Hypnobirthing ® (Hipnonacimiento): el secreto de un nacimiento feliz

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“Mucha gente además sigue teniendo en mente al prestidigitador televisivo de capa negra que hace al público ladrar a la vez o saltar a la pata coja. En ese sentido, los terapeutas tenemos un largo camino por recorrer para salir de lo esotérico y devolver la hipnosis al lugar que le corresponde desde hace milenios: el del USO BENEFICIOSO DEL CAMBIO SUBCONSCIENTE DEL SUJETO”

“Durante el embarazo se utiliza la hipnosis porque a nivel social, cultural e histórico las mamás y los papás de nuestro mundo, llamado desarrollado, hemos recibido durante siglos imágenes y connotaciones negativas de lo que es un embarazo y nacimiento. Es importante eliminar todas esas imágenes negativas que hemos visto en películas y escuchado de hermanas, madres, primas porque quedan grabadas en nuestro disco duro. Y PARA DAR A LUZ ES NECESARIO QUE ESE DISCO DURO ESTÉ TRANQUILO y relajado para que las hormonas puedan trabajar y pueda desarrollarse el proceso de forma sana y feliz”

Raquel Murillo

(Artículo de Raquel Murillo Diestro, madre, doula, educadora y coach para el nacimiento, hipnoterapeuta, Hypnobirthing ®  Practitioner sobre esta terapia y sus beneficios en cualquier tipo de nacimiento)

La hipnosis se usa desde tiempos remotos (Antiguo Egipto, Grecia, India) para llevar a las personas a un estado de somnolencia con diferentes fines. Los cantos, los bailes, las repeticiones o mantras, han sido comunes en casi todas las antiguas culturas y religiones.

Hoy en día la hipnosis es utilizada con éxito por psiquiatras, médicos, psicólogos, terapeutas, empresas de marketing, líderes religiosos, coachs, políticos y otros líderes para distintos fines en todo el mundo. Mucha de esta hipnosis es voluntaria, es decir, la persona accede a “abrir” su subconsciente para realizar cambios que le resultan beneficiosos, mientras que otra hipnosis pasa desapercibida a nivel racional y el sujeto es hipnotizado sin ser consciente de ello.

El mito

Mucha gente además sigue teniendo en mente al prestidigitador televisivo de capa negra que hace al público ladrar a la vez o saltar a la pata coja. En ese sentido, los terapeutas tenemos un largo camino por recorrer para salir de lo esotérico y devolver la hipnosis al lugar que le corresponde desde hace milenios: el del uso beneficioso del cambio subconsciente del sujeto.

¿Y qué es el subconsciente? Es la parte de nuestra mente donde se albergan creencias, experiencias, hábitos y pensamientos que determinan nuestra forma de actuar y que no pueden ser modificados a nivel consciente, es decir, que por mucho que nos digan que cambiemos esto o aquello que hacemos (que dejemos de fumar, que no nos duela el parto, que perdamos peso) no vamos a cambiarlo si lo tenemos asumido. Hay que vencer nuestra línea crítica, que es una especie de barrera cerebral que sólo podemos abrir de una forma irracional (es decir por todos los métodos que no son racionales: la imaginación, la visualización, la ensoñación).

¿Cómo? Bueno, el camino de la hipnosis es igual que el del sueño, sólo que hay que parar antes y quedarse en lo que se llama estado de trance. Se puede llegar con música o sin ella. A través de guiones leídos o escuchados el sujeto va siguiendo las instrucciones del / de la terapeuta para abrir esa compuerta (la línea crítica) y penetrar en aquellos habitáculos donde se esconde lo que quiere modificar.

Día a día entramos en trance en muchas ocasiones (cuando soñamos despiertos, cuando vemos la televisión, cuando leemos un libro, cuando escuchamos música…). Es ese estado en el que estamos pero no estamos, en el que nuestro cuerpo está relajado, la mandíbula casi caída, y en el que todo lo que escuchamos, vemos, sentimos, pasa directamente a formar parte de nuestro subconsciente, sin ninguna barrera que lo impida. Es un estado en el que toda nuestra atención se centra en algo concreto, dando igual todo lo demás.

¿Por qué se usa la hipnosis en la preparación al parto? Porque las mujeres en este momento histórico, en esta cultura y sociedad están hipnotizadas desde su propio nacimiento y tienen asumido el parto como dolor extremo, sangre, cansancio, sudor… El propio uso del lenguaje lo deja claro: contracción, expulsivo, parto, feto…Como la asunción no es a nivel consciente, puede que estén segurísimas de que ellas no van a sufrir y que elijan caminos naturales o quieran nacimientos orgásmicos. Pero cuando llega el momento, el día D, su subconsciente está tan programado en sentido contrario que puede que su cuerpo les dé todos los mensajes de error: miedo, dolor, mal posición, extenuación…

Lo que hace la hipnosis en este caso concreto del nacimiento es “deshipnotizar” a las mujeres y a sus parejas, devolverles a la verdadera concepción del nacimiento de un ser humano que durante milenios ha sido y es de una naturaleza pacífica, cargada de sensaciones, aperturas, comienzos, seres humanos, respeto y amor, y donde las situaciones especiales que puedan presentarse quedan reservadas a la propia naturaleza que, la mayoría de las veces, sabe cómo solucionarlas ella solita.

Además, las mujeres occidentales tenemos a nuestro favor un montón de personal y equipos preparados para cualquier eventualidad, por lo que la relajación debería ser aún mayor. La hipnosis se usa tanto en nacimientos naturales como en nacimientos que no lo son, aunque es más probable que sea natural usando la técnica.

Lo que aporta la hipnosis es la actitud con la que se da a luz, no tanto el dónde ni el cómo

(Libro)

Es importante que se confíe en el profesional o profesionales que te atienden durante el proceso. Esta confianza es adquirida con anterioridad al nacimiento por las parejas de distintas maneras: eligiendo un profesional del que tienes buenas referencias, conversando sobre tus deseos con el profesional, escribiendo un plan de nacimiento para cualquier tipo de nacimiento que pueda presentarse, etc.

En el caso del nacimiento de un ser humano el estar relajado es además de vital importancia a nivel neuromuscular y hormonal: todo el camino que recorre el bebé al nacer es como una gran cadena de piezas de dominó que caen una tras otra. Una mamá tranquila dejará que todo acontezca con normalidad. Un bebé tranquilo nacerá a su ritmo y sabrá que le espera un mundo digno por delante.Y un papá o acompañante tranquilo facilitará que la mamá lo esté. El miedo se siente y se contagia aunque uno afirme que no lo tiene. Ese es otro de los grandes descubrimientos de la Neurociencia del que deberíamos tomar buena nota.

¿Cómo cambiar? Lo único que hace falta es estar dispuesto a reprogramar el disco duro cerebral, dejarse guiar por el terapeuta, confiar en el profesional de la salud que te atiende y estar dispuesto a disfrutar de cada segundo que dura el proceso. Y el proceso no es el nacimiento. El proceso es el proceso: la concepción, el embarazo, el nacimiento, la lactancia, y otro día y otro y otro.

Los resultados son asombrosos

Algunos paises se asombran más que otros (menos cesáreas, instrumentales, mortalidad y morbilidad, más lactancias y crianzas exitosas y un larguísimo etcétera). Los hay que incluso han incluido la hipnosis como parte de su sistema público de salud, por los beneficios que aporta a todos los participantes en el mundo del nacimiento.

Otros como España, les queda camino por recorrer, muchas barreras conscientes y no tanto por vencer, y mucho poder que deje su ego a un lado y que vea que en esta historia no sólo se benefician los bebés (que ya sería motivo suficiente), sino que se benefician las mamás, los papás, los ginecólogos, las matronas y todo el sistema sanitario, con todo lo que eso conlleva.

Actualmente son numerosos los métodos de preparación al nacimiento que usan la hipnosis como clave principal del éxito. Aunque estoy formada en otros métodos con hipnosis, facilito Hypnobirthing ® (o Hipnonacimiento) en España desde el 2009 y cientos de parejas y bebés respaldan esta decisión positivamente.

Hypnobirthing ® , Hipnonacimiento, el método Mongan, se usa en 34 paises del mundo. A diferencia de otros métodos que enseñan técnicas para dominar o soportar el dolor, Hypnobirthing ® parte de la premisa de que el nacimiento de un ser humano no es en sí un acontecimiento doloroso y de que el que duela o no es algo que se aprende.

Bien re-aprendida la lección (es fácil enseñar cuando lo has vivido), la hipnoterapia ha sido la herramienta principal en los nacimientos de mis hijas (uno en hospital y otro en casa). Recomendaría a todo el mundo gestante que revisara cuales son sus creencias respecto al nacimiento de su bebé para asegurarse un desenlace feliz y pacífico, por encima de todo lo demás.

Cuando das a luz con hipnosis te encuentras en un estado de buen humor, te apetece charlar, moverte, sentir y decidir. Estás tan sintonizada con todo el proceso que sabes en qué momento te encuentras y cómo se va desarrollando todo. Las endorfinas, tu epidural natural y 200 veces más poderosas que la morfina, recorren tu cuerpo sin cesar. Al estar entrenada para ello, puedes regular la intensidad de las olas uterinas o de las sensaciones. El ambiente es tan seguro que no hay lugar para el miedo, no sabes dónde lo dejaste, y lo único que te preocupa es disfrutar y que el útero se relaje completamente pronto para que puedas conocer a tu bebé.

Das a luz como lo han hecho las mujeres desde los comienzos de los tiempos y como lo siguen haciendo en otras culturas donde no hace falta ningún curso ni técnica de preparación. Como debe ser.

Raquel

Raquel Murillo Diestro es Madre, Doula, Educadora y Coach para el Nacimiento, Hipnoterapeuta, Hypnobirthing ®  Practitioner y autora del blog http://www.babog.org

Para más información sobre Hypnobirthing ® o Hipnonacimiento en España http://www.hypnobirthing.es

Imagen de: Jthree

 
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