También es posible ser ecológico en el trabajo: 13 propuestas para conseguirlo. Los viernes de Ecología Cotidiana

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Ecologia en la oficina

Ya estamos en septiembre y muchos de vosotros os estáis reincorporando a la rutina laboral tras unas merecidas vacaciones. Lamentablemente no siempre somos tan ecológicos en el puesto de trabajo como en el hogar. Y la oficina, el taller o la fábrica son lugares en los que puedes ser enormemente ecológico. Sí, ya estoy oyendo a algunos de vosotros: “en la oficina no depende de mí”, “los demás deshacen lo que yo hago”, “me dicen que soy un raro”,… Es cierto que serán necesarias buenas dosis de paciencia y muchas ganas de concienciar a compañeros y jefe, pero al final valdrá la pena.

Bueno, nos ponemos manos a la obra y vemos qué se puede hacer en pro de la ecología en el lugar de trabajo:

  1. Medio de transporte: en orden de mejor a peor, y siempre que sea posible, te puedes desplazar a pie, en bici, en transporte público o compartiendo el coche. Evitar utilizar el automóvil en solitario.
  2. Cajas: los embalajes recibidos con materiales por parte de los proveedores se pueden reutilizar para enviar productos a los clientes.
  3. Papel y tinta de impresora: imprimir solo lo indispensable, utilizar las dos caras de las hojas, hacer uso de cartuchos de tinta rellenables y de papel reciclado.
  4. Papel y cartón: reciclar todo el papel y cartón que ya no se pueda reutilizar.
  5. Ordenadores: ahorrar energía haciendo uso de estos 10 consejos.
  6. Renovación de equipos y mobiliario: llevar al punto limpio los equipos informáticos y el mobiliario inservibles.
  7. Luces: ¿por qué somos más cuidadosos en casa que en el trabajo cuando se trata de mantener encendidas solo las luces necesarias?
  8. Teletrabajo: plantear la posibilidad de trabajar desde casa algunos días a la semana.
  9. Agua: beber agua del grifo en lugar de agua embotellada. Para conveceros y convencer os recomiendo el documental La historia del agua embotellada.
  10. Vestir cómodo: hay oficinas en los que se tiene que vestir de traje y corbata. Esta norma sería bueno eliminarla en verano y así reducir el gasto en aire acondicionado.
  11. Residuos: velar para que los residuos se traten adecuadamente.
  12. Producción: optar por materias primas ecológicas y de comercio justo.
  13. Marketing: este departamento debería comunicar a los clientes la eficiencia medioambiental y su compromiso con las condiciones laborales.

Perdón a los supersticiosos pero a mí el número 13 siempre me ha dado suerte.

Todos los viernes de Ecología Cotidiana

 
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4 Comentarios

  1. 1 - Jesus

    3 septiembre 2011 10:56

    Hace tiempo asistí a un cursillo en mi empresa y uno de los ejercicios didácticos consistía en fabricar aviones de papel.

    Lo hacían por folios nuevos, y al acabar el ejercicio los tiraban a la papelera.

    Ese cursillo lo hicieron durante muchos meses, de lunes a viernes, para distintos grupos de personas.

    El día que yo hice el cursillo,
    y el ejercicio del avión de papel sugerí a los monitores que era más lógico utilizar folios que hubieran sido utilizados para imprimir algo y no unos nuevos.
    La chica que impartía el curso me puso cara de perplejidad y argumentó que ellos no eran quienes planeaban el cursillo.

    Un poco más tarde álguien que asistía al cursillo conmigo me preguntó “¿no serás un ecologista de esos?”

    Ayer fuí a un centro comercial a comprar un dvd,
    llevé mi propia bolsa,
    y la dependienta me dijo “Todo el mundo debería hacer como tú.”

    El mundo real y las buenas intenciones van por caminos muy separados.

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  2. 2 - Juanjo

    5 septiembre 2011 16:27

    En la primera mitad del siglo XX, los pacifistas eran bichos raros, y ahora lo somos todos, porque vieron que ese punto de vista era el único posible.
    Ahora los ecologistas somos los raros, y ya estamos comprobando que al final todos tendremos que serlo.
    Te entiendo Jesús.
    Yo también he sido ese bicho raro por donde he pasado, pero al final en mi empresa he conseguido reciclar papel, cajas de cartón y bolsas de plástico, con la condición de que mis compañeros no hacían nada con lo usado (ni un dedo moverían para reutilizar), así que yo me encargaba de colocar las cajas y bolsas usadas donde las nuevas, y yo me encargara del papel escrito por una cara.
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