Iatrogénesis cultural: reflexiones sobre la hipermedicalización de la sociedad y la quimera de la búsqueda del bienestar total

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“Cada vez vivimos en un mundo mejor y sin embargo cada día nos hacemos más intolerantes al dolor, al sufrimiento; a fin de cuentas, a las cuestiones inherentes de la vida y exigentes de un bienestar en una carrera sin fin que nos lleva de nuevo al malestar” (…)

“Una cultura que avanza beligerante contra las condiciones de la vida, convirtiéndolas en enfermedades. Nos hemos vuelto tan intolerantes que cuestiones cotidianas como son un despido laboral o una ruptura emocional cursan con episodios de depresión; un exceso de trabajo mal enfocado nos lleva a niveles de estrés que afloran en verdaderas consecuencias de tipo orgánico”
Isabel MC

La vida no siempre es de color rosa: altos sin bajos, euforia sin tristeza, comodidad sin problemas, verano sin invierno, sol sin lluvia, permanencia sin cambios, …

Ser más felices y buscar una vida mejor, más saludable y enriquecedora es una meta loable, pero el pretender vivir a toda costa de espaldas al lado ingrato y menos amable de la existencia no lo es.

Isabel MC, psicóloga y nutricionista, nos envía a El Lector Alternativo Opina un artículo muy crítico con el Sistema oficial que ha patologizado casi todas las circunstancias de la vida sin permitir aprovechar un aprendizaje de ello y también crítico con lo alternativo que ofrece remedios para el mismo fin.

Un texto realista, que no masoquista, para reflexionar sobre la “civilización de Prozac o avestruz” en que nos hemos convertido:

Se refiere, según Illich, a la destrucción del potencial de las personas para afrontar sus dificultades y vulnerabilidades. Curiosamente este fenómeno se dá en una sociedad de bienestar que ha supuesto sin duda, una mejora en las condiciones de vida. Esto conlleva un rebajamiento del umbral de tolerancia para las dolencias y una elevación de la exigencia de confort.

Cada vez vivimos en un mundo mejor y sin embargo cada día nos hacemos más intolerantes al dolor, al sufrimiento; a fin de cuentas, a las cuestiones inherentes de la vida y exigentes de un bienestar en una carrera sin fin que nos lleva de nuevo al malestar. La gente vive en una cultura que lucha como si de una guerra se tratase contra el dolor, la enfermedad, el sufrimiento, la muerte y todos ellos son empeños destinados al fracaso.

Una cultura que avanza beligerante contra las condiciones de la vida, convirtiéndolas en enfermedades. Nos hemos vuelto tan intolerantes que cuestiones cotidianas como son un despido laboral o una ruptura emocional cursan con episodios de depresión; un exceso de trabajo mal enfocado nos lleva a niveles de estrés que afloran en verdaderas consecuencias de tipo orgánico.

Este exagerado culto a la salud convertido en objetivo de vida ha reemplazado la cultura moral dominante de la sociedad cambiando así la religión por la medicina. En esta nueva cultura saludable prolifera toda serie de terapias alternativas, chamanes, leyes espirituales de éxito, cursos de introspección para conectar con tu yo verdadero,… a fin de cuentas no es más que una alienación hacia una nueva moda.

“Creo que es una verdadera enfermedad conservar la salud con un restrictivo régimen”.

Con el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico hemos llegado a desarrollar una sociedad de bienestar y con ella el surgimiento de nuevas enfermedades y sobre todo cuestiones que antaño eran supuestos morales o divinos convertidos en trastornos.

Todo esto conlleva al reciclado de los profesionales de la salud que no se si con tanta campaña de prevención de la salud se está llegando a una somatizacion de la sociedad o realmente es que hay una creciente demanda de dichas enfermedades. En el aire dejo la tan famosa pregunta ¿qué fue antes el huevo o la gallina?
Isabel MC

Más información: La medicalización de la vida cotidiana
En El Blog Alternativo: Lo natural en el modelo urbano, paradojas y soluciones
En El Blog Alternativo: LA SALUD QUE VIENE: nuevas enfermedades y el marketing del miedo
En El Blog Alternativo: Otros artículos de Isabel MC

 
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4 Comentarios

  1. 1 - ANA SG

    6 febrero 2010 21:16

    A mi modo de ver las consecuencias de la destrucción del potencial de las personas para afrontar sus dificultades y vulnerabilidades ha dado lugar a dos problemas importantes, que son:
    * La cultura actual se mueve con una ignorancia total del manejo de sus emociones y de los problemas de salud. Y lo que es peor con la idea de que hay alguna pastilla que lo podrá solucionar. Hace unos años nuestras abuelas eran capaces de resolver pequeños episodios banales con su sabiduría y/o intuición. Ahora nos encontramos en un punto de perdida total de sentido común para superar estas situaciones descargando en el médico la responsabilidad de paliar “al instante” cualquier pequeño síntoma.
    Los laboratorios están continuamente inventando fármacos, que luego anuncian a bombo y platillo, para esas supuestas enfermedades (que no son más que un conjunto de síntomas que luego engloban en síndromes a los que ponen nombres modernos) para captar a más gente. Claro ejemplo reciente con la vacuna de la gripe A.
    Del anciano polimedicado de hace unos años hemos pasado a la medicación de la gente cada vez en edad más temprana con la excusa de la prevención y lo que es más triste, en la mayoría de los casos podría solucionarse con un cambio de alimentación y/o estilo de vida. La medicina alopática sigue anclada en su modelo de “pastilla para todo”. Cambiaría mucho la cosa si dentro del sistema nacional de salud hubiera cabida para algunas disciplinas complementarias (mal llamadas alternativas) que solventarían muchos problemas sin recurrir a los fármacos.
    * La sociedad actual se libera de toda responsabilidad: los maestros son los responsables de la educación de los niños, los médicos son los responsables de nuestra salud, el estado es el responsable de nuestra situación económica…
    Nos eximimos así de tener que educar a nuestros hijos para ser personas, de llevar un estilo de vida sano para evitar enfermar, de gastar racionalmente sin caer en el consumismo y de ahorrar para los malos tiempos.
    Vamos abandonando las costumbres saludables de cocinar para pasar a comprar comida precocinada, congelada o ya hecha. La lactancia materna se considera antiestética y un engorro. El ahorro no tiene sentido si el banco ya te da un préstamo o tienes una tarjeta maravillosa con la que puedes gastar lo que quieras. Si algo de tu cuerpo no te gusta es más fácil operarse que cuidarse un poco. Si estás de bajón no tienes porqué intentar superarlo siempre hay alguna pastilla u otra sustancia que me evade de la situación.
    Quizás haya una parte de la población obsesionada por la salud pero encuentro más preocupante la gente que no sabe gestionar pequeños problemas de salud o no sea capaz de hacer el cambio que le está pidiendo su cuerpo.
    Supongo que habrá personas que se aprovechen de esta situación de indefensión de la gente pero me parece que esta “moda” que ha proliferado de cursos de crecimiento y desarrollo personal, sin caer en el esoterismo, tiene una labor importante en personas que están desorientadas, que quieren mejorar. Como cualquier cosa en esta vida si no se lleva al extremo puede ser útil. Pero si volvemos al tema de la ignorancia y la falta de responsabilidad nos encontramos que este tipo de personas seguirá buscando en esta “moda” lo que nadie le ha enseñado anteriormente en su infancia o juventud: a ser autónomo, consecuente con sus actos, tener respeto por su cuerpo y su entorno, tener confianza en si mismo, tener capacidad de adaptación, etc.
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  2. 2 - Daniel

    7 febrero 2010 13:11

    El gran cambio que debería darse tiene que ser un esfuerzo consciente de toda la sociedad en entender que la salud y realizarse en esta vida, es una DECISION personal, mientras las personas sigan dejando que les monten sus vidas, seguiremos rodeados de Iatrogenia, errores médicos, exceso de química, saturación de valores artificiales, etc.
    Up on The Air, es una peli que por el trailer toca un poco esto de que hacemos en la vida, y dejamos que se comparticiones demasiado, por falta de ser más claros en nuestras decisiones y no siendo ecologista por moda, hay gente que respeta la ecología desde antes que fuera una moda, por ejemplo.
    ¡Saludos!
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