¡Qué bonita la nieve en invierno!, el mejor chiste

, , 4 Comments

 
El año pasado, con eso de que nevó y llovió en Octubre, tuvimos una sucesión de nevadas, luna tras luna, que parecían interminables y llegaban con puntualidad meridiana, trás de un refrán de los de antes. Aunque, desde luego, no seré yo la que me queje puesto que el blanco me encanta, creo firmemente en que “año de nieves, año de bienes” y en que algo de renovación existe en ese constante ir y venir de agua en todas sus formas.

Este año no se han dado las circunstancias del refrán pero igualmente tenemos una sucesión de olas de frío que nos están dejando tiritando. En Picos de Europa, a apenas 500 metros de altitud ya hemos vivido una nevada de más de medio metro y heladas de hasta 10 grados bajo cero. Además como cada ola de frío y nieve llega sin que se haya ido la anterior, vivimos estos días sepultados en nieve porque los trapos no dejan de caer. Tampoco seré yo quien me queje con la que está cayendo en otros lugares de España y otras regiones del norte de Europa.

Y ya sabemos que la nieve incordia: no puedes aparcar en frente de casa al ladito de la acera, no puedes salir del garaje sin cadenas, no puedes echar a correr que resbalas, cuando pasan los días y se ensucia ya no es tan bonita. Y no digamos en la ciudad, colapsa la vida cotidiana.

Pero reflexionemos un poco. El invierno es invierno. Y España no es un gélido país, por tanto no podemos equiparnos a nivel estado como si fueramos Rusia o Groenlandia a no ser que derrochemos en comprar maquinaria y recursos que luego se queden infrautilizados.

Cada vez que nieve o hiele pensemos que todo lo malo tiene algo bueno y viceversa y que cuando llegue el verano nos quejaremos de calor… por aquello de quejarse. Al sopesar esto recuerden también este magnífico monólogo del diario de un sudamericano que se muda a Toronto y como cambia de opinión sobre su vida a medida que la rutina se instala en él.

Si al menos os troncháis de la risa y lloráis como lo hice yo la primera vez que lo escuché habré conseguido mi objetivo de poner unas cuantas sonrisas más en el mundo. Yo además, como veis en las fotos, no pienso renegar de la gozada de tener tanta nieve en el jardín de mi nueva casa!!

Que lo disfrutéis…

 
Publicidad
 

4 Comentarios

  1. 1 - Dani

    16 marzo 2010 15:53

    Sin guantes se te congelan las manos ¿no?. Almenos en la primera foto que tas incrustada en la nieve, esta guay porque es un momento divertido también, en barna fue un acontecimiento, con mucha menos nieve claro.
    Responder
  2. 2 - Itzi

    16 marzo 2010 17:27

    Bueno, como verás por la segunda foto, tenía guantes. si no yo creo que se me congelan y se cangrenan…porque el frío que estamos pasando este invierno no es ni medio normal. Y sí claro, con este post, intento que se vea la parte divertida del invierno aunque seguro que Girona, los que han estado tanto tiempo sin luz no puedan hacerlo. De todos modos, es así como se vivía antes lo que pasa que había chimenea o un lugar para el fuego en cualquier casa….En Picos de Europa, en Cantabria, las vistas son ahora espectaculares, hay nieve para rato!!
    Responder

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado