HISTORIA DEL AGUA EMBOTELLADA: ¿Por qué consumimos un producto mucho más caro, menos sostenible y que a veces sabe peor?

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“En el mundo entero hay mil millones de personas que no tienen acceso a agua potable. Sin embargo, nuestras ciudades se están gastando millones de dólares para resolver el problema de todas las botellas de plástico que desechamos”

“En muchas ocasiones, el agua embotellada está sujeta a menos controles que el agua del grifo y su precio es unas 2.000 veces mayor”

“Si las empresas quieren seguir creciendo, tienen que vender más y más cosas. En los años 70, los gigantes de las bebidas no alcohólicas empezaron a preocuparse al ver que la demanda se estabilizaba. Un individuo no puede beber más de una cierta cantidad de refrescos (…) Las principales estrategias de la creación de demanda de agua embotellada son asustarnos, seducirnos y engañarnos. Una vez se ha creado la demanda y el consecuente mercado multimillonario, lo defienden destruyendo a la competencia. Sólo que, en este caso, LA COMPETENCIA ES NUESTRO DERECHO HUMANO A UN ACCESO A AGUA POTABLE, limpia y saludable”

“Ha llegado el momento de volver al agua del grifo. Tenemos que comprometernos a no comprar agua embotellada a no ser que el agua de nuestras comunidades esté realmente contaminada”

“Esta es una oportunidad irrepetible para que millones de personas despierten, para proteger nuestros bolsillos, nuestra salud y el planeta”
Annie Leonard

Hoy es el Día de la Acción en los Blogs (Blog Day Action) y miles de blogs de más de 125 países van a sumar sus fuerzas para generar un debate mundial y concienciar sobre el mismo tema el mismo día. Y este año el protagonista es el agua potable.

Desde El Blog Alternativo nos sumamos a este evento publicando otro gran trabajo de Annie Leonard y su equipo: Historia del agua embotellada (The Story of Bottled Water).

Su primer vídeo, Historia de las cosas, tuvo una espectacular repercusión e hizo que millones de personas descubriesen el lado oscuro de nuestra economía y lo que genera en el planeta y en las personas nuestra espiral insostenible de consumo, y en esta ocasión hacen una autopsia al mercado del agua embotellada, sus objetivos, sus estrategias y sobre todo, sus implicaciones globales.

Merece la pena verlo (arriba está subtitulado y abajo doblado al español), digerirlo y reflexionar sobre nuestro consumo de agua embotellada y las alternativas que tenemos como sistemas domésticos de potabilización del agua -en caso de ser necesarios-.

Los datos son claros: mientras una de cada 6 personas no tienen acceso al agua potable y beber agua contaminada mata más que la guerra, los países desarrollados se han lanzado al consumo de agua embotellada a pesar de la alta calidad del agua del grifo, en general, y del altísimo precio – el metro cúbico envasado cuesta 2.000 euros; de la cañería, un euro-.

Los expertos indican que este hábito es, a parte de absurdo, muy peligroso pòr su gran impacto ambiental (tres millones de toneladas de plástico se usan para embotellar agua en todo el mundo) y porque representa “un arma social y de desarrollo de doble filo” ya que puede frenar las presiones internacionales para proporcionar agua segura a todos los seres humanos: el agua embotellada nunca debería sustituir al suministro público.

¿Cómo hemos llegado a pagar por algo que tenemos gratis y en muchos casos de mejor calidad?

Annie Leonard lo explica en Historia del agua embotellada de forma clara, pedagógica y perfectamente documentada.

Para hacer negocio ante el límite de consumo de los refrescos, las empresas de bebidas se propusieron competir con el agua del grifo y para ello crearon una DEMANDA ARTIFICIAL mediante 3 estrategias: generar miedo, seducirnos con publicidad aspiracional y engañarnos respecto al origen, sabor y calidad de muchas aguas embotelladas.

Y este negocio redondo pasa una factura muy grande al planeta en la energía consumida para la producción de botellas, transporte y residuos que globalizamos en países pobres.

Ser conscientes de este tema y demandar mejoras en la calidad del agua pública son varias de las soluciones que nos proponen estos activistas con la convicción de que es una batalla que los consumidores conscientes podemos ganar al Sistema si nos lo proponemos.

Esta es la transcripción en inglés del vídeo y reproducimos abajo el texto en castellano, tomado de este blog.

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Esta es la historia de un mundo obsesionado con las cosas. Es la historia de un sistema en crisis. Estamos destrozando el planeta, estamos destruyéndonos los unos a los otros y encima ni siquiera estamos disfrutando. La buena noticia es que cuando empecemos a comprender cómo funciona el sistema también empezaremos a ver mil formas de darle la vuelta a los problemas para encontrar soluciones.

Uno de los problemas de intentar utilizar menos cosas es que a veces tenemos la sensación de que las necesitamos de verdad. Por ejemplo, si vives en una ciudad como Cleveland y quieres beberte un vaso de agua, ¿te vas a arriesgar a tomarla del grifo? ¿O mejor te compras una botella de agua Fiji?

Fiji estaba convencida de que la respuesta a esta pregunta era obvia, así que creó toda una campaña de marketing que resultó ser una de las estrategias más absurdas de la historia de la publicidad. A la ciudad de Cleveland no le gustó ser el objeto de las bromas de las botellas de Fiji, así que llevó a cabo unos análisis cuyos resultados indicaron que un vaso de agua Fiji es de calidad inferior, sabe peor y cuesta miles de veces más.

Esta es una historia que se repite cada vez que se compara el agua del grifo con el agua embotellada. ¿Cuál es más limpia? A veces una, a veces la otra. En muchas ocasiones, el agua embotellada está sujeta a menos controles que el agua del grifo. ¿Cuál sabe mejor? En diferentes pruebas que se llevaron a cabo en todo el país, el consumidor prefería de forma sistemática el sabor del agua del grifo.

Las empresas comercializadoras de agua embotellada afirman que solamente cumplen con la demanda del consumidor. Pero, ¿quién demanda un producto que sabe peor, que es menos sostenible y mucho más caro? Y menos aún cuando ese mismo producto lo tienes de forma casi gratuita en tu propia cocina.

El precio del agua embotellada es unas 2.000 veces mayor que el precio del agua del grifo. ¿Te imaginas pagar dos mil veces más el precio de cualquier otra cosa? ¿Un sándwich de 10.000 dólares?

Sin embargo, el consumidor en EEUU adquiere más de 500 millones de botellas de agua semanales, cantidad suficiente para darle la vuelta al mundo cinco veces. ¿Cómo es posible?

El origen de todo esto es el funcionamiento de nuestra economía, y uno de sus motores, la denominada “creación de demanda”. Si las empresas quieren seguir creciendo, tienen que vender más y más cosas. En los años 70, los gigantes de las bebidas no alcohólicas empezaron a preocuparse al ver que la demanda se estabilizaba. Un individuo no puede beber más de una cierta cantidad de refrescos.

Además, ¿cuánto tiempo iba a transcurrir hasta que nos diéramos cuenta de que estas bebidas no son tan saludables como nos quieren hacer creer y volviéramos a beber agua del grifo? Las grandes empresas encontraron la solución en un producto de diseño que la mayoría de la sociedad se tomó a broma. ¡Pero si el agua es gratis! Se dijeron los consumidores. ¿Qué será lo próximo que nos vendan? ¿Aire?

Así que ¿cómo logras que la gente compre estos productos? Es muy sencillo: creas la demanda. Imagínate que diriges una empresa de agua embotellada. Como la gente no va a hacer cola a tus puertas para gastarse su dinero, ganado con el sudor de su frente, en un producto innecesario, les haces sentir miedo e inseguridad ante el hecho de no tenerlo. Así lo hizo la industria del agua embotellada. Una de sus primeras estrategias de marketing fue asustar a la gente con la calidad del agua del grifo, mediante anuncios tales como la campaña de Fiji en Cleveland.

“Cuando esto acabe”, afirmó un gran ejecutivo de la industria, “el agua del grifo habrá quedado relegada a la ducha y a lavar la vajilla”.

Entonces maquillas la realidad mediante imágenes fantásticas. ¿Alguna vez te has dado cuenta de cómo la industria del agua embotellada intenta seducirnos mediante imágenes de manantiales de la montaña y de naturaleza salvaje? Pues adivina de dónde proviene un tercio de toda el agua embotellada de los EEUU: del grifo. Aquafina, de Pepsi, y Dasani, de CocaCola, son dos de las muchas empresas que comercializan agua del grifo filtrada.

Pero la estrategia va más allá. En un reciente anuncio a toda página de Nesté, la empresa afirmaba: “El agua embotellada es el bien de consumo más respetuoso con el medioambiente”.

¿Cómo? ¡Se están cargando el medioambiente a lo largo de todo el ciclo de vida del producto! ¿Cómo se entiende que eso sea respetuoso con el medioambiente?

El problema comienza con la extracción y producción del petróleo necesario para fabricar las botellas de agua. La producción de las botellas de agua que se consumen en EEUU en un año requiere una cantidad de petróleo que bastaría para llenar el depósito de un millón de automóviles. Toda esa energía se consume en la producción de la botella, después hay que transportarla por todo el planeta, y todo para que nos la bebamos en unos dos minutos.

Esto nos lleva al enorme problema del otro lado del ciclo de vida: los residuos. ¿Qué ocurre con todas estas botellas una vez las hemos utilizado? El 80% acaba en los vertederos, donde se tardarán miles de años en descomponerse, o son incineradas, liberando gases contaminantes tóxicos. El resto se recoge para ser reciclado.

Una vez sentí curiosidad por saber a dónde iban a parar todas las botellas que tiraba al contenedor de reciclaje y descubrí que se enviaban a la India. Así que me fui para allá. Nunca olvidaré el recorrido que hice, sobre una colina a las afueras de Madras, donde me topé con una montaña de botellas de plástico provenientes de California.

Un verdadero reciclaje transformaría estas botellas en nuevas botellas, pero esta no es la realidad de lo que está ocurriendo. Allí, las botellas se “infrarreciclan”, es decir, se transforman en productos de menor calidad que después acabarán siendo triturados. Las partes que no pueden “infrarreciclarse” sencillamente se desechan. Si las empresas de agua embotellada quieren usar imágenes de montañas en sus etiquetas, sería más apropiado que mostraran estas montañas de residuos plásticos.

ASUSTARNOS, SEDUCIRNOS, ENGAÑARNOS. Estas son las principales estrategias de la creación de demanda. Una vez se ha creado la demanda y el consecuente mercado multimillonario, lo defienden destruyendo a la competencia. Sólo que, en este caso, la competencia es nuestro derecho humano a un acceso a agua potable, limpia y saludable.

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El vicepresidente de Pepsi afirmaba literalmente: “nuestro peor enemigo es el agua del grifo”. Nos quieren hacer creer que está sucia, y que el agua embotellada es la mejor alternativa. En muchos sitios el agua del grifo realmente está contaminada gracias a las industrias contaminantes tales como la industria productora de botellas de plástico. Y estos empresarios del agua embotellada están encantados de poder ofrecer sus carísimas soluciones, que nos mantienen enganchados a sus productos.

Ha llegado el momento de volver al agua del grifo. Tenemos que comprometernos a no comprar agua embotellada a no ser que el agua de nuestras comunidades esté realmente contaminada. Sí, hay que hacer un pequeño esfuerzo para rellenar la botella reutilizable antes de salir de casa, pero podemos hacerlo.

Después, da un segundo paso: únete a una campaña que exija soluciones reales, como la inversión en infraestructura pública para que todos tengamos agua potable. El agua de EEUU tiene un déficit de financiación de 24.000 millones de dólares, en parte porque la gente cree que el agua potable sólo proviene de las botellas.

¿Por qué no gastar ese dinero en la mejora de nuestros sistemas de agua, o en evitar la contaminación?

Hay muchas más cosas que podemos hacer para resolver el problema. Presiona a los representantes políticos para que vuelvan a colocar fuentes de agua potable. Lucha para que tu escuela deje de comprar agua embotellada, o tu asociación, o toda tu ciudad.

Esta es una oportunidad irrepetible para que millones de personas despierten, para proteger nuestros bolsillos, nuestra salud y el planeta.

La buena noticia: LA LUCHA HA COMENZADO. La demanda de agua embotellada está cayendo, mientras que las ventas de botellas reutilizables han aumentado. Los restaurantes empiezan a servir agua del grifo, y la gente escoge ahorrarse los cientos de miles de dólares que estarían derrochando en agua embotellada. Consumir agua embotellada pronto estará tan mal visto como una mujer embarazada fumando, ahora que contamos con información.

La industria del agua embotellada está preocupada porque se les ha acabado el chollo. Ya no vamos a dejarnos engañar por su estrategia de creación de demanda. Vamos a escoger nuestra propia demanda, y demandamos agua limpia y segura para todos.

Sitio oficial: The Story of Bottled Water

En El Blog Alternativo: Artículos sobre el agua embotellada

Más información: El País (Negocio redondo), El País (Agua mineral a precio de gasolina), El Mundo, Eco-Microsiervos y Telegraph

Y para quienes quieran profundizar en este tema, recomendamos ver el documental “FLOW: POR AMOR AL AGUA” resumido aquí.

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33 Comentarios

  1. 1 - Daniel

    16 octubre 2010 03:41

    Las cifras son aterradoras, y digo aterradoras porque el corporativismo en el mundo maneja cifras de fabricación enormes y terribles frente al medioambiente. Ese medio billón de botellas semanal, en America, que menciona esta mujer, que darian la vuelta al mundo más de 5 veces, implica una cantidad de desecho al ecosistema en años, brutal; pues sumemos esto a los miles de productos que se consumen y se lanzan al medio; ATERRADOR.
    Para mi se acabo el beber agua embotellada en casa, desde que capte este tema, y seguiré reduciendo todo lo que vea que me hace participar de este consumismo asqueroso que nos quieren colar sin darnos cuenta, porque tas metio dentro de un sistema y no lo ves al estar dentro….
    Responder
  2. 2 - Laura

    16 octubre 2010 04:48

    Muy interesante. Igual me parece apropiado utilizar un purificador de agua instalado al lado del grifo. Noto la diferencia, porque la de grifo tiene bastante cloro y no sabe bien y tampoco creo que haga bien eso en grandes cantidades (al menos esto pasa aquí en donde vivo, en Buenos Aires).
    También entiendo que se deja reposar y el cloro se va evaporando… lo he probado dejándola un día y se nota la diferencia. Lo que digo entonces es que quizás igual no sería bueno tomarla inmediatamente del grifo si le sentimos mucho gusto a cloro.
    Hace tiempo que dejamos de consumir agua embotellada…
    También agregaría lo que he escuchado en varios lugares, sobre el peligro de los tóxicos que se desprenden del plástico y que pasan al agua (en altas temperaturas, como cuando permanece un tiempo la botella al sol)
    Responder
  3. 5 - Can-Men

    18 octubre 2010 14:02

    RESPUESTA A SUSO
    Hola Suso
    cuanto tiempo sin escucharte… Si te refieres a botellas para llevar agua fuera de casa, hay muchas posibilidades:

    -botella de cristal
    -botella de plástico pero se puede reutilizar pocas veces
    -un termo normal. Los venden en hipermercados, tiendas de menaje de hogar y tiendas de deporte
    - en los cafés Starbucks tienen varios modelos muy bonitos para llevar bebidas, no todos térmicos
    - Kukuxumusu tb tiene varios modelos y la marca Bodum

    Me he gustado mucho el modelo de bambú de tus webs, ya me informaré si lo venden en España.

    Saludos

    Responder
  4. 6 - Can-Men

    18 octubre 2010 15:21

    RESPUESTA A RIKE

    Hola Rike

    Tienes varias opciones, desde gratis a más costosas:
    1- dejar agua en una jarra toda la noche para que el cloro se evapore
    2- usar una jarra con filtro de CARBÓN ACTIVO, las famosas “Brita” o similares. Tb lo venden en filtro para el grifo pero entonces lo gastas más al usarlo para fregar, etc.
    3. Si además de cloro tu agua tiene otros inconvenientes, metales pesados, mal sabor, … puedes poner un filtro de OSMOSIS INVERSA

    En cualquier caso, en breve entrevistaremos a un experto en sistemas de depuración de agua y él nos informará.

    Saludos

    Responder
  5. 7 - Gildo

    18 octubre 2010 18:48

    El negocio del agua en Indonesia y en particular en Jakarta es inconmensurable.
    Casi todo el agua que beben los 240 millones de habitantes de este país, es embotellada. En Jakarta sobre todo, la casa Danone con su marca Aqua, domina el mercado y se forra. Me parece horroroso, que haya quien se haga multimillonario con agua.
    Un saludo
    Responder
  6. 8 - Suso

    23 octubre 2010 15:23

    Buenas.

    :)

    De casualidad, buscando tiendas por internet que tienen ropa para la lluvia,
    he encontrado ésta tienda en UK que vende para España.

    Tienen una botella eco en aluminio:
    http://www.simplyhike.co.uk/products/Sigg/SimplyEcologicalBottle.aspx

    De paso os recomiendo éste paraguas que aguanta vientos de 100 km/hora.
    Puede ser un buén paraguas ecológico, porque a mí el viento ya me habrá roto como 5 paraguas.
    En navidades me lo autoregalo:
    http://www.senzumbrellas.com/shop/home.php?xid=a74c60c923513ef8de1aac586dc0d909

    http://www.youtube.com/watch?v=hFzOwq5PldQ

    Saludos.

    ;)

    Responder
  7. 9 - Juanjo

    27 octubre 2010 22:47

    Este año me compré una destiladora de agua.
    El agua del grifo se calienta y evapora, pasa por unos filtros, y cae en un recipiente como gotas de lluvia.
    Se puede comprobar cómo el agua resultante es pura, pues haciendo una prueba de electrólisis, resulta que no conduce la electricidad.
    ¿Y para qué quiero agua mineral, si los minerales los obtengo de la comida?
    Responder
  8. 10 - Suso

    30 octubre 2010 10:27

    Me ha parecido muy interesante la opción de la destiladora de agua.

    ¿Se trata de éste aparato?:
    http://www.aguapuraysana.com/

    Me gustaría saber de gente que la tenga, si el sabor del agua es agradable, porque he probado con agua de una jarra Brita y no me gustó.

    Y si cuesta mucho lavarla, en esa web pone que trae detergente.

    Y cualquier otra opinión sobre ese aparentemente milagroso aparato.

    Gracias por compartir.
    :)

    Responder
  9. 11 - Can-Men

    30 octubre 2010 11:22

    Hola Suso

    Las botellas que citaste se venden ya en España y hemos hablado de ellas aquí. Son muy chulas.

    El paraguas tb me encantó cuando lo ví y lo publicamos aquí el año pasado. A mi tb me gustaría tener uno pq el viento me ha roto muchos.

    —-

    Respecto a las DESTILADORAS DE AGUA, es un tema que tiene fans y detractores. He asistido a conferencias sobre la calidad del agua en Biocultura, donde tb se venden, y decían que el agua destilada solo es aconsejable para breves espacios de tiempo, un ayuno o tratarse de una enfermedad, pq al no llevar minerales, DESMINERALIZA el organismo y otros motivos que no recuerdo. Es un agua medicinal y no apta para consumo diario según algunos. Juanjo, no es tan simple como “como no lleva minerales, no pasa nada” pq parece que desequilibra el cuerpo y éste los busca en otro sitio, no de los alimentos.

    Sobre las virtudes de estos aparatos, Discovery Salud ha publicado varios artículos como este.

    Juanjo, si me lo llegas a comentar antes, te habría contado esto. Suso, mi recomendación es que NO te la compres, compra osmosis inversa y luego si quieres energetiza el agua, pero no destiles.

    A ver si entrevistamos pronto a un experto y que lo explique él bien.

    Saludos

    Responder
  10. 12 - Marlis

    3 abril 2011 22:43

    Día Mundial del Agua 2011 – 22 de Marzo.

    ¡Alucinante!
    Vi un reportaje de un periodista inglés sobre el agua.
    A parte de hablar de los contenedores las botellas de plástico o de cristal y los impactos
    en el medio ambiente, que aquí no quiero extender mostraron tiendas y restaurantes
    donde ofrecieron agua de diversos calidades, lugares y precios.
    Hasta sobre 10 € la botella.
    Organizaron una cata de agua con catadores profesionales de vino, los que no
    encontraron muchas distinciones, no savian adivinar el agua más caro ni el agua que era
    del grifo.
    Había un agua de manantial de las islas fuji.
    Fueron allí con el equipo de televisión. Hay una fábrica grande que exporta sobre todo
    a los EEUU pero también a Europa, Inglaterra. Sin embargo la población le falta agua
    potable, hasta que hay enfermos de tifoidea en el hospital!!!!!
    Y hoy vi: en el Hipercor en la tienda de especialidades también hay agua fuji.
    Y no lo vais a creer:
    Había 3 botellas de agua de primavera (de EEUU) con su seguro puesto, que valen 55 €
    cada una.

    Ps. (Yo, personalmente sé que puede haber diferencias en los sabores del agua, aquí en
    Andalucía hemos probado algunos diferentes, pero nunca para llegar a estos extremos
    de la comercialización).

    Responder
  11. 20 - Nori

    18 marzo 2014 16:37

    Muy interesante esta información. Vivo en Valencia- España y les aseguro que tenemos un agua poco recomendable. Casi todo el mundo compra el agua embotellada. El residuo seco o conductividad en Valencia capital es de 670 PPM(partículas por millón) y en algunas zonas de la comunidad se han alcanzado los 1100 PPM. El problema del mal sabor por causa del cloro es relativamente fácil de solucionar, utilizando una jarra con un filtro de carbón activo. Pero el problema viene cuando en el agua hay una serie de elementos en suspensión que el carbón activo no es capaz de eliminar como son: nitratos, nitritos, sulfatos trihalometanos, metales pesados etc.
    Estos elementos en suspensión en el agua están en una cantidad muy pequeña, eso es cierto, y no nos dañan inmediatamente, pero ocurre que estos elementos son muy activos. Cuando entran dentro de nuestro organismo tienden acumularse ya que nuestro organismo en principio no los detecta como anómalos pasando a formar parte de nuestros tejidos.
    Otra forma de solucionar este problema es colocando un filtro de ósmosis inversa. Pero en este caso lo que tenemos que tener en cuenta es buscar siempre filtros que nos garanticen la eliminación de estos residuos. Y que nos suministren un agua con un residuo seco por debajo de 150 PPM que es la medida que la Organización Mundial de la Salud considera más adecuada para la salud.
    Responder

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