Los tiempos del deseo

, , 4 Comments

“Es importante dedicar el tiempo suficiente para que los círculos energéticos del hombre y de la mujer puedan reconocerse y sintonizarse en un intercambio constante y fluido, así hacer el amor se vuelve de verdad en un encuentro mágico y totalizador a nivel físico, emocional, energético”
Laura Orsini y Alex Cipollini

(Artículo de Laura Orsina y Alex Cipollini sobre los tiempos del deseo, energía, amor y consciencia)

“Tenemos ritmos distintos”, “Necesitaría mas tiempo”, “Soy demasiado rápido”, “No hay sintonía entre nosotros”…. Palabras de hombres y mujeres hablando de su deseo sexual y de sus ritmos amorosos.

Tiempo y ritmo son fundamentales en la danza erótica entre hombre y mujer: los dos son construidos energéticamente y físicamente de forma distinta y necesitan encontrar la justa armonía entre ellos para que su danza se vuelva creativa y gozosa.

Por esto, hombres y mujeres necesitan ser plenamente conscientes de sus deseos y de su manera de funcionar a nivel sexual.

En un flujo energético “sano”, en los hombres la excitación se manifiesta y se concentra principalmente en su sexo y desde allí invade su corazón y todo su cuerpo, mientras que para las mujeres es la zona entre sus pechos, a nivel del corazón, la que se entrega primera al deseo, a seguir su sexo y todo el cuerpo.

En la experiencia común, desafortunadamente, no siempre las energías circulan libremente: por un lado la atención del hombre está concentrada en su erección, y no llegando a extenderse a su corazón y al resto de su cuerpo, necesita una rápida satisfacción, por el otro lado el deseo de la mujer no tiene tiempo suficiente o está bloqueado y no puede bajar a su sexo viajando libremente por todo el cuerpo.

Cuando el deseo masculino y el deseo femenino no se encuentran energéticamente en el momento correcto, hay desfases en las relaciones sexuales y, como consecuencia, insatisfacción y frustración.

Pero cuando cada uno en la pareja conoce y asume sus propias modalidades de expresar el deseo y se hace conscientemente y amorosamente responsable de su propio placer, se genera armonía en la relación sexual y esta se vuelve enriquecedora, satisfactoria y plena.

Es importante dedicar el tiempo suficiente para que los círculos energéticos del hombre y de la mujer puedan reconocerse y sintonizarse en un intercambio constante y fluido, así hacer el amor se vuelve de verdad en un encuentro mágico y totalizador a nivel físico, emocional, energético.

Por esta razón es fundamental, para los dos, sentir y habitar todo el cuerpo de manera consciente, relajando las tensiones, sin prisa, sin tener una meta a alcanzar y, sobre todo, sin vivir el acto amoroso como una performance donde hay que lograr un objetivo.

Si hace el amor de manera consciente, el hombre siente la plenitud, la fuerza y la excitación desde su sexo y, relajándose, deja que esta sensación se difunda en todo el cuerpo y en su corazón, permitiendo que toda su piel, y no solamente los genitales, sea una fuente de placer.

Por otro lado, es dentro del cuerpo de la mujer, en su vagina, y a nivel energético en su útero, que los sexos se compenetran y las energías se encuentran y se mezclan en una verdadera transformación alquímica.

Así que una mujer que asume conscientemente su sexualidad, siente y percibe su cuerpo como “invaginado”, se da cuenta de la profundidad y de la fuerza creativa (en el sentido mas amplio) de su feminidad: cuando acoge el hombre en sí misma, los sexos se hablan y pueden crear su danza.

En este momento, cada vez único, nuevo y irrepetible, los dos van al encuentro del territorio desconocido del otro con curiosidad, amor y plenitud para crear juntos un espacio vibratorio común dentro del cual ambos se completan.

No es pura utopía desear estas cualidades en una relación de pareja, escuchar nuestro cuerpo, sentir los flujos energéticos, dejarlos fluir libremente y amar en plena consciencia se puede aprender.

Es una obra personal sutil y profunda, un trabajo suave y constante que poco o nada tiene que ver con aprender técnicas, rituales o posturas y mucho con cultivar con presencia y amorosamente el jardín de la sexualidad y del amor.

En los próximos artículos seguiremos hablando mas en detalle sobre cómo empezar a recorrer este camino, dando sugerencias practicas sobre consciencia corporal, respiración, relajamiento, “entrenamientos” a la presencia.

Podéis seguirnos aquí en El Blog Alternativo, en nuestra web, en Facebook, Twitter y en nuestro blog

Laura Orsina
www.hacerelamor.org: Talleres y cursos para re-aprender a hacer el amor con la vida.
mail: info@hacerelamor.org
tel.: 650119375 (lun.-vie. 10h-18h)

En El Blog Alternativo: Otros artículos de Laura Orsina y Axel Cipollini

 
Publicidad
 

4 Comentarios

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado