EL PANDERO CUADRAO Y LA PANDERETA: el esoterismo contenido en la tradición musical

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Los instrumentos tradicionales (al igual que los cuentos, los mitos, las leyendas, y las canciones provenientes de la transmisión oral) contienen grandes cantidades implícitas de sabiduría sobre el funcionamiento y la estructura del ser humano.

Todos los instrumentos tienen su significado psico-músico-esotérico. Teniendo en cuenta que la música es un lenguaje interno, en la tierra la conexión del hombre con ella es material pero con connotación espiritual.

En la península ibérica el pandero y la pandereta son un ejemplo de ello. Aprender a tocarlos y conocer su técnica proporcionaba a la gente un aprendizaje inconsciente sobre las leyes de funcionamiento del universo, tanto externas como internas.

Por eso la música tradicional auténtica tiene ese sabor tan concreto y tan especial, pues lleva algo en su interior que nos llega por vía inconsciente e intuitiva.

En épocas remotas en las que el conocimiento intelectual y el aprendizaje estaba limitado e incluso prohibido para la mayoría y solo al alcance de los ricos, los conocimientos esotéricos (es decir conocimientos de Sabiduría Perenne, también llamados conocimientos herméticos) se depositaron en lugares, objetos, creaciones…

Uno de ellos es el pandero cuadrado, que aún se toca en gran de la geografía de la península ibérica, incluido Portugal. Generalmente se toca a dos manos o con los dedos. En un sólo pueblo se toca todavía con porra y mano. Es el pueblo de Peñaparda, comarca de El Rebollar en Salamanca, donde son las mujeres las que por tradición lo construyen y tocan.

La técnica del Pandero de Peñaparda responde a aquellos conocimientos herméticos relativos al dominio de la materia a través del Ego y el Alma:

  • El pandero, por su forma cuadrada, simboliza la materia en estado físico-denso. Sus 4 lados son equivalentes a los 4 elementos (Tierra, Agua, Fuego y Aire) que juntos forman el lado visible de la vida. Dominar la materia supone conseguir un alto grado de evolución, es entonces cuando a través de ella podemos manifestar cualidades propias del Alma.
  • Con la mano derecha se sujeta la porra con la que se golpea la piel y también el marco. Esta mano está regida por el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el hemisferio racional y concreto. Correspondería a la personalidad o Ego, con lo que la porra es el símbolo de la aproximación a la vida desde lo personal. Con esa mano se dan los golpes que musicalmente van “a tierra”. Son los que suenan más fuerte.
  • Con la mano izquierda se sujeta el pandero y se dan los contragolpes, que suenan con menor intensidad que los que se dan con la porra. El hemisferio derecho, abstracto y “mágico” por definición, corresponde al Alma, que sintetiza la ética y los valores en que se sustenta nuestro día a día.
  • De ese trabajo conjunto entre Ego y Alma, entre hemisferios cerebrales, entre mano izquierda y derecha, se extrae un conocimiento abstracto profundo y una evolución interna. Es decir, tocando el pandero ejercitamos inconscientemente el trabajo conjunto entre hemisferios y la alineación entre Alma y personalidad.

Este vídeo resume excelentemente cómo se construye y la forma de tocarse:

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La pandereta se toca también en gran parte de la geografía ibérica, y según la ubicación su tamaño y técnica varían ostensiblemente. Se compone de un aro de madera recubierto de piel al que se le insertan unas sonajas metálicas.

Aunque responda a otro patrón, esotéricamente tiene connotaciones parecidas al pandero:

  • El círculo, a diferencia del cuadrado, se considera la expresión pura del cielo, de valores luminosos. Por tanto, trabajar sobre un círculo significa trabajar en los valores del cielo, que son los valores del Alma.
  • La pandereta se sujeta, generalmente, con la mano izquierda para que quede vertical, alineada al cuerpo. Con la mano derecha se toca la piel; de ese contacto resuenan las sonajas, que habitualmente no se tocan directamente. Esto supone que trabajando los valores del alma de un modo material (piel), nuestro yo interno que vibra por simpatía (sonajas) puede transmitir su sonido. Pero no al revés, es decir que necesitamos trabajar en la materia para expresar nuestros valores más elevados.

En este vídeo de Eliseo Parra, uno de los recuperadores de la música tradicional ibérica más importantes de España, se aprecian diferentes modos de tocar y usar una pandereta.

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Estas formas de instrumento tradicional no son exclusivas de la península ibérica, pues en diferentes partes del mundo existen algunos parecidos como el Bodhran en Irlanda:

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El Bendir en Turquía:

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El Pandeiro en Brasil:

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O el Riq en Egipto:

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Aunque todos presentan diferencias entre sí, el fondo es el mismo solo que amoldado a la cultura y tradiciones de cada lugar de origen.

Más Información: Sitio Oficial de Peñaparda
Más Información: Sitio Oficial de El Rebollar, Cáceres
Más Información: Web Oficial de Eliseo Parra
Más Información: Fundación Joaquín Díaz

 
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5 Comentarios

  1. 1 - juan

    22 mayo 2009 10:52

    Me parece genial el articulo: te cuento. Nosotros hacemos sesión de meditación los viernes por la noche, y un día yo llevé un cuenco tibetano de metal para probarlo. Estuvimos haciéndolo un rato, y la vibración me pareció muy interesante, como que “pegaba” con la meditación que acabábamos de hacer. Además, cuando hacemos la dedicación de méritos, que es la última parte de la meditación, cantamos un texto tibetano… los primeros dias no cantaba casi nadie, nos daba verguenza, pero luego empezamos a hacerlo y nos dimos cuenta de que el canto y la meditación era complementario, cuanto menos.

    La conexión entre la música y la espiritualidad, (pero no es lo mismo????) es algo apasionante…

    Un abrazo

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