La jerarquía en la empresa no debe inhabilitar la ética empresarial

, , 1 Comment

Cuando me topé con esta viñeta pensé: “Uagh! qué buena, es totalmente cierta, sobre todo en las empresas mediocres!”.

Y ¿qué es una empresa mediocre? diréis… Pues bien, la que actúa de manera mediocre porque tiene líderes mediocres. Como la del chiste que se encargaría de dirigir la trainera de los españoles contra los japoneses.

Son cada vez más numerosos los artículos en prensa especializada los que coinciden en que esta crisis financiera, que también lo es de valores, nos tiene que llevar a reflexiones sobre las aptitudes de las personas que llegan a mandos directivos de una empresa. En sus manos está la responsabilidad, no sólo de sacar la empresa adelante, sino también la de gestionar a personas.

En una empresa mediocre muchos son “amigos del director general”, pero pocos son críticos, ni consejeros, porque esto les inhabilitaría para puestos de más responsabilidad y por tanto de más categoría y prestigio social, lo que es, el único objetivo de algunos, en definitiva. Y  esto ocurre porque el director general es mediocre y prefiere tener amigos que consejeros.

En una ocasión conocí a un director general que puso a sus amigos en puestos de responsabilidad, por encima de capacitación técnica para el puesto y justificaba su decisión hablando de la confianza (“pongo en puestos de responsabilidad a personas que me llevaría a una isla desierta”).

No era más que un síntoma de miedo que llevó a que la empresa fuera cada vez más eso, una isla desierta, caótica y estéril. Aunque puede que ahora haya evolucionado en su propio aprendizaje. Le perdí la pista.

“Uno está abajo de la línea cuando puede ser despedido
por no lograr sus objetivos de mercado.

Y se está arriba de la línea cuando puede despedir a otro
por no lograr sus objetivos.”

En empresas mediocres, con líderes mediocres, cuando se está en el palo de arriba no se tienen objetivos personales de mercado, tan sólo complacencia con el objetivo de obtener prestigio por el éxito alcanzado en el área y se busca a quien culpar de los fracasos. Es, muchas veces, una posición cómoda para estar en ella.

Y como le contaba a una amiga hace poco: “ahora que somos nosotras las que lideramos empresas personales seamos el líder que queremos ver el en mundo”. Tenemos una gran oportunidad de demostrar lo que podemos hacer, y una gran responsabilidad. Me comprometo. ¿Y tu?

No obstante, tengo que hacer una autocrítica a mi reflexión.

Me insto a no perder la perspectiva, a que cuando juzgue al de arriba lo haga desde fuera de mi misma, desde la inteligencia emocional. No desde la rabia o la envidia de no ser yo el aguilucho del poste de arriba que defeca por doquier y necesita cabezas de turco para justificar la mediocridad propia.

Deseo valorar desde un nivel más alto de consciencia. Pero sin dejar de contar la verdad de lo que veo, pienso y siento. Intentando buscar, la verdad, la justicia, es decir, el equilibrio.

Autora: Itziar Azkona Coach by NLP Academy of Croydon
Website: www.coachingemodus.com
Mail: iazkona@coachingemodus.com

Vía viñeta: Humanismo y Conectividad
En El Blog Alternativo: Ética empresa
En El Blog Alternativo: Empresa

 
Publicidad
 

Una Respuesta

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado