SLOW LIFE: vivir de otra manera es posible. Entrevistamos a Cristina Rueda sobre proyectos de transformación social en torno a la vivienda y la comunidad

, , 16 Comments

“Proponemos VIVIR DE FORMA MÁS TRANQUILA, sosegada y serena, sin tantas prisas, recuperando las buenas costumbres, la comida sana y de producción local, el sentido común, el compañerismo, los oficios artesanos, las calles peatonales, las plazas para reunirse… Se trata de  una invitación a seguir los ritmos biológicos naturales, lo cual no quiere decir inactividad o pasividad, al contrario, quiere decir actividad inteligente y equilibrada”

“La transformación social y planetaria que estamos viviendo invita a que surjan nuevas formas de habitar en la tierra, nuevos modelos sociales, nuevas herramientas de producción, nuevas formas de relacionarse, incluso una nueva economía. Nuestro proyecto está enfocado a crear propuestas reales y efectivas para colaborar en esta transformación natural, creando espacios para la experimentación y el desarrollo de NUEVOS MODELOS DE HABITAR. Le hemos llamado slow-life”

“Es un proyecto de viviendas no-especulativo que propone un nuevo sistema residencial, social y económico (…) y fomenta las relaciones sociales, la cooperación y la solidaridad, buscando el beneficio común y la PROSPERIDAD PARA TODOS y no para unos pocos (…) y en un entorno 100% ecológico”
Cristina Rueda

Fast food, fast life, fast civilización… pero todo llega a su fin cuando no va a favor del río de la Vida y de la Naturaleza. Y cuando un sistema queda obsoleto o está desgastado, surgen nuevos sistemas de forma natural que nos ofrecen alternativas a todos los niveles para que comencemos a vivir de otra manera.

Eso es Slow Life. A priori es un proyecto experimental que se realizará en el noreste de España (Girona) pero es extrapolable a cualquier lugar del mundo. Se trata de un modelo de viviendas y convivencia en las antípodas del mercado actual: no especulativo, en zonas rurales cercanas a ciudades, a precios asequibles, fomentando el compañerismo y la solidaridad mediante un trabajo comunitario de beneficio para todos pero respetando la privacidad, con la sostenibilidad como bandera y mucho, mucho más.

Para explicar en detalle algo tan novedoso y revolucionario, hemos entrevistado a Cristina Rueda, impulsora de proyectos para la transformación social y parte del equipo de Slow Life.

Y no, todos los prejuicios que nos han venido a la cabeza hay que borrarlos. No es ni una comuna de hippies, ni antisistemas sin opciones realistas con calidad de vida, ni una ecoaldea típica, ni nada que tengamos en mente porque es algo NUEVO y posible.

¿Utopía? Hacer un mundo mejor ya está al alcance de la mano y así nos lo explica Cristina Rueda…

1. ¿Qué es slow-life?

Es un proyecto experimental que propone un nuevo sistema residencial, social y económico. Un proyecto de vida que integra equilibradamente el área social, la actividad profesional, la cultura, la educación y la producción y comercialización de bienes y servicios.

Un proyecto ecológico, sostenible y cooperativista en el que las acciones están enfocadas a mejorar lo colectivo a través del trabajo individual consciente, creando bioregiones productivas en diferentes lugares geográficos y conectadas en redes asociativas.

2. ¿Por qué es social?

Porque fomenta las relaciones sociales, la cooperación y la solidaridad, buscando el beneficio común y la prosperidad para todos y no para unos pocos.

Porque es asequible al no haber beneficio de promotor y porque todos los descuentos que se consiguen van en beneficio de los socios de la cooperativa que son los propios habitantes.

3. ¿Por qué es ecológico y sostenible?

Porque solo se utilizan sistemas, materiales, productos e instalaciones que no dañan el medio ambiente, al contrario, lo regeneran y lo conservan para las generaciones futuras.

4. ¿Por qué es cooperativista?

Porque los propietarios o usufructuarios son al mismo tiempo socios de una cooperativa de viviendas, de consumidores y de trabajadores.

5. ¿No será una comuna?

No, para nada, cada uno es propietario o usufructuario de su casa privada y solo se comparten los edificios de servicios y espacios exteriores. Se invita a hacer trabajo comunitario en pro de reforzar los lazos vecinales y ser responsables de nuestro entorno. Estamos acostumbrados a que, de las paredes de tu casa para fuera, no tienes ningún derecho ni obligación y esa es una de las cosas que proponemos cambiar. Este trabajo comunitario se gestionará a través del Banco de Tiempo.

Es una comunidad de vecinos, como cualquier otra, pero en un entorno 100% ecológico y que promueve una actitud solidaria y responsable. Se trata de recuperar las buenas costumbres, el sentido común y el compañerismo, pero conservando la individualidad y la intimidad personal.

La Era en la que entramos es para trabajar la individualidad en beneficio de la colectividad... no al revés. Ya lo decía Gandhi, “cambia tú y cambiará el mundo”. No se puede cambiar una sociedad, ni siquiera un pequeño colectivo, sin antes hacer un cambio individual.

6. ¿Cómo es un día en slow-life?

 

Buscamos ciudadanos interesados en la tranquilidad de los viejos tiempos, ciudades con plazas, teatros, tiendas, cafeterías, hosterías, lugares santos, paisajes vírgenes, artesanos fascinantes, donde el hombre reconoce la importancia de la lenta sucesión de las estaciones, con el movimiento del buen producto casero que respeta el gusto, la salud y las tradiciones espontáneas.

Recuperar oficios artesanos… enseñar a los niños a ser auto-suficientes, a pensar por sí mismos, a ser responsables de su entorno… aprender jugando… jugar aprendiendo… leer un libro a la sombra silenciosa y protectora de un árbol… refrescarse nadando entre plantas y peces… comer lo que una hora antes ha estado anclado a la tierra…

7. ¿Es una ecoaldea?

En el sentido literal de la palabra, sí. Es una aldea ecológica o biociudad, un espacio residencial donde vive y trabaja una población con una densidad adecuada, pero donde cada uno es responsable de sus propios ingresos, que puede generar dentro de la aldea o fuera.

No hay que seguir ninguna filosofía ni a ningún guru, no se impone ningún tipo de creencia, solo unas normas básicas de convivencia y de sentido común. La diferencia con la mayoría de las ecoaldeas que existen es que la nuestra está enfocada a ser útilmente productiva, es decir, si realmente quieres generar un modelo expansivo y replicable, tienes que producir bienes y servicios necesarios, útiles e innovadores y por supuesto, sostenibles.

8. ¿Hay que hacer yoga para vivir en Slow-Life?

Por supuesto que no… habrá una escuela de yoga gestionada por un empresario y asistirá el que quiera. No hay obligación de realizar actividades concretas en la biociudad ni de seguir ninguna filosofía, tan solo un mínimo de horas mensuales de trabajo comunitario y cumplir unas normas de convivencia respetuosas, ecológicas y sostenibles. El objetivo del trabajo comunitario es reducir gastos de mantenimiento y promover una actitud solidaria y de compañerismo.

Queremos evitar lo que pasa actualmente que casi ni conoces al vecino de al lado. Fomentar relaciones cordiales y una actitud pro-activa y creativa, donde todos puedan generar propuestas sociales y organizativas para mejorar y evolucionar.

Habrá muchas propuestas educativas, culturales y de ocio, pero cada uno es libre de ir a las que quiera. El yoga será una de ellas, así como infinidad de terapias, talleres, cursos, conferencias, etc.

9. ¿En qué se diferencia del modelo de vivienda español en la actualidad?

En todo! No hay un promotor que obtenga beneficios... las viviendas se hacen a medida de cada familia… el mantenimiento (agua, electricidad, gas) está incluido en la cuota de socios… todas las ventajas que se consiguen como descuentos, subvenciones o donaciones, van en beneficio de los residentes. Y por supuesto, tanto el sistema constructivo como los materiales y todos los elementos relacionados, son ecológicos, naturales y saludables.

En siguientes fases podremos aplicar el modelo de Cesión de Uso o el Cloudhousing pero por el momento son sistemas incipientes en España y actualmente solo se contemplan para pisos en edificios plurifamiliares y dentro de las ciudades. Nuestro proyecto no es urbano, es rural… es decir, se construye en terrenos rurales cercanos a poblaciones grandes o ciudades, donde se hace un Plan Especial para poder edificar.

10. ¿Qué referentes tenéis?

Nos hemos inspirado en el modelo nórdico que es el más social, pero también en algunos proyectos similares que existen en Estados Unidos y en América latina. En el blog hay mas de 40 enlaces a proyectos en la misma línea. De todos modos, nosotros proponemos algo mucho más innovador, ya que fusionamos varias cosas… la ecología + la tecnología + la salud + la bioeconomía + el cooperativismo. Todo ello junto, hace que sea el único proyecto de
estas características… al menos que nosotros sepamos y hemos investigado mucho!

11. ¿Qué elementos hay de bioconstrucción?

Pues todos… es la base del proyecto arquitectónico. De los 25 puntos que propone el Instituto Español de Baubiologie los tenemos todos y algunos más.

12. ¿Qué más os diferencia?

  • A nivel urbanístico aplicamos la geometría sagrada (llamada así porque se utilizaba para construir templos) La materia es luz antes de densificarse y cuando se densifica lo hace en formas geométricas… nosotros utilizamos la geometría para diseñar.
  • El diseño de las viviendas se hace en base a la proporción áurea o número de oro, la proporción con que diseña la naturaleza.
  • Las Biociudades se crean como entidades vivas, donde todo se autogestiona y se nutre de forma equilibrada, como lo hace un ecosistema natural.
  • No hay residuos… todo se recicla, se re-utiliza o se re-diseña. Cerramos el ciclo de vida… cradle to cradle.
  • Aplicamos la tecnología más avanzada en cuanto a instalaciones energéticas, electrodomésticos, comunicaciones, vehículos… en la Era en la que entramos no tiene sentido la ecología sin tecnología.
  • La mayor parte de los materiales son biodegradables, incluso compostables, desde la estructura hasta los aislamientos, pasando por la pintura o los textiles. Lo que no es biodegradable se puede reciclar para crear un supra-producto, no un infra-producto.
  • No se podrá usar ningún tipo de producto químico, solo limpiadores y productos higiénicos naturales y biodegradables, por lo que no habrá contaminación de ningún tipo ni en la tierra ni en el agua ni en el aire.
  • Aplicamos un nuevo sistema económico: la bioeconomía de fusión, herramientas y sistemas operativos específicos para re-distribuir la riqueza a través de los negocios y servicios de las biociudades.

Nuestro sistema bioeconómico también está diseñado en base a
la secuencia Fibonacci de la proporción áurea… un sistema
fractal que imita completamente a la Naturaleza

13. ¿Por qué el nombre de “Slow Life”?

El movimiento slow propone vivir de forma más tranquila, sosegada y serena, sin tantas prisas, recuperando las buenas costumbres, la comida sana y de producción local, el sentido común, el compañerismo, los oficios artesanos, las calles peatonales, las plazas para reunirse… simplemente vimos reflejada nuestra idea en este movimiento -que empezó con el slow-food y que luego ha seguido con las slow-citys y algunos conceptos más- y decidimos cambiar la slow-city por la slow-life, ya que nuestro proyecto no es solo residencial, sino un proyecto de vida y se desarrolla en zonas rurales, no urbanas.

No es un elogio a la lentitud (slow) sino una invitación a seguir los ritmos biológicos naturales, lo cual no quiere decir inactividad o pasividad, al contrario, quiere decir actividad inteligente y equilibrada.

14. ¿Quién está detrás del proyecto?

Somos un equipo de profesionales y técnicos que nos unimos a principios de 2011 para llevar adelante el proyecto. Hay arquitectos, ingenieros, consultores, informáticos, diseñadores, abogados y expertos en diferentes campos como las energías renovables o agrónomos. Todos nosotros tenemos años de experiencia en nuestras respectivas áreas profesionales y cada uno por su cuenta ya estaba trabajando en el campo de la bioconstrucción, la bioarquitectura o el ecodiseño. La impulsora del proyecto y la que lleva la gestión general soy yo, pero cada una de las personas del equipo es responsable de su área de gestión.

15. ¿Y los precios?

Todavía no podemos dar precios exactos ya que no hemos llegado a la fase del proyecto ejecutivo, pero tenemos avanzado un presupuesto orientativo bastante aproximado. Lo que sí podemos afirmar es que las viviendas costarán prácticamente la mitad que las de cualquier promoción inmobiliaria “normal” y el sistema de acceso y financiación será algo muy nuevo y asequible en el que estamos trabajando actualmente.

Otras ventajas que tendrán los residentes es que disfrutarán de descuentos y precios especiales en todos los negocios y servicios de la Biociudad, así como acceso libre (aunque gestionado) a los huertos comunitarios.

También estamos estudiando la posibilidad de que cada vivienda disponga de un vehículo biplaza de aire comprimido y algunos vehículos eléctricos que se podrán compartir (car-sharing)

La movilidad sostenible se integra totalmente en el proyecto, ya que en el interior de la Biociudad no podrán circular vehículos contaminantes.

16. ¿A qué tipo de público va dirigido?

A las personas que estén descontentas con el sistema actual de acceso a la vivienda (precios, hipotecas, alquileres abusivos, calidad, servicios…) y que sientan que se necesita una alternativa real y efectiva. Pero sobre todo, a personas que sean responsables de su propia vida, es decir, que no esperen que aparezca un “salvador” que les solucione los problemas.

Nosotros diseñamos estrategias y proponemos soluciones, pero como equipo gestor, no como ong o empresa pagada por algún organismo oficial. Somos profesionales independientes, hemos renunciado a nuestro posible beneficio comercial y hemos reducido nuestros honorarios, con el único objetivo de que sea asequible al mayor número de personas. Es un proyecto no-especulativo donde el beneficio siempre revierte en el conjunto.

Las personas que integren las Slow-Life deben estar comprometidas con el cambio personal y colectivo, deben ser pro-activas, creativas, emprendedoras, responsables, solidarias y estar preparadas para vivir de una forma diferente que no implica ningún sacrificio, simplemente un mínimo cambio de hábitos en la forma de consumir, en la forma de relacionarse y en la forma de trabajar.

De hecho, la mayoría de las personas que se acercan a nosotros ya tienen estas características… el cambio personal y social ya se está dando y son justamente las personas que lo están realizando, las que buscan proyectos como el nuestro, donde poder vivir según sus ideales y sentirse partícipes con pleno derecho del cambio planetario. Son, somos, los creativos culturales… el germen de un profundo cambio social!

Seres humanos con ideas e iniciativa, que no se quejan, que no pierden el tiempo atacando al viejo sistema sino que se ocupan de crear soluciones reales y efectivas, que sienten que son parte del cambio, que están aquí en este justo momento para ser los artífices del mismo, personas que creían estar solas por sentirse extrañas entre extraños, que pensaban que no tenían ningún futuro en una sociedad como ésta pero que soñaban con otra… personas conscientes, optimistas y creativas!

17. ¿Qué proyectos de este tipo tenéis en el futuro?

De momento empezamos con el de Girona, situado en una zona rural a 5 km del centro de la ciudad, pero es un modelo extrapolable a cualquier lugar del mundo. En cuanto el primero esté construido, toda la “maquinaria” estará lista para replicarlo en cualquier lugar, gestionándolo exactamente de la misma forma, con la misma ética y principios que nos movieron a iniciarlo.

18. ¿Cómo sería un mundo con la filosofía slow-life?

Pues sería un mundo muy diferente al actual… sin miedo, sin desconfianza, sin agresividad, sin carencias, con las necesidades vitales cubiertas pero con la libertad de generar beneficios de forma equilibrada y justa… un mundo sin contaminación, con personas físicamente saludables y mentalmente equilibradas, valientes, enérgicas, felices… con niños creciendo en libertad y expresando su creatividad a su propio ritmo… respetando los ritmos biológicos de la
Naturaleza… produciendo bienes y servicios de forma sostenible, sin comprometer las generaciones futuras... creando ecosistemas humanos cada vez más evolucionados y perfectos… un mundo tranquilo y sereno, que sigue el ritmo biológico de la tierra y que no impone nada que no esté en total armonía con ella, con nuestra Pachamama.

19. Parece una utopía…

Justamente… una utopía es una propuesta ideal que se presenta como alternativa al modelo existente, así que literalmente nuestro proyecto es una utopía… una idea que todavía no se ha materializado, pero que es realizable.

Tenemos que actualizar los sistemas sociales, políticos y económicos con una nueva información correctamente codificada, es decir, “bajar a tierra” la utopía. Para ello contamos con herramientas específicas, nuevos sistemas operativos y estrategias muy bien estructuradas.

Una utopía social es la que busca un mundo mejor, más solidario, más justo… no es algo irrealizable, aunque muchas veces se traduce así. Cuando un sistema queda obsoleto o está desgastado, surgen nuevos sistemas de forma natural.

Platón ya lo citó en su obra La República: hay que cambiar las cosas para curar al Estado enfermo… nuestros Estados (político, social, económico) están más que enfermos, moribundos… por ley natural y universal, tienen que empezar a surgir los nuevos estados, pero no como entes centrales dominantes, sino pequeños estados independientes y auto-gestionados que generen propuestas locales para un beneficio global.

Estos “estados independientes” pueden estar compuestos incluso por grupos alejados geográficamente pero conectados mental, emocional y energéticamente. Son grupos de personas afines que se unen para generar propuestas de cambio – estén donde estén- pues todos somos Uno y las distancias cada vez tienen menos importancia, sobre todo ahora que entramos en una Era Tecnológica que nos liberará de muchas más cosas de las que creemos… aunque sin perder la esencia de lo que somos: humanos en transición a un estado evolutivo superior.

“No intentes cambiar el viejo sistema, construye uno nuevo que haga que el anterior se vuelva obsoleto”
Buckminster Fuller

Sitio oficial: SLOW LIFE

Para más información escribir a conjuntoresidencialsostenible@gmail.com

—-

En El Blog Alternativo: Artículos sobre otras viviendas y convivencia

 
Publicidad
 

16 Comentarios

  1. 1 - María

    8 abril 2012 00:25

    Creo que cualquier proyecto que intente un cambio se debe apoyar, pero como arquitecta me duele ver este tipo de proyectos.
    Con la información colgada en la página web entiendo que es un conjunto de casas que están en la naturaleza, pero completamente dependientes del coche para todo; con viviendas unifamiliares a la última moda, que luego se proponen complementar con centros de meditación y otros espacios similares para fomentar la vida en común. La vivienda unifamiliar es el icono de la vida consumista, individualista, dependiente del coche, y todas las cosas que todos sabemos. Este proyecto no deja de ser una urbanización ‘elitista’ como cualquier otra, pero con buenas intenciones.
    Eso es lo que más me duele, que aunque hay buenas intenciones al final el cambio respecto al modelo habitual (urbanización de chalets) sea mínimo. Me temo una nueva ola especulativa vestida de verde, y ojalá me equivoque.
    Responder
  2. 2 - Cristina Rueda

    8 abril 2012 01:12

    Respecto al comentario anterior… si lees TODO lo que está escrito en el blog, incluso los archivos desde septiembre y sobre todo el apartado de “filosofía” verás que no es una urbanización elitista de chalets “verdes”… te invito a que lo hagas y después, si quieres, vuelvas a opinar. Aceptamos las críticas, pero os invitamos a proponer ideas y a participar constructivamente. Gracias.
    Responder
  3. 3 - María

    8 abril 2012 12:45

    Hola Cristina, siento si te ha molestado el comentario.
    Decía teneis buenas intenciones, que para mí es la filosofía de la que hablas. También se que a la hora de llevar a cabo la idea aparecen muchos problemas, el dinero siempre está de por medio, el encontrar un lugar dónde poder realizar el proyecto, y la opinión de muchas personas distintas, y al final el resultado que se consigue es el que es, mucho mejor que si no se hubiera hecho nada.
    Para mí el problema es la materialización de la idea, el modelo de vivienda y principalmente la dependencia del coche. En realidad las personas que viven en esas casas seguirán viviendo en un chalet, vivienda unifamiliar o como quieras llamarlo, y necesitarán el coche para todo. Ese es el modelo de vivienda, el que se construye. Después, viene la filosofía, las personas que vivirán en esas casas, las zonas comunes, el compartir el coche lo máximo posible, etc, y estoy segura de que la vida allí será agradable para todos, a pesar de todo lo dicho, porque al final lo que importa es cómo habitamos esos espacios.
    Como crítica constructiva, sinceramente creo que todos esos cambios se pueden hacer en las casas donde ya vivimos, en barrios ya construidos, en ciudades o pueblos deshabitados, en bloques construidos y abandonados por la crísis, en cualquier lugar. España tiene viviendas ya construidas para muchos años, si a cualquiera de ellas le sumamos un grupo de vecinos con toda esa filosofía, pueden quedar lugares preciosos. Reciclaje en definitiva.

    PD: Si es la palabra ‘elitista’ la que te ha molestado, lo siento. Con ella me refería a que esas viviendas no son para cualquier persona. Esta debe compartir esa filosofía, porque si a ese lugar se mudan personas que busquen la individualidad, quieran su coche propio, etc ¿qué pasaría?

    Responder
    • javi

      10 julio 2014 17:09

      Completamente contigo María, esto es adaptar la forma ecolóigica de vida al mercado y no acabar con la sociedad de mercado, que son cosas muy diferentes… detras de este proyecto sigue habiendo gente que invierte y construye por un lado y gente que consume por otro.
      Responder
  4. 4 - Cristina Rueda

    8 abril 2012 14:41

    Hola María, no me ha molestado en absoluto tu opinión, al contrario, te he invitado a leer más para conocer mejor el proyecto. Solo decirte que te faltan muchos datos para saber lo que es y lo que no es Slow-Life. Dices que las personas necesitarán el coche para todo… si lees con atención, verás que lo que se propone es crear servicios y negocios donde trabajarán los residentes justamente para que no se convierta en una urbanización o ciudad dormitorio, pero si alguien quiere conservar su empleo o negocio fuera, es muy libre de hacerlo. Además hay transporte público municipal y crearemos un servicio de bicicletas eléctricas y vehículos no contaminantes para desplazarse. En cuanto a tu propuesta de ocupar los pisos vacíos de las ciudades… he puesto un enlace a este sistema llamado Cloudhousing, por lo que se entiende que nos parece una buena práctica. Pero hay que respetar las distintas opciones de vida… hay personas urbanitas y personas que prefieren vivir en un entorno natural, sin contaminación ni ruidos… nosotros hacemos una propuesta concreta para estas últimas. El 95% del territorio español es rústico, solo un 5% está ocupado por ciudades… eso también es un desperdicio… nuestra propuesta es recuperar zonas rurales y ocuparlas para proyectos de vida en armonía con la naturaleza, pero a la vez productivos. Y por último, repito que no me molesta la palabra elitista, de hecho, en la página principal explico que no es un proyecto elitista porque está al alcance de todos. Solo hay que acceder a la pestaña Acceso y Precios para darse cuenta de que es accesible y más teniendo en cuenta que se generarán puestos de trabajo con un concepto muy innovador que permitirá a las personas vivir con dignidad al mismo tiempo que generan beneficios. Entiendo que algo tan innovador genere dudas razonables, pero para eso estamos, para explicarlo!
    Responder
  5. 5 - Magda

    10 abril 2012 12:32

    Me ha encantado la entrevista y el proyecto. Proponéis una alternativa necesaria que ofrece la oportunidad de materializar una “utopía” que ya reside en la mente de muchas personas.
    Seguro que conseguiréis vuestro objetivo. Muchas felicidades.
    Responder
  6. 6 - Verónica

    11 abril 2012 02:01

    El libre Albedrío se nos a concedido para elejir las infinitas opciones que nos presenta esta vida en este hermoso Planeta… Yo elijo el Entorno Natural!!
    A por ello!!
    Responder
  7. 7 - giovanna

    13 abril 2012 10:22

    Impresionante, me encanta…Es un sueño hecho realidad,,, lo que tanto he imaginado en mi mente y deseaba poco a poco va floreciendo. Mil gracias ;)
    Responder
  8. 8 - yasmin

    15 abril 2012 11:20

    Sorprendida y contenta de que empiece una nueva realidad como este proyecto. Justo el otro día supe de una ecoaldea en Cabo de Gata y me quedé sorprendida con la alta productividad que consiguen y el maravilloso estilo de vida que llevan. Muchas felicidades por hacer real este maravilloso proyecto. Otra realidad es posible, y por fin lo estamos comprobando.
    Responder
  9. 9 - francisco

    27 febrero 2013 19:13

    Es genial.Hace mucho que llevo en mi cabeza un cabio de vida del los sistemas.Los que practicamos actualmente son destructivos y nocivos para el ser humano.Me encantaria participar y ser parte del projecto.Un saludo y a por ello
    Responder
  10. 11 - Olga

    12 noviembre 2013 14:09

    Felicitats pel projecte. Si coneixes d’alguna associacio o projecte similar a França, si et plau, diga-m’ho. Soc una catalana exiliada a la regio Rhône-Alpes i es exactament el tipus d’opcio que estem buscant el meu marit i jo per la nostra familia. En tot cas, estic molt interessada en saber com evoluciona el vostre projecte. Estaré al cas per la vostra pagina web. Molta sort! Olga
    Responder

Responder

(*) Obligario, Tu correo electrónico no será publicado