La actitud Zen, la Vía del Medio

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“Aunque poseyéramos todo lo que deseamos, no estaríamos satisfechos. Esta es la causa de nuestra enfermedad, sobre todo en el seno de UNA SOCIEDAD QUE NOS LO PROMETE TODO, PERO QUE NOS PRIVA DE LOS ESENCIAL, pero que nos priva de lo esencial. Ya que lo esencial no es obtener, sino ser, y cuanto más tenemos, más deseamos, y cuanto más deseamos, menos somos. Nuestra verdadera riqueza, la que nos pertenece en propiedad y que nadie puede robarnos, está dentro de nosotros mismos, profundamente escondida y casi siempre mal conocida”
Kepa Fernández

(Artículo en la sección El Lector Alternativo Medita de Kepa Fernández discípulo de Dokushô Villalba sensei desde 1996, instructor de meditación Zen, profesor de estudios budistas y responsable del Dojo de Bilbao)


Más allá de las formas, de los dogmatismos, de las instituciones o de las teorías, el ser humano está buscando un nuevo estado de conciencia (o una antigua conciencia dormida) que le permita liberarse, transformarse, desarrollarse, a partir de la fuente profunda que está en él.

El Zen no es ni un razonamiento ni una teoría. No es un conocimiento comprensible por el intelecto solamente, es una práctica, una experiencia. A la vez objetiva y subjetiva, ya que no separa estos dos puntos de vista complementarios, de la misma manera que no disocia el cuerpo y el espíritu sino que hace una llamada a la totalidad del ser.

Esto se corresponde con las aspiraciones que actualmente orientan la marcha de la civilización moderna, la cual intenta superar las categorías, las separaciones estrechas, las divisiones en todos los dominios.

Armonizar los contrarios, remontándonos a su origen. Esta es la actitud Zen, la Vía del Medio: abarcar las contradicciones, hacer su síntesis y realizar el equilibrio.

Aunque poseyéramos todo lo que deseamos, no estaríamos satisfechos. Esta es la causa de nuestra enfermedad, sobre todo en el seno de una sociedad que nos lo promete todo, pero que nos priva de lo esencial. Ya que lo esencial no es obtener, sino ser, y cuanto más tenemos, más deseamos, y cuanto más deseamos, menos somos.

Nuestra verdadera riqueza, la que nos pertenece en propiedad y que nadie puede robarnos, está dentro de nosotros mismos, profundamente escondida y casi siempre mal conocida.

Este fondo de nosotros mismos, estable y apacible, esta riqueza nuestra olvidada, sólo se puede descubrir a través de un método radical y riguroso: el Zazen, la práctica constante y asidua de la meditación Zen, es la llave que abre este reino interior.

Kepa Fernández
Luz Serena
Blog de la Asociación Zen de Bilbao

Retiro de Introducción meditación ZEN
Del 26 al 28 de noviembre de 2010 en Casa Rural La Tejedora en Ojebar (Cantabria)
Info: 695 731 521 y azb@luzserena.net

 
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