“If On a Winter’s Night…” Nuevo disco y entrevista a STING

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“Soy muy rico, pero invierto el dinero en la gente. No lo guardo, lo gasto”
Sting

Sting me convenció hace 22 años. En esa época venía de su éxito con The Police, y se reivindicaba como solista con su segundo álbum, “Nothing Like The Sun”. A día de hoy, continúa convenciéndome por muchos motivos. Ahora edita un nuevo disco sobre el invierno, titulado “If on a Winter’s NIght…”, con canciones tradicionales, nanas, piezas clásicas y composiciones propias.

Y no sólo hay motivos musicales. De hecho, en su caso, soy incapaz de separar hombre y música. Ha sido suficientemente atrevido como para, cada vez que ha creído que lo que hacía debía ser renovado, lanzarse a la piscina . Ha enfrentado sus demonios personales, tal y como quedó plasmado en el disco “The Soul Cages”, que nunca me canso de recomendar por la profundidad y belleza que contiene. Y en su autobiografía “Broken Music” hizo caer el velo del Sting mediático para dar paso al Sting con defectos y virtudes.

Sting es vegano. Posee viñedos y colmenas, cosecha agricultura de un modo ecológico y da trabajo a más de 100 personas en sus fincas. Sigue la filosofía biológico-dinámica de Rudolf Steiner, en la que “dependiendo de los ciclos lunares hay que hacer esto o aquello”.

También es multimillonario. Dinero que ha ganado trabajando. Mucho dinero, sí, que desde el principio ha sabido gestionar bien, a mi parecer. Cómo anécdota, en 1988 Sting devolvió 500.000 dólares al promotor Gay Mercader, responsable de LIVE NATION. Consideró que la gestión hecha por un concierto en Madrid (que se complicó mucho en cuestión de días, hasta el punto de rozar la suspensión) había sido ejemplar, y por tanto debía ser Mercader quién cobrase ese dinero. También renunció a una parte muy alta de sus honorarios por la gira de “The Soul Cages”, que no funcionó tan bien cómo se esperaba.

Envuelto en el manto de la fama y el dinero, su prueba de vida ha consistido en mantener el genio, la creatividad y la música como camino de descubrimiento personal y espiritual. Además, aportar a los demás. Yo creo que lo ha conseguido.

Poco popular por su fuerte impresión de liderazgo, se ha visto en dificultades por ser demasiado directo, sarcástico y a veces demasiado duro.

Este es un extracto de la entrevista de Joseba Elola en El País el 25-10-2009:

Gordon Matthew Sumner es un hombre que está poniendo orden en su vida. Su madre murió a los 53 años; su padre, a los 57; él acaba de cumplir los 58. No pudo asistir al entierro de ninguno de sus progenitores cuando éstos fallecieron a finales de los ochenta; andaba de gira. Gordon Matthew Sumner, más conocido como Sting, dice que está enfrentándose en estos días a los fantasmas de su pasado.

Hace ahora 33 años que abandonó Newcastle en busca de una carrera musical en Londres. Fue en diciembre de 1976, a los mandos de una atiborrada Citroën Dyane. Junto a él viajaban Frances, su primera mujer; Joseph, su primer hijo, recién nacido, y un perro. Poco podía sospechar en aquel entonces que viajaba rumbo a un éxito planetario junto a su banda, The Police, el proyecto por el que será recordado. El grupo con el que dijo que nunca volvería a tocar y con el que recorrió el mundo hace año y medio.

¿Qué queda de aquel chico que se subió a un Citroën Dyane a finales de 1976?
Me encontré con ese tipo hace poco, volví a mi ciudad. Pasé dos semanas allí. No había pasado dos semanas allí desde hace 40 años.

¿En Wallsend [su ciudad natal]?
En el área de Newcastle. Estuve con mi gente. Encontré viejos amigos, gente con la que fui al colegio; me encontré con algunos fantasmas que ya no están entre nosotros, pero que siguen en mi mente, más fantasmas de los que imaginaba… Me vi a mí mismo haciendo ese viaje hace 40 años, y decidí regresar. Tuvo sentido para mí, le dio, en cierto modo, forma a mi vida.

¿Y reconoce al tipo del Citroën?
Por supuesto que le reconozco, y le comprendo mejor de lo que él me comprende a mí. Él no me entiende para nada. Es bueno hacer esto a una edad como la mía, 58, y tener esa perspectiva de la vida en vez de andar a la deriva.

En una entrevista que se publicó en este periódico decía usted…
Debe de ser cierto, entonces.

Debe de ser cierto, sí; decía usted que le gusta el juego de la fama y el éxito. ¿Le sigue gustando?
Sí. Sigue siendo un juego, de todas formas, y los juegos no son tan importantes. Son divertidos. Pero eso no es la vida. La vida está en otro sitio. La vida son las relaciones, la familia, los amigos. Yo no me veo como ese personaje famoso, no me veo como Sting. Sé quién soy y leo cosas absurdas sobre mí, a veces hablan de una persona muy mala, otras de una persona muy buena, pero la verdad está en el medio. No quiero ser ni el demonio, ni el santo; me gustar estar en el medio, me gusta esa libertad.

La fama también tiene un coste.
Si miras la vida de Michael Jackson, el cantante de pop más famoso del mundo y probablemente el más infeliz, la ecuación es sencilla: el éxito y la fama no significan felicidad, en ocasiones significan lo contrario. Yo puedo andar por cualquier ciudad y no me molestan. Yo no invito a la histeria, no voy con guardaespaldas, la gente te respeta, te saluda, te puede pedir una foto y tú te la haces, pero no hay histeria ni sensación de miedo; odio eso. Michael Jackson es mi ejemplo, él iba rodeado de… histeria, del tipo equivocado de atención… Así que no es raro que ya no esté entre nosotros.

Otro periódico publicó que una de sus cocineras, Jane Martin, le acusó de haberla despedido por estar embarazada en 2007 y aireó algunas intimidades sobre su estilo de vida. La mujer ganó el juicio. ¿Cómo acabó esa historia?
[Tos] Empleo a más de 100 personas en mi casa, en mis casas. Están muy contentas, las trato muy bien, soy muy generoso. Hay ocasiones en que cierta gente quiere sacar dinero, más dinero; y la mejor manera de sacar dinero es mentir, siempre hay alguien que quiere que le cuenten una nueva historia sobre ti, siempre. Van a los periódicos, lo cuentan, eso es mierda. No es cierto [dice con un hilillo de voz].

Hace 15 años usted se colocaba al frente de múltiples luchas, como la preservación de la selva amazónica; tenía usted una mayor presencia como activista. ¿Las críticas que recibió le disuadieron?
No fue por las críticas. Simplemente, en ocasiones, celebridad y causas confunden, porque la gente te ve a ti, pero no ve eso de lo que estás hablando. Así que ahora me quedo detrás. Recaudo fondos y son otros los que hablan, hablan los expertos. Mi instinto me decía hace 20 años que si destrozábamos la selva, el clima sufriría. Ahora hemos corroborado científicamente que hay calentamiento global, así que se demuestra que yo no decía chorradas.

Pronto habrá elecciones en el Reino Unido, parece que los conservadores retomarán el poder. ¿Qué opina?
Bueno, aquí solía haber una izquierda; ya no la hay. Es como si hubiera un solo partido, nos parecemos más a América. Y a lo mejor eso no es bueno.

¿Su corazoncito sigue a la izquierda, o ya no?
[Sting se revuelve, vuelve a rechinar el cuero negro del sofá].
Sí, yo procedo de la clase obrera . Sigo siendo de izquierdas, sigo siendo socialista [y escuchándose, empieza a reírse, como anticipando la reacción de algunos cuando lo lean], aunque sea muy rico.

¿Sí?
Sí.

¿Y el hecho de ser tan rico no le produce ningún conflicto interior?
No. Soy muy rico, pero invierto el dinero en la gente. Empleo a mucha gente. Gasto el dinero, no lo guardo, lo gasto; y creo que lo gasto bien.

¿Qué ha aprendido durante la grabación de este último disco?
El disco es sobre enfrentarse a los fantasmas del pasado. Creo que eso es el invierno: te sientas con los fantasmas y hablas con ellos, escuchas lo que te tienen que decir. Y sólo entonces te puedes mover hacia la primavera. Tienes que enfrentarte a tu pasado.

¿Es este proceso el que le llevó a volver a Newcastle?
Sí, en cierto modo. Fue bueno volver a mis raíces. Hay muchos fantasmas en mi vida: mis padres, mis amigos, mis amantes… Hay más fantasmas de los que recordaba. Fue bueno hablar con ellos.

Y eso ¿cómo se hace?
Vienen a tu cabeza y tienes que lidiar con ellos. Y no escapar.

¿Es un proceso duro o es algo que ayuda?
Es difícil, pero es importante hacerlo; para tu psicología, también. Si lo haces, luego puedes seguir adelante.

Foto: Clive Barda, para Deustche Grammophon
Más Información: Entrevista en El País
Más información Sting: Web oficial, Myspace, Wikipedia
En El Blog Alternativo: Sting, su vida hasta Sacred Love
En El Blog Alternativo: Send your Love, de Sting

 
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3 Comentarios

  1. 1 - Daniel

    26 octubre 2009 21:17

    coincido en que es una persona con puntos positivos que ojala den ejemplo a mucha otra gente. Tiene canciones muy guapas, aunque su voz no sea la tipica voz potente, es un muy buen músico, espero fijarme más en personas así a las que pueda admirar en mi vida, que de otro tipo :)
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  2. 2 - Lola Lila

    31 enero 2010 19:01

    Creo que esta entrevista de Sting tiene un contenido muy potente. Las reflexiones que hace sobre encarar a los fantasmas propios dan mucha fuerza, mucha esperanza. Creo que Sting, con sus luces y sus sombras, cómo todos, es un muy buen ejemplo de la responsabilidad hacia el grupo humano que deberian tener las personas públicas.
    Muy bueno el trabajo que nos propones sobre el invierno.

    gracias de nuevo Karolus

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