“BUBA, TE ESTOY ESPERANDO”: precioso relato sobre un bebé a la espera de sus padres adoptivos

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“Creo que es importante que la gente conozca
cómo funciona esto de los huérfanos.
Si pudierais percibir la energía que fluye de los “sin padres”,
os daríais cuenta de que es una sinfonía de anhelos,
ilusiones, esperanzas y soledad. Necesitamos que nos quieran.
Es cierto lo que ya he oído varias veces, que no sólo de pan se alimenta
el hombre. Y nosotros no podemos crecer y desarrollarnos sin afecto”
Buba

Buba, te estoy esperando” es un breve y bellísimo relato de un bebé de un año en un orfanato de cualquier país pobre a la espera de unos padres adoptivos.

Pero no es un texto al uso sobre trámites, psicología familiar, problemas de adaptación etc. sino que es el propio niño quién habla de sus sentimientos, de su comprensión de la situación que vive, de la realidad de los niños sin padres y de todas las vivencias de esas PERSONAS pequeñitas con una dura entrada en la Vida.

En el libro encontramos drama, crítica a la política de adopciones y a la burocracia que llama “BURRODESGRACIA”, dolor, falta de recursos (escasez de comida y de pañales, no sacar a los bebés de paseo porque faltan cuidadoras, hacinamiento, cunas raquíticas, …), narcotización de los bebés,  y especialmente cuidados fríos y sin afecto por un concepto obsoleto de que acostumbrar al amor y los mimos es perjudicial, algo que tristemente también existe entre los niños con padres.

Pero junto a esa realidad, lo que más abunda en esta historia es amor, ternura y esperanza sin límites.

Las experiencias de Buba son realmente enriquecedoras y profundas y recorren aspectos como: recuerdos antes del nacimiento, la gestación en la madre biológica, el abandono junto a la gratitud por haberle permitido nacer, la dureza del orfanato, el grito de que “somos bebés y no muñecos sin sentimientos”, la sensación de ser “el elegido”, el primer encuentro con los padres, la terrible espera hasta la vuelta, los cambios en el aura de los bebés según las situaciones, las decepciones, la tristeza por los niños mayores a los que nadie adopta, la salida del orfanato, la fascinación por el mundo real, …

Así nos explica Buba estos temas en diferentes momentos del libro:

“A veces cambiaría medio biberón de esa leche aguada por una caricia. ¡Me encanta que me acaricien”

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“…¿no se da cuenta usted que si se acostumbran a esos mimos después querrán más y más?… Si no lo conocen no lo echan de menos…”

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“… yo pienso ser médico y cuando vaya a visitar a los huérfanos, les voy a llenar de caricias, palabras agradables y un montón de regalos…”

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“No me gustaría morirme sin tener a nadie que llorara por mi, o mucho peor aun, no quisiera vivir sin nadie con quien reír, jugar, llorar, hablar, soñar y compartirlo todo en la vida”

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“… si los padres que esperan para adoptar superan al número de bebés adoptables, ¿me podría alguien explicar qué porras hacemos aquí metidos más de un año?. Todos los niños de aquí nos hacemos la misma pregunta…”

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“Oigo sus pasos en el pasillo. Se paran enfrente de la sala. Son ellos, mis padres. La conexión energética sigue igual. Nos miramos. Nos amamos. Nos pertenecemos.”

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“¡Eh, mayores¡ ¿Quién se encarga de las adopciones? A quien corresponda, por favor, ¿pueden arreglar este desastre de rompecorazones? No os podéis ni imaginar lo que va a significar un par de meses sin mis padres después de haberme sentido como un rey

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“No es extraño que todos los niños adoptados seamos hiperactivos, tenemos que recuperar el tiempo perdido y tenemos tanta energía cumulada que tenemos que empezar a vaciar las reservas… Lo de tener de todo debe ser de alucine, aunque estoy seguro que ni la comida, ni miles de juguetes se pueden comparar al amor de unos padres. Eso sí que ha de ser una auténtica maravilla”

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“Os aseguro que no hay en la Tierra y creo que en todo el universo, energía más potente, agradable y positiva que el amor. El amor todo lo puede y para él no hay fronteras ni distancia, y si no, que se lo pregunten a mis papis que han cogido cuatro aviones para venir a conocerme”

La autora de esta joya, Xesca Doménech, es terapeuta gestáltica y en Psych-K, una técnica para trabajar las creencias del subconsciente, una mujer comprometida con la crianza amorosa y una madre de un hijo adoptivo que con este libro va mucho más allá de los aspectos racionales del tema y profundiza en las emociones y en el Alma de estos niños.

“Buba, te estoy esperando” debería ser un libro de lectura obligatoria para todos los funcionarios que trabajen en adopciones en cualquier país, para padres/madres con hijos biológicos para constatar hasta qué punto es importante el respeto y la crianza de apego con los niños, para familias en trámites de adopción para entender el vínculo energético que se establece entre los niños y ellos, y para todas las personas en general para comprobar la unión entre toda la Humanidad y los aspectos espirituales de la maternidad/paternidad más allá de un embarazo y parto.

Como ya dijimos en el post sobre la concepción física y espiritual, hay mucho más de lo que nos cuentan los libros de biología y los documentales de National Geographic sobre bebés.

Los libros “Los nueve peldaños” y “La vida antes de nacer” nos hablaban del viaje del Alma antes y durante la gestación y “Buba, te estoy esperando” completa magníficamente esta trilogía espiritual sobre la infancia con las vivencias de los niños en adopción que saben internamente quiénes serán sus padres.

74 páginas que se leen en menos de 2 amenas horas y que ojalá sirvan para HUMANIZAR, agilizar y espiritualizar los procesos de adopción porque hay suficientes padres para todos los niños sin ellos.

Y en este vídeo narran el primer capítulo:

Imagen de previsualización de YouTube

Sitio oficial: Xesca Domenech

 
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9 Comentarios

  1. 1 - Juanjo

    30 junio 2009 09:46

    Yo soy uno de esos padres que esperan.
    Hace 4 años que tengo mis brazos abiertos, a la espera de ese niño/niña china.
    Y yo puedo esperar, pero ¿tienen ellos espera?
    Responder
  2. 2 - Xesca Domenech

    30 junio 2009 14:35

    Hola Juanjo, entiendo lo que estás pasando y que te hagas está pregunta. Supongo que nunca sabremos realmente la respuesta. A mí me consolaba pensar que sí, que mi hijo llegaría cuándo el universo, Dios, o con lo que tu creas, quisiera.
    Es cierto que es difícil no hacerse preguntas, pero son preguntas que duelen, que afligen tu corazón y por ello yo intentaba evitarlas. Prefería pensar ya falta poco, seguro que falta poco y si algún día estaba especialmente triste o nostálgica por la ausencia del preciado ser que todavía no conocía y tanto deseaba, entonces iba a comprar algún juguete o ropita para él. Era una acción consciente para atraer su pronta llegada.
    Creo que la mejor manera de ayudar a todos esos niños es mantener un corazón alegre y lleno de amor para enviarles esta energía que aunque no se vea, seguro que la perciben.
    Te deseo lo mejor, por tanto te deseo que llegue ya.
    Conozco una pareja que también hace 4 años que esperan de china y la semana pasada ya les mandaron la foto de su hijita. En Agosto van a buscarla.
    Seguro que pronto te llaman.
    Mucha suerte y bendiciones.
    Un abrazo luminoso.
    Responder
  3. 4 - Xesca

    1 febrero 2010 15:36

    Hola,soy Xesca , la autora, y me gustaría decirle que lo puede encontrar en cualquier librería ya que lo tienen dos distribuidoras, pero mucha gente e incluso librerías me dicen que les ha sido imposible conseguirlo. La distribución está fallando, ojalá encontrará un solución.
    Así que lo que hago es enviarlo directamente a su domicilio, si así lo desea.
    Me puede enviar un mail con la dirección exacta y se lo envío contrareembolso.
    Su precio son 10€ más gastos de envío.
    Me alegro que hayamos contactado.
    Gracias por su interés.
    Un abrazo luminoso.
    Responder

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