
“Mis padres me han apuntado a tantas actividades de verano
que lo único que deseo es que empiece el curso”

Francesco Tonucci nos ha explicado en esta interesante entrevista que se aprende más jugando que estudiando, que el juego libre sin el control de los adultos es la forma cultural más alta en la infancia y que los niños que han podido jugar bien y durante mucho tiempo serán adultos mejores.
Lamentablemente, la sociedad actual hace que la infancia sea cada vez más corta y más pautada: largas jornadas en recintos cerrados y a edades precoces, actividades extraescolares, muy poca espontaneidad, …
La filosofía slow no es patrimonio exclusivo de los adultos, sino que son precisamente los niños los que más lo necesitan y las vacaciones de verano son el mejor regalo para ellos:
Mancharse, subir a los árboles, perseguir lagartijas, beber limonada casera, sudar, salpicar en la pisicina, caerse de la bici, pintar la pared, hacer castillos de arena, aburrirse de tanto jugar,… son parte imprescindible del CV de un niño sano y feliz.
Ojalá este verano todos los niños aprendan mucho, pero desde su libertad.
Vía chistes: Jordi Labanda en El Magazine de La Vanguardia
En El Blog Alternativo: Viñetas de Jordi Labanda
En El Blog Alternativo: Educación
En El Blog Alternativo: Se aprende más jugando que estudiando. Entrevista a Francisco Tonucci (1/1)
Más información: “Educar para ser” de Rebeca Wild












2 agosto 2009 14:21
21 diciembre 2009 12:19
Me alegra leer este tipo de artículos.
22 diciembre 2009 09:51
Neil los niños que entraban a formar par
te podían pasasarse meses sin ir a clase
jugando y haciendo manualidades en sus
talleres pero, como por arte de magia, esos mismos niños empezaban a interesar-
se en las clases, en las reuniones y em-
pezaban a aprender con verdadera pasión
y libertad…
24 diciembre 2009 12:11
Pues yo sí lo entiendo pq el Sistema está tan mal montado para criar niños que como los padres trabajan todo el día fuera, no existe la TRIBU que respalda y casi ni conocen a sus hijos pq desde bebés no los han criado, no saben qué hacer con ellos tantos días libres y hay poco vínculo entre ellos. Además, la crianza es realmente dura aunque nos lo pinten de color de rosa.
Esta situación de malas condiciones para una buena crianza mamífera obviamente es buena para el Sistema, aumenta el consumo, y malo para las personas.
En este artículo se explica con más detalle: LA FAMILIA CONTRA EL CLUB BILDELBERG
Pero soy de las que creo q estas cosas hay que verlas y actuar, cada uno según sus posibilidades y preferencias, pero el victimismo general no sirve de nada. Hay que DESERTAR y se puede criar bien a los hijos y tener mejor calidad de vida.
—-
Rafael, esa es la pedagogía de una sociedad diferente. Ya conocemos varias escuelas así, pero uno de los padres está con los niños y se han organizado la vida de otra manera.
Y cada vez se oye hablar más de Summerhill¡¡¡
Saludos esperanzadores a ambos