Receta de papilla de avena para peques y grandes y sugerencias de desayuno

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La receta de papilla de avena para peques y grandes es una forma muy sencilla de cocinar la avena, un cereal tan saludable que también se le conoce como “EL CEREAL DEL BIENESTAR”.

Aunque desconocida y poco presente en la mayoría de los hogares, o sólo usada en forma de copos, la avena es un regalo de la Naturaleza y como dice un dicho alemán: “la avena vuelve a los hombres de hierro”.

Rica en vitaminas, minerales y ácidos grasos de buena calidad, la avena es beneficiosa para el sistema digestivo, para calmar la ansiedad, para aportar energía, para ayudar al colesterol, para favorecer la fertilidad, …

Realmente esta receta es simplemente una crema de avena cocida, pero como la palabra “crema” puede confundirse con una sopa o puré junto con verduras, lo he llamado “papilla” porque sirve para los desayunos de todos los miembros de la familia.

Los bebés lo pueden tomar a partir de los 6 meses de edad*, pero sin ningún añadido, sólo avena y agua, y a los jóvenes o adultos les puede servir como base para un desayuno muy completo y rico.

Esta es la receta de papilla de avena para peques y grandes:

  • 100 gr de avena integral en grano, NO copos
  • 600 gr de agua


Lavamos bien la avena bajo el grifo
para quitar las impurezas y la cocemos 35’ con el agua en una cazuelita . Como hay mucha cantidad de agua, no es necesario remover constantemente porque no se nos va a pegar.

Aunque en las instrucciones del envase recomiendan hervir la avena con 2,5 veces su peso en agua, aquí ponemos más cantidad de líquido porque vamos a hacer una papilla cremosa.

Una vez cocido, lo batimos con decisión para que no se note el grano.

También se puede hacer en la THERMOMIX: 35’, varoma, velocidad 1 con el cubilete puesto y luego triturarlo a velocidad progresiva 3-5-7.

Si nos hubiese quedado un poco “seca”, podríamos añadir un poco de leche vegetal (avena, soja, arroz, …).

A los bebés les podemos dar ya esa papilla sin miedo al sabor porque la avena es muy agradable y tiene un dulzor natural. A partir de los 12 meses podríamos añadir, si queremos, una cucharadita de miel.

Para los “niños” mayorcitos, con y sin canas, sugerimos lo siguiente:

  • Una cucharada de cacao, achicoria, miel, azúcar de caña o algún endulzante natural
  • Unas pasas o cualquier fruto seco
  • Unas semillitas picadas: sésamo, girasol, linaza, …
  • Una manzana a trocitos o rallada
  • Unas galletas integrales o copos de cereales

Con estas medida obtenemos 2 boles como el de la foto y se conversa muy bien unos días en la nevera.

Para calentar, seguramente debemos añadir algo de leche vegetal para que no se pegue en la cazuela.

Más allá de la leche de vaca, cereales refinados y muy químicos, café y croissant, OTRO DESAYUNO ES POSIBLE y la avena nos ofrece muchas posibilidades.

En El Blog Alternativo: Recetas de avena
En El Blog Alternativo: Recetas con cereales

*Información sobre la alimentación complementaria en bebés: Asociación Sina, Bebés y más, pdf de PAHO, Organización Panamericana de la Salud (40 páginas).

 
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