Involución, cobardía y Tordesillas 2011

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(Ilustración tomada del blog Kurioso)

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“No podemos seguir consintiendo que cada año Tordesillas se siga lanceando un animal, como si de la Edad Media se tratase. Cientos de hombres montados a caballo clavan sus lanzas al toro hasta que muere desangrado, proclamándose vencedor el que consiga darle muerte.

El dolor no puede formar parte de nuestras tradiciones. Si todavía no conoces esta terrible tradición, observa este vídeo y decide si quieres hacer algo para pararlo. ROMPE UNA LANZA. Por la abolición del Toro de la Vega”

“Lo dije, y lo sostengo. Llamar combate, torneo y espectáculo de épica bravura a miles de fulanos acosando a un animal solitario y asustado, y después tratar de héroes a una turba enloquecida por el olor de la sangre, que durante media hora acuchilla hasta la muerte al toro indefenso, refugiado en un pinar, y que luego salga la alcaldesa diciendo que «el combate fue rápido y ágil», y que el Aquiles de la jornada, o sea, el cenutrio que le metió el primer lanzazo, alardee, como el año pasado, de que «el toro estaba a la defensiva y se escondía en los arbustos, así que era difícil alancearlo», es un sarcasmo, una BARBARIDAD y una canallada. (…)

Se pongan como se pongan (…) todos los heroicos lanceros de la Vega pueden irse a hacer puñetas”
Arturo Pérez Reverte

Aflijido” es el nombre del toro que ha sido lanceado por cientos de personas en la localidad de Tordesillas (Valladolid)  hasta que ha muerto desangrado, ante la alegría popular, en la fiesta del Toro de la Vega 2011.

De todas las fiestas con animales en España, esta es la tradición más cruel y por ello Tordesillas se ha convertido en el símbolo de la repulsa hacia el maltrato animal. Sin embargo, el ayuntamiento de esa ciudad ha aprobado por unanimidad este mismo año la declaración de sus fiestas de toros como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Villa”.

Las imágenes del vídeo muestran claramente lo que significa cultura, arte y diversión para algunos que, aunque cada vez son menos, cuentan con la inercia, intereses económicos y la lentitud de la evolución de su lado.

En el siglo XIV, en Tordesillas los reos ocupaban el lugar de los toros de hoy. En ese sentido han avanzado pero en comparación con el Paelolítico de la la viñeta superior o de esta de Mingote, no está tan claro.

Existen varias campañas abiertas para denunciar y acabar con este triste espectáculo y que el dolor no forme parte de nuestras tradiciones como Rompe una lanza o Toro de Vega.

Y adjuntamos un artículo del 2003, pero aún vigente, del ex-reportero de guerra, periodista, escritor y miembro de la Real Academia Española Arturo Pérez Reverte sobre la cobardía de matar en grupo a un animal indefenso.

Hay muchas cruzadas aún por conquistar, tanto en los derechos humanos como en los animales y su situación en entretenimiento, experimentación o industria alimenticia, y todas ellas son complementarias y posibles en un mundo cuyo Norte es la Conciencia…

SOBRE CHUSMA Y SOBRE COBARDES

Se me han cabreado unos vecinos de Tordesillas porque el otro día califiqué de chusma cobarde a la gente que se congrega cada septiembre para matar un toro a lanzazos mientras la junta de Castilla y León, pese a las protestas de las sociedades protectoras de animales, mira hacia otro lado y se lava las manos en sangre, con el argumento de que se trata de una tradición y un espectáculo turístico.

No sé si es que los llamara chusma o los llamara cobardes, o las dos cosas, lo que pica el amor propio de mis comunicantes. El caso es que se dicen «lanceros de Tordesillas, y a mucha honra», y preguntan cómo yo, que alguna vez he escrito que me gusta asistir de vez en cuando a una corrida de toros, me atrevo a hablar así de lo que desconozco, o sea, de «un duelo atávico y mágico, un combate de la bravura contra la inteligencia, un ritual de valor y de bravura que se celebra desde tiempo inmemorial». Exactamente eso es lo que dicen y lo que preguntan. Así que, con el permiso de ustedes, se lo voy a explicar. Despacito, para que me entiendan.

Amo a los animales. Por no matarlos, ni pesco. Tengo un asunto personal con los que exterminan tortugas, delfines, ballenas o atún rojo. También prefiero una piara de cerdos a un consejo de ministros. Creo que no hay nada más conmovedor que la mirada de un perro: mataría con mis propias manos, sin pestañear, a quien tortura a un chucho.

Sostengo que cuando muere un animal el mundo se hace más triste y oscuro, mientras que cuando desaparece un ser humano, lo que desaparece es un hijo de puta en potencia o en vigencia. Eso no quiere decir, naturalmente, que caiga en la idiotez de algunas sociedades protectoras de animales que dicen que cargarse a un bicho es un acto terrorista. Incluso, como apuntaban mis comunicantes, cada año voy un par de veces a los toros. Cada cual tiene sus contradicciones, y una de las mías es que me gustan el temple de los toreros valientes y el coraje de los animales nobles. Es una contradicción -tal vez la única, en lo que tiene que ver con los animales- que asumo sin complejos; y sólo diré, en descargo, que nunca me horroricé cuando un toro mató a un torero.

Al torero nadie lo obliga a serlo; y a cambio de jugarse la vida, gana dinero. Si no murieran toreros, cualquier imbécil podría estar allí. Cualquier cobarde podría dárselas de matador de toros. Cualquier mierdecilla podría justificar por la cara, sin riesgo, su crueldad y su canallada.

Yo he visto matar. Con perdón. Matar en serio. He visto hacerlo de lejos y de cerca, a solas y en grupo, y me he formado ciertas ideas al respecto. Una de ellas es que degollar y cascar tú mismo, cuando toca, forma parte de la condicion humana; y que son las circunstancias las que te lo endiñan, o no. También tengo una certeza probada: muy pocos son capaces de matar cara a cara, de tú a tú, jugándosela sólo con su inteligencia y su coraje, si alguien no les garantiza impunidad.

Recuerdo a verdaderas ratas de cloaca, incapaces de defender a sus propios hijos, enardecerse en grupo y gallear, pidiendo sangre ajena, cuando se sentían respaldados y protegidos por la puerca manada. Conozco bien lo miserable, cruel y violento que puede ser un individuo que se sabe protegido por el tumulto.

También leo libros, vivo en España, conozco a mis paisanos, y sé que para linchar y apuñalar por la espalda, aquí, somos unos artistas. Lo hacemos como nadie. Por eso, que media docena de tordesillanos, o más, se quejen porque a estas alturas de la feria me asquea lo del toro de la Vega y me cisco en los muertos de los lanceros bengalíes, me tiene sin cuidado.

Lo dije, y lo sostengo. Llamar combate, torneo y espectáculo de épica bravura a miles de fulanos acosando a un animal solitario y asustado, y después tratar de héroes a una turba enloquecida por el olor de la sangre, que durante media hora acuchilla hasta la muerte al toro indefenso, refugiado en un pinar, y que luego salga la alcaldesa diciendo que «el combate fue rápido y ágil», y que el Aquiles de la jornada, o sea, el cenutrio que le metió el primer lanzazo, alardee, como el año pasado, de que «el toro estaba a la defensiva y se escondía en los arbustos, así que era difícil alancearlo», es un sarcasmo, una barbaridad y una canallada.

Se pongan como se pongan. Al menos, en las plazas de toros el animal tiene una oportunidad: empitonar a su verdugo, de tú a tú. El consuelo, tal vez, de llevarse por delante al cabrón que lo atormenta. Así que, por mi, todos los heroicos lanceros de la Vega pueden irse a hacer puñetas.
Arturo Pérez Reverte

Campañas: Toro de la Vega y Rompe una lanza

Vía artículo de Pérez Reverte: Altarriba

En El Blog Alternativo: Contra el Toro de la Vega 2009 y 2010
En El Blog Alternativo: El significado profundo de las tradiciones con animales
En El Blog Alternativo: Mapa de fiestas españolas con animales
En El Blog Alternativo: Artículos sobre TOROS

 
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12 Comentarios

  1. 3 - Javier L.

    9 octubre 2011 02:21

    No necesito muchas palabras para decir que estas “costumbres” son inaceptables. Pero debieron hacerle aclaraciones al artículo del señor Reverte porque da la impresión de poner en primer lugar a los animales, y después al ser humano. Matar a alguien sólo por defender a un animal me parece como curar el sida con el cáncer.
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  2. 4 - Freeman

    19 diciembre 2011 18:45

    …No encuentro palabras… pero al ver el video pienso que habría que hacer una distinción entre seres humanos y monstruos humanos. No animales humanos, sino monstruos humanos. Porque los animales al fin y al cabo están regidos por su instintiva conciencia grupal, y no matan por “el placer de matar” o por “diversión” o por “el arte y la bravura”, como esos monstruos bípedos del video, que han malutilizado y prostituido las facultades propiamente humanas, para fines de absoluta crueldad, destrucción e infamia.
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  3. 5 - Claudio

    2 febrero 2012 04:13

    Me parece muy importante tocar estos temas en un blog tan variado, me refiero a que es muy bueno porque se le da más importancia al no ser un blog solamente que hable de animales.

    Ojalá algún día el humano deje vivir a los animales en paz, ese día habremos evolucionado definitivamente.

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