ANIMALIS nº 5: periódico en pdf a favor de los animales

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NO MERECEN MENOS, NI PUEDEN ESPERAR MÁS

“… Ahora se nos escucha, ahora se teme nuestra
capacidad de informar y el número de personas que somos.
Nos han reconocido el poder de defender aquello que
tanto nos preocupa y que no tiene ni voz para defenderse.

Podemos mejorar mucho con pequeños cambios en la dieta
y en nuestros hábitos de consumo, así como informándonos
y compartiendo con los demás estas verdades que
aún no son reconocidos como evidentes.

En este número de Animalis encontrarás información
sobre avances y problemáticas actuales en este ámbito e
información sobre qué puedes hacer tú para que entre todos
lleguemos hasta la tan deseada tercera y última etapa de
la verdad: el reconocimiento y la aceptación.”

Jonathan Torralba Torrón,
Director Nacional de AnimaNaturalis en España
en la editorial de este periódico

Animalis es el primer periódico gratuito español que trata temas de defensa animal, salud y ecología. Se editan 20.000 ejemplares cada trimestre, pero gracias a que ofrecen la versión integra del periódico en pdf, todos podemos leerlo estemos donde estemos.

Animalis es una iniciativa de la organización AnimaNaturalis que realiza una importantísima labor para concienciarnos sobre las condiciones de vida de los animales y sus derechos.

Este es el quinto periódico que publican y tanto este como los anteriores no tienen desperdicio de principio a fin. En este número, podemos encontrar los siguientes artículos:

  • Nutrición vegetariana para deportistas
  • Chistes de Bizarro de quien ya hemos publicado estos
  • Alternativa para gatos sin hogar
  • La vida de las vacas
  • Entrevista al músico y vegetariano Moby
  • El movimiento de derechos de los animales
  • Éxito político de PACMA, el primer partido animalista de España
  • Artículo de Peter Singer sobre si pronto seremos todos vegetarianos
  • Grafica comparativa de cómo se gasta el agua
  • Propuesta de dos ONG para paliar el hambre en el mundo

Recomendamos la lectura de este interesante periódico y por nuestra parte publicaremos varios artículos basándonos en algunas de sus informaciones.

Aunque el especismo todavía triunfa en nuestra sociedad, los animales cada vez tienen más personas que les defiendan porque su calidad de vida y la de los humanos están intimamente relacionadas.

Sitio oficial: AnimaNaturalis
En El Blog Alternativo: Liberación Animal

 
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7 Comentarios

  1. 1 - Deprisa

    2 septiembre 2009 01:14

    Iniciativas como las de esta revista me devuelve la esperanza por el ser humano un aplauso por ellos y por sus lectores, entre los que a partir de unos minutos me incluire.
    Un saludo
    Responder
  2. 2 - anabel

    29 octubre 2009 05:06

    Este cuento es lo que esos perros nos platicarían en realidad, si pudieran hablar. Está dedicado a ellos, tratando de sensibilizar a sus dueños.

    1ª. Semana. Hoy cumplí una semana de nacido…¡qué alegría haber llegado a este mundo!.

    1er. Mes. Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.

    2 Meses. Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva familia humana me cuidara tan bien como ella.

    4 Meses. He crecido rápido; todo me llama la atención, hay varios niños en la casa que para mi son mis hermanitos. Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo los muerdo jugando.

    5 Meses. Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí adentro de la casa; pero nunca me han enseñado dónde debo hacerlo. Además duermo en la recámara ¡ya no me aguantaba!.

    8 Meses. Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mi sólito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando esconden su comida. Nunca me educan ha de estar bien todo lo que hago.

    12 Meses. Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí mucho más de lo que ellos pensaban, que orgullosos se deben de sentir de mí.

    13 Meses. Que mal me sentí hoy. Mi hermanito me quitó la pelota. Yo nunca le agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron, casi sin poderme mover, al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.

    15 Meses. Ya nada es igual…vivo en la azotea. Me siento muy solo…mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo un techo que me cobije.

    16 Meses. Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó. Yo me puse tan contento, que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz creyendo que haríamos nuestro día de campo. No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron.

    ¡Oigan esperen!, ladre…se olvidan de mí. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta que casi me desvanecía y ellos no se detenían: Me habían abandonado.

    17 Meses. He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo de mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno. Pero sólo dicen pobre perrito, se ha de haber perdido.

    18 Meses. El otro día pasé por una escuela y vi muchos niños y jovencitos con mis hermanitos. Me acerqué, y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras -a ver quién tenia mejor tino.- Una de esas piedras me lastimó un ojo y desde entonces ya no veo con él.

    19 Meses. Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.

    20 Meses. Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar una calle por donde pasan muchos coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado cuneta, pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá me hubiera matado, pero sólo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba a la ladera del camino.

    Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: No te acerques.

    Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. Pobre perrito, mira cómo te han dejado, decía…junto con ella venía un señor con bata blanca, empezó a tocarme y dijo: Lo siento señora, este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir. A la gentil dama se le salieron las lagrimas y asintió. Como pude, moví mi rabo y la miré agradeciéndole me ayudará a descansar. Sólo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando porqué tuvo qué nacer si nadie me quería.

    La solución no es echar el perro a la calle, sino educarlo. No convierta en problema una grata compañía.

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