice a la mujer:
Tu marido está tirado en el suelo junto a una botella de pesticida”.
Vandana Shiva

Ya sabemos lo que opinan dos expertos europeos sobre los transgénicos con las entrevistas al Dr. Gilles-Eric Sérallini, científico de la Comisión Europea y a Marie-Monique Robin, autora de “El mundo según Monsanto”.

Ellos nos han hablado de grave toxicidad en la salud humana y el medioambiente, del negocio de las patentes, de los estudios no independientes realizados en ratas y tan sólo durante 3 meses y de sus resultados secretos.

Pero nos faltaba la visión de los países del Sur y esto lo obtenemos con esta entrevista en el periódico DIAGONAL a Vandana Shiva: física teórica, ecofeminista, filósofa, escritora, premio nobel alternativo 1993 y luchadora desde los años 70 por la soberanía alimentaria, los derechos de los campesinos y de las mujeres.

Vandana Shiva nos ayuda a encajar más piezas del puzzle de los transgénicos y denuncia las políticas neoliberales y las imposiciones y engaños de las multinacionales de la alimentación que han llevado a su país a tener el mayor índice mundial de desnutrición infantil y que además han condenado a 200.000 campesinos al suicidio y a las mujeres a la miseria. Ella acusa a los transgénicos de:

  • desertización
  • alimentar a las grandes empresas y no a las víctimas de la crisis alimentaria como confirman también en Amigos de la Tierra
  • falsas promesas de alto rendimiento y dinero que luego se convierte en endeudamiento total
  • aparición de nuevas plagas
  • aumento del uso de pesticidas en un 30%
  • destrucción de los suministros alternativos de semillas

Estas son las serias y desgarradoras palabras de Vanda Shiva:

¿Cómo ha afectado el cultivo de jatrofa (pequeño arbusto oleaginoso para agrocombustibles) en la crisis alimentaria?

En la India dicen que la jatrofa sólo se promueve en zonas tan áridas que no podría plantarse otra cosa, así que supuestamente no amenaza la seguridad alimentaria. Pero eso no es cierto. Desde Navdanya hemos elaborado un estudio que analiza los grandes cultivos de jatrofa en los estados de Maharashtra, Rajastán, Chhattisgarh que demuestran que estos cultivos están desencadenando una crisis alimentaria en la zona, además de un problema de acceso a la tierra.

En el estado de Rajastán están modificando las leyes para convertir tierras comunales, tradicionalmente de pastoreo, en cultivos de jatrofa. Hemos hechos un estudio que demuestra que la toxicidad de esta planta se extiende por el aire. El objetivo en la India es plantar 11 millones de hectáreas de una planta tóxica, lo que significa que estás dejando esa tierra desertizada. Además, la jatrofa representa un riesgo para los niños, que cogen los frutos, se los comen…, algunos se ponen enfermos o mueren. Es un sistema absurdo, tenemos más de 200 tipos de árboles y arbustos oleaginosos que podrían proveer energía localmente sin poner en peligro la seguridad alimentaria.

P: Las industrias de la biotecnología afirman que los transgénicos han ayudado a aumentar la productividad en países como China o la India, mitigando los efectos de la crisis alimentaria.

El único cultivo modificado genéticamente que tenemos en la India es el algodón BT. La gente no se come el algodón: lo usa para vestirse. Es muy característico de la industria de la biotecnología hacer asociaciones absurdas y llamarlo ciencia. Otra manipulación son las cifras de las exportaciones. En realidad India está exportando a costa de su industria local porque el 80% del algodón va a China, donde hacen ropa barata para la India, para España, para vender aquí y allá. Mientras, nuestros campesinos se suicidan por el precio de las semillas de algodón modificadas genéticamente. El algodón BT no sólo no aumenta la productividad sino que además es mucho más caro. Las semillas tradicionales de algodón costaban siete rupias por kilo, mientras que el de algodón BT cuesta 17.000 rupias.

Además se supone que estas semillas están modificadas para controlar plagas, pero lo cierto es que crean otras nuevas, lo que conlleva un incremento del 30% en el uso de pesticidas. Y estos son datos recogidos en el campo, basados en los campesinos, no en los informes que los altos ejecutivos de Monsanto ojean desde su despacho en Londres o Bonn. Las exportaciones de algodón en la India han caído un 50% ¿y todas las grandes multinacionales de la agroindustria habrán perdido también un 50%? No. Porque el comercio y la producción ya no están relacionadas, por eso hay una crisis alimentaria.

Han sido estas multinacionales las que nos han llevado a la crisis alimentaria, las que han especulado, las que no han dejado que la comida fuera accesible para las personas. El cultivo de algodón BT se está extendiendo tanto porque Monsanto se asegura de que no exista otro tipo de semillas, destruye cualquier suministro alternativo. Presionan a instituciones y gobiernos para que dejen de cultivar, de conservar, así que no existe ningún banco público de semillas. Además, engañan a los campesinos para que no intercambien semillas. Les ofrecen una variedad nueva con promesas de alto rendimiento y dinero y el campesino acepta, pero no se da cuenta de que Monsanto ha hecho lo mismo en cada pueblo, en cada Estado, hasta que de pronto hay grandes áreas que dependen del algodón BT de Monsanto.

Realmente, no es algo que esté basado en la elección de los campesinos sino en destruir su capacidad de elegir. En la India, en los lugares en los que se cultiva el algodón BT es donde el índice de suicidios es más alto. Más de 200.000 campesinos se han suicidado en los últimos 10 años.

P: La mujer, a pesar de ser la guardiana de la biodiversidad, es la que más sufre las consecuencias de los cultivos transgénicos.

Desde que las semillas están en manos de las mujeres, se convierten en sus guardianas y no hay ni muertes, ni suicidios. La globalización amenaza a las mujeres con cargas muy sangrantes. La primera es el asunto de los suicidios de los hombres. Mientras las mujeres se quedan en el campo, los hombres visitan las ciudades y se encuentran a los agentes de la compañía de semillas que les dicen “usa esta semilla milagrosa que te va a hacer rico”. En estas semillas no hay ninguna etiqueta que te diga que eso es ingeniería genética, así que tras dos años cultivándolas el campesino ha contraído una deuda tan grande que va a perder su tierra. Y es justo ese día cuando se bebe el pesticida. Entonces alguien encuentra el cuerpo y le dice a la mujer: “Tu marido está tirado en el suelo junto a una botella de pesticida”. Y en ese momento los agentes de las empresas de semillas, los nuevos prestamistas, empiezan a visitar la casa para cobrar la deuda. Las cargas más terribles de la globalización recaen sobre la mujer que, además, nunca ha participado en la toma de sus decisiones.

Vía: Altermon Consciéncia pel canvi de DIAGONAL
En El Blog Alternativo: Transgénicos
Más información: El dedo en la llaga
Más información: Gastronomía & Cía

 
Publicidad
 

17 Comentarios

  1. 3 - Galileo Galilei

    5 junio 2009 17:33

    ¿Aqui de que se trata? ¿De ir en contra de los transgenicos o de ir en contra de las multinacionales?

    Si, es cierto que los actuales cultivos transgenicos dificilmente resolveran el hambre del mundo, entre otras cosas porque el hambre en el mundo es mas un problema politico que agronomico. Pero eso no quita que sean mas productivos y afecten menos al medio ambiente, por mucho que digan.

    Por otro lado, SI existen plantas transgenicas que podrian ayudar a disminuir problemas de nutricion, como el arroz dorado, y que, ademas, serian de uso publico. Y si no son utilizadas es por la oposicion ciega de unos ecologistas que no aportan ningun dato cientifico sino solo su fundamentalismo.

    Responder
  2. 4 - Can-Men

    6 junio 2009 02:11

    Hola Galileo

    1. 4 empresas copan el 90% del mercado de semillas transgénicas y convencionales, por ello no se puede separar el tema de las multinacionales. Los transgénicos no están en manos de la FAO no ONGs. Es lo que hay.

    2. La oposición no sólo viene de ecologistas (que por cierto ni son ignorantes ni primitivistas) sino que la COMISIÓN EUROPEA, las investigaciones de Marie-Monique Robin y muchos más expertos demuestran con investigaciones científicas que son peligrosos para la salud y el medio ambiente y menos productivos. Hay muchos documentales al respecto como: “El futuro de la comida”, “La guerra de los transgénicos”, “El mundo según Monsanto”, … y en todos aparecen científicos críticos

    3. Hasta la Naturaleza les está plantando cara con el amaranto

    4. GOLDEN RICE
    El “arroz dorado” fue anunciado en el año 2000 como una variedad de arroz modificada genéticamente con un gen que produce beta-caroteno (un precursor de la vitamina A) que resolvería los problemas de deficiencia de vitamina A en el mundo y salvaría de la ceguera a un millón de niños pobres.

    La industria biotecnológica estuvo cantando las alabanzas de este arroz milagroso a pesar de artículos en revistas científicas que explicaban que no funcionaba y que no se podía asegurar su inocuidad.

    Finalmente fue un fiasco por 2 motivos principales: la cantidad de arroz necesaria para que funcionase y la necesidad de grasas en la dieta.
    - La FAO recomienda la ingesta diaria de entre 500 y 850 micro gramos de vitamina A para prevenir problemas de salud. Para ingerir 500 micro gramos serían necesarios 3,75 kilos de arroz enriquecido, lo que supone casi 9 KILOS de arroz cocinado. ¿Quién puede comerse 9 kg de arroz?.
    La misma cantidad de vitamina A se consigue comiendo 200 gramos de arroz normal, 100 gramos de zanahorias y 100 de mango, por ejemplo. Esto es diversidad agrícola, algo incoherente con el concepto de monocultivo transgénico.
    - Además, la vitamina A solamente se absorbe si es ingerida con GRASAS. La inmensa mayoría de la población del sudeste asiático no ingiere apenas grasas, y menos los niños desnutridos que es el target al que iba dirigido. ¿No hubiese sido más fácil mejorar la alimentación de estos niños en vez de hacer un arroz transgénico? Aunque eso no sería negocio

    No todo es tan fácil como “un gen-una solución”.

    5. Hay mucho fundamentalismo pero también en los pro-transgénicos que no asumen que los estudios desmienten la teoría

    Responder
  3. 5 - Can-Men

    2 octubre 2011 01:36

    otra entrevista: LA TRANSGENIA ES A LA AGRICULTURA LO QUE LA USURA A LA ECONOMÍA

    ““La transgenia es a la agricultura lo que la usura a la economía”

    Responder

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado