Todo se puede curar: Martin Brofman en España

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“MILAGRO ES UN TÉRMINO RANCIO… Diría que toda sanación exige una transformación en la conciencia: el cuerpo refleja la psique (…) La medicina está descubriendo que no basta actuar en el plano de lo físico, que es crucial lo que sucede en la conciencia: ¡allí están las tensiones que afloran en el cuerpo!”

“Solemos pensar: “Si hago lo que realmente deseo, algo malo pasará”. Pues muy mal. Haz lo que de veras quieras hacer…, ¡y algo maravilloso sucederá!”
Martin Brofman

En 1975 le desahuciaron a un mes de vida tras operarle sin éxito por un tumor en la médula espinal. Sobrevivió trabajando en su conciencia durante dos meses y como efecto colateral remitió espontáneamente la miopía y el astigmatismo que hasta entonces tenía. Más de 35 años después, Martin Brofman es un importante sanador y divulgador del “Método Cuerpo-Espejo” que creó utilizando su propia experiencia y una síntesis de la psicología occidental y filosofías orientales con el objetivo de ayudar a otras personas a sanarse a si mismas.

El “Método Cuerpo-Espejo”, que describe en sus librosTodo se puede curar” y “Mejora tu Visión”, parte de la base de que lo sutil y energético se manifiestan en el cuerpo en forma de síntomas, que a su vez pueden llegar a desarrollar enfermedades, y trata de identificar y cuantificar esas tensiones y crear las condiciones favorables  armonizando la energía de los chakras.

Son muchísimos los autores, terapeutas y médicos que actualmente difunden la nueva medicina holística o vibracional. Ya hemos hablado de Amit Goswani, Biven Mamonta, Lola Feliu y Mª Angels Mestre que sanaron de fibromialgia, del documental “La matriz de la vida” … y todos ellos nos recuerdan que somos mucho más que materia y huesos, que las emociones influyen, que hay que responsabilizarse de la propia salud -de mantenerla y recuperarla-, y que las enfermedades son portadoras de mensajes y enseñanzas.

Martín Brofman estará en Sitges (Barcelona) del 8 12 de Junio 2011 (info), podemos leer sobre su trabajo en la Fundación Brofman y aquí adjuntamos la entrevista, que con cauto escepticismo, le realizaron en La Contra de La Vanguardia en febrero del 2005 (pdf):

PRESENTACIÓN

M I L A G R O
Una cicatriz escalofriante recorre su nuca: por ahí le abrieron músculos y vértebras. A lo suyo lo llamamos milagro y lo dejamos correr, pero yo lo traigo aquí como testimonio de un caso. Hay tantas historias como vidas, y yo prefiero escucharlas hasta el final a escandalizarme en la primera frase y sentenciar: “No puede ser”. Prefiero desterrar de mi mente el sintagma “no puede ser” si el cuento es bonito, vivifica y estimula, y en éste presencio la serena alegría y la felicidad de alguien que tuvo la muerte encima. Lo explica en Todo se puede curar (Sirio), libro de provocador título que él justifica con pasión. Brofman me regala un consejo: “Durante un ratito cada día, focalice su atención en su respiración: obsérvela, relájese”. Me despide con un abrazo muy cálido.

ENTREVISTA

Tengo 63 años y cada día me siento mejor. Hace 29 años tuve un cáncer de médula y me dieron un mes de vida… Nací en un barrio de Nueva York y vivo en Copenhague. Estoy casado por segunda vez y tengo dos hijos treintañeros y uno pequeño. Soy apolítico. Dios está dentro de cada uno de nosotros: somos dios con diferentes trajes

¿Qué es eso del cuerpo-espejo?
El cuerpo es un mapa del alma, es un espejo de la conciencia del individuo.

Afirmación tan poética como gratuita…
No. La ciencia comienza a avanzar por ahí, y ya está atreviéndose a preguntarse: “¿Hasta qué punto las dolencias físicas no expresan nudos psíquicos? ¿Podría la mente, la psique, llegar a sanar el cuerpo?”

¿Podría?
Yo respondo que sí.

¿En qué se basa?
En mi experiencia propia.

¿Qué le pasó?
¿Ve esta cicatriz en mi nuca?

Buf…
En 1975 me diagnosticaron un tumor en la médula espinal, en la zona cervical. Tras operarme, me desahuciaron: un mes de vida.

Es obvio que su médico se equivocó, ¿no?
Al verme vivo y sin tumor, él pensó que había errado el diagnóstico. Pero no: el tumor había estado allí… ¡y ya no estaba!

Cuesta creerle, señor Brofman.
Lo sé. Mi médico dejó de escucharme cuando intenté explicarle lo sucedido…

Yo sí querría escucharle.
Utilicé una tecnología diferente a la de mi médico: tecnología de la consciencia.

¿Cómo dice?
Sí: son prácticas accesibles, planteadas ya por tradiciones orientales y por parte de la psicología occidental.

¿Es usted orientalista o psicólogo?
De niño yo vivía en un barrio pobre del este de Manhattan, pero logré empezar estudios de psicología en la universidad. Me apasionaban…, pero no pude seguir: tuve que abandonarlos para ponerme a trabajar. Lo hice en Wall Street, en sistemas informáticos de entidades financieras.

Un trabajo interesante…
Yo lo odiaba. Y a los 34 años, enfermé. Es una edad de inflexión: uno ahí hace balance sobre si está viviendo de verdad o no.

¿Vio la enfermedad como un aviso?
De eso me he dado cuenta después, sí.

¿Qué síntomas tuvo?
El brazo derecho se me paralizaba, tenía las piernas espásticas y me caía, no podía alzar la cabeza por dolor en la nuca: era un tumor que, al crecer, comprimía mi médula espinal a la altura de las cervicales.

Y lo enviaron al quirófano.
No había alternativa, me dijeron. Acepté, aunque me advirtieron de que, si sobrevivía, era probable que quedara tetrapléjico.

¿Cómo se asume algo así?
Primero te niegas a admitir que te suceda eso a ti… Luego lo asumí emocionalmente…, y entonces alguna energía se movió en mí.

¿Qué sintió?
La mente tranquila y los sentidos más vivos y agudos que nunca: oía más claro los sonidos, veía los colores más brillantes…

¿Cómo se explica eso?
Creo que al abandonar el miedo a morir fue como si desapareciesen unos filtros que me habían envuelto hasta aquel momento.

¿Le daba igual morir?
Mire, iba hacia una operación a vida o muerte, y sentí que si esos días previos a la operación decidía sentirme mal, ¡malgastaba el resto de mi vida!

Literalmente, claro.
Sí. Y empecé a apreciar cada detalle, la belleza de cada cosa, de cada forma, el color de esta alfombra, de aquella baldosa…

¿Cómo fue la operación quirúrgica?
No pudieron llegar al tumor, demasiado incrustado en la médula. No se podía aplicar quimioterapia ni radioterapia.Yquedé paralizado de cintura para abajo y con un horrible dolor en cada milímetro de mi cuerpo.

¿Qué le dijo el médico?
Que viviría de uno a dos meses, que podía morir en cualquier momento, al día siguiente,
al minuto siguiente…


Sentí que cada paso que daba podía ser el último. Levantaba mi pie para dar cada paso… con plena conciencia de que podía morir antes de posarlo de nuevo en el suelo…

Qué sensación tremenda…
Pues me sentí más en el presente que nunca antes en mi vida. Vivía cada segundo. Toda mi atención era para el instante presente.

Pero el dolor…
Era brutal y constante. “¡Ojalá un día pueda pasar diez minutos sin pensar en este dolor!”, me decía.Y a esta idea le siguió otra: “¡Es el cuerpo el que tiene dolor, no yo!”.

¿Le sirvió ese desdoblamiento?
Fue un descubrimiento: sentí por primera vez que yo soy mi conciencia, no mi cuerpo. Y me concentré en una serie de prácticas perceptivas, mentales, de meditación… para profundizar en mi conciencia.Y así fui disolviendo tensiones que ahí tenía anudadas…

¿Cuánto tiempo duró este proceso?
Ocho meses después… ¡yo seguía vivo!, y un año después desaparecía el dolor.

Un milagro.
Milagro es un término rancio… Diría que toda sanación exige una transformación en la conciencia: el cuerpo refleja la psique.

Según eso, todo podría curarse…
La medicina está descubriendo que no basta actuar en el plano de lo físico, que es crucial lo que sucede en la conciencia: ¡allí están las tensiones que afloran en el cuerpo!

Entiende que sea difícil aceptar esto, ¿no?
Ya, y por lo mismo solemos pensar: “Si hago lo que realmente deseo, algo malo pasará”. Pues muy mal. Haz lo que de veras quieras hacer…, ¡y algo maravilloso sucederá!

¿Y si ni sé lo que de veras quiero, qué?
Ah, pues explore su conciencia mientras pueda. ¡Ahora! O morirá sin saber por qué.

Sitio oficial: Fundación Brofman

Info sobre la visita de Brofman a España en junio 2011

PDF entrevista de La Contra

Venta online libros de Brofman

En El Blog Alterntaivo: Artículos sobre medicina energética

 
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5 Comentarios

  1. 1 - Montse

    4 junio 2011 08:56

    “Si hago lo que realmente deseo, algo malo pasará”. Pues muy mal. Haz lo que de veras quieras hacer…, ¡y algo maravilloso sucederá!

    Curioso pero hace dos días que pensé, no con estas frases, pero si con otras diferentes pero el significado el mismo.
    Por lo tanto estoy totalmente de acuerdo, no solo con este párrafo sino con todo el significado del texto.

    Lo que nos pasa, lo que sentimos, lo que hacemos pasa factura a nuestro cuerpo físico, los sentimientos se interiorizan, se quedan formando la enfermedad en nuestro cuerpo. Por eso siempre debemos procurar lo que nos haga sentir bien, y salir corriendo de lo que nos dañe o no nos satisfaga.
    Nuestra Alma es muy sabía y mente y cuerpo es uno, lo mismo que estamos aliados queramos o no con el Todo.

    Saludos de lo + cordiales. Maravilloso trabajo e informaciones.

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  2. 2 - ana hache

    6 junio 2011 16:27

    la sanacion,se da cuando logras sentir la certeza en presente de que ya esta lograda,darlo por hecho,sin sentir,la duda que lo fracmenta todo y divide tu energia.
    Hay que salir del escepticismo “DEL VER PARA CREER,Y SITUARSE EN EL CREER PARA VER”un saludo y gracias.
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  3. 3 - juan carlos

    5 marzo 2012 07:48

    lo malo es que todo lo utilizan para fines comerciales,si no solo dejarias la cura para todo el mundo,sin aventar tanto rollo,pero en fin.
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  4. 4 - Sch

    30 junio 2012 11:10

    Claro que si juan carlos, que nos lo den todo gratis no? Digo yo que ese señor de algo tendra que comer si esta siempre de aqui para alla enseñando, con algun dinero tendra que viajar para enseñar a las personas sus tecnicas. Pero no, que nos lo den todo gratis.
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