Mujeres visibles, madres invisibles

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“La paternidad y la maternidad hoy se contradicen con las actividades visibles, sobre todo para las mujeres. Las mujeres SOMOS VISIBLES EN EL ÁMBITO EXTERNO (en el trabajo, en la profesión, en el deporte, en la política, en los ámbitos sociales, …), y cuando devenimos madres ingresamos en un lugar totalmente invisible”

“LA MATERNIDAD COMUNITARIAMENTE NO TIENE NINGÚN PRESTIGIO y por tanto la invisibilidad de la maternidad hace que las mujeres dejemos esos espacios y tratemos de desplegar, como es lógico, un lugar donde sentimos que existimos”

“El hogar es el lugar que hemos ido dejando las mujeres justamente porque alimentar, preparar comida, servir un alimento sano, permanecer juntos y comer, pasó del ámbito de los actos invisibles y la mujer hoy en día no es reconocida por ese trabajo. Son espacios que estamos dejando de ocupar en perjuicio de los niños”

“El desafío de las próximas generaciones de mujeres es ver qué podemos hacer para integrar los espacios de mujeres que el feminismo en las últimas generaciones hemos conquistado (estudiar, trabajar, actuar en política, …). Pero el problema es que en esta conquista hemos perdido otra parte que es muy femenina, es muy nuestra y también es muy poderosa. Lo que pasa es que hemos relacionado la maternidad con un lugar de sometimiento y LA MATERNIDAD NO DEBERÍA SER UN LUGAR DE SOMETIMIENTO Y REPRESIÓN y yo creo que va a ser el desafío de las próximas generaciones ver cómo integramos los 2 aspectos”
Laura Gutman

Si alguien cree que solo son invisibles las mujeres a partir de los 50 (excluyendo a Madonna, claro) es que no ha optado por ejercer la maternidad a tiempo completo más allá de la breve baja de maternidad en España (16 semanas).

Al hecho de renunciar al sueldo, cotización a la seguridad social y ayudas públicas (los 100 euros mensuales si trabajas fuera), se une la fuerte incomprensión social (que aumenta a la vez que la edad del bebé), el concepto de que el cuidado materno-paterno no es necesario porque para eso nos facilitan las guarderías (externalización de la crianza) y la dureza de la maternidad en el mundo moderno con ausencia de tribu y estructuras anti-niño y anti-madres.

Es decir, si no eres sueca, socialmente se te percibe “sin oficio ni beneficio” y rápidamente te preguntarán “¿cuándo vuelves a trabajar?” aunque tus ojeras y cansancio extremo ante las demandas del bebé sean obvias.

¿Por qué ocurre esto?

Mujeres visibles, madres invisibles” es el nuevo libro de la psicoterapeuta argentina y experta en el mundo de la maternidad Laura Gutman que da respuesta a este fenómeno.

Como expone en este breve vídeo y en la entrevista de 50′ que ya presentamos, la sociedad y nosotras mismas hemos fijado nuestra identidad FUERA DE CASA, una gran e irrenunciable conquista, pero hemos infravalorado hasta el repudio el espacio dentro de casa y allí perdemos nuestra identidad.

Esto, sumado a que la crianza no se corresponde con la imagen edulcorada de lacitos, olor a Nenuco y madres-tipazo como si no “hubiese pasado nada”, hace que muchas mujeres HUYAMOS encantadas tan pronto como podamos y nos creamos que nuestros bebés estarán igual, o incluso mejor, sin nosotras.

Recuperar la identidad de mujer-madre, su importancia y trascendencia, las satisfacciones que ofrece, el gran crecimiento personal que puede implicar y el PODER que representa, es la gran asignatura pendiente.

Lejos de interpretaciones simplistas de neo-machismo, anti-feminismo o retroceso, el discurso de Laura Gutman es revolucionario al cuestionar de raíz la sociedad patriarcal, incómodo porque refleja una realidad que queremos negar (la importancia de la crianza consciente y las consecuencias de la ausencia de los padres del hogar) y, evidentemente, también feminista -feminismo de la diferencia- al defender nuestro derecho a ejercer la maternidad con libertad.

Estas son respuestas de la autora en varias entrevistas a preguntas sobre la CONCILIACIÓN TRABAJO EXTERNO-CRIANZA, la soledad de los niños de hoy, la revolución próxima y el papel de la mujer en la sociedad:

“No es el trabajo el que me necesita a mí, sino que soy yo la que necesita del trabajo. Las dificultades a que me refiero las he visto en mujeres con muchos recursos económicos y con pocos recursos. Además, ¿qué pasaría si nos damos cuenta como sociedad de que si las mujeres se repliegan un año del mundo laboral, cuando vuelven están en condiciones de darles a las empresas una lucidez redoblada?”

“Pues yo creo que el problema no es trabajar. Yo trabajo desde los 15 años, me siento orgullosa, y además soy feminista de la primera hora. El problema es la valoración que le otorgamos al desempeño en el mundo laboral suprimiendo toda valoración a cualquier actividad que no sea rentable o visible. En este sentido, le hemos quitado toda visibilidad a la maternidad, y ése es el motivo por el cual sentimos que si permanecemos con los niños, quedamos devoradas por un túnel oscuro.

Por eso, el problema no es trabajar, el gran problema es regresar a casa y tener disponibilidad emocional para entregar al niño, ya que en ese momento entramos en una dimensión desconocida, invisible, desvalorizada, por lo tanto inexistente. Nadie quiere vivir en la invisibilidad. Muchas veces el trabajo es nuestro refugio, nuestra identidad, nuestra valoración. Pero profundamente, no es el trabajo lo que entra en contradicción con el maternaje, es el uso que hacemos de él.

“El niño está escolarizado todo el día porque es el lugar al que van mientras los padres trabajan y todos suponemos que el niño tiene que aprender algo y no recibir cuidados amorosos. Por lo tanto, los niños de hoy están mucho más solos que los de tres generaciones anteriores.

No digo que las madres de antes eran mejores madres que nosotras ni mucho menos. Pero sí que antes criar a los hijos tenía valor social y existía la familia extendida: la abuela, el tío, el vecino y la calle (que hemos perdido como lugar de intercambio social). Por lo tanto, ahora el niño está solo y aislado.

El gran drama es que los niños están solos y las mamás y los papás estamos demasiado solos para criar a los niños. Y una mamá y un papá son demasiado pocos para responder a las necesidades de un niño. Por lo tanto, es lógico que pidan más. Lo que no es lógico es que su pedido lo entendamos como capricho en vez de entender que la realidad de ellos, y la nuestra, es dramática”

En la estructura patriarcal de los últimos cinco mil años conocemos el modelo de nuestras abuelas de mujer sometida, esclava sexual del varón, sin autonomía ni libertad personal y solamente madre. Y luego, de mayo del ’68 en adelante, con el advenimiento del feminismo, la anticoncepción, la libertad, la autonomía y el dinero con una salida al mundo en un modo masculino.

El desafío para las próximas generaciones es cómo hacer para encontrar un modelo integrado de ser mujeres, profundamente femeninas, con derecho a vivir la maternidad a pleno, con autonomía, libertad, manejo del dinero y trabajo.

Vamos a tener que inventar una manera femenina de circular por los ámbitos públicos. Creo que es una revolución que va a tardar varias generaciones, pero tenemos que empezar a pensarla. Hoy nos resulta difícil porque no tenemos modelos.

En este momento, las mujeres escapamos del hecho materno porque en el hecho materno dejamos de existir y nadie desea para su vida la no existencia. Esto no es inherente al ser humano, es inherente al patriarcado y nos va a corresponder a las mujeres encontrar una manera de vivir integradamente.

“Yo fui feminista de la primera hora en Francia. Y lo hemos hecho bastante bien. Pero ahora las chicas jóvenes no toman como una conquista ir a la facultad y trabajar les resulta evidente. Nadie dice “me voy a casar para tener hijitos”. Eso socialmente ha sido una conquista. Pero quizás es tiempo de pensar más allá.

Hoy está sólo valorizada la DONCELLA –para ser consumida por el varón– o la mujer que trabaja –para ser sostenedora de la familia– y luego, cuando no es ni doncella ni proveedora, es descartada. Es algo de la lógica machista que la mujer madura que sabe más del femenino interno sea expulsada y pase a la invisibilidad social justo en el momento en que adquiere mayor sabiduría”

“Expongo la dificultad actual para ejercer el rol de madres y padres, ahora que las mujeres hemos conquistado las calles. La maternidad ha perdido valor social. Cuando permanecemos con los bebés y niños pequeños en casa, sentimos que dejamos de existir.

Sin embargo, si no los atendemos, si no permanecemos con ellos, si no los alimentamos con paciencia, esos niños crecerán insatisfechos, ávidos, necesitados y luego se convertirán en lo que somos muchos de nosotros: adultos tardíamente deseosos de cuidados y amparo.

La revolución de las madres es una revolución silenciosa, amorosa y pacífica. El mundo cambiará cuando seamos capaces de integrar el amor y los cuidados amorosos en casa junto al despliegue de la autonomía y la libertad afuera”

Y no se trata de escondernos bajo culpabilizaciones estériles, sino de reflexionar a nivel colectivo sobre el tema, responsabilizarnos como adultos de las decisiones que tomamos y ser conscientes de que “para poder cambiar el mundo, hay que criar bien desde la cuna“.

El libro “Mujeres visibles, madres invisibles” es una “recopilación de ideas, artículos, notas, pensamientos y anhelos publicados en diversas revistas españolas, entre ellas “Mente Sana”, “Única”, “Tu Bebe”, “El Mueble Niños” y “Lecturas”, y tiene el propósito de llegar al lector de un modo sencillo, pudiendo leer de atrás hacia adelante, o sólo algunas partes, o como nos resulte útil o revelador”.

Y este es el ÍNDICE y enlaces a los artículos que este blog ya ha publicado:

Maternaje
El fenómeno de la fusión emocional. La fusión emocional es curativa. Para facilitar la conexión con el bebé. Desde la voz del recién nacido. El buen trato. Dile que le quieres Autoestima. Lactancia versus libertad personal. Dar de mamar es como un río. ¿es posible amamantar si estamos solas? El puerperio existe.

Vacío emocional
Nosotros, los depredadores de la cría humana
. Carencia de maternaje y organización de dinámicas violentas. Bebés desamparados. Las guerras emocionales. Adicciones y desamparo primario. El olvido como mecanismo de supervivencia. Buscar la propia voz. Abusos corporales. Los niños como enemigos. Adolescentes en riesgo. Violencia doméstica.

Crianza
Sofía extraña a su mamá. Dicen que Francisco está celoso. Tomás no habla. Juan y los caballos. Tengo miedo. El estrés ya no es patrimonio de los adultos. Niños hiperacitvos. Festejos de ecumpleaños y consumo. Las rabietas. Comprar en lugar de vincularse. Salir de compras con un niño pequeños. Juguemos juntos. La TV como canguro (o como baby sitter). Ha nacido un hermanito. La hermandad. La vuelta a casa con un bebe prematuro. Muerte en la cuna. El destete. El tiempo real de dedicación exclusiva. Los niños y el derecho a la verdad. Niños que se enferman. Mi hijo pega en el cole. En el cole le pegan a mi hijo. La regulación del hambre. La mesa familiar. No quiere dormir solo. Cada niño su etiqueta. Todo lo que decimos. El exceso de juguetes y objetos. El uso del “no”. Escuchar a los niños. El llamado del niño que acepta ser adoptado. Hijos adolescentes.

Ser mujer
El dolor del parto. Acompañar a cada mujer en su parto. Preguntas pertinentes antes del parto. Ser madre después de los 40. Maternar y trabajar. Maternidad, identidad y trabajo. Sexualidad y puerperio. La píldora anticonceptiva. Fertilizaciones asistidas. La cuna de la violencia. Doulas y redes de apoyo entre mujeres. Mamás solas. Mujeres de 50. Las mujeres sabias. Abuelas maduras o inmaduras. Vincularse con la propia madre. El síndrome del nido vacío. Afrontar la madurez. Cuidando a las personas enfermas. Una mirada posible respecto al cáncer. El juez interior. El cuerpo que alberga el alma.

Pareja
El rol del padre. Confusiones sobre el rol del padre moderno. Todo lo que suponemos que un varón debería hacer para rescatar a la doncella, vivir felices y comer perdices junto a los niños. La comunicación en la pareja cuando hay niños. Un punto de vista femenino respecto a la paternidad. Celos en la pareja. Colaborar en casa. La convivencia entre adultos y niños. Familias reconstituidas. Divorcios: todo lo que no sabemos de nosotros mismos. Consecuencias de la rigidez y la arbitrariedad. Niños como rehenes de los divorcios. El niño como alimento del padre. Las nuevas compañías de los ex cónyuges. Las palabras negativas que escuchan los niños.

Reflexiones
La Navidad interior. Los regalos de Navidad. Al Arco Iris tiene muchos colores. El Mago Merlín a nuestro servicio. Esperar. El puerperio. La generosidad de los niños. La Madre Tierra. Un mundo mejor. Entre dos culturas. En sintonía con todos. Nunca es tarde. Saber decir no. Pedir ayuda. Acompañar sin opinar. El miedo nuestro de cada día. La sabiduría de los mayores. No sólo por qué sino también para qué. El tejido de la trama humana. La felicidad responsable.

VENTA online de los libros de Laura Gutman

Entrevista a Laura Gutman en la Revista Namasté
Entrevista en La Nación
Entrevista en El Periódico
Entrevista en Página 12

En El Blog Alternativo: Artículos sobre Laura Gutman
En El Blog Alternativo: Manifiesto “Más tiempo con los hijos
En El Blog Alternativo: La Familia contra el club Bilberberg
En El Blog Alternativo: Artículos sobre conciliación trabajo-familia

NOTA: si alguien quiere profundizar mucho más sobre este tema, recomendamos la obra de Casilda Rodrigáñez

 
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26 Comentarios

  1. 1 - leticia

    4 febrero 2010 02:22

    Can-Men, qué artículo tan completo y tan directo!!! estoy muy de acuerdo con lo que propone la Gutman, incluso en las incertidumbres, los miedos, las confusiones… una de las cosas que he pensado en la forma como crio a Miranda es precisamente teniendo en cuenta que ella pertenece a las generaciones que les tocará reinventarse muchísimas cosas… nosotras sólo podremos abonarles el camino, pero ellas tendrán que construirlo prácticamente de la nada.

    Mil gracias por este artículo,

    Leticia.-

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  2. 2 - Tania

    5 febrero 2010 07:11

    Gracias por el articulo, definitivamente es nuestro reto conciliar estas dos esferas y sobre todo, no desproteger a nuestros hijos…
    Responder
  3. 3 - Maria Magdalena

    5 febrero 2010 13:57

    Pufff…qué cansancio, otro reto más. Pues me parece que para algo están también los hombres, todo reto para las women, como que se me agota la neurona. Y sí comparto muchas cosas de las que dice Gutman en el video, pero que todos los retos para nosotras, me retiro a descansar. Pa mi ya es demasiado trabajar en algo que requiere una gran capacidad de concentración y muchísima memoria, y cuidar del criaturo, que requiere una atención a un montón de cosas a la vez -justo al revés que mi trabajillo- y se llevó la memoria en el embarazo. Un saludo.
    Responder
  4. 4 - Leticia

    8 febrero 2010 00:57

    En mi blog escribí un ensayo sobre este artículo y quiero dejar acá las palabras finales:

    Dice Laura: “Recuperar la identidad de mujer-madre, su importancia y trascendencia, las satisfacciones que ofrece, el gran crecimiento personal que puede implicar y el PODER que representa, es la gran asignatura pendiente.” y plantea que lograr el equilibrio entre maternidad y trabajo “va a ser el desafío de las próximas generaciones ver cómo integramos los 2 aspectos”

    Pero ya nosotr@s tenemos un desafío enorme: tenemos que criar ya de manera diferente a nuestr@s hij@s, para que ell@s puedan realmente concebir ese cambio, mejor de lo que nosotr@s lo vemos ahora. Tenemos que colocar la semilla, tenemos que hacerlo diferente, sembrarles nuevas ideas, o seguiremos posponiendo el momento del cambio. No es lo mismo tener que romper paradigmas para luego comenzar a practicar una forma distinta de hacer las cosas, que nacer y crecer en un entorno ya distinto a lo tradicional, que ya te plantea el hecho de que hay que cambiar, de que hay que seguir descubriendo, de que lo planteado es perfectamente cuestionable y que hay que arreglarlo… estoy segura que l@s hij@s de tod@s l@s madres que nos dediquemos a hacer este trabajo, darán mil veces más frutos de los que demos nosotr@s. No sólo es un desafío para las próximas generaciones: el desafío ya lo tenemos nosotr@s al frente, y como siempre digo: es una cuestión de desición… ¿le damos?

    Que la Diosa nos bendiga con la sabiduría que necesitemos para lograrlo,

    Leticia.-

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  5. 5 - Maria Magdalena

    8 febrero 2010 18:27

    Soy cabezota, y me voy a repetir de otra forma. Los niños son el futuro de la sociedad, la sociedad somos todos, así que al juego de cómo vamos a criar a los niños jugamos todos, hombres también; no es una carga más para dejar a las mujeres -y me estoy refiriendo a buscar un lugar reconocido y confortable para la maternidad-, es un asunto de todos. De hecho tengo dos parejas muy cercanas en las que quien ha dejado aparcado por unos años el trabajo ha sido el padre, y atraviesan los mismos problemas que tiene cualquier mujer de sentirse desplazados, agobiados, cansados, aburridos, hartos, repetidos -esto quien haya criado a un bebé sin apoyo de abuelos, amigos, o quien sea que pueda tenerlo un ratito mientras te puedes ir a estirar las piernas al menos-, y son hombres. El desafío, el problema y la alegría es para todos, hombres y mujeres. En eso estoy totalmente en desacuerdo con este video de 3′ de Gutman. En lo de la falta de reconociemiento, sí.
    Responder
  6. 6 - Can-Men

    11 febrero 2010 17:33

    Efectivamente, la crianza, el hogar y el cuidado de ancianos y personas dependientes está infravalorado lo realice una mujer, un hombre, un autóctono, un inmigrante o un marciano.

    Hay un texto muy bueno de Carlos González en su libro “Bésame mucho” donde explica que los catedráticos de universidad tienen altos sueldos y ya apenas influyen en nuestros hijos, y que las cuidadoras, profesionales de guardería que tienen una gran influencia en la personalidad de los pequeños cobran muchísimo menos y no son profesiones de prestigio.

    Desde luego, el tema de la conciliación y la visibilidad de la crianza es un tema social, de todos.

    Yo no había notado específicamente que en este vídeo Laura Gutman se refería exclusivamente a las mujeres porque habla también de “generaciones futuras”.

    Yo creo que es una lucha de todOs los que defiendan esta visión de la importancia del nacimiento y la infancia, pero principalmente de las implicadas directamente. Y con esto no me refiero a conciliación, sino a cosas más claras como parto respetado o baja de maternidad más larga.

    Es perfecto que los hombres lo apoyen, pero tb es fácil q se les tache de machistas y de que quieran volver al pasado. A mi me parece que las mujeres interesadas en estos cambios (que no todas ni todos lo están), deben trabajar por ello para que quede clara que es una decisión voluntaria y consciente.

    Y sobre los hombres que deciden criar a sus bebés, ¡qué maravilla¡. La situación actual es tan diferente (el gobierno ofrece guarderías de 0 a 3 años como medida única, en vez de también ayudas a la crianza familiar) q lo importante es que alguien cuide a los bebés: madre, padre o Snoopy.

    Se supone q se trata de eso, de que podamos elegir, volver a trabajar fuera remuneradamente a tiempo completo, parcial o no, siendo ambas decisiones respetadas, o como mínimo no infravaloradas/invisibles.

    ¿Cansancio? Pues sí, pero hasta que tengamos la baja de las suecAs y los suecOs, quien quiera, hay que seguir al pie del cañón…

    Saludos VISIBLES

    —-

    Por cierto, aquí hay una lista de autores HOMBRES famosos a favor de la crianza con apego, parto respetado y lactancia.

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