Algo está cambiando en el mundo y tiene que ver conmigo…

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“Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos”
Lucio Apuleyo

“Puede decirse que el grito de la historia nace con nosotros y que es uno de nuestros dones más importantes. En cierto sentido somos históricos todos los hombres”
Thomas Carlyle

Algo está cambiando en el mundo árabe. Algo está cambiando en el mundo. Y nosotros ¿qué hacemos? ¡Contamos las noticias de refilón!. Todo lo que pasa en el resto del mundo es como si le pasara a otro. Como si no fuera conmigo. Yo pienso que los jóvenes que se están jugando la vida por luchar por su democracia se merecen nuestro apoyo.

Primero, porque todos deberíamos de estar en las calles apoyando a nuestros hermanos y hermanas árabes, para que su voz se duplicara, para que su voz se triplicara, para que su voz se multiplicara. Y segundo, porque nosotros también deberíamos estar peleando porque nuestra democracia sea mejorada.

Es un deber por nuestra parte reclamar una mejor democracia no vaya a ser que cuando los árabes consigan la suya se parezca a la nuestra, maltrecha, dolorida y disminuida, y que toda su lucha hubiera sido en valde.

Se acercan las elecciones y todo el discurso que hay en los medios de comunicación es sobre acciones corruptas en tropel -dicen unos-, que nunca fueron -dicen otros-, pero sobre las que se hacen montajes -afirman los terceros-, con lo cual, el sistema está corrupto igual, se mire por donde se mire.

En definitiva, ¿qué más nos da que fulano o mengano haya metido la mano en la caja común, si lo haya hecho o no, le acusamos igual y pasado el tiempo no se sabe quien hizo qué?

Una democracia fuerte y saludable es aquella que permite un debate sobre como cortar la mano a los chorizos… ¡uy! perdón que esto es lo que hacen algunos árabes no demócratas. Quería decir que una democracia fuerte y saludable es aquella que permite un debate sobre cómo crear un sistema que no permita corruptos. Y si no ¿porqué me enseñaron a mi eso de la separación de poderes en la Universidad? ¿Por puro amor a la teoría?

Y hablo de la corrupción por concretar un punto, porque se podría hablar de otros temas, ¡tan aburridos ya en precampaña electoral! que yo no sé cómo seguimos apoltronados en nuestro sofá sin salir a la calle y montar la bulla. Sería infinítamente más divertido.

En Egipto, según Amal, con la que tuve el gusto de estar en Radio Euskadi, todo empezó con un mensaje anónimo de movil citando a todos los ciudadanos a una hora en la plaza principal de la ciudad de El Cairo. Y acudieron, vaya si acudieron. ¿Acudiremos nosotros para apoyarles?

Yo quiero.

Y mientras nos ponemos de acuerdo en el lugar y la hora vayamos difundiendo este artículo de Ignacio Escolar, que, gracias a alguien o a algo, no todas las democracias son iguales. Como todo en la vida, las hay más evolucionadas…

LA REVOLUCIÓN DE ISLANDIA

Ahora que el pueblo egipcio ha triunfado, o al menos lo parece, es buen momento para hablar de otra revolución mucho más desconocida: la de Islandia, ese país que el FMI de Rato ponía como ejemplo a seguir y que acabó completamente quebrado, hundido por los escombros de una banca cancerígena que convirtió la isla en un inmenso hedge fund y dejó una deuda equivalente a todo el PIB de ocho años y seis meses.

La solución islandesa a esa condena pronto se apartó de la ortodoxia. La Fiscalía abrió una investigación penal contra los banqueros responsables del colapso; algunos han huido del país y están en busca y captura por la Interpol. En 2009, el gobierno tuvo que dimitir en bloque, acorralado por las protestas ciudadanas; fue el primero y casi el único en caer por la crisis (si excluimos a Túnez y Egipto). Después los islandeses forzaron un referéndum para bloquear el pago de la deuda de la banca y lo lograron: ganó el no con más del 90% de los votos.

Y hace un par de meses, Islandia arrancó una ambiciosa reforma constitucional que, por primera vez en la historia del mundo, será fruto de un proceso de democracia directa, al margen de los partidos. La Asamblea Constituyente está formada por 31 ciudadanos corrientes, elegidos en las urnas entre 523 candidaturas que sólo necesitaban 30 firmas para poder presentarse.

Hoy Islandia está creciendo. El año que viene, su presupuesto público estará en superávit; su situación económica es bastante mejor que la de otros países igualmente desarbolados, como Grecia o Irlanda. ¿El secreto? Algo revolucionario, aunque se suponía que era una de las reglas ensenciales del capitalismo: Islandia se negó a socializar las pérdidas y dejó que la banca irresponsable simplemente quebrase.

Artículo original: “La Revolución de Islandia” de Ignacio Escolar
Más información sobre Islandia: Attac

Nota: en el minuto 46.30 del audio de “la casa de la palabra”, enlazado con Amal, quien habla, es una servidora.

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11 Comentarios

  1. 4 - itzi

    21 marzo 2011 18:01

    Estimado Jacques, varios de los que escribimos en este blog somos LICENCIADOS EN CIENCIAS POLITICAS Y SOCIOLOGIA, sin embargo no pretendemos dar clases de politilogía. Hemos recogido la palabra “revolución” como recurso literario y siguiendo el cuarto significado de EL DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA QUE DICE: “Revolución es un cambio rápido y profundo en cualquier cosa”.
    Para mi un cambio en la constitución de cualquier país y en sentido aleccionador al resto del mundo, es decir, valiente, arriesgado y diferente es una “revolución”. Luego me reafirmo en el uso de esta palabra. Espero que no te parezca mal. No obstante gracias por el enlace y ampliarnos la noticia. Siempre aprendiendo. Te mando un abrazo.
    Responder
  2. 5 - Raul Ibañez Martinez

    25 abril 2011 12:05

    MARTILLO DE EREJES
    A los que no disponiendo de medios de fortuna – a los pobres, cada vez más – y no pueden permitirse jugar en la Bolsa de Valores, les propongo como entretenimiento el juego de letras. No tiene riesgos económicos – posiblemente, casi con seguridad, si los tengan de otro tipo, a menos que se practique en la intimidad – y les puede proporcionar infinitos momentos de divertimento, de desahogo, de afirmación, de reivindicación.
    A los cristianos, a los eruditos, a los puristas, a los exquisitos y enciclopédicos hombres de cultura, a la Real Academia de la Lengua, debo aclararles que hereje se escribe se escribe con “h” – “Se comete herejía cuando se malversa, se altera o se tergiversa alguna de las Creencias o Verdades de la fe Cristiana” -.
    Los erejes a los que hago mención en el encabezado responden a un tipo de herejía que por su especificidad ha de ser necesariamente diferenciada del resto. Me refiero a aquellos que confesando su cristianismo prestan ¿su dinero? con interés, muchas veces con usura haciendo de ésta moneda de cambio habitual, a todos aquellos que han derrocado y sustituido al Dios de la fe adorando al dios dinero y olvidan o niegan esa parte sustancial del evangelio cristiano donde Jesucristo – El Profundo – refiere como se debe prestar: “Si tienes dinero no lo prestes a interés. Más bien dáselo a quien no te lo devolverá”.
    Aclararles también que orgía de escribe con “h”- la que quité a los erejes -. Si vuelvo a jugar con las letras es por divertimento – jugar en bolsa debe de ser complicado, solo conocen las reglas unos pocos -. Me refiero a ese tipo de horgía en la que se refocilan algunos, cual piara en el fiemo de las pocilgas, al enriquecerse a costa del empobrecimiento de muchos, a costa de su dignidad, de su marginalidad.
    Resumiendo: Herejes = Erejes y Orgía = Horgía, la una por la otra.
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