Claves para reconocer la voz interior

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“La naturaleza nunca dice una cosa y la sabiduría otra”
Juvenal


“Para escuchar la voz interior hay que practicar las tres P: paciencia, persistencia y perseverancia”

“Todos en algún momento de este proceso nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo se que esta voz que viene de dentro, es la voz de mi sabiduría interior y no la voz del ego?”

“En realidad no es difícil reconocerla, la voz interior viene del corazón y nos es fácil identificarla si la escuchamos desde el corazón, nosotros sabemos distinguir perfectamente en nuestro interior cual de esas voces es cual y nos basta con cerrar los ojos, poner nuestra mano en el pecho y sentir cada latido para saber la respuesta”
María García

(Artículo de María García, ciudadana del mundo, cooperante comprometida y actualmente coach personal y ejecutivo, en la sección El Lector Alternativo Aconseja)

Cuando comenzamos un camino de escucha y exploración interior, suele ocurrir que nuestra mente genera más ruido que nunca, esa suele ser la primera respuesta del cerebro ante nuestro intento por lograr la calma.

Tras un tiempo de constancia y dedicación continuada en la práctica de estar a solas con nosotros mismos y de cultivar el silencio, poco a poco la intuición germina y esa voz interior se escucha cada vez de forma más nítida. En realidad siempre ha estado ahí, de forma invisible y tratando de hacerse oír pero generalmente es difícil escuchar algo a lo que no estamos prestando atención.

Como una semilla que necesita tiempo y cuidados, la intuición necesita ser regada día tras día, necesita un espacio para revelarse, para surgir, para brotar y crecer lentamente hasta convertirse en una planta estable que con el tiempo florecerá.

Eileen Caddy, la fundadora de la comunidad espiritual Findhorn en Escocia decía que para escuchar la voz interior había que practicar las tres P: paciencia, persistencia y perseverancia. Así es como el pequeño brote surgido de la semilla llega a convertirse en árbol y da sus frutos.

Todos en algún momento de este proceso nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo se que esta voz que viene de dentro, es la voz de mi sabiduría interior y no la voz del ego?

En realidad no es difícil reconocerla, la voz interior viene del corazón y nos es fácil identificarla si la escuchamos desde el corazón, nosotros sabemos distinguir perfectamente en nuestro interior cual de esas voces es cual y nos basta con cerrar los ojos, poner nuestra mano en el pecho y sentir cada latido para saber la respuesta.

Pero si para ti sigue sin ser del todo claro cual de las dos voces te habla, te ayudará saber que la voz que habla desde el interior está ausente de juicio y de comparación con nada ni nadie, es una voz impersonal y pura, que envía mensajes certeros, breves y que tiene un gran sentido de trascendencia, es una voz que permanece en el tiempo, que habla desde la esencia del ser que somos y que estamos llamados a manifestar.

Los mensajes del ser se manifiestan desde la totalidad y nos hacen sentir la alegría de vivir, son una guía, como una estrella en nuestra vida y no nos dejan el mínimo atisbo de duda. Cuánto más se incrementa el acceso a esa voz, más orgánica y natural se vuelve nuestra vida, todo fluye de forma más sencilla y sin esfuerzo, te sorprenderás de la facilidad con que las cosas llegan a tu vida y tendrás acceso a todas las respuestas.

La voz del ego, por el contrario, es una voz que habla desde el miedo, desde la carencia y la separación, se pierde en detalles que no tienen importancia trascendente y que son personales, critica, juzga y se compara, es una voz insegura, muchas veces ambigua y carente de corazón.

Al igual que la voz interior, se encuentra constantemente en nosotros y la mayor parte de la veces es tan intensa que nos sentimos identificados con ella, pensamos que somos ella, pensamos que somos ese ruido incesante de la mente.

Lo más asombroso de esa voz que tantas veces nos atormenta es que, una vez comenzamos a hacernos conscientes de ella y a escucharla desde un lugar de libertad, de aceptación, de vigilancia, empieza a perder su poder. Activar el “testigo” de nuestras voces nos hace ser conscientes de ellas y separarnos de ellas, de forma que ya no tengan poder sobre nosotros.

Para muchas personas este proceso ocurre poco a poco y de forma natural, de repente se encuentran espontáneamente siguiendo mensajes y viviendo en un mundo de sincronicidades, reciben lo que necesitan escuchar, vivir, experimentar. Has de estar dispuesto a seguir esa fuerte intuición que te guía de forma certera, a aventurarte en lo desconocido y formar parte del flujo incesante de la vida que se manifiesta a cada instante. ¿Estas preparado?

Claves para reconocer la voz interior

  • Presta atención a las señales que aparecen en tu vida, los mensajes llegan a través de personas, libros, películas o situaciones.
  • Observa las voces que hay dentro de ti y aprende a distinguir la voz que te guía. Escucha las certezas que emanan de tu ser.
  • Afirma cada día que quieres vivir en contacto más íntimo con tu voz interior y considérate merecedor de recibir las respuestas que necesitas.
  • Practica el ejercicio anterior creando tu propia afirmación
  • Sigue los siguientes pasos:

- Se consciente de que eres un canal creativo y estás constantemente recibiendo
- Reconoce tu capacidad de recibir
- Dedica un tiempo a escuchar
- Pregunta desde tu corazón
- Cultiva la intención y la paciencia y encuentra un lugar adecuado para conectar con tu sabiduría interior, cada día.
-  Confía en que ya tienes todas las respuestas y estas creando la habilidad de escucharlas.
- Ten presentes cada día las 3 “P”: paciencia, persistencia y perseverancia.

Feliz reencuentro con la voz de tu interior!

© María García
Coaching, consciencia & creatividad
www.alma-coaching.com

Este artículo tiene copyright. Puedes distribuir, enviar o copiar este documento sin modificar el contenido y citando su fuente  © María García www.alma-coaching.com

 
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12 Comentarios

  1. 1 - Dani

    6 diciembre 2010 10:13

    Tenemos noción de lo que son las ondas en el cerebro y estan clasificadas, alfa, beta, theta, delta. A mi me gustaria saber más sobre ellas y su relación con la intuición, la voz interior del post, etc.., curiosamente no encuentro ningún libro que lo desarrolle. Para mi la paciencia de la que habla este articulo, es la calma, entrar en un estado en que tus ondas cerebrales van más despacio, la perseverancia seria mantener este estado lo suficiente para favorecer la intuición, comprensión, voz interior o como le querramos llamar, y la persistencia serviria para mejorar esta practica de saber relajarse “mentalmente” pillandole cada vez más dominio y volverlo un estado “natural” o habitual que favoreciera nuestra vida diaria, osea: hiciera más creativo al que le hace falta para su trabajo, más pragmático y educativo al que tiene que tratar con personas, etc
    Responder
  2. 2 - Can-Men

    6 diciembre 2010 11:35

    Hola Dani
    El tema de las ondas cerebrales y sus efectos las ha estudiado en profundidad muchos investigadores, en los libros y cursos del MÉTODO SILVA DE CONTROL MENTAL (hay conferencias gratis en Barcelona y muchas ciudades) explican cómo acceder a ondas alfa-relajación y porqué en ese estado el cerebro es más plástico, receptivo a la memoria, ensoñación, etc. Otros te dirán que en esa frecuencia están más conectado al supraconsciente colectivo.

    Saludos desde beta…

    Responder
  3. 4 - Alfredo

    7 diciembre 2010 12:19

    Todo es muy cierto, en realidad es la forma mas sencilla de vivir y de entender nuestro proposito aqui mientras pasamos por esta etapa.
    Excelente blog !
    Responder
  4. 5 - dani

    7 diciembre 2010 12:57

    Gracias! Can-Men. Estoy muy de acuerdo con Alfredo, lamentablemente en esta época que estamos de navidades que detesto, la gente podria interiorizar un poco más y aprovecharla para aprender como funcionamos y asi mejorar aspectos y solo piensan en gastar esa puta media nacional de 600-700 euros por persona, en chorradas. Mi ultimo libro que compre ayer rodeado de decenas de consumistas por todos laos, se llama Inteligencia intuitiva, junto con uno de nutrición; es muy interesante saber un poco mas como funciona nuestro cerebro, com capta las cosas, que nos dice nuestro incosciente, en el que lo podemos apoyar…. Es una gran lastima la inversion de energia en egos que hay a nuestros alrededor, intento cuidarme en parte para no deprimirme, tener sensibilidad en este mundo es una mierda algunas veces.
    Responder
  5. 6 - William9co

    7 diciembre 2010 15:53

    Hola, pego un texto de un libro “tratado de psicologia revolucionaria” de Samael Aun Weor” que a mi parecer aporta mucho al tema:
    La Auto-Observación íntima de sí mismo es un medio práctico para lograr una transformación radical.

    Conocer y observar son diferentes. Muchos confunden la observación de sí, con el conocer. Se conoce que estamos sentados en una silla en una sala, más esto no significa que estemos observando la silla.

    Conocemos que en un instante dado nos encontramos en un estado negativo, tal vez con algún problema o preocupados por este o aquel asunto o en estado de desasosiego o incertidumbre, etc., pero esto no significa que lo estemos observando.

    ¿Siente usted antipatía por alguien?, ¿Le cae mal cierta persona?, ¿Por qué? Ud. dirá que conoce a esa persona… ¡Por favor!, Obsérvela, conocer nunca es observar; no confunda el conocer con el observar…

    La observación de sí que es un ciento por ciento activa, es un medio de cambio de sí, mientras el conocer, que es pasivo, no lo es.

    Ciertamente conocer no es un acto de atención. La atención dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, si es algo positivo, activo…

    En el caso de una persona a quien se tiene antipatía así porque si, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, el grupo de voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo este deja en nuestra psiquis, etc., etc., etc.

    Obviamente en tal estado nos damos cuenta también de que interiormente estamos tratando muy mal a la persona a quien tenemos antipatía.

    Mas para ver todo esto se necesita incuestionablemente de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de sí mismo; no de una atención pasiva.

    La atención dinámica proviene realmente del lado observante, mientras los pensamientos y las emociones pertenecen al lado observado.

    Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo completamente pasivo y mecánico, en contraste evidente con la observación de sí que es un acto consciente.

    No queremos con esto decir que no exista la observación mecánica de sí, más tal tipo de observación nada tiene que ver con la auto-observación psicológica a que nos estamos refiriendo.

    Pensar y observar resultan también muy diferentes. Cualquier sujeto puede darse el lujo de pensar sobre sí mismo todo lo que quiera, pero esto no quiere decir que se este observando realmente.

    Necesitamos ver a los distintos “Yoes” en acción, descubrirlos en nuestra psiquis, comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, arrepentirnos de haberlos creado, etc.

    Entonces exclamaremos. “¿Pero qué está haciendo este Yo?” “¿Qué está diciendo?” “¿Qué es lo que quiere?” “¿Por qué me atormenta con su lujuria?”, “¿Con su ira?”, etc., etc., etc.

    Entonces veremos dentro de sí mismos, todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc., etc., etc.

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