COMERCIO JUSTO

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“No somos conscientes del enorme poder de decisión que tenemos
al llenar el carro de la compra. Debemos reflexionar un segundo antes de
comprar alimentos y pensar en el contexto de la persona que ha cultivado
el producto que tenemos delante:
¿ha recibido un salario justo?,
¿hay garantías de que no proceda de explotación infantil?,
¿se ha sido respetuosos con el medio ambiente?.
Para no perder el Norte, miremos al Sur”.
Pablo Cabrera, director en España de Fairtrade/Comercio Justo

Podemos calificar a nuestro mundo moderno con muchos adjetivos pero “justo” no sería uno de ellos.

Cuando el 20% de la población hace uso del 80% de los recursos del planeta y el desarrollo de los países ricos se realiza a costa del sudor y las lágrimas del Sur, como nos informa el documental “Historia de las cosas”, la injusticia es una de las pandemias más importantes a las que nos enfrentamos y su antídoto no necesita de ningún laboratorio, sino de un cambio de reglas de juego y de conciencia individual.

Este 9 de mayo se celebra el día mundial del Comercio Justo bajo el lema “BIG BANG: Hazte oír por el Comercio Justo: golpea la pobreza, el cambio climático y la crisis financiera”. La campaña está promovida por la Organización Mundial del comercio Justo (WFTO).

¿Qué es el Comercio Justo?

Recientemente se ha consensuado la siguiente definición:

“El Comercio Justo es una asociación de comercio, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye a un desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur. Las organizaciones de Comercio Justo, apoyadas por los consumidores, están implicadas activamente en apoyar a los productores, sensibilizar y desarrollar campañas para conseguir cambios en las reglas y prácticas del comercio internacional convencional.”

En España, la Coordinadora Estatal de Comercio Justo nace en 1996 con la finalidad de potenciar el Comercio Justo en nuestro país y a ella pertenecen tanto las organizaciones que importan los productos y las tiendas que los venden. Es la única red comercial en la que los intermediarios están dispuestos a reducir sus márgenes para que le quede un mayor beneficio al productor.

Todos los productos que consumimos tienen una historia detrás, pero en el caso de los de Comercio Justo es una historia feliz porque se permite el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos, reciben un salario justo y el consumidor final adquiere un producto con calidad y ética.

Hay muchos productos injustos pero los “campeones” son el algodón, el cacao, la madera y el café como ya comentamos en “La rebelión de los productos. Ya es hora de saber lo que compramos”, “Somos lo que vestimos” y las marcas de ropa ecológica y solidaria Mandacarú e Intrépida Mu.

Y estos problemas no sólo son patrimonio de los países pobres porque, a otras escalas, también ocurren grandes desequilibrios comerciales en los países desarrollados como abusos en la cadena comercial o que los alimentos cuesten 5 veces más en la mesa que en el campo, lo que dificulta que la población agraria sobreviva con dignidad.

CRITICAS AL COMERCIO JUSTO

En el muy interesante blog Decrecimiento han publicado un artículo con “10 grandes objeciones al comercio justo” en el que se afirma que es injusto, no tiene en cuenta los costes ecológicos, des-culturiza la producción y es una forma de neo-colonialismo.

Merece la pena leer esas críticas y las inteligentes réplicas de los lectores.

Nosotros también opinamos que por mucho que empresas con un historial depredador y ambicioso a cualquier precio como Nestlé (ver el documental “Nosotros alimentamos el mundo”, Mc Donald’s y otras ofrezcan productos de Comercio Justo, eso no significa que busquen mejorar el Sistema ni cambiar ninguna regla.

Las multinacionales son las grandes responsables del actual estado del mundo (de las 100 mayores economía mundiales 51 son coorporaciones) y sus “buenas intenciones” son un intento de lavar su imagen y puro marketing verde. El artículo “Danone ¿sembrando semillas o recogiendo euros“ de Vicente Boix y Mónica Vargas lo expresa brillantemente.

Pero que haya quien prostituya el concepto de Comercio Justo en su propio interés, no quiere decir que éste no sea necesario y positivo y uno de los ejemplos de la economía con alma.

Desde aquí apoyamos los ideales del Comercio Justo junto con un nuevo modelo de sociedad que potencie el consumo sostenible, menos y mejor, y que se conciencie que todos estamos en el mismo barco y que las grandes injusticias nunca llegan a buen puerto.

Desde luego, la Utopía sí que es justa.

Sitio oficial: Comercio Justo
Más información: Wikipedia

 
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