Becerros de oro en el Siglo XXI

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Hoy, hojeando virtualmente la prensa, he topado con un artículo escrito por el periodista Martí Perarnau en El Periódico titulado “La consagración del becerro de oro”. Dicho artículo narra de una forma desenfadada la presentación del jugador de fútbol Cristiano Ronaldo organizada por su nuevo club, el Real Madrid, el día 6 de julio.

Trascendiendo y pasando de colores o forofismos, con los que El Blog Alternativo no se alinea ni identifica en ningún caso, este artículo nos lleva a entrever cómo la sociedad levanta falsos líderes y referentes que acaban siendo mitos con pies de barro. El paralelismo con el episodio del Becerro de Oro, con el que el periodista da en el clavo, es tan cercano que casi pone los pelos de punta.

Esto pasa en todos los clubes de fútbol de Europa. En momentos, poner un filtro a todo ello para quedarse con lo estrictamente deportivo resulta francamente difícil.

Este chico, de 24 años, está en medio de una vorágine mediática tremenda creada para generar dinero y publicidad, y con ello más dinero. Nadie pone en duda su talento como deportista ni su esfuerzo, pero ahora mismo su etiqueta personal es la de “El jugador mejor pagado de la historia”. Por su nómina y por los 94 millones de euros que su club abonó para tenerle en plantilla.

No se rinde culto a un deportista ni a los valores del deporte, si no a un chaval multimillonario que hace unas semanas se gastó 20.000 euros en una noche, sólo en champagne, que se tomó con Paris Hilton (otro becerro-a). Que se pasó 5 días de fiesta sin pausas. Todo esto fue anunciado a bombo y platillo por la prensa nacional e internacional, grabado en vídeo y expuesto en Internet.

Como referente es altamente criticable. Y… ¡ay! resulta que la prensa lo ensalza, está a todas horas en la tele, y ya se le considera el ídolo de la afición. Todo bien aliñado con una salsa llamada “ilusión” que para que cuaje se debe remover mucho.

Con la excusa de la ilusión, camisetas a 80 y pico euros cada una. Por la ilusión, los chavales se fijan en un deportista que genera más artículos por sus novias, y la silicona que llevan puesta, que por sus títulos deportivos. Por la ilusión, este referente se convierte en un punto de vista torcido sobre lo que el deporte supone. Pregúntenle a un deportista de élite cuya disciplina no genere beneficios, y escuchen atentamente su respuesta…

¿De tanto carecemos que necesitamos adorar a falsos dioses para llenarnos?

Foto: Marca.com
Más Información: Artículo de Martí Perarnau en El Periódico

 
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14 Comentarios

  1. 1 - Juanjo

    8 julio 2009 13:56

    Sin duda, este hombre genera muchísimo más dinero que Vicente Ferrer.
    Con los 80€ que vale una camiseta, Vicente compraba semillas para una hectárea.
    Pero cuando escuchas a Cristiano Ronaldo en una entrevista, te das cuenta que es más sencillo de lo que plantean, y que casi todo lo que “dicen” de él, son o propagandas positivas (para vender camisetas), o chismes negativos (para vender revistas).
    Rumore, rumore. Money, money.
    Responder
  2. 2 - Yeyetzi

    9 julio 2009 09:37

    ¿Becerro de oro o Gladiador Romano?

    Transcribo esta reflexión que no tiene desperdicio:

    80.000 romanos, 1 gladiador y el César

    80.000 personas en el circo Bernabéu, lo más similar al Coliseo romano en la época contemporánea. Un ídolo, un gladiador. Cristiano Ronaldo. Las masas, cutres, desfasadas, llorando por las esquinas, siguiendo al salvador. Vistiendo camisetas, adoptando su estética, sus andares, sus miradas… miles se han quedado fuera del estadio, mirando a una pantalla gigante –la pantalla siempre cerca del fútbol- en pleno mes de julio.

    Enardecido el público corea el nombre de su César: Florentino. Hacen gestos como de adoración y, si se inclinan un poco más, acabarán dando con la frente en el suelo.

    El César les ha traído al mejor gladiador del mundo. Lo ha comprado. No hay precio que se le resista. Y hoy presenta al público, a la masa que vive de ilusiones, a su nuevo gladiador.

    Aparece vestido de blanco, mira al estadio poblado de almas, todas cantando al unísono. El César le está explicando, mediante este gesto, lo que luego le dirá explícitamente: ellos viven de ilusiones, y tú eres ahora su ilusión. Ellos han pagado para que tú actúes, quieren gestos, quieren símbolos. Mira impresionado, compungido casi. Esto es todo lo que te hace ser: tu eres en tanto esto, estos, estos 80.000, te dan la vida, vienen a verte. Míralos y siéntete grande… o muy pequeño.

    El gladiador lo entiende. Mirando a las alturas del estadio, sabe de que aquí nunca podrá salir como ha entrado. Se entra como un héroe, se resiste lo que se puede, se gana todo lo que el gladiador busca: dinero, fama, mujeres… pero antes o después hay que dejar el sitio a otro, más joven, más guapo, más comercial… Ley de vida.

    Y el gladiador saluda al César, le da un abrazo emocionado. Por fin ha cumplido su sueño de niño –como dicen todos los que recalan aquí- se lleva la mano al corazón, jalea las consignas del nuevo equipo… El show ha comenzado.

    El público más español que existe, el público que tiene como referencia ser el público del equipo de la capital de España, ya tiene a su nuevo ídolo y a su nuevo tirano. Al mismo que lo depuso hace años. Ya hay contenido para la vida, ya puede continuar lo demás, que el fútbol está ya iluminado otra vez por la mirada de Dios.

    El Madrid de Florentino ya tiene a Ronaldo. La palabra fútbol no aparece por ningún sitio. Pero no importa. Decenas de miles de aficionados seguirán ofreciendo sacrificios al César y asistiendo al circo. Que comience el espectáculo.

    Tomado de http://noeseso.wordpress.com/

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  3. 3 - aurin

    9 julio 2009 21:33

    Lo siento, pero todo esto me supera.
    No sé que escritor (creo que era Saramago)dijo:
    Lo obsceno no es la pornografía, lo obsceno es que la gente se muera de hambre.
    Y yo añado: y que se gaste estas millonadas indecentes en algo así…
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  4. 4 - Lola Lila

    16 julio 2009 22:41

    A mi todo esto me suena a los movimientos previos a la caida del imperio, esta exageración es inconcebible. Yo soy optimista, a mi me huele a “últimos cartuchos”…espero
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