Esta Navidad una vela, una esperanza

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Queridos lectores,

Os escribimos hoy desde el blog para desearos, en estas fechas, Feliz Navidad. Sabemos que son fechas contradictorias por varios motivos pero queremos, igualmente, mandaros todo nuestro amor para estos días.

Deseamos crear buenas vibraciones y contribuir a un estado de armonía y felicidad que muchos compartiremos con nuestras familias.

No todos celebran la Navidad ya que no todos rigen sus costumbres por el mismo patrón. No todos celebran el fin de un año, el 2009, ya que no todos los pueblos vivimos en el mismo año. Y aún celebrándola, no todos lo hacen, ni pueden hacerlo de la misma manera.

Aún así queremos mandar un mensaje de amor a todos y cada uno de vosotros recordando que siempre es buen momento para entrar en conexión a través de los buenos sentimientos. ¡Os animamos a vivir lo positivo de la Navidad!

Sabemos que, en estos días se nos incita en exceso al consumismo, pero siempre existen alternativas y que cada vez somos más las que las buscamos. Sería maravilloso buscar ese regalo especial entre aquello que ya tenemos o incluso desvincularlo de algo material.

Algunos nos desplazaremos a ver a nuestras familias de origen, que no están cerca, y nuestra sola presencia ya será un regalo para ellos. ¡Valoremos los pequeños detalles!

También es cierto que al ser un tiempo para reunirse todos, siempre falta alguien. La vida en este espacio y tiempo es limitada y es inevitable echar en falta a un ser querido. Sería increíble poder sacar fuerzas de dentro para aceptar que, aunque ya no están con nosotros, nuestra tarea continúa y que ellos seguirán vivos mientras su recuerdo permanezca en nuestros corazones.

No podemos tampoco ocultar que la Navidad tiene ese punto conflictivo familiar en el que es difícil acordar con quien pasar determinados días, ¿en tu casa o en la mía?. Incluso podemos vernos en la tesitura de tener que decidir pasarlos con aquella familia de origen que poco tiene de familia si nos fijamos en todo aquello que pasó en la vida. Sería acertado poder dialogar, negociar y decidir aquello que mejor nos convenga sin olvidar que aquello que nos pide el corazón es lo que debemos hacer. A pesar de los pesares, aunque parezca lo menos razonable, es lo que mejor irá con nosotros y con los demás.

Es Navidad, además es invierno desde donde escribimos,  agoniza un año mientras otro se prepara para nacer. Han pasado muchas cosas en 2009 pero me quedo con una de las últimas: la cumbre de Copenhague. Sí que parece que nos despedimos con una tremenda decepción tras ella. Pero sería de sabios reconocer que lo que ha ocurrido nos muestra que debemos seguir luchando.

No podemos dejar en manos de unos políticos que han derrochado, en unos días, lo que no está escrito, en una cumbre que se suponía debía de luchar contra el derroche y que, para colmo, no ha alcanzado ni la peor de las expectativas. Debemos seguir luchando por hacer entender a quien nos dirige que no estamos de acuerdo, que no vamos a dejar pasar mucho más tiempo sin que se tomen medidas. Por todos aquellos medios pacíficos que estén a nuestro alcance. ¡Aunque nos llamen activistas!

Es momento también de hacer balance, de ver quienes hemos sido para compararlo con el “quien queremos ser”. Si de algo hemos escrito en este blog hasta la saciedad es que el futuro está en nuestras manos. Lo determinamos aquí y ahora, en el presente, según la actitud que tengamos hacia lo que nos sucede. Y si esto es, o fuera cierto, ¿por qué no intentar dibujar un plan para el 2010 como si fuéramos el genio de la lámpara?, a nuestro gusto, a nuestra medida.

Pero cuidado con lo que deseamos, que sea puro y limpio, que traspase mi yo más inmediato, el ego que todos llevamos dentro. Con ilusión, con fe, con amor, con luz…con sabiduría.

A todos vosotros que nos habéis leído, comentado, corregido, apuntado, aportado… a todos nuestros amigos, esos hermanos de vida, incondicionales, que nos apoyáis día a día, os deseamos toda la fuerza de nuestro amor para afrontar aquello que nos tenga que traer la vida para aprender, por fin, que somos todos uno, almas hermanas, ejes de una misma rueda, piezas del mismo universo, responsables de todo aquello que ocurre y que está por ocurrir.

Y si mis compañeros me permiten, desearía cerrar esta nota con el relato de una experiencia personal que me marcó profundamente. En una ocasión, hace ya unos años, me subieron a una barca en el Ganges, en Benarés. Era de noche y me dieron una vela. Tenía que encenderla y dejarla flotar en el agua e intentar que la llama no se apagara. Al tiempo tenía que pedir un deseo. Difícil tesitura. Un deseo es algo que parece que tiene que pedirse para uno mismo, algo atractivo, algo deseado, inmediato, placentero. Puede que el río, Benarés, la India entera influyeran en mi, el caso es que  nunca podré olvidar la incapacidad total, la paralisis emocional de pedir algo para mi. La llama de aquella vela sigue viva dentro de mi y con ella mi aspiración y la esperanza de que un mundo diferente es posible.

Por este recuerdo que me ha invadido ahora mientras os escribo y porque el 2009 pasará a la historia, entre otras cosas, por haber perdido a uno de los grandes de la música, Michael Jackson, recordamos su canción donde nos incita a construir un mundo mejor…

…desde nuestro corazón, los mejores deseos

…de parte de todos los que en este blog hemos buscado compartir nuestro humilde aprendizaje de vida.

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Letra de la canción

 
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