Alimentos infantiles ecológicos. Entrevista a Claus Hipp

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“Para nosotros Hipp significa producir en armonía con la naturaleza”

“Durante décadas hemos adquirido conocimientos especializados sobre cómo realizar la rotación de cultivos con el fin de lograr los menores niveles de contaminación”

“Aquellos que me conocen saben que desde siempre he rechazado severamente la aplicación de la ingeniería genética en la agricultura (…) Pienso que los ingredientes genéticamente modificados no tienen cabida en la ali­mentación, y menos en los alimentos para bebés”
Claus Hipp

El sector de la alimentación infantil vive la edad de oro en una sociedad que amamanta poco y, en general, cocina poco. Y aunque todo el mundo sabe que no hay nada como la comida casera, los productos elaborados están a la orden del día: papillas, potitos, frutas, purés, …

Cada vez es más fácil encontrar marcas infantiles ecológicas y a unos precios asequibles, tanto en tiendas ecologicas como en hipermercados, por ejemplo Carrefour tiene gama infantil eco.

Uno de los clásicos y pioneros es la marca alemana Hipp. Su historia empieza en el siglo XIX con el abuelo Josep Hipp pero es desde hace 50 años que se dedican plenamente al “mundo del potito” para niños y actualmente también para adultos.

Además de contar con certificación oficial poseen su propio sello con controles más estrictos y analizan hasta 800 residuos de pesticidas en sus cultivos. En esta entrevista de un publi-reportaje aparecido en una revista infantil española, el Dr. Claus Hipp explica la filosofía de la empresa, sus materias primas, cómo seleccionan las tierras, la carne biológica y su firme postura antitransgénicos.

Aunque, verdaderamente, a todas las marcas de productos infantiles se les debería exigir la misma calidad…

El concepto de los productos biológi­cos está en auge. Pero, ¿garantizan los productos biológicos verdaderamente una alimentación sana? Desde el chocolate hasta las patatas fritas puede denominarse biológico o ecológico cualquier producto que cumpla con los requisitos legales correspondientes.

Para diferenciar entre los pro­ductos biológicos “normales” y los productos biológicos de HiPP, entrevistamos al Prof. Dr. Claus Hipp, el principal representante del cultivo biológico en Alemania.

Señor Hipp, usted posee su propio sello bioló­gico. ¿Por qué?
En primer lugar, por tradición. Hace más de 50 años que nos implicamos en la agricultura biológica. En esa época, no era tan importante, sino todo lo contrario, ya que por aquel entonces estaba de moda el uso de la química en la agricultura. Con HiPP nadamos contracorriente y, con gran convicción, impulsamos el cultivo biológico. Y con ello, establecimos un nuevo patrón de cali­dad en la alimentación para bebés.

Pero, ¿no es cierto que el sello biológico legal es también sinónimo de calidad?
Naturalmente. La legislación europea en materia de productos biológicos es muy buena. Prohibe el uso de fertilizantes y plaguicidas quí­micos y sintéticos y establece normas relativas en la ubicación de los campos y las semillas, entre otras cosas.

Por lo tanto, ¿no es redundante disponer de un sello biológico propio?
De ningún modo. El sello biológico estándar está bien, pero todavía no contempla la ausencia de residuos en los productos biológicos. Los residuos procedentes del aire o de campos adyacentes pueden contaminar los productos cosechados. De esta forma, la normativa en materia de alimentos para bebés sólo permite el uso de una cantidad reducida de pesticidas en los alimentos para bebés. En cambio, con HiPP rige la “toleran­cia cero”: Es decir, ni siquiera consentimos el más mínimo residuo de pesticidas en nuestros alimen­tos para bebés. Por ello, ostentan nuestro sello biológico los productos biológicos verdaderamente impecables.

Es decir, que el sello biológico HiPP es sinónimo de una pureza superior. ¿Y cómo es posible con­seguirlo en la actualidad?
En primer lugar tomamos muestras de la tierra para decidir si es adecuada para el cultivo. Solamente los campos que se encuentren lejos de las zonas industriales y de calles muy transitadas pueden convertirse en campos HiPP.

Llevamos años seleccionado de forma exclusiva las zonas de cultivo más adecuadas para cada clase de verduras. Durante décadas hemos adquirido conocimientos especializados sobre cómo realizar la rotación de cultivos con el fin de lograr los menores niveles de contaminación.

Durante el cultivo también aseso­ramos a los agricultores biológicos y trabajamos en estrecha colaboración con ellos. Después en la entrega, el agricultor no puede descargar sus pro­ductos hasta que el control del laboratorio haya confirmado que los productos cumplen con los estrictos requisitos de pureza de HiPP.

¿Qué alcance tienen los controles de residuos que realizan?
En conjunto analizamos más de 800 re­siduos. Muchas más de las que establece la legislación. Somos tan precisos que hasta encontraría­mos un grano de sal en una piscina de 50 metros. Además la ley no regula algunas sustancias noci­vas en los alimentos para bebés.

HiPP se ha impu­esto voluntariamente valores límite extremadamente rigurosos en relación a las sustancias nocivas concebibles. De hecho, somos más estrictos que la ley. Pero, los propios agricultores biológicos contribuyen de forma incalculable a esta pureza: los agricultores conocen nuestra pos­tura exigente desde hace más de 50 años.

El concepto biológico de HiPP implica, por tanto, que no se hagan concesiones en cuanto a mate­rias prioras biológicas ¿Y cómo se aplica a la pro­ducción?
El concepto bio HiPP implica mucho más. Entre otras cosas, mucho trabajo manual, tanto en la agricultura como en la producción. Las materias primas autorizadas por el laboratorio son cuidadosamente seleccionadas para garantizar la calidad de cada zanahoria y de cada guisante. Sometemos el contenido de cada tarrito a aproxima­damente 260 controles. Sólo tras todo esto, se concede el sello biológico de HiPP.

¿Y cómo funciona con la carne?
De la misma forma. Cuando un animal pasta libremente en praderas y se alimenta de forma natural, no sólo se garantiza el bienestar del animal, sino también, por supuesto, que esté fuerte y sano. Evidentemente eso también repercute en la calidad del sabor de la carne.

Conocemos a “nuestros” ganaderos biológicos desde hace déca­das. Podemos documentar íntegramente el origen de cada animal, desde las vacas hasta los pavos.

Aunque se garantizan las condiciones adecuadas para cada animal y se alimentan exclusivamente a base de materias vegetales, antes de su procesamiento analizamos con precisión la carne biológica para detectar posibles residuos. De esta forma, podemos garantizar al 100% que la carne biológica de HiPP sea impecable.

¿Su sello biológico implica también ara produc­ción respetuosa con el predio ambiente?
Para nosotros HiPP significa producir en armonía con la naturaleza. En nuestras instalacio­nes en Pfaffenhofen producimos sin perjudicar al medio ambiente. Es decir, que cada tarrito se pro­duce integramente a partir de energía renovable. Para mí un cultivo biológico consecuente implica una responsabilidad con el medio ambiente.

Señor Hipp, una última pregunta: ¿Qué opina de la ingeniería genética?
Aquellos que me conocen saben que desde siempre he rechazado severamente la aplicación de la ingeniería genética en la agricultura. Por eso, me alegra que la aplicación de la ingenie­ría genética al cultivo biológico también se haya prohibido por ley. Pienso que los ingredientes genéticamente modificados no tienen cabida en la ali­mentación, y menos en los alimentos para bebés.

Señor Hipp, en la calidad, además de los ingre­dientes, el procesamiento también es importante. ¿Cómo abarca HiPP este tema?
Desde hace una década, en HiPP confia­mos en el principio de la cocción al vapor al elaborar nuestros productos para bebés. Es importante para lograr un alto contenido en nu­trientes y un sabor natural. Para que todos los in­gredientes mantengan su pleno sabor, los elaboramos por separado. Los tiempos de cocción se adaptan de forma óptima a cada ingrediente: El tiempo de cocción del brócoli es, por ejemplo, in­ferior al de la carne.

Señor Hipp: ¿Cómo garantiza la alta calidad?
Muy sencillo. Con un control continuo: de la frescura de los ingredientes, del procesa miento cuidadoso y, como es natural, del sabor de nuestros menús. Esto requiere mucho tiempo. Pero el desarrollo sano de nuestros hijos merece todos los esfuerzos.

Señor Hipp, ¿Qué importancia tienen los ácidos grasos Omega­3 en la alimentación de los bebés?
Los ácidos grasos Omega­3 son impor­tantes en la etapa de la lactancia para el desarrollo de las neuronas y de las células nerviosas. En los primeros dos años de vida, el cerebro se desarolla de forma rápida, por lo que la ingesta regular de ácidos grasos Omega­ 3 adquiere una especial im­portancia. Incluso la leche de continuación bioló­gica de HiPP es rica en Omega­3.

Señor Hipp, se habla de pequeños paladares de­licados. ¿Qué influencia tiene la alimentación del bebé en el futuro paladar del pequeño?
Para empezar: nuestros alimentos para bebés siempre se elaboran de forma apropiada para los niños. Esto implica: introducción progre­siva de especies como la sal dependiendo de la edad den niño, lo que para los padres resultaría quizás soso.

Los alimentos de los adultos no son adecuados para los bebés, ya que su organismo aún no está preparado para ingerirlos. El sabor natural de la verdura, patatas, frutas y carne es sufi­ciente para los niños y les ayuda a desarrollar su paladar.

Señor Hipp, machas gracias por la entrevista.

PUNTUALIZACIÓN IMPORTANTE

Los consejos sobre lactancia materna de la web de Hipp no son correctos, mezclan información cierta con datos erróneos (como el destete total a los 7 meses en contra de las recomendaciones de la OMS de 6 meses de lactancia exclusiva y hasta mínimo 2 años complementaria a otros alimentos).

Para quienes quieran informarse con garantías sobre lactancia materna les recomendamos estas guías gratuitas, la Asociación Española de Pediatría, el libro del pediatra Carlos González “Un regalo para toda la vida” u otros serios del tema, las webs Alba Lactancia materna o Asociación Sina y acudir a los grupos de apoyo a la lactancia de su zona.

También es cuestionable el aconsejar alimentos antes de los 6 meses, aunque esto es una práctica común para ampliar los consumidores del resto de marcas de alimentación infantil.

Por eso aconsejamos a Hipp que haga honor a su propia esencia, 100% biológicos, y que corrija su información sobre la lactancia materna, lo más ecológico, natural y óptimo que existe, y que revisen las edades de introducción de alimentación complementaria. De Nestlé no lo esperamos, pero de marcas con conciencia como Hipp sí.

Sitio oficial: Hipp

Más información: Guardian

En el Blog Alternativo: La alimentación de nuestros hijos de Montse Bradford (venta online)
En El Blog Alternativo: Niños veganos, felices y sanos
En El Blog Alternativo: Cocina sana para los peques y toda la familia (omnívoro)

Recetas de potitos caseros e info: Revista Integral

En El Blog Alternativo: Vídeos y documentales sobre alimentación consciente

 
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4 Comentarios

  1. 2 - Almudena

    21 septiembre 2015 11:51

    En Alcampo he visto leches infantiles de esta marca, no sé si hay más productos. Eso sí, no sé bajo qué criterio encuentras unos en la sección de alimentación infantil y otros en la de parafarmacia
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