20 razones para una dieta sin carne

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“Si consumes carne y lácteos, consumes las HORMONAS SINTÉTICAS con que se alimenta a los animales para hacerlos crecer y ganar peso rápidamente (…) y también consumes los antibióticos, pesticidas y otros químicos que se mezclan con la comida de los animales (…) Los vegetarianos visitan al hospital un 22% menos que quienes comen carne y por estancias más cortas”

“Las multinacionales que producen y controlan las semillas y los agroquímicos, también son dueñas del ganado, los mataderos, el marketing y los canales de distribución para asegurarle al mundo las bondades de comer carne de animales alimentados con cereales”

“Actualmente, millones de hectáreas de tierra en países pobres están siendo usados exclusivamente para alimentar al ganado de Europa. La DEFORESTACIÓN del Amazonas es uno de sus oscuros ejemplos: un 70% del terreno se ha transformado en pradera para alimentación de ganado”

“El bajo precio de venta de la carne tiene COSTOS OCULTOS que todos los contribuyentes pagamos muy alto. No es más barato producir carne que vegetales: lo que sucede es que la industria cárnica está subvencionada por los gobiernos locales y supranacionales (…) pues evaden una serie de costos que nos afectan a todos: contaminación de agua, del aire y la tierra, las enfermedades alimentarias, pérdida de biodiversidad, tala de bosques, etc.”

“Los animales solo experimentan DOLOR Y MUERTE (…) Desde que nacen en la granja industrial, hasta que alcanzan el tamaño-peso adecuado para ser convertidos en carne los animales viven confinados, casi inmóviles, rociados con antibióticos, alimentados con hormonas, son mutilados para evitar que se hieran producto del hacinamiento, etc.”

“Nunca en la historia hemos desarrollado una industria y un conocimiento técnico tan avanzado para hacer morir a tantos seres vivos, de una manera tan fría y calculada. Y aunque nos guste pensar que las leyes existen para proteger a los animales del dolor y del maltrato, nada está más lejos de la realidad”
Anima Naturalis

Nuestros abuelos solo comían carne los domingos, y de mejor calidad, pero actualmente en EEUU y clones occidentales se come tanto pollo al día como en un año entero en 1.930.

Detras de esta sobredosis de proteina animal (carne, lácteos, huevos) encontramos una industria poderosísima y daños colaterales sin fin, a nuestra salud, la del planeta, la de los paises pobres cuyas tierras se destinan a alimentar el ganado de los países ricos, y por supuesto a la de los animales cuyas vidas y sufrimientos son inimaginables (que alguien trate de ver Earthlings sin llorar).

No existirá alimentación consciente, ni vida consciente, ni nuevo paradigma que valga sin poner mesura en tanto despropósito.

Desde 1985 se celebra cada 20 de marzo el Día Mundial Sin Carne (Meat Out Day), un evento internacional para denunciar a todos los niveles lo que ocurre con el negocio de la carne y sus consecuencias, y hacer pedagogía de la dieta verde.

Para la celebración del Día Sin Carne 2011 la organización Anima Naturalis ha expuesto 19 razones para prescindir de la carne y nosotros le añadimos una más.

Sea cual sea nuestro tipo de alimentación, omnívora, vegetariana o flexitariana, merece la pena leer estos argumentos, investigar y reflexionar un poco sobre el tema y hacer una HUELGA DE CARNE, temporal o permanente, en nuestra vida.

  1. Evita comer carne y lácteos y reduce tu consumo de grasa
  2. Piensa en los mataderos
  3. Evita las intoxicaciones
  4. La carne no aporta nada que el cuerpo no pueda obtener perfectamente de una dieta vegetariana
  5. La carne no es solidaria
  6. ¿Sabes qué es lo que comes?
  7. Evita comer huevos
  8. ¿Qué vivieron los animales?
  9. Pierde peso
  10. Contra el monopolio de la carne
  11. Piensa en el medioambiente
  12. Problema del agua
  13. Piensa en tu salud
  14. No quieres enfermar
  15. La carne es poco eficiente
  16. Deberías pagar más
  17. Los animales sufren dolor
  18. Ahorra dinero
  19. Aumenta tu capacidad física
  20. Pacifismo y espiritualidad (consejo nuestro)

1. Evita comer carne y lácteos

Evitar la carne y los lácteos es una de las más simples y mejores maneras de reducir tu consumo de grasa. Los animales de granja son deliberadamente engordados para aumentar las ganancias de la empresa. Comer carne y lácteos incrementa tu ingesta de grasa, y con ello, los riesgos a la salud asociados a su consumo.

Ten en cuenta que la mantequilla es un 100% grasa, el queso cheddar contiene un 74% de grasa, la leche entera un 50% de grasa y las descremadas, entre un 20 a un 30% de grasa. El Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM) nos enseñan que:

“Los alimentos con un alto contenido de proteínas, particularmente los productos de origen animal, generalmente presentan también un alto contenido de grasas. Incluso los cortes de carne “magros” tienen mucha más grasa que la que necesita un cuerpo saludable. Y ningún producto de origen animal tiene fibra. La grasa de las comidas se convierte fácilmente en gr asa corporal. Sólo 3% de las calorías de las grasas se queman en el proceso de conversión y almacenamiento. Las grasas son el tipo de alimento que tiene mayor efecto sobre las grasas corporales”

Fuente: PCRM

2. Piensa en los mataderos

Cada minuto de cada día laborable, miles de animales mueren en los mataderos. Somos responsables de su vida y de su muerte si pagamos a alguien que termine con sus vidas: lo único que los animales tienen.

Como nos informa Compassion in World Farming:

“La matanza de animales se refiere a la matanza de animales “criados para consumo humano”, incluyendo las “matanzas de emergencia” y la matanza de los animales “excedentes”. Para el consumo industrial, la matanza se lleva a cabo en mataderos especializados en aniquilar grandes cantidades de animales por día (un matadero de pollos de alto rendimiento mata a más de 9.000 aves por hora).

En entornos menos comerciales, los animales son matados en la misma granja o en mataderos más pequeños. En 2007, más de 54 millones de pollos y cerca de 2,5 millones de mamíferos (cerdos, cabras, ovejas, vacas, terneros) fueron matados para consumo humano en todo el mundo. Estas cifras no consideran los animales matados como excedente (los pollos de sexo masculino en la industria de los huevos, y los terneros en la industria lechera), ni los animales matados por “emergencia” a causa de brotes infecc iosos o enfermedades (cientos de miles de aves fueron muertas en 2007 por la gripe aviar, y sólo en Gran Bretaña se mataron 2 millones de vacas tras el brote de la enfermedad de las “vacas locas”).”

FuenteCompassion in World Farming

3. Evita las intoxicaciones

Hay millones de casos de intoxicaciones alimentarias registrados cada año. La gran mayoría son causadas por comer carne y subproductos animales.

Las infecciones alimentarias son muy comunes. La Org. Mundial de la Salud (OMS) señala que son generalizadas y representan un problema de salud pública creciente, tanto en países pobres como desarrollados. Millones de personas cada año enferman por causa de bacterias consumidas en los alimentos: salmonellosis y campilobacteriosis que causan fiebre, diarrea, dolor abdominal, malestares y náuseas. También la brucelosis, la E-coli, tenias, toxoplasmosis, triquinosis, o enfermedades mortales para los humanos como la Encefalopatía Espongiforme Bovina (o enfermedad de las “vacas locas”).

La incidencia global es difícil de estimar, pero en países industrializados el porcentaje de población que sufre infecciones alimentarias por año es de aprox. un 30%.

La industrialización de los mataderos y el ritmo frenético de la matanza y el despiece de los animales -para cumplir con la productividad deseada- provoca preocupantes prácticas, como accidentales contactos de los músculos despiezados con el contenido estomacal o estiércol de un animal portador de bacterias o virus.

Un estudio nacional publicado por el Min. de Agricultura de EE.UU en 1996 reveló que el 7,5% de las muestras de carne picada de vaca (para hamburguesas) recogidas en los mataderos estaban contaminados de Salmonella; el 11.7% de Listeria monocytogenes; el 30% de estafilococo áureo y el 53,3% de clostridium perfringens. “Nationwide Federal Plant Raw Ground Beef Microbiological Survey, August 1993-March 1004″ USDA, Food Safety and Inspection Service, Science and Tec hnology, Microbiology Division, abril 1996. En Schlosser, E.: “Fast food nation: ¿quiere una ración de mentiras con su menú?“, Ed. Random House Mondadori, Barcelona, 2007, P. 264.

Fuente: OMS

4. La carne no aporta nada

La carne no contiene absolutamente nada -proteínas, vitaminas ni minerales – que el cuerpo humano no pueda obtener perfectamente de una dieta vegetariana.

Los aminoácidos en las proteínas de nuestra dieta los usamos para hacer músculo y otras proteínas que nuestra cuerpo necesita. Una dieta variada en frijoles, lentejas, granos y vegetales contiene todos los aminoácidos esenciales. Alguna vez se pensó que varios alimentos de origen vegetal debían ingerirse combinados para obtener el valor proteico total, pero investigaciones de actualidad sugieren que no es así.

Varias autoridades nutricionales, incluyendo la Asociación Dietética Americana, creen que se pueden satisfacer los requerimientos proteínicos fácilmente, consumiendo una gran variedad de fuentes de aminoácidos a lo largo del día. Para obtener los mejores beneficios de las proteínas que se consumen, es importante ingerir suficientes calorías para satisfacer sus necesidades de energía.

El ejercicio y una dieta moderada en proteínas ayudarán a proteger los huesos. Las personas que ingieren dietas basadas en vegetales y llevan un estilo de vida activo probablemente tienen un menor requerimiento de calcio. No obstante, es importante ingerir alimentos ricos en calcio todos los días. También es importante saber que mantener los huesos fuertes depende más del prevenir la pérdida de calcio que de aumentar su ingesta.

Algunas culturas no consumen o consumen pocos productos lácteos e ingieren típicamente menos de 500 miligramos de calcio por día. Sin embargo, estas personas por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis. Muchos científicos piensan que el ejercicio y otros factores tienen más que ver con la osteoporosis que la ingesta de calcio.

Fuente: PCRM

5. La carne no es solidaria

La solidaridad también es un buen motivo: de acuerdo al informe 2009 “Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria” de la Org. de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), África y Asia albergan 817 millones de personas en estado de “inseguridad alimentaria”, es decir, personas que ingieren tan sólo la cantidad mínima de nutrientes para mantenerse con vida.

Cada noche, cuando se acuestan, no tienen la certeza de que tendrán comida suficiente al día siguiente. Un 38% de los países africanos y un 21% de los asiáticos necesitan asistencia exterior para recibir alimentos, ya sea por déficit de producción, malas cosechas, catástrofes naturales, problemas de organización internos, etc. Estos países son productores de cereales que alimentarán los estómagos de los animales que se comerán en el primer mundo.

FuenteFAO

6. ¿Sabes qué es lo que comes?

¿Sabes lo que estás comiendo?: muchas veces la “carne” puede incluir la cola, cabeza, pies, el recto o la médula espinal de los animales que matan.

Muchos subproductos animales están presentes incluso en productos que ni remotamente imaginarías que tienen trozos de animal. La gelatina, por ejemplo, es una forma hidrolizada de colágeno animal. Este colágeno se extrae de una mezcla de piel sin curtir, cartílagos, huesos, orina, orejas, etc.

La morcilla es una mezcla de sangre, grasa y especias envuelta en intestinos; y muchas veces el “paté” se elabora con descartes de vísceras y trozos sobrantes de carnes y subproductos de todo tipo de animales, que se rellena de harina y conservantes.

Fuente: Herbert Gareis; Reinhard Schrieber (2007). Gelatine Handbook: Theory and Industrial Practice. Weinheim: Wiley-VCH. ISBN 3-527-31548-9; Jaine, T. and Davidson, A. (2006). The Oxford companion to food, OUP. ISBN 0-19-280681-5

7. Evita comer huevos

Porque los huevos no son tan inocentes como parecen: cada día, decenas de miles de pollitos macho de un día de edad mueren porque no serán capaces de poner huevos.

No existen leyes que regulen cómo deshacerse de estos inocentes “despojos” de la industria del huevo, por lo que los pollitos son aplastados, asfixiados o echados vivos a los cubos de basura. Cuando son incinerados, sus cenizas se usan como aditivo para alimentación animal. Otros terminan convertidos en paté, molidos cuando aún están vivos. ¿Continuarás financiando esta tortura?

Fuente: Mercy For Animals

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8. ¿Qué vivieron los animales?

El dolor y la muerte: los animales asesinados en los mataderos mueren solos, maltratados, aterrorizados, en la tristeza y el dolor. Desde que nacen en la granja industrial, hasta que alcanzan el tamaño-peso adecuado para ser convertidos en carne (de 36 a 45 días para los pollos, 6 a 8 meses para los terneros y cerdos, 12-18 meses para las gallinas “ponedoras”, 18-25 meses para las vacas “lecheras”) los animales viven confinados, casi inmóviles, rociados con antibióticos, alimentados con hormonas, son mutilados para evitar que se hieran producto del hacinamiento, etc.

En este proceso y en estas condiciones, los animales viven en gran sufrimiento físico y estrés psicológico, sin ver la luz del sol y apenas comportándose de acuerdo a lo que dicta su naturaleza. Los animales, como los humanos, sienten dolor, son seres sociales, sienten afecto y establecen relaciones amistosas. Las condiciones de explotación, hacinamiento, transporte y sacrificio de los animales hoy, los consideran sólo como cosas rentables.

Conococe cómo vivieron los animales antes de llegar a tu plato en este breve vídeo.

FuenteAnimaNaturalis

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9. Pierde peso

Para lucir sano, radiante y esbelto: es más fácil bajar de peso y mantenerse en el peso adecuado si llevas una dieta vegetariana. Tal como nos recomienda el Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM):

“cuando te alimentas en base a vegetales, frutas, granos enteros y frijoles, perder peso es muy fácil. Y con ello se obtiene una mejoría importante en los niveles de colesterol, presión arterial , azúcar en la sangre y muchos otros aspectos importantes para la salud. Hay que seguir unas pautas simples: eliminar los alimentos con alto contenido de grasa, y aumentar el consumo de fibra. El ejercicio físico también ayuda. Los ejercicios aeróbicos aceleran la descomposición de la grasa y aseguran que no se pierda masa muscular. Los ejercicios anaeróbicos de tonificación y el levantamiento de pesas ayudan a endurecer los músculos y a incrementar la masa muscular. El reto es encontrar actividades divertidas y adaptables a cada estilo de vida”.

FuentePCRM

10. Contra el monopolio de la carne

Por el fin de los monopolios y el abuso: las multinacionales que producen y controlan las semillas y los agroquímicos, también son dueñas del ganado, los mataderos, el marketing y los canales de distribución para asegurarle al mundo las bondades de comer carne de animales alimentados con cereales.

Las campañas de venta y la publicidad en los países en vías de desarrollo venden la idea que comer carne de animales alimentados con cereales aumenta el prestigio del país. Como asegura la revista “Farm Journal”:

“Agrandar y diversificar el abastecimiento de carne parece ser el primer paso para cada país en vías de desarrollo. Todos comienzan instalando granjas de pollos y huevos -la manera más barata y rápida de producir proteína animal. Entonces, tan rápido como su economía lo permita, ascienden en la “escala de las proteínas” hacia la producción de cerdo, leche y lácteos, al ganado alimentado con pastos, hasta llegar finalmente al ganado alimentado con cereales.”

Las consecuencias sociales de este tipo de alimentación fue dramáticamente ilustrado en 1984, cuando en Etiopía miles de personas murieron de hambre. El público desconocía que, al mismo tiempo, Etiopía estaba usando su tierra para producir semillas de algodón, lino y rape para exportar al Reino Unido como alimento para el ganado.

Actualmente, millones de hectáreas de tierra en países pobres están siendo usados exclusivamente para alimentar al ganado de Europa. La deforestación del Amazonas es uno de sus oscuros ejemplos: un 70% del terreno se ha transformado en pradera para alimentación de ganado.

Fuente: Caufield, C.: “A Reporter at Large: The Rain Forests”, en: Rifkin, J.: ”Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

11. Piensa en el medioambiente

Por el medio ambiente: la ganadería genera más emisiones de dióxido de carbono que la industria del transporte. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 señala además que la ganadería no sólo contamina el aire, sino también la tierra y los depósitos de agua subterránea.

El sector ganadero produce un 9% del CO2 derivado de las actividades humanas, pero además genera un porcentaje mucho mayor de otros gases de efecto invernadero: 65% de óxido nitroso, un 37% de toda la producción de gas metano, y un 64% de amoniaco, que contribuye a la acidificación de la lluvia. Todos estos gases son producto del estiércol, los desechos y los gases intestinales de los animales.

Con la mayor prosperidad y la asunción de valores occidentales en todo el mundo, las personas consumen más carne y más lácteos que nunca en la historia: la producción mundial de carne se estima en unos 229 millones de toneladas. De seguir el ritmo de consumo actual, esta cifra se verá duplicada a 465 millones de toneladas en 2050, mientras que los lácteos subirán desde los 580 a las 1043 millones de toneladas en el mismo lapso. ¿Seguiremos pagando para consumir productos que no necesitamos, y que tanto mal hacen al planeta?

Fuente: Ecosofía. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés)

12. Problema del agua

Nos quedaremos sin agua: la escasez mundial de agua dulce está siendo agravada por la cría de animales. Y los productores de carne son los mayores contaminadores de agua, pues contribuyen a la polución, degeneración y eutrofización** de los cursos de agua.

Los mayores agentes contaminantes del agua son los desechos animales (estiércol y orines), antibióticos y hormonas, los químicos para el teñido y curtido de los cueros, y los fertilizantes y pesticidas usados para pulverizar los campos de cereal y grano. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 considera a la ganadería como la principal fuente de contaminación por fósforo y nitrógeno en en el mar del Sur de China, contribuyendo por tanto a la pérdida de biodiversidad en el ecosistema marino.

Y es que la cantidad de agua que se requieren para producir carne y lácteos son alarmantes: 4.500 litros de agua para producir un corte de 300 gr. de carne de vaca; 1.170 litros de agua por la misma porción de pollo; 200 litros de agua para producir 1 huevo. Se necesitan también 1.000 litros de agua para producir 1 litro de leche, y 5.000 litros de agua para producir 1 kilo de queso. ¿Continuarás alimentando esta cadena de polución y egoísmo?

** La “eutrofización” es el incremento de sustancias nutritivas en aguas dulces de lagos y embalses, que provoca un exceso de fitoplancton. Como las granjas industriales desechan detritus, contaminan las aguas con el exceso de nutrientes y hormonas que los animales desechan.

Fuente: Chapagain, A.K.; Hoekstra, A.Y.: Huellas del Agua en las Naciones. Investigaciones sobre el valor del agua, Serie Nº 16, UNESCO-IHE, Delft, Holanda, 2004. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

13. Piensa en tu salud

Si consumes carne y lácteos, consumes las hormonas sintéticas con que se alimenta a los animales para hacerlos crecer y ganar peso rápidamente. En el caso de las vacas lecheras, las hormonas se usan para incrementar la producción de leche; y todo esto sólo aumenta la rentabilidad de la industria cárnica y láctea. Al comer carne y lácteos también consumes los antibióticos, pesticidas y otros químicos que se mezclan con la comida de los animales.

Nadie sabe el efecto que las hormonas tienen sobre tu salud pues aún no existen estudios de largo plazo que exploren esta relación, sin embargo, algunas hormonas esteroides sintéticas que se agregan a la alimentación animal aumentan el riesgo de sufrir cánceres: el DES (dietilestilbestrol) se asocia al cáncer vanigal, y el estrógeno al cáncer de mama.

En países desarrollados como Canadá o Estados Unidos continúan su uso. Sólo allí el 55% de todos los antibióticos producidos por la industria son suministrados a los animales y el porcentaje de infecciones por estafilococos resistentes a la penicilina pasó de 14% en 1960 a 91% en 1988.

A pesar de que la Unión Europea ha prohibido el uso de hormonas de crecimiento en los animales, si que se han desatado varias alarmas de seguridad alimentaria al encontrar hormonas y otros contaminantes en la cadena de producción de carne o leche. Y todo eso, lo comes tú y se lo das a tu familia.

Fuente: Gandhi, R., Snedeker, S.: “Consumer Concerns About Hormones in Food”. Fact Sheet 37, June 2000, Program on Breast Cancer and Environmental Risk Factors in New York State. Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM): Proyecto Cáncer.

14. No quieres enfermar

Porque no quieres enfermar: las siguientes enfermedades son más comunes entre los consumidores de carne, leche y grasas de origen animal: anemia, apendicitis, artritis, cáncer de mama, colon y próstata; estreñimiento, diabetes, cálculos biliares, gota, hipertensión arterial, indigestión, obesidad, hemorroides, varices y derrames cerebrales, entre otras.

Los vegetarianos visitan al hospital un 22% menos que quienes comen carne y por estancias más cortas. Los vegetarianos tienen un nivel de colesterol en la sangre al menos un 20% menor que quienes comen carne y esto reduce los riesgos de ataques al corazón y diferentes cánceres de forma considerable. Porque siempre será mejor prevenir que curar, avanza hacia una dieta libre de carne, lácteos y huevos!

Fuente: Physicians Committee for Responsible Medicine: “Analysis of Health Problems Associated with High-Protein, High-Fat, Carbohydrate-Restricted Diets Reported via an Online Registry”, 2004.; China Project

15. La carne es poco eficiente

Porque es poco eficiente: la producción de carne y lácteos es ineficiente desde el punto de vista energético. Todos los animales usan la energía de la comida para moverse, mantener su temperatura y su funcionamiento fisiológico. Esto significa que sólo un pequeño porcentaje de la energía obtenida del pienso es convertida en carne o lácteos. Dicha eficiencia puede ser medida en términos de la tierra que se requiere para producir una caloría cárnica.

El químico G. Tyler Miller ha diseñado una simple cadena alimenticia para ilustrar cómo operan las leyes de la energía en la criaturas vivas. La cadena está formada por pasto, saltamontes, ranas, truchas y humanos. Cuando el saltamontes come pasto, y la rana se come al saltamontes, y la trucha se come a la rana, etc. existe pérdida de energía. En el proceso de devorar a la presa, dice Miller, “cerca de un 80-90% de la energía se devuelve al medio ambiente en forma de calor”. Sólo entre un 10 a un 20% de la energía devorada permanece en los tejidos del predador para transferirse a la siguiente etapa de la cadena”.

Luego suma el número de cada especie requerida para mantener a las siguientes especies vivas: “se requieren 300 truchas para mantener a un hombre por un año. La trucha, en cambio, debe consumir 90.000 ranas, que deben consumir 27 millones de saltamontes que viven de 100 toneladas de pasto.” Para el caso de las vacas, sólo un 11% de lo que comen se convierte en carne, y el resto se quema como energía en procesos metabólicos, excreción y absorción en partes del cuerpo que no son comestibles (pelo, huesos, etc.). Como señala David Pimentel: “la proteína para alimentar al ganado es ineficiente, el animal produce menos de 50 kilos de proteína tras consumir 790 kilos de proteína vegetal”.

Fuente: Rifkin, J., “Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993; Vegan Society

16. Deberías pagar más

Pagas poco, pero deberías pagar más: el bajo precio de venta de la carne tiene costos ocultos que todos los contribuyentes pagamos muy alto. No es más barato producir carne que vegetales: lo que sucede es que la industria cárnica está subvencionada por los gobiernos locales y supranacionales (en el caso de la Unión Europea), por lo que el precio que paga el consumidor es mucho menor del que debería pagar en realidad; pues evaden una serie de costos que nos afectan a todos: contaminación de agua, del aire y la tierra, virus y bacterias zoonóticas resistentes a los antibióticos, las enfermedades alimentarias, pérdida de biodiversidad, tala de bosques, emisiones de CO2 al medio ambiente, el petróleo utilizado en el transporte (del pienso, los animales, la carne, los insumos industriales) que también está subvencionado, etc.

Fuente: Salatin, Joel: “Everything I Want to Do Is Illegal”. Chelsea Green Publishing, 2007. Dossier “Stop EU subsidies to liverstock industry”, Nutrition Ecology International Center.

17. Los animales sufren dolor

Los animales sufren dolor y miedo, tal como las personas. ¿Te gustaría pasar tus últimas horas encerrado en un camión, con cientos de otros animales aterrorizados y cruelmente empujados a una cámara empapada de sangre y olor a muerte? Cualquier persona que come carne aprueba y apoya esta industria que se cobra la vida de un animal cada tres segundos.

Nunca en la historia hemos desarrollado una industria y un conocimiento técnico tan avanzado para hacer morir a tantos seres vivos, de una manera tan fría y calculada. Y aunque nos guste pensar que las leyes existen para proteger a los animales del dolor y del maltrato, nada está más lejos de la realidad.

Cada vez que se instalan cámaras de vigilancia en granjas, camiones de transporte y mataderos, podemos ver que los animales son tratados de cualquier manera menos con respeto y consideración porque es un ser que siente. ¿Seguiremos pagando para que otros torturen a los animales, por productos que ni siquiera necesitamos? Mejor comencemos a ver a los animales como lo que realmente son: compañeros en la intrincada red de la vida sobre la tierra.

Documental: “La vida emocional de los animales de granja”.

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18. Ahorra tu dinero

Reduce los costos de tu factura médica: alimentarte sin lácteos, carne ni huevos mejorará ostensiblemente tu salud, ayudándote a prevenir enfermedades. Si practicas la medicina preventiva, alimentándote de manera más sana, haciendo ejercicio regularmente y dejando el tabaco, es seguro que tus facturas médicas se reducirán.

Como nos revela un estudio hecho por médicos del PCRM:

“Si asumimos que del 22% al 68% de los costes de tratamiento de hipertensión pueden ser atribuidos al consumo de carne, los costes médicos anuales correspondientes son de $2.8 a 8.5 mil millones de dólares del dinero público (…) Se estima que el exceso de coste de medicamentos atribuidos al consumo de carne son de $16.5 mil millones en dólares de 1992. (…) Los costes resultantes para desórdenes músculo-esqueléticos atribuidos a la obesidad son de $4.4 mil millones. Además, los costes médicos combinados atribuidos al tabaco y al consumo de carne excedieron los costes previstos para proveer cobertura medica para todos los estadounidenses no asegurados que participaron del estudio”

Similar es la situación en Alemania, donde de los 156 mil millones de euros que se gastaron en atención de salud el año 1990, un 15,5% (24.166 millones) fueron directamente causados por enfermedades alimentarias. Entre un 8% a un 16% de estos costos fueron causados por el consumo de carne; una porción de 1,2% a 2,5% en el coste médico total. Los costos indirectos son 18,5 mil millones de euros.

Fuentes: Barnard, N., Nicholson, A., Howard, J.L.: “Los costes médicos del consumo de carne” (PCRM); Proyecto daNUbs EVK1-CT-20000-00051, entrega 9.2 – 9.3, Reporte final IFIP.

19. Aumenta tu capacidad física

¡Puedes ser un deportista vegetariano!: los especialistas en medicina deportiva no encuentran muchas diferencias entre el rendimiento de los deportistas vegetarianos y los omnívoros, ni en la capacidad aeróbica, anaerobica ni en la resistencia. Como nos indica la Dra. Yolanda Vázquez Mazariego, directora de la Revista Sport Life:

La energía que necesitan los músculos es de origen vegetal: la glucosa es la gasolina que mueve la vida, y la glucosa se encuentra en los alimentos ricos en carbohidratos como la pasta, cereales, arroz, pan, patatas, verduras, frutas, etc. El músculo guarda esta energía en forma de glucógeno en el hígado, músculos y en las células para disponer de glucosa durante el movimiento. Cuando se acaban las reservas de glucógeno, por ejemplo al hacer ejercicio durante más de 30 o 50 minutos, se recurre a las reservas de grasas para conseguir energía, por eso se recomienda hacer ejercicio de baja intensidad durante más de una hora para perder peso.

Si comparas la energía, los alimentos animales son básicamente proteínas y grasa, frente los alimentos vegetales que son ricos en carbohidratos o azúcares y por tanto, ayudan a mantener las reservas energéticas a los deportistas. Por eso la pasta es el alimento más habitual de los atletas, aporta energía sin grasas y recarga el glucógeno de los músculos antes del ejercicio”.

Muchos de los atletas más exitosos del mundo son vegetarianos. Los más reconocidos son el velocista Carl Lewis, ganador de 9 medallas de oro olímpicas, que reconoce seguir una dieta vegana durante los periodos de preparación; o la tenista retirada Martina Navratilova. Y en España también tenemos a los triatletas Eneko y Hektor Llanos, hermanos, veganos e “iron-men”.

Fuentes: ¿Es compatible ser vegetariano y deportista?; Entrevista a Iñigo Mujika, entrenador de Eneko Llanos.

20. Pacifismo y espiritualidad

(Aportación de El Blog Alternativo)

A mayor consumo de carne, mayor agresividad.

Según algunas investigaciones, las tribus y las civilizaciones con una dieta rica en carnes rojas son más agresivas y temperamentales porque esta alimentación disminuye la serotonina. Y niveles bajos de esta hormona se relacionan con trastornos depresivos, irritabilidad, ira y tendencia a la agresividad.

En cambio, en culturas sin carne y con alimentación abundante en arroz y productos ricos en hidratos de carbono complejos y triptófano, que favorecen la producción de endorfinas, se dan comportamientos más pacíficos y serenos.

Además, el Maestro Espiritual Omraam Michael Aivanhov en su libro “El yoga de la nutrición” explica las desventajas de la dieta carnívora por la ausencia de luz solar, por la vibración energética que emite y que nos une a bajos astrales, y por el desequilibrio que representa en el organismo-único del planeta la matanza de millones de animales, lo que perpetua karmáticamente las guerras entre los hombres.

La diferencia entre la nutrición carnívora y la nutrición vegetariana reside en la cantidad de rayos solares que contienen. Las frutas y las ver­duras están tan impregnadas de luz solar que se puede decir que son una condensación de luz. Cuando se come una fruta o una verdura se absorbe, pues, luz solar de manera directa, la cual deja muy pocos residuos en nosotros. Mien­tras que la carne es más bien pobre en luz solar, por lo que está sometida a una rápida putrefac­ción; ahora bien, todo aquello que sufre una rápida putrefacción es nocivo para la salud.

La carne es nociva, además, por otra causa. Cuando se lleva a los animales al matadero, éstos adivinan el peligro, sienten lo que les espe­ra, tienen miedo y enloquecen. Este miedo pro­voca un desarreglo en el funcionamiento de sus glándulas, las cuales segregan un veneno. Nada puede eliminar este veneno; se introduce en el organismo del hombre que come carne y ello evidentemente no es favorable ni para su salud ni para su longevidad.

Me diréis: «Sí, pero la carne es exquisita». Quizás, pero tened en cuen­ta que sólo pensáis en vuestro placer, en vuestra satisfacción. Solamente cuenta para vosotros el placer del momento, aunque tengáis que pagarlo con la muerte de innumerables animales y con vuestra propia ruina.

Además, es necesario que sepáis que todos los alimentos que absorbemos se convierten den­tro de nosotros en una antena que capta específi­camente determinadas ondas. Así es como la carne nos une al mundo astral (…)

(…) En apariencia, la guerra entre los hombres es debida a cuestiones económicas o políticas, pero en realidad,es el resultado de toda esta matanza que hacemos a los animales. La ley de la justicia es implacable: obliga a los humanos a pagar vertiendo tanta sangre como hicieron verter a los animales. ¡Cuántos millones de litros de sangre derramados sobre la tierra que claman venganza al Cielo! La evaporación de esta sangre atrae no
solamente a los microbios, sino a millares de larvas y de entidades inferiores del mundo invisible. Estas son verdades que no se conocen y que no se aceptarán quizás, pero tanto si se aceptan como si no, debo revelároslas.

Nosotros matamos a los animales, pero la naturaleza es un organismo, y matando a los animales es como si tocáramos ciertas glándulas de este organismo: en aquel momento las funciones se modifican, se crea un desequilibrio y no hay que sorprenderse si algún tiempo después estalla la guerra entre los hombres. Se han asesinado millones de animales para comerlos, sin saber que en el mundo invisible estaban unidos a determinados hombres, y que, por consiguiente, éstos deben también morir con ellos. Matando a los animales, se asesina a los hombres. Todos dicen que ya ‘va siendo hora de que reine la paz en el mundo, que no debe haber más guerra… Pero la guerra durará mientras continuemos matando a los animales, porque matándolos nos destruimos a nosotros mismos.

Sitio oficial: Anima Naturalis

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En El Blog Alternativo: Artículos sobre vegetarianismo
En El Blog Alternativo: Alimentación consciente y DOCUMENTALES sobre alimentación

 
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16 Comentarios

  1. 5 - Phi

    15 marzo 2012 18:23

    la persona que más quiero en el mundo estuvo muy muy enferma por ser vegetariana… lamentablemente el hecho de que los vegetales pueden dar TODOS los nutrientes es falsa. Ni siquiera se puede suplir con complejos vitamínicos, pues las vitaminas sintéticas no tienen la misma calidad de las naturales (sobre todo las del complejo B). Es una linda idea, lo admito, pero utópica.
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  2. 6 - Can-Men

    12 abril 2012 00:44

    La dieta vegetariana BIEN EQUILIBRADA cubre todas las necesidades nutricionales de la persona y consigue mejores indices de salud y prevención de enfermedades q la carnívora.

    http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/la-dieta-vegetariana-contribuye-a-prevenir-enfermedades

    Los vegetarianos tb puede tomar proteina animal en huevos y lácteos. El tema de los veganos exige mayor conocimiento de los alimentos pero tb es sano.

    Adjunto artículos sobre la famosa vitamina B 12

    http://www.unionvegetariana.org/b12.html

    Por cierto, mi suegro tuvo carencias de esta vitamina comiendo carne

    Saludos

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