El león que creía ser una oveja: cuento con muchas moralejas de Prem Rawat

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“Sólo te he mostrado quién eres realmente en el reflejo del estanque, porque al vivir entre las ovejas te olvidaste de quién eras (…) Ahora que tus dudas han desaparecido, has descubierto quién eres… Eso es el Conocimiento, en eso consiste el Conocimiento. Y eso es exactamente lo que hace un Maestro, te enseña ese reflejo en el estanque del Conocimiento; te muestra tu reflejo. Ya lo decía Sócrates: “Conócete a ti mismo”

“Si tienes un barco y quieres amarrarlo en el puerto, necesitas atarlo a algo que no vaya a la deriva. Por eso la gente lleva un ancla. ¿Qué es lo que no va a la deriva? Para encontrar la respuesta, tienes que poder conocer tu verdadero ser, porque el verdadero ser no va a la deriva. El león pensaba que era una oveja, pero cuando pudo ver la realidad comprendió que no lo era”
Prem Rawat

Prem Rawat (1957) es un divulgador espiritual que destaca por sus discursos sobre la paz individual y social y que lleva más de 40 años difundiendo con éxito sus enseñanzas por el mundo -en la India llegó a convocar a más de un millón de personas-, y ha sido invitado a hablar en varias universidades.

En este vídeo vemos a Prem Rawat narrando el cuento del león que creía ser oveja ante una audiencia entregada. Merece la pena escucharlo porque es un relato lleno de matices, abierto a múltiples interpretaciones y que en el que cada uno podemos ver reflejado algún aspecto de nuestra vida.

La narración habla de un pastor de ovejas que un día encontró a una cría de león agonizando y tras cuidarla, alimentarla y resucitarla, la integró en el rebaño de ovejas. Así, y con el tiempo, el leoncito creyó ser una más de ellas, hasta que años después un fiero león espantó al rebaño, incluyendo a su compañero de especie que tenía miedo de ser comido.

El león mayor enseñó al joven su reflejo en un estanque para demostrarle que él no era lo que creía y le expresa lo siguiente:

“Ahora mira, observa lo que refleja este estanque. Mírame y después mírate. En ese reflejo verás quién eres realmente”. Y miró. Vio el reflejo del gran león y después su propio reflejo.” .. El león le dijo: “Yo no he hecho nada, no me des las gracias. Sólo te he mostrado quién eres realmente, PORQUE AL VIVIR ENTRE LAS OVEJAS TE OLVIDASTE DE QUIÉN ERAS. Tú te olvidaste; ellas no, pero tú sí. Hasta hoy, que te he traído a este estanque y has podido ver tu reflejo… Ahora que tus dudas han desaparecido, has descubierto quién eres”

“Eso es el Conocimiento, en eso consiste el Conocimiento. Y eso es exactamente lo que hace un Maestro, te enseña ese reflejo en el estanque del Conocimiento; te muestra tu reflejo. Y cuando lo ves, tus dudas desparecen y descubres quién eres. Hasta ese momento creías que eras una oveja. Como no había otra cosa, creciste con esa idea.”

¿Quiénes somos realmente y sobre todo, hasta donde podríamos llegar si supiésemos nuestro infinito potencial?.

Amplia moraleja que podemos personalizar a nuestras circunstancias: para algunos este cuento les recuerda al del elefante encadenado sobre el poder del condicionamiento negativo y cómo podemos romper las cadenas, para otros se acerca más a la idea de salir de Matrix o en la línea del discurso de David Icke sobre apartarnos del rebaño social de viejo paradigma y abrir los ojos a la realidad holográfica y a un mundo diferente.

Para muchos es una metáfora sobre que somos seres espirituales en un mundo material pero lo desconocemos, y a otros niveles, Prem Rawat analiza su cuento como la necesidad de encontrar respuesta sobre nosotros mismos que nos anclen bien a la Vida desde la positividad, la alegría y la conciencia, y pase lo que pase allí fuera, no iremos a la deriva.

“También nosotros olvidamos quiénes somos sobre la faz de la Tierra. Tu capacidad de sentir alegría es única. Ésa es tu naturaleza, una parte de ti. Sientes aversión por el sufrimiento y atracción hacia la alegría. Así que encuentra en tu vida la alegría que no acaba nunca, una alegría que no puedes dejar atrás, que llevas contigo dondequiera que vayas.

Si tienes un barco y quieres amarrarlo en el puerto, necesitas atarlo a algo que no vaya a la deriva. Por eso la gente lleva un ancla. ¿Qué es lo que no va a la deriva? Para encontrar la respuesta, tienes que poder conocer tu verdadero ser, porque el verdadero ser no va a la deriva. El león pensaba que era una oveja, pero cuando pudo ver la realidad comprendió que no lo era

Tu realidad es sencilla. El deseo de sentirte satisfecho siempre ha estado presente. Ese anhelo de plenitud siempre ha estado ahí. No es algo nuevo. Y ese deseo seguirá en ti hasta el mismísimo final. Estuvo ahí desde el principio y estará ahí hasta el final. Ese deseo de sentir paz no cambia. Esa sed de satisfacción no cambia. Así que ánclate a esa realidad y no irás a la deriva. Ánclate a esa belleza que está dentro de ti y no navegarás sin rumbo. Todo lo demás cambiará, como siempre ha hecho y seguirá haciendo.
Todo cambia constantemente, excepto tú. Hay algo en ti que no cambia. Encuéntralo y amarra bien este barco de la vida a eso que es inmutable. Después relájate”

Que cada uno reflexione sobre su visión de este texto pero teniendo en cuenta que, como en el cuento del Patito Feo, hay un cisne, un león o algo mayor y mejor de lo que creemos dentro de cada uno y de la sociedad en conjunto.

Y son años de ver los reflejos. De hecho, los mayas denominaron esta época como “El salón de los espejos”…

Sitio oficial: Fundación Prem Rawat, interpretación del cuento y entrevista en inglés con Prem Rawat

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