MAHNAHMAHNAH: una melodía sobre el diferente y el rebaño

, , 36 Comments

Imagen de previsualización de YouTube

De pequeño me encantaban los Muppets (traducido en España como “Los Teleñecos”). Esta canción nos chiflaba en casa. Con los años, al verla y oírla otra vez, me dí cuenta del mensaje implícito en la historia entre las dos vacas rosas y el cavernícola con gafas. Y no sólo en este sketch, sino en cientos de ellos contenidos en los personajes y los episodios de la serie “The Muppet Show”.

La verdad, no es más que la clásica historia del diferente y el rebaño. El rebaño ve al diferente como a un “freaky”, raro, de pelo largo y de color extravagante, vestido a su manera. El diferente ve al rebaño como copias, no distingue unos de otros.

Cuando el diferente intenta improvisar sobre la melodía, el rebaño le reprime. Él debe asumir las normas y lo establecido. Pero eso le supone aburrimiento por la falta de expresividad que conlleva. Y sigue improvisando, o creando, y además intentando convencer al rebaño.

Pero a mayores aspavientos, mayor represión. Todo funciona bien si se siguen las normas, se canta lo que toca y uno no se sale de lo establecido. Eso supone al diferente estar incómodo, y al rebaño tener un problema que debe resolver; y sólo entiende esa resolución limitando las capacidades de creación del que se sale de los márgenes. Este, viéndose fuera, intenta cada vez más que se le acepte. Y cada vez se vuelve más extravagante.

¿Cuántos de los que estáis ahí leyendo os habéis sentido así en vuestras vidas?

¿Con que cantidad de vacas rosas os habéis ido encontrando en vuestro camino, o cuantas veces habéis actuado como ellas?

¿Cuánto habéis intentado ser aceptados sin éxito?

Una de las partes que más me gusta del vídeo es cuando el personaje se marcha del encuadre principal y acaba saliendo por la puerta EXIT, es decir la SALIDA. La última palabra la dice por teléfono, ya en otro sitio y con otro estatus. Es decir, abandona el rebaño.

Aunque la represión continúa en lo más arcaico, lo más cristalizado, simbolizado en los dos ancianos que lo miran todo desde el palco sin mover un dedo: ¿La pregunta es: que es un Mahnahmahnah? dice uno. ¿La pregunta es: a quién le importa?, contesta el otro. Hilarante sin duda, pero real y crudo como la vida misma.

No debemos condenar a los rebaños pues algún día serán también hombres de las cavernas con gafas. Están en proceso de serlo; sencillamente unos hemos llegado antes a comprender ciertas cosas.

Nuestra obligación es ejercer con ese conocimiento y no dejar que las mayorías nos acallen. El amor se transmite por magnetismo, es decir con ejemplos y acciones con las que arrastraremos a los demás hacia algo mejor y menos programado.

Entonces poco a poco nos iremos dejando de ver como vacas rosas o cavernícolas. Nos veremos como lo que somos, que no es ni una cosa ni la otra.

 
Publicidad
 

36 Comentarios

  1. 2 - sentimientos

    2 julio 2009 09:22

    Este articulo aparte de ser real es muy bueno, el diferente muchas veces no es comprendido ni aceptado pero al menos debería ser respetado hasta que sea aceptado y comprendido
    Responder
  2. 3 - Mónica

    2 julio 2009 14:00

    Pues hoy no pensaba entrar a hacer comentarios, porque voy de culo con el tiempo. Pero el artículo se merece un hurra. Me ha parecido sencillamente genial. (Una seguidora acérrima de los teleñecos). Gracias por traer del recuerdo este añorado tema.
    Responder
  3. 4 - Karolus

    3 julio 2009 11:00

    Las series que Jim Henson produjo (The Muppets Show, Fraggel Rock, Sesame Street) y las películas (Cristal Oscuro, Dentro del Laberinto) tienen mucho valor por dos motivos: supo dotar alma a unos personajes de tela, trapo y silicona solo con sus manos. Y además, los mensajes implícitos en cada uno de ellos y sus historias son tremendos, a mi parecer. Celebro que os haya gustado el post y muchisimas gracias por los comentarios.
    Responder
  4. 5 - Mónica

    3 julio 2009 13:18

    Los Fragel me gustaban mucho también, y eso que ya era “mayor” cuando los descubrí, pero trataba de no perderme ningún capítulo. Hace un par de años en el canal 4 crearon unos muñecos cuyas historias me recordaban mucho a las que comentamos: Los Algos. Solía grabar los capítulos para que los viera mi marido, pues eran buenísimos. Los dos somos psicólogos y pasábamos buenos ratos comentando los squechts. Pero parece que no consiguieron la audiencia suficiente para mantenerlos. Los lunnis están bien, pero son bastante sosotes. Sin embargo no lograron “robarles” la audiencia que necesitaban para seguir y los acabaron quitando.
    Responder

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado