IRENA SENDLER: El ángel del Gueto de Varsovia

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“El verdadero heroísmo está en transformar
los deseos en realidades y las ideas en hechos”
Alfonso Rodríguez Castelao, escritor

Hace mucho tiempo que dejé de creer en la justicia de determinados premios o condecoraciones: generalmente, responden a intereses espúreos que no se corresponden a los méritos de los “premiados”, sino a componendas más o menos políticas.

De hecho, nunca llegaré a entender como en una “competición de méritos” alguien como Al Gore pudo tener más partidarios a la hora de conceder el Nobel de la Paz que nuestra protagonista de hoy, Irena Sendler…

Irene Sendler era enfermera en Varsovia cuando los alemanes invadieron Polonia a sangre y fuego en 1939. Desde su puesto en el Departamento de Bienestar Social se encargaba de la coordinación de los comedores públicos de la ciudad, y luchó incansablemente a fin de paliar en parte las terribles condiciones que la invasión creó en su país. Pero a partir de 1940 los nazis crearon el Gueto de Varsovia

450.000 judíos fueron hacinados en un barrio de la ciudad. Las condiciones eran dantescas: los judíos eran torturados constantemente en unas condiciones inhumanas, y periódicamente cientos de ellos eran trasladados principalmente al campo de concentración de Treblinka, de donde ya no volvían.

Irena decidió que debía hacer algo. Primero, logró que le concedieran a ella y a alguna colaboradora más pases para poder acceder al gueto. Y a partir de 1942 se unió al movimiento de resistencia Zegota (Consejo de Ayuda a los Judíos), y empezó a sacar a los niños clandestinamente de aquel infierno para entregarlos principalmente a conventos y familias católicas.

Irena no podía dar ninguna garantía a los afligidos familiares de los pequeños, pero una cosa estaba clara: quedarse en el gueto era la muerte inevitable.

Así, más de 2500 niños fueron salvados de los campos de concentración por esta heroica mujer y sus colaboradores. Irena guardaba los nombres y las nuevas identidades en botes que enterraba bajo un manzano cerca de su casa.

Cualquier método era bueno para sus propósitos: sacaba niños en maletas, camiones de basura, cajas de herramientas de bomberos… Hizo honor a los principios que le habían inculcado de niña:

“Me educaron en la idea de que hay que salvar al que se ahoga,
sin tener en cuenta su religión o su nacionalidad”

En 1943, y después de que los nazis aplastaran un intento de rebelión en el gueto, fue descubierta y arrestada. La Gestapo la torturó a conciencia durante días: brazos rotos, quemaduras en gran parte de su cuerpo… pero Irena nunca habló ni delató a nadie y fue condenada a muerte.

La mañana de su ejecución, un oficial alemán fue a buscarla a su celda para llevarla al patíbulo, y cuando salía del gueto le permitió escapar: la resistencia polaca había logrado sobornar al guardia. Irena continuó trabajando bajo otra identidad, siempre al servicio de los que más sufrían.

Cuando la guerra acabó, recuperó los botes con toda la información relativa a los niños y la puso en manos del dr Adolfo Berman, primer presidente del Comité de Salvamento de los Judíos Sobrevivientes.

Desafortunadamente, la mayoría de los padres habían muerto en los campos de exterminio. Los niños fueron cuidados en diferentes orfanatos y, poco a poco, se les envió a Palestina.

Irena Sandler siguió su vida como supervisora de orfanatos y asilos en Polonia, y su historia fue escondida por 40 años de comunismo y telón de acero hasta que unos estudiantes estadounidenses recuperaron su ejemplo. Cuando su historia fue publicada en un periódico con fotos de la época, decenas de personas se pusieron en contacto con ella para darle las gracias… Eran esos niños que ella salvó de la muerte segura.

Llegó el reconocimiento mundial para una mujer encadenada durante años a una silla de ruedas por las torturas a que fue sometida, y que nunca se otorgó ningún crédito por sus acciones: de hecho, siempre que le preguntaban respondía que lamentaba no haber podido hacer más todavía:

“El lamento de no haber podido hacer más
me seguirá hasta el día en que me muera”

En 1965, el Yad Vashem, el memorial israelí del Holocausto, le concedió el título de Justa entre las Naciones que otorga a los gentiles que contribuyeron a salvar a judíos de la masacre nazi.

Irena murió rodeada de su familia el 12 de Mayo del 2008 a los 98 años.

El heroísmo y la abnegación de personas como Irena Sandler debería hacernos reflexionar sobre los valores que queremos enseñar a nuestros hijos, a nosotros mismos. Gente como ella deberían ser los que fueran estrellas de los informativos, ocupar la primera plana de los periódicos.

Ojalá el cambio de paradigma que se avecina haga surgir de nuevo estos principios tan soslayados en estos tiempos de incertidumbre.

Vía: Wikipedia
Más información: El País
Más información: Un passeig per la vida

 
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5 Comentarios

  1. 1 - Elena

    5 febrero 2010 16:24

    Qué mujer tan generosa y altruista! Ojalá hubiera muchas más personas como ella en el mundo y ojalá no hubiera tantas personas violentas y sanguinarias.
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  2. 2 - kuky

    5 febrero 2010 16:28

    Me alegra que publiques ejemplos como este, y me pregunto: qué ha hecho Obama para que le den el Novel??Esta señora y Teresa de Calcuta son algunos de los ejemplos a imitar por el resto de la humanidad.
    Gracias
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  3. 3 - Swan

    24 febrero 2010 00:42

    No se lo llevó Obama, sino Al Gore.

    La historia de esta maravillosa mujer debería ser contada en todos los colegios, a todos los niños. Nada menos que 2500 niños salvados…
    Anoche ví la película que han hecho sobre su vida, y en breve me leeré el libro…

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  4. 5 - karoll

    30 mayo 2012 06:44

    Irena Sendler una mujer mujer con valores y principio morales que es de admirar se arriesgo físicamente para salvar a 2500 niños inocentes que iban a vivir el “infierno” en carne propia en su cara se ve reflejada un ángel que arriesgo todo para salvar vidas que no tenían porque ser condenadas a una vida tan cruel y miserable como la que vivieron en estos campos de concentración. No existen palabras para describir a Irena solo se que es un angel
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