¿Quién se ha llevado mi dinero?

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“La lectura de este dossier de la revista Daphnia me ha traído a la memoria el librito “¿Quién se ha comido mi queso?”. UNA ENORME RATA SE HA COMIDO NUESTRO QUESO y ahora quiere devorarnos también. A diferencia del libro, muchos nos habíamos dado cuenta del robo, pero aún así la rata nos comerá igual. Podemos adaptarnos al cambio que nos propone la rata, aunque el destino será el mismo. A no ser que hagamos algo para cazarla nosotros antes”
Javier Morales Ortiz
Subdirector de Daphnia

Basándose en aquel best-seller ¿Quién se ha llevado mi queso?, la revista trimestral Daphnia sobre la conservación del medio ambiente y la producción limpia, ofrece un dossier en su nº 56 bajo el título “¿Quién se ha llevado mi dinero? en el que nos habla de dinero negro, rescate de bancos, despilfarro público, empresas eléctricas, carreteras y más.

Además, en esta edición también encontramos artículos interesantes sobre el agua, las nucleares, el plomo en la población española, la imposibilidad del capitalismo verde y un reportaje sobre el cáncer en el trabajo.

Apesar de que, según estimaciones de la OMS, el 10% de los cánceres tienen origen laboral, no se está abordando el problema como prioridad de salud pública como si las enfermedades relacionadas con el trabajo fuesen un precio a pagar por el desarrollo, y se demanda más prevención y eliminación del uso de cancerígenos, modificando los procesos o protegiendo de la exposición.

La revista medioambiental Daphnia está editada por ISTAS, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud, se puede recibir gratuitamente impresa en casa o leerla en su web o en pdf.

Y a continuación adjuntamos el índice del Daphnia 56 y el artículo ¿Quién se ha llevado mi dinero?:

ÍNDICE

  • Más, mayores y mejores impuestos ¿por qué no?
  • En el trabajo, cáncer cero
  • El agua es de todos
  • Nucleares, un parque envejecido
  • Entre los primeros de la lista
  • I-Bus, ejemplo de buenas prácticas en movilidad sostenible
  • Europa necesita una directiva de movilidad sostenible
  • Estación de autobuses de Lérida, abandonada por la Administración
  • Menos hectáreas, más incendios
  • Sistemas de gestión ambiental. Los trabajadores tienen un papel
  • Gestión de residuos industriales: conocer para actuar
  • Flix en el siglo XXI
  • PLOMO en la población española. ¿Un problema de salud pública?
  • 2011, año internacional de la química
  • El Gobierno diluye su responsabilidad frente al riesgo químico
  • La formación, necesaria pero no suficiente
  • Un impulso a la acción sindical
  • Entrevista Daniel Tanuro: el imposible capitalismo verde
  • DOSSIER

¿Quién se ha llevado mi dinero?
Las malas cuentas de la energía
¿Cuánto cuesta generar un kWh de electricidad?
Un latrocinio legalizado
Diez propuestas sobre infraestructuras para el próximo ministro de Fomento V
Las autopistas nos traen la pobreza
Sueños rotos en el Reino del Dragón

¿Quién se ha llevado mi queso? No sé si recuerdan o han leído este librito que fue un best-seller hace unos años. Pensado sobre todo para las escuelas de negocio y el éxito empresarial y convertido después en uno más de tantos libros de autoayuda sobre la superación personal y la adaptación al cambio, cuenta la historia de dos ratoncillos liliputienses que deben enfrentarse a la desaparición (ellos creen que repentina, aunque no es así) de su queso y de las distintas actitudes a la hora de encontrar nuevo alimento. Uno de los ratoncillos se limitará a maldecir el cambio mientras el otro intentará adaptarse a él y sacarle partido.

La lectura de este dossier de Daphnia me ha traído a la memoria el librito. Una enorme rata se ha comido nuestro queso y ahora quiere devorarnos también. A diferencia del libro, muchos nos habíamos dado cuenta del robo, pero aún así la rata nos comerá igual. Podemos adaptarnos al cambio que nos propone la rata, aunque el destino será el mismo. A no ser que hagamos algo para cazarla nosotros antes.

Durante los años de “bonanza” económica hemos asistido al despilfarro de recursos públicos, los mismos que ahora, en época de crisis, se emplean para salvar a las entidades financieras o a otorgar indemnizaciones astronómicas a los próceres que nos han situado en la diana de los mercados. Un dinero que procede del esfuerzo de miles de trabajadores y asalariados, los únicos que pagan en este país, donde el dinero negro es tan profundo como un pozo petrolífero.

Y lo peor es que esta fiesta privada –pagada por los de siempre– continúa y no parece que vayamos a hacer nada para cerrar el chiringuito. De cómo cerrar el chiringuito nos hablan los autores que colaboran en este dossier.

Manuel Garí echa las cuentas a la energía, sobre todo a la nuclear, que no es limpia ni barata como nos quieren hacer creer algunos grupos de presión. “Con la ideología hemos topado, no con las cuentas”, ironiza este economista y director del Área de Medio Ambiente de ISTAS.

Sin abandonar la energía, Eduardo Gutiérrez, economista del Gabinete Interfederal de Estudios de CCOO, habla claramente de latrocinio legalizado de las grandes empresas eléctricas por una remuneración abusiva –de nuevo, pagada por los ciudadanos–, tasada y que deslegitima cualquier acusación demagógica contra las subvenciones a las renovables. Gutiérrez, además, consigue explicarnos lo inexplicable: cómo se fija la tarifa eléctrica.

Las carreteras nos traen la pobreza, nos recuerda Pau Noy, ingeniero y experto en movilidad sostenible. Ya sabemos que España está a la cabeza en cuanto a kilómetros de vía por habitante y no en vano es el país europeo con más dependencia energética (el 88%). Aeropuertos sin pasajeros, estaciones de ave fantasma. La idolatría por las infraestructuras, el desarrollismo como motor económico, que no ha perdido vigencia en España desde Laureano López Rodó, en los años sesenta, sin que en la democracia se haya variado ni un ápice esta política, origen no sólo del deterioro ambiental y territorial del país, sino también de la corrupción y el nepotismo.

Sin demasiada esperanza, Ricard Riol, presidente de Promoción del Transporte Público (PTP), propone al próximo ministro de Fomento 10 medidas para racionalizar la movilidad en España y orientarla hacia la sostenibilidad ambiental y social.

Un dossier que remata el responsable de Medio Ambiente de CCOO-Aragón, Luis Clarimón, con una narración fantasmagórica de los desmanes acaecidos en su comunidad, un cuento distinto al del queso y con un final no tan feliz.

Sitio oficial: Daphia 56 y todas las revistas anteriores

En El Blog Alternativo: ¿Qué hago con mi dinero?
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En El Blog Alternativo: El golpe de estado de los bancos

 
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