Carta por la compasión: todos somos uno

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(abajo está la traducción al español)

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“El amor de Dios y el amor al prójimo son dos hojas de una puerta
que sólo pueden abrirse y cerrarse juntas”
Sören Kierkegaard

Karen Armstrong es una de las expertas más reconocidas en Religiones Comparadas. Y realmente sabe de lo que está hablando: precisamente dejó de ser monja católica para buscar más allá del exclusivismo religioso el mensaje que subyace a toda experiencia espiritual.

Y gracias a la interesante plataforma que es TED ha logrado expresar lo que para ella es la base de cualquier experiencia que va más allá de nuestra experiencia material: una regla de oro

Y la regla de oro es seguramente conocida por todos nosotros:

“Trata a los demás como quisieras que te trataran a ti mismo”

Nada tan sencillo, nada tan difícil como eso…

Aquí os pongo la traducción en castellano del vídeo de arriba. Es un texto precioso que nos recuerda que todo cambio empieza en nuestra percepción de nosotros mismos, pues no podemos cambiar el mundo si no somos capaces de modificar nuestros patrones deficientes de conducta.

Y el no ver a los demás como parte de nosotros es uno de los peores patrones que existen…

Carta por la Compasión

El principio de compasión permanece en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, y siempre nos pide tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. La compasión nos impulsa a trabajar sin cansancio para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes; nos motiva a dejar de lado el egoísmo y aprender a compartir y nos pide honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con absoluta justicia, equidad y respecto.
Es además necesario en la vida pública y en la privada abstenerse de causar dolor de manera sistemática y categórica, actuar o hablar de manera violenta, obrar con mala intención, manejarse priorizando el interés personal, explotar o denegar los derechos básicos e incitar al odio denigrando a los otros – aunque sean enemigos – actuar de manera contraria, implica negar nuestra humanidad. Reconocemos haber fallado en vivir con compasión y sabemos que alguien ha incluso incrementado la miseria humana en nombre de la religión.

Por eso pedimos a hombres y mujeres restaurar la compasión al centro de la moralidad y de la religión, volver al antiguo principio que afirma que cualquier interpretación de la escritura que incite a la violencia, el odio o al desprecio, es ilegítima, garantizar a los jóvenes una información positiva y respetuosa sobre otras tradiciones, religiones y culturas, estimular a una positiva apreciación de la diversidad cultural y religiosa, cultivar una empatía consecuente con el sufrimiento de los seres humanos, hasta con aquellos que consideramos enemigos.

En nuestro mundo polarizado hay una necesidad urgente de transformar la compasión en una fuerza clara luminosa y dinámica. Arraigada en la determinación de trascender el egoísmo, la compasión puede romper las fronteras políticas, dogmáticas, ideológicas y religiosas. Nacida de nuestra profunda interdependencia, la compasión es esencial para las relaciones humanas y para la realización de la humanidad. Es el camino hacia la claridad, indispensable para la creación de una economía justa y de una comunidad global y pacifica.

Amén, hermana. Amén…

Vía: Humanismo y conectividad
Página oficial: Charter for Compassion
Más información: TED

 
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5 Comentarios

  1. 3 - Leslie Moncada

    16 diciembre 2009 19:06

    Este mensaje aumenta mas las buenas vibras y energías para continuar en un mundo con calidad y calidez humana. Gracias por exponerlo
    Responder

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