Naomi Klein: “¡Me llaman radical sólo por defender la sanidad pública!” (1/2)

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“Hay pocos libros que nos ayuden a entender el presente.
La doctrina del shock es uno de ellos.”
John Gray, The Guardian

Joven, sobradamernte preparada y políticamente incorrecta.

Naomi Klein (Canada, 1970) es una economista-política e investigadora de gran influencia en el movimiento antiglobalización, profesora de la London School of Economics y autora del famoso “No Logo: el poder de las marcas” donde destapaba lo que hay detrás del brillo de las grandes marcas.

Independiente y muy crítica, muchos la consideran “demasiado idealista” como si esto fuese un insulto. Pero menos mal que todavía quedan intelectuales que no se resignan al injusto modelo de sociedad que nos quieren imponer.

En el 2007 publicó una obra impactante, tal como su nombre indica: “La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre” de Editorial Paidós en el que revela el lado oscuro del Sistema y las estrategias que utiliza, mediante el uso constante de la violencia y el choque, para tener más poder y conseguir que la población sea sumisa ante políticas cuyo único fin es obtener beneficios económicos al máximo.

La tesis es tan sencilla como cruda y se muestra perfectamente en ESTE VÍDEO que resume el libro y narrado por la propia Noemi Klein:

Al igual que un individuo en estado de shock acepta acuerdos y condiciones que no le serían aceptables en condiciones normales, el momento después de un momento traumático es el mejor para conseguir que una sociedad asuma cambios que consideraría inadmisibles en un contexto natural.

El estado de shock se consigue en el individuo mediante torturas y en la sociedad mediante GUERRAS, ATAQUES TERRORISTAS O EPIDEMIAS.

De no estar tan extensamente documentado durante cuatro años y mostrar evidencias claras, “La doctrina del shock” parecería el guión de una película, pero ya sabemos que la realidad supera muchas veces la ficción y más en el terreno de la política oculta.

Estas son opiniones sobre el libro:

“Naomi Klein denuncia la estafa de las políticas económicas de la Escuela de Chicago y su conexión con el caos y el derramamiento de sangre por todo el mundo. Éste es un libro tan importante que se convertirá en un catalizador y un punto de inflexión en el movimiento por la justicia económica y social
Tim Robbins, actor y director de cine

“Naomi Klein ha escrito un libro brillante, terrible y valiente. Es la historia secreta de lo que conocemos como “libre mercado” y debería ser la lectura obligatoria.”
Arundhati Roy, autora de El dios de las pequeñas cosas.

“Apasionado, maravillosamente polémico y terrible como el infierno”
John Le Carré

“La doctrina del shock” es la historia no oficial del libre mercado. Klein repasa la historia mundial reciente: la dictadura de Pinochet, Argentina, la reconstrucción de Beirut, China, el huracán Katrina, el tsunami asiático,  el 11-S y el suculento negocio empresarial en Irak, … y demuestra cómo, para los nuevos dueños del mundo, los desastres, las guerras y la inseguridad del ciudadano son el combustible de la economía del shock.

El libro es una guerra abierta al economista Milton Friedman, líder de la Escuela de Chicago, en cuya obra “Capitalismo y libertad” asentó las bases para la implantación política de su radical interpretación del capitalismo. Las tres claves para el éxito de su programa económico son:

  1. Que los gobiernos eliminen todas las reglamentaciones y regulaciones que dificulten la acumulación de beneficios
  2. Que vendan todo activo que posean que pudiera ser operado por una empresa privada y dar beneficios
  3. Que recorten drásticamente los fondos asignados a programas sociales.

En esta entrevista concedida a La Contra de La Vanguardia el 30-10-2007 la autora explica las tesis del libro y las injustas políticas actuales con múltiples ejemplos: privatizar bomberos, educación, sanidad, las construcciones en las costas, …

Una buena entrevista para des-anestesiarnos y que ha resultado profética en el tema de las ayudas del Estado a grandes empresas…

¿Realmente es tan radical Naomi Klein o lo es más el Sistema?

Estas son sus palabras:

PRESENTACIÓN
Es atractiva, simpática, tiene buen gusto para el diseño y encanto mediático (la veo enfrentarse a Alan Greenspan en un vídeo y es una delicia). Cuando todos los medios escritos estamos reduciendo textos, Naomi ha escrito un libro de 605 páginas y 60 de notas: los jóvenes – afirma- están sedientos de explicaciones. Lo leo: excelente documentación, pero tal vez incurra en algunas simplificaciones y adolezca de cierta visión idealista… ¿Y qué? También Milton Friedman y los neocon del American Enterprise, que dan cobertura ideológica a Washington, han incurrido en groseras simplificaciones de la realidad y en idealismos reñidos con el sentido común. Naomi, además, no invade países, sólo librerías.

ENTREVISTA
Tengo 37 años: veo regresar la barbarie. Nací en Canadá: sé lo que es el Estado de bienestar. Tengo familia sin hijos. Cualquier vida humana tiene el mismo valor. Publico “La doctrina del shock” (también en catalán): denuncio el peligroso idealismo del capitalismo integrista.

Creía que usted era izquierdista radical, y va y defiende la socialdemocracia.
Es lo que me pasa en EE. UU.: digo que un enfermo no debería morir – como mueren allí cada  día- sólo por no tener el dinero necesario para pagarse un hospital… ¡Y sólo por eso ya me tachan de radical izquierdista!

Allí no han conocido la sanidad pública.
Y ustedes hoy en España ya tienen más cobertura sanitaria que los alemanes: no dejen que se la recorten como les están haciendo a ellos.

¡Cómo cambia el mundo: España dando clases de Estado de bienestar a Alemania!
Alemania desmonta su asistencia pública, porque la derecha la cree culpable de sus problemas y no ve que es parte de la solución. El fundamentalismo capitalista siempre ha cargado contra los logros de las socialdemocracias locales. Para ello, aprovecha los shocks económicos, o naturales, como el huracán Katrina o el tsunami. Si no, los crea, como hizo en el Chile de Allende o hace ahora en Iraq.

¿De qué manera aprovechan los shocks?
En Chile, el golpe de Estado de la CIA acabó con el incipiente Estado de bienestar socialdemócrata e instauró una dictadura de libremercado a su medida; lo mismo hizo en el Irán de Mosadeg o ha hecho al hacer imposible en Rusia la socialdemocracia moderna, que era el primer modelo de la joven democracia rusa. Respecto a China, ya están encantados con su dictadura local con libremercado global.

¿Cómo explotan un huracán?
Los constructores han aprovechado los destrozos del Katrina para apoderarse del suelo de los barrios, y también, gracias a él, los neocon han sustituido la escuela pública e igualitaria por su sistema privado de enseñanza.

Un huracán es casual: ¿no ve usted demasiadas conspiraciones?
Yo también soy periodista. Voy a donde pasan las cosas, pregunto y lo explico. Ahora mismo, en los gigantescos incendios de California estamos viendo cómo… ¡se ha privatizado el cuerpo de bomberos!

Esto es nuevo.
Las urbanizaciones ricas pueden costearse un servicio de bomberos propio que las ha salvado de las llamas gracias a sistemas de prevención que rocían con líquido ignífugo sus propiedades. Quienes no podían pagarse bomberos propios se han quedado sin hogar.

Pues aquí cada verano arde Troya.
Pues ojo: vivimos una ofensiva global contra los mecanismos de solidaridad de un país para sustituirlos por otros que den beneficios en bolsa. Esos bomberos privados de California, por ejemplo, ya no trabajan para el ayuntamiento sino para multinacionales del seguro.

¿Cuál es el enemigo del libremercado?
El gran enemigo del capitalismo integrista no son las dictaduras – les encanta la china- ni los islamistas, sino las socialdemocracias locales más pragmáticas. Washington combate los estados eficaces y solidarios que redistribuyen bienes y servicios, porque le estorban cuando trata de aplicar su utopía capitalista global.

En los 60, la CIA, para frenar la socialdemocracia, creó el mito del suicidio sueco.
En Iraq, Al Qaeda y la CIA comparten enemigo: los intelectuales iraquíes. Quieren eliminarlos, junto con cualquier vestigio de Estado o autoorganización iraquí. Así pueden implantar desde cero sus utopías neocoloniales. Cuando un shock es natural, como el tsunami del 2004 en Sri Lanka, también lo aprovechan: las multinacionales del turismo echan a los pescadores de sus viviendas para apoderarse de la primera línea de mar y llenarla de hoteles y golf. Aquí le sonará lo de la costa…

¡Qué le voy a contar!
En Iraq, los dogmáticos profetas americanos del capitalismo integrista han arrasado cualquier vestigio del Estado iraquí y han puesto el país en manos de los mercenarios y de sus contratistas. Y ¿funciona ese dogma del libremercado eficaz? Pues todavía no ha conseguido lo que el sanguinario Sadam sí lograba: que todos los iraquíes tengan luz y agua.

¿Por qué – dice usted- yerran tanto?
Porque el integrismo radical capitalista de Milton Friedman, doctrina oficial de Washington, es un idealismo dogmático, tan obsesionado por aplicar un libremercado puro, que arrasa cualquier vestigio previo de autoorganización social. Para instaurar su ideal capitalista, critican y, si pueden, arrasan las instituciones de un país, y, si lo logran, entonces les sucede lo que les ha pasado en Iraq.

Pero la ideología de libremercado sólo la aplican a fondo cuando les enriquece…
¡Ésa es la otra paradoja! ¡Los idealistas del libremercado lo son sólo mientras les hace ricos a ellos! Cuando empiezan a beneficiarse otros, entonces la aplican, pero a su medida.

… Pronto veremos a los constructores españoles pedir subvenciones al Estado.
¡Lo verán! Y si se les cuela alguien en el negocio, entonces se vuelven proteccionistas. En el fondo, el cuento de la globalización es que los de siempre mantengan sus privilegios.

Pese a todo, debería usted admitir que la humanidad vive mejor que hace 50 años.
Cierto, porque hemos ido construyendo la sanidad pública, la enseñanza obligatoria y las pensiones de jubilación y desempleo, que convierten la solidaridad en institución y han aumentado y colectivizado la calidad de vida.

También necesitan sus reformas.
El capitalismo fundamentalista quiere acabar con la socialdemocracia para volver al XIX: las plutocracias sin Estado.

Vía entrevista: La Contra de La Vanguadia del 30-10-2007

Sitio oficial: Naomi Klein
Más información: Wikipedia
Más información: Rebelión
Más información: Humanismo y conectividad
Tienda online: Casa del Libro
En El Blog Alternativo: Vídeo “La doctrina del shock” o cómo hacer que la sociedad acepte medidas cuestionables (2/2)
En El Blog Alternativo: ¿Aceptas el mundo tal como está? Vídeo con 33 acusaciones

 
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