Defines y cárceles de cristal: Animalis nº 8, periódico en pdf a favor de los animales

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“Los delfines siempre tuvieron un rol importante en la mitología de diferentes culturas: aparecen profusamente en mosaicos e imágenes de Grecia y Roma, pueblos de navegantes que consideraban buena fortuna que los delfines navegasen junto a sus embarcaciones, y también en la India, donde el delfín era asociado al dios cuidador y proveedor del río Ganges, sagrado para esta cultura”

“Los delfines son secuestrados de su entorno natural, separados de sus familias y compañeros de grupo, retenidos en redes, trasladados en camiones y en aviones. Se les obliga a permanecer en pequeños acuarios por el resto de sus vidas, privados de libertad y estímulos a los que están acostumbrados en el océano”
Animalis

Animalis es un periódico dedicado a los derechos animales que trimestralmente nos permite acercarnos a la realidad desde otro ángulo, el de ellos. Las 20.000 copias impresas de cada edición se distribuyen por las ciudades más importantes de España y también están disponibles en internet.

El número 8 correspondiente al último trimestre del 2010 nos ofrece interesantes artículos sobre adopción o compra de animales de compañía, la situación de la tauromaquía, el debate de las corridas de toros vs los correbous, recetas vegetarianas, entrevista a la hija del diseñador Adolfo Domínguez, …  y el tema principal es los delfines, su vida en cautividad y todo el sufrimiento que les ocasiona su depredador más mortífero: el hombre.

Inteligentes, mamíferos, sociales, solidarios y, sin embargo, viven amenazados y en cárceles de cristal.

El periódico Animalis nº 8 lo podéis leer en este pdf y a continuación reproducimos el artículo sobre estos cetáceos.

¿Cuándo dejaremos de causar tanto daño a otros seres, incluso más inteligentes que nosotros?

CÁRCELES DE CRISTAL

Los delfines son mamíferos marinos, pertenecientes al orden de los cetáceos, por lo que son familia cercana de ballenas y marsopas. Miden entre 2 y 9 metros de largo, dependiendo de la especie que se trate. El delfín más popular es el conocido como “nariz de botella” (en la foto), aunque existen más de 40 especies diferentes.

El delfín nariz de botella puede medir unos 3,5 metros y su peso puede llegar a los 300 kilos. Tienen la cabeza grande, el hocico alargado y un orificio respiratorio en la parte superior de la cabeza, llamado “espiráculo” que les permite respirar y comunicarse.

Con él silban y lanzan ráfagas de sonidos llamadas “clicks”, que les permiten comunicarse entre ellos. La frecuencia de “clicks” difiere de unas especies a otras. Son excelentes nadadores, por sus cuerpos aerodinámicos y su piel suave, por lo que pueden llegar a sobrepasar los 50 km/h, lo que lo convierte en el animal más veloz dentro del grupo de los cetáceos.

Son capaces de nadar hasta 80 kilómetros por día en su ambiente natural. Pueden aguantar la respiración hasta 20 minutos y bucear a profundidades de más de 500 metros.

Los delfines son animales tremendamente sociales y muy inteligentes. Usan los “clicks” de vocalización, los chillidos y los cantos para comunicarse, además de usar su cuerpo para danzar y saltar. Éstas son formas muy complejas de comunicación en los grupos de delfines.

Habitan en grandes grupos de individuos (en algunos grupos se han contabilizado cerca de un millar de individuos), y establecen fuertes lazos sociales tanto con la familia sanguínea como con otros individuos de su clan.

Entre ellos establecen fuertes lazos emocionales, sobre todo entre madre e hijos, y también con delfines enfermos o heridos: se ha visto a delfines ayudando a otros a subir a la superficie para respirar aire. Por esta misma regla de gran cohesión social, cazan en equipo. Son carnívoros, y se alimentan principalmente de peces y calamares.

Son los únicos animales, junto al ser humano y los primates, que tienen sexo no sólo para reproducirse. El período de gestación de las crías depende de cada especie: la orca, por ejemplo, da a luz a su cría a los 17 meses, en cambio el pequeño delfín del Amazonas da a luz a los 11 meses. En cada parto, la hembra da a luz una sola cría.

Los delfines siempre tuvieron un rol importante en la mitología de diferentes culturas: aparecen profusamente en mosaicos e imágenes de Grecia y Roma, pueblos de navegantes que consideraban buena fortuna que los delfines navegasen junto a sus embarcaciones, y también en la India, donde el delfín era asociado al dios cuidador y proveedor del río Ganges, sagrado para esta cultura.

CÁRCELES Y ACUARIOS

Cada año, miles de personas acuden a los espectáculos en los delfinarios de todo el mundo, para contemplar unos delfines supuestamente sonrientes y felices de poder actuar para nosotros. Pero la realidad es que la tan promocionada “sonrisa” de delfín no refleja su estado emocional: es simplemente la forma de sus bocas. Detrás de esta fachada se esconde la vida truncada y llena de sufrimiento físico y emocional de estos hermosos cetáceos.

Los delfines son secuestrados de su entorno natural, separados de sus familias y compañeros de grupo, retenidos en redes, trasladados en camiones y en aviones. Aquellos que sobreviven, son condenados a una vida cautiva en un tanque de cemento, escuchando al zumbido interminable del sistema de filtración, los gritos de la audiencia, la música estridente de las actuaciones, sufriendo lesiones y enfermedades por culpa de las condiciones sanitarias del agua, del aislamiento y la falta de estímulos ambientales y sociales.

Aunque, en teoría, actualmente solo está permitida la explotación de animales nacidos en cautiverio, al menos 1/3 de los delfines recién nacidos en cautiverio mueren, por lo que la reproducción fuera de su hábitat natural es muy baja, razón por la que persisten las capturas de delfines silvestres.

Los métodos de captura son muy violentos y producen un alto nivel de estrés, no sólo en los animales capturados, sino también en todo el grupo. Por ello, muchos animales resultan seriamente dañados, y los que no mueren directamente asfixiados entre las redes y resultan con heridas o fuertes traumatismos, son abandonados a su suerte ya que no resultan útiles a sus captores.

Muchos delfines no sobreviven el trauma de la captura. De los que lo logran, el 53% muere dentro de los primeros tres meses de encierro.

Para un delfín, una piscina es una jaula, una cárcel. No pueden comportarse naturalmente. Los delfines llevan a cabo los trucos porque sólo en esas circunstancias son alimentados. Una de las primeras cosas que aprende un entrenador acerca de los delfines es que ellos no actúan inmediatamente a menos que tengan hambre. Por eso los delfines son alimentados durante el show.

Cada vez que el delfín hace algo bien, el entrenador toca el silbato y le lanza un pescado. De hecho, a menudo son ellos mismos los que empiezan con el show cuando están hambrientos. Los entrenadores llaman a esto “recompensa positiva”. Sin embargo, desde la perspectiva de los delfines, es privación de comida.

Si el delfín no lo hace bien, significa que no obtendrá su alimento. El hambre fuerza a los delfines a ignorar sus instintos naturales más básicos. Son entrenados incluso para encallarse, a pesar del peligro de hacerlo.

Sabiendo todo esto… ¿Volverías a pisar un delfinario?

DELFINES AMENAZADOS

Un gran enemigo natural de los delfines son los tiburones, de quienes se defienden con una estrategia de agrupamiento para proteger a las crías. Sin embargo, el peor predador es el ser humano, frente al que no tienen mucha defensa: el mar está contaminado de pesticidas, plásticos y otros contaminantes industriales; y metales pesados que impregnan sus músculos y sistema nervioso.

Pero además los delfines son atrapados y asesinados para ser convertidos en comida, o vendidos a delfinarios, son utilizados en experimentos militares para la detección de minas o para conocer el funcionamiento de su cerebro, su inteligencia y sus formas de comunicación.

El documental The Cove, ganador del Oscar al mejor documental del año 2009, muestra cómo en Japón se asesinan delfines cada año en un supuesto “control” de población.

Bajo los cargos de consumir calamares para alimentarse y competir por este recurso con los pescadores, son cruelmente acorralados, asediados y capturados para ser vendidos a delfinarios; o muertos para consumir su carne como carne de “ballena”.

Sitio oficial: Anima Naturalis

DESCARGAR PDF DE ANIMALIS 8

En El Blog Alternativo: Ediciones anteriores de Animalis

En El Blog Alternativo: Ballenas y delfines, música y sonido
En El Blog Alternativo: Artículos sobre delfines

 
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5 Comentarios

  1. 1 - dAni

    16 enero 2011 13:18

    Vi ese documental el año pasado, y firme en su web oficial, para que el mundo sepa lo que pasa. La calidad humana en este mundo no esta hacer mejores construcciones arquitectónicas, en crear más fábricas y aumentar producciones en lo que llaman “Progreso” los politicos; sino en dar el trato que merecen a los animales, a la naturaleza de la que venimos, y a las personas que nos rodean.
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  2. 2 - Can-Men

    19 enero 2011 13:25

    Los delfines han sido declarados las segundas criaturas más inteligentes del mundo después de los seres humanos, de ahí que los científicos sugieran que son tan brillantes que deberían ser tratados como “personas no humanas”.
    Los investigadores afirman: la inteligencia de los delfines es una evidencia y, por consiguiente, maltratarlos resulta moralmente repugnante.

    INFO

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  3. 3 - Juanjo

    24 enero 2011 16:11

    Prácticas aceptadas de explotación:
    ——-
    En personas:
    1- Niños son separados de sus familias y encerrados en centros de alto rendimiento, para que sean gimnastas olímpicos.
    2- La pobreza obliga a millones de personas a desplazarse a ciudades, para ser explotado en fábricas donde se pasan muchísimas horas encerrados, sin casi descanso, y casi nunca cobrando las horas extra.
    3- Y si nos metemos en prostitución, y otras prácticas de tráficos de seres humanos, ….
    ——–
    En animales:
    - En los circos, los elefantes, monos y grandes felinos son encerrados en jaulas, aunque por su tamaño podrían considerarse zulos, y a soportar incómodos desplazamiento de ciudad en ciudad.
    - En granjas, viven hacinados, esperando el día de su ejecución (en los países civilizados, los aturden antes de rajarlos, en países menos civilizados … ni las películas de Tarantino).
    —–
    Si con estas injusticias que he expuesto no se hace absolutamente nada, pues los pobres con delfines y leones marinos de los zoos acuáticos no pasará de la simple protesta.
    Y por cierto, da igual lointeligentes que sean. Lo que me importa son sus sentimientos.
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