Aventuras y desventuras de un enfermero naturista en la Sanidad Pública (4/5): la llegada a los centros de salud

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“En nuestro sistema sanitario las medidas preventivas muchas veces van dirijidas no a prevenir realmente, sino a encontrar precozmente la enfermedad, lo que no es lo mismo”

El poder actuar más o menos desde los cuidados naturales viene muy determinado por el tiempo de que dispongas, cada vez más achuchado por los programas, la cartera de servicios y el mucho ordenador, que hace que le mire a la cara al paciente 3 veces menos que antes. A pesar de todo, procuro la empatía, la negociación y un trato amable y cercano en una Sanidad cada vez más numérica, sobresaturada y  deshumanizada. Si una persona está enferma ¡Qué menos que intentar entenderla y tratarla como merece!”
Tomás Fernández Fortún

En muchas ocasiones, en las consultas médicas se escuchan historias y “problemas” que más que un fármaco necesitan una escucha sincera, mucho sentido común o algún remedio natural.

En el cuarto capítulo de la serieAventuras y desventuras de un Enfermero Naturista en la Sanidad Pública”, Tomás Fernández Fortún, enfermero y coordinador de la sección de Enfermería Naturista en Zaragoza, nos relata 5 casos reales que se solucionaron con un enfoque diferente…

LA LLEGADA A LOS CENTROS DE SALUD

Tras unos años de ejercicio Hospitalario pasé a trabajar en la Atención Primaria de Salud, donde la Medicina Preventiva y los estilos de vida saludables deberían ser su eje central. Pero en nuestro sistema sanitario las medidas preventivas muchas veces van dirijidas no a prevenir realmente, sino a encontrar precozmente la enfermedad, lo que no es lo mismo.

Aterricé en un centro de un barrio medio de la ciudad, donde pronto empecé a ser conocido al dar otro tipo de dietas a los pacientes o realizar curas con elementos naturales como: miel, azúcar, vinagre, aceite, aloe, hipérico, apio, crotón (savia de drago), col, corteza de carrasca, … y emplear la empatía y el Criterio Naturista.

Os cuento varios ejemplos:

1.

Una señora que llega a la consulta y me dice que está de los nervios, que no aguanta en casa, que se ha jubilado su marido y ahora lo tiene allí todo el día persiguiéndola en todo lo que hace y que tiene ganas de gritar. ¿Y por qué no gritas?, le respondí.

Hombre como voy a agritar… dice ella. Claro que sí,  levántate y ven a la ventana conmigo. Mira, primero voy a gritar yo, abro la ventana y con todas mis fuerzas grito hacia afuera. Le animo y le digo, ahora vamos a gritar los dos juntos, uno, dos y…!tres¡ Y ahora vas a gritar tu sola. Al acabar decía: qué bien me he quedado…y tras la catarsis ya pasamos a buscar vías de escape, gestión de tiempos, métodos de afrontamiento, propuestas de ocio para el marido, etc, etc.

Claro luego la compañera de la lado me dijo ¿Qué ha pasado en tu consulta que he oído gritos?, pero ya me he imaginado que era algo de lo tuyo…

2.

Podía ser habitual algo así: Una Señora pasa a mi consulta tras estar con el Dr y me comenta: no duermo nada y el Dr me ha mandado otra pastilla, a lo que yo le sugiero: ¿Quieres que probemos algo antes de la medicación? Y si aceptaba, le enseñaba una técnica de relajación breve y Anuloma Viloma (Respiraciones Alternas del Yoga, con efecto relajante), normalmete con eso unido a medidas higiénico-dietéticas funcionaba.

Si eso no era suficiente añadíamos una tisana medicinal de plantas que no tuvieran contraindicaciones con su medicación y preparada por ella misma, lo que le obligaba a parar, a implicarse y a tomarla calentita (efecto sedante).

Yo nunca toco la medicación , pero muchas veces como en esta, ya no les hace falta tomarla.

3

Paciente con crisis de ansiedad que pasa a tu consulta con volante médico que pone: “Tranxiliun 50 intramuscular”.

Le explico al paciente: mira el Dr ante como te encuentras manda una inyección ¿Quieres que probemos primero a ver si te relajas? y tumbándole, le cojo la mano, pongo la otra en su corazón y le trasmito sentimientos y deseos de paz, de armonía, de salud y felicidad viendo como sus globos oculares bajan su rítmo de movimiento poco a poco.

Después, le enseño y prácticamos juntos respiraciones, hablamos un poco…y paso a decirle al Dr que hemos hecho una relajación y se encuentra mejor que le vea de nuevo, ante lo cual normalmente ya no hacía falta la inyección.

4

Chica jovén y delgada con largo historial de amigdalitis (anginas) de repetición, con varias tandas de antibióticos pinchados. Le propongo: oye hay un sistema naturista que es como unos masajes en los antebrazos que daño no puede hacerte y suele funcionar de miedo.

Si aceptaban, les explicaba los fundamentos científicos, la técnica de la Mecicina Tradicional China y realizábamos promero los masajes reflejos en los pies, luego en muñecas y antebrazos, y finalmente, si no había contraindicaciones, dos manipulaciones en columna. Fué tan espectacular que en poco tiempo me pasaban casos de varios cupos médicos para tratarlos.

5

Tuve la gran suerte de coincidir con un médico muy por la labor y formado en diferentes disciplinas. Una de las que le gustaba era la cromoterapia y se adecuó un cuarto en el sótano para hacerla por el sistema de Agrapard con linterna de colores, y los jueves por la tarde en la guardia se trataba con cromoterapia a pacientes.

Claro que hay muchos más casos de ejercicio de terapias en la Sanidad Pública. Aquí mismo en Zaragoza existe consulta gratuita de Homeopatía en el Centro Delicias Sur, o de Medicina Naturista en Barrio Oliver y muchos otros médicos y enfermeras lo ejercemos sin anunciarnos de forma explícita al entender que está de forma normalizada en nuestro cometido. De hecho, la base de datos que llevamos de lugares donde se realiza en España no para de crecer.

En otras ocasiones también coincidí con profesionales abiertos y por y para el paciente y así, si se atrevían a decirle al Dr que tomaban alguna hierba o similar éste les decía: de eso pasa a hablar con Tomás.

Así que una vez más, cuando iba cambiando de Centro de Salud, si no se iban avisando de mi perfil, pronto lo conocían y como sigo sin plaza fija, la historia se sigue repitiendo. Si bien el poder actuar más o menos desde esta formas de cuidados viene muy determinada por el tiempo de que dispongas, cada vez más achuchado por los programas, la cartera de servicios y el mucho ordenador, que hace que le mire a la cara al paciente 3 veces menos que antes.

A pesar de todo, procuro la empatía, la negociación y un trato amable y cercano en una Sanidad cada vez más numérica, sobresaturada y  deshumanizada. Si una persona está enferma ¡Qué menos que intentar entenderla y tratarla como merece!

A veces el Criterio Naturista es tan fácil como el Sentido Común.

Tomás Fernández Fortún
Enfermería Naturista en Zaragoza y su blog personal
tomasnaturista@gmail.com

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2 Comentarios

  1. 1 - Ana

    8 diciembre 2011 17:16

    Me han gustado mucho los 5 ejemplos que cuentas, sobretodo el primero, el de gritar.
    Sino es molestia dejo una guía de los centros de salud de España por si alguien necesita localizar su teléfono, dirección…:

    Centro de Salud

    Un saludo!

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