Adopciones internacionales, amor y responsabilidad: historia de un proceso

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“ADOPTAR NO ES UN ACTO DE CARIDAD […]. Lo que sí es adoptar es un acto de paternidad y maternidad. […] Claro que en nuestras motivaciones está darle una familia a una personita que no la tiene, pero porque queremos ser padres otra vez”

“Antes del derecho de los adultos a tener un hijo, está el derecho de los niños a tener unos padres”

“El que quiere adoptar, tiene que estar dispuesto a querer y cuidar a cualquier niño que se le asigne, igual que se acepta cualquier niño que ha nacido de tu barriga. Lo único que se puede elegir es el rango de edad, si se acepta que tenga alguna o ninguna discapacidad, y si se aceptan grupos de hermanos. El resto (sexo, raza, belleza) tiene que resultarte indiferente”

“En los últimos 10 años ha habido 12.000 adopciones y sólo 72 casos de abandono, y habría que analizar cuántos pertenecen al reciente fenómeno de que muchos padres acuden a los servicios públicos de menores porque no pueden con su hijo adolescente. Unos padres no son más perfectos por ser adoptantes. Lo que sí está claro, es que quien abandone a un hijo adoptado por el motivo de que su hijo simplemente les incordia (que es una de las cosas que todos los niños hacen, y bastante), debe ser igual de condenado que cuando se hace con un hijo biológico”

“UN HIJO ES UN HIJO, independientemente de la sangre que corra por sus venas”
Juanjo, futuro padre adoptante

En un pueblo murciano al pie de la montaña, vive nuestro amigo Juanjo, en un humilde dúplex. Se levanta muy temprano para ir a currar. Pero un día la alegría llegó a su corazón. Papa tiene que partir, surcando el cielo, a otro país.

He empezado este post con una versión más alegre de la canción de la serie de dibujos Marco (de los años ‘70). Y es que en mi casa estamos en estado de buena esperanza. La semana pasada nos llegó ¡por fin! la ansiada asignación de China, y en un mes iremos a por una preciosa niña que ahora tiene 10 meses.

1. EL PROCESO

El proceso empezó hace 7 años, pero la decisión ya la teníamos tomada incluso antes de casarnos. Además de tener hijos biológicos, también queríamos adoptar.

Hay dos maneras de convertirse en padres:

  • Una es crear una vida y criarlo (experimentando un embarazo y la crianza desde el primer día).
  • Otra es adoptar a un niño (una vida) ya nacido que no tiene padres y criarlo (la diferencia es que te pierdes sus primeros meses).

Y nosotros decidimos las dos opciones.

Elegimos adoptar en China por las garantías legales que daban y porque el plazo en aquel momento era corto: un año de papeleo y entrevistas con psicólogos en España, y otro año esperando la asignación de China.

Uno de los requisitos para adoptar en China es ser mayor de 30 años, por lo que empezamos el papeleo cuando yo tenía 29, completando el necesario Certificado de Idoneidad un día después de mi 30 cumpleaños. Es curioso. Muchos veinteañeros ven con temor cumplir los 30, pero yo estaba deseando que llegara el día para poder ser apto para adoptar.

¿Por qué no adoptar en España?
Pues porque tenemos una legislación muy biologista, y si una madre abandonadora, al año de haber dado el niño en adopción le dice al juez que quiere volver a tener al niño, si es una persona sana y con trabajo, automáticamente le quitan el menor a sus padres adoptivos y lo devuelven a la madre biológica. Y tendría que comprobar la ley, pero es posible que esos padres adoptivos ni siquiera tengan derecho a volver a verlo. También hay que decir, que esto ha pasado en muy pocas ocasiones.

Conozco a varios padres de adopción nacional, y hasta que a los 3 años de tenerlo no les conceden la adopción plena, estaban con el miedo de que en cualquier momento se puedan llevar a sus hijos ¡¡legalmente!! Y la peor parte de estos casos no es para los padres, sino el desarraigo que se provoca al niño. Afortunadamente, la ley de adopción nacional está modificándose, confirmando que es mejor dejar un hijo con sus padres adoptivos por el bien niño.

2. LA ESPERA

Un año y medio después de haber tenido un hijo biológico, ya teníamos fecha de entrada de nuestros papeles en China, y en unos 15 meses ya vendría la hermanita (o hermanito).

Pero el plazo de asignación empezó a aumentar. En los foros de adoptantes en internet, donde hablábamos los que teníamos una fecha de entrada de papeles en China parecida, empezaban a haber rumores de que tendríamos que esperar 2 años, y la gente se llevaba las manos a la cabeza. Que si 3 años, y desesperados. Que si se retrasaba por las olimpiadas….
Total, al final hemos esperado 5 años y 10 meses.

Mi caso ha sido mejor que el de otros adoptantes, porque al menos yo tenía en casa dos niños dándome el follón (con tanta espera decidimos tener un segundo hijo, por si acaso cerraban China a la adopción internacional). Pero para los que no pueden tener hijos biológicos la situación es mucho más agobiante. Esta gente, normalmente ha empezado los procesos de adopción después de muchos años deseando tener hijos.

Varios años buscando quedarse embarazada de forma natural, después los amigos te dicen: “pues yo hice tal cosa, y ese mes me quedé embarazada”. Varios años más de pruebas médicas, tratamientos, inseminaciones, hasta que cansados, deciden ser padres mediante la adopción. Para entonces, ya habían pasado 6, 8 ó 10 años. O sea, si ahora se empiezan a buscar niños a los treinta y pico, muchas de estas parejas superan los 40.

En los años ’90, en España el plazo de espera para adopción nacional eran 9 años (después de tanto esperar, ¡¡otros 9 años!!) y la internacional, dependiendo del país, unos 5 años.

3. FAMUR NOS AYUDÓ

Para ayudarnos en el proceso y conocer la realidad de otras familias adoptantes, nos apuntamos a Famur (Asociación de familias adoptantes de Murcia), que nos asesoraron con los primeros papeles, que organizan quedadas para que los niños adoptados se vean con otros que también lo son o no, y que vean que su situación como hijo es totalmente normal y que hay otros como ellos. Nos hemos juntado varias veces en un aeropuerto para dar la bienvenida a las familias socias que venían de otro país de recoger a su hijo, y ahora nos están ayudando con la organización del viaje.

Buscar estos tipos de asociaciones por vuestra zona, porque si vais por libre con la administración pública, podéis ir algo perdidos.

También disponéis de las ECAI (Entidad Colaboradora en Adopción Internacional), y algunos países obligan a adoptar a través de estas ellas, pero el coste muy es superior. En este enlace tenéis más información.

Como en todo, mejor ver varias opciones antes de decidir.

4. LOS HUÉRFANOS EN CHINA

A finales de siglo se firmó el Convenio de La Haya, que sentó las reglas de la adopción internacional, sabiendo los adoptantes que los países que aceptaran este Convenio daban las garantías legales necesarias. China, al igual que EE.UU., nunca suele firmar ningún convenio internacional, sea de lo que sea, pero sus leyes internas dan una gran fiabilidad, incluso mayor que algunos países inscritos en el Convenio de La Haya.

A finales de los ’90 se empezaron a permitir adopciones en China, y como en aquella época estaba en auge la política de hijo único, sucedía lo que todos sabemos desde aquel reportaje de “Los orfanatos de la muerte”, que impactó en los corazones de todo el mundo. No hace falta que lo describa.

Pero no podemos juzgarlos. Deberíamos ponernos en su lugar. ¿Cómo cuidar a 100 niños entre 2 ó 3 cuidadoras, con pocos medios económicos? ¿Cómo atender a un bebé con una enfermedad grave, si no tienes dinero para medicinas, médicos, ni hospital?

Yo pienso que fue la primera vez que a nivel global fuimos conscientes de:

  • Lo que les pasa a los niños desatendidos.
  • Pensar que todos los niños tienen derecho a tener unos padres.
  • Y que si queríamos ampliar la familia, ¿por qué no hacerlo adoptando?

Gracias a los donativos que se pagan al adoptar a un menor en otro país, hoy día en esos orfanatos hay más cuidadoras, más higiene, más alimentos, más abrigo y más medicinas. Y es fácil comprobarlo viendo que conforme van pasando los años, cada vez vienen en mejor estado de salud y con más peso los bebés adoptados.

5. QUÉ ES Y QUÉ NO ES ADOPTAR

Adoptar NO ES un acto de caridad. No es lo mismo que apadrinar un niño del tercer mundo, colaborar con Cruz Roja, Médicos sin fronteras, Morning Tears, etc.

Lo que SÍ ES adoptar es un acto de paternidad y maternidad. La niña que vendrá a nuestra casa será nuestra hija, y como tal la trataremos. Ella NO estará en deuda con nosotros. Sí, es cierto que ahora tendrá unos padres que antes necesitaba y no tenía, pero nosotros también tendremos una hija que deseábamos y no teníamos. Su única obligación es el respeto y amor que debe dar cualquier hijo a unos padres que te quieren y te cuidan.

Por supuesto que nos da pena que en estos momentos no esté en una familia, que habría sido mejor que no la hubieran dejado en la puerta de una comisaría, y que hubieran tenido medios para criarla.

Y claro que en nuestras motivaciones está darle una familia a una personita que no la tiene, pero porque queremos ser padres otra vez. NO vamos a ser mejores personas por adoptar. Seremos todo lo buenas personas que puede ser una familia que quiere y cuida de sus hijos.

6. ANTES DE ADOPTAR, TENDRÁS QUE TENERLO MUY CLARO

Antes del derecho de los adultos a tener un hijo, está el derecho de los niños a tener unos padres.

El que quiere adoptar, tiene que estar dispuesto a querer y cuidar a cualquier niño que se le asigne, igual que se acepta cualquier niño que ha nacido de tu barriga. Lo único que se puede elegir es el rango de edad, si se acepta que tenga alguna o ninguna discapacidad, y si se aceptan grupos de hermanos. El resto (sexo, raza, belleza) tiene que resultarte indiferente. Por ejemplo, como en España hay mucha inmigración, y por su convicción religiosa las extranjeras de Sudamérica y zonas árabes abortan mucho menos, la mayoría de menores nacionales adoptables son de otras razas. Así que el que adopta en España, tiene que saber que lo normal es que no sea blanco caucasiano.

Así que antes de adoptar debes preguntarte, ¿podría querer a un niño que no sea de mi sangre ni de mi raza?

Si tienes dudas, sal a la calle. Acércate a un parque. Mira tanto a los niños blancos como los de otras razas y países. Y si conoces a las madres, diles si te lo dejan coger en brazos, o jugar con ellos. ¿Aceptarías ser padres/madre de un niño con esos rasgos?

Igualmente, mira a jóvenes de 10, de 15, de 20 años. Si adoptas, tu hijo será hará así de grande. ¿Sigues queriendo?

Hay gente con muchos prejuicios, y esos difícilmente cambian. ¿Eres tú uno de ellos? Y si no lo eres, ¿estás dispuesto a soportar esos prejuicios de otra gente?
Cuando lo vieran a tu lado, sabrían que es adoptado. ¿Te importa?
¿Estás dispuesto a aceptar que sea de sexo diferente al esperado?
Si todavía no has cuidado de un bebé, ¿sabes cómo son las noches cuando les están saliendo los dientes o tienen alguna enfermedad molesta (oído, pulmonía, etc)? ¿Estás para esos trotes? ¿Sabes que ese bebé adorable se acabará convirtiendo en un adolescente rebelde?

Y si además tuvieras hijos biológicos, debes tener la convicción moral de que los querrás igual. Este punto es muy importante, porque los niños distinguen perfectamente cuando a algún hermano se le hace de más, de menos o se les da igual amor.

7. ALGUNOS TE JUZGARÁN, Y OTROS TE RECHAZARÁN

Todos los que adoptamos, cuando le hemos dicho a los conocidos o compañeros de trabajo lo que íbamos a hacer, hemos escuchado los mismos debates: “Que si no se quiere igual a alguien de tu sangre que alguien que no lo es”, “que si los genes tiran mucho”, “qué pasa si tiene un carácter difícil”, “que si mira a ver si cuando sea adolescente te suelta: yo no soy tu hija”, incluso que si “está de moda”… ¡¡TONTERÍAS!!.

¿Acaso no quiero a mi esposa, y no es de mi sangre?
¿Acaso no quieres a tus amigos?
¿Acaso no ves cualquier bebé por la calle, y te quedas mirándolo embobado?
Cuando nace el hijo de un amigo, y te deja cogerlo, ¿acaso no sientes la magia que transmite ese bebé en tus brazos?
¿Acaso los adolescentes, sean hijos biológicos o adoptados, no se van a rebelar contra sus padres y les dirán tonterías de todo tipo?
¿Moda? Las modas cambian todos los años, pero mis hijos permanecerán de 20 a 30 años a mi cargo.

Lo que más me enerva, es cuando yo les pregunto:

YO: ¿Es que los hijos biológicos no pueden tener un carácter difícil también?
OTRO: Sí, pero te tienes que aguantar porque es tu hijo.
YO (enfadado): Y ella TAMBIÉN ES MI HIJA.

Es posible que en el propio seno familiar tengas que soportar críticas. Casos como el de una abuela que sentía rechazo porque su hijo fuera a adoptar, y cuando han tenido aquí a la niña, se han comido sus anteriores palabras, abrazando a lo que ella sentía que era: su nueva nieta. En otro caso que me contó un hombre que también adoptó en China, que su hermano le dijo: “esa no es mi sobrina”, a lo que él le contestó: “pues entonces tú tampoco serás mi hermano”.

Es como la historia del padre, el hijo y el burro, que subieran al burro uno, otro, los dos o ninguno, siempre habría alguien que los criticase.

También escucharás historias de abandono de los hijos adoptados. En los últimos 10 años ha habido 12.000 adopciones y sólo 72 casos de abandono, y habría que analizar cuántos pertenecen al reciente fenómeno de que muchos padres acuden a los servicios públicos de menores porque no pueden con su hijo adolescente. Unos padres no son más perfectos por ser adoptantes. Lo que sí está claro, es que quien abandone a un hijo adoptado por el motivo de que su hijo simplemente les incordia (que es una de las cosas que todos los niños hacen, y bastante), debe ser igual de condenado que cuando se hace con un hijo biológico. Por cierto, meter a un hijo de entre 10-18 años a estudiar en un internado “de prestigio” a mí también me parece un acto de abandono, en este caso, un “abandono de guante blanco”.

¿Te he parecido duro preguntándote todo esto?

Pues esto y bastantes cosas más son las que preguntan los Servicios Sociales antes de concederte o no el Certificado de Idoneidad (C.I.). Su misión es clara: confirmar que los solicitantes de adopción entienden lo que eso significa, que los futuros padres no tienen dudas con respecto a todas las implicaciones que conlleva, y que son aptos para ser padres.
Y una vez hecha la adopción, se pasan revisiones periódicas para comprobar que la adopción del niño sea óptima.

Con este artículo he querido:

  • Explicaros que si queréis ser padres, podéis hacerlo adoptando, porque hay muchos niños anhelando una familia.
  • Que si decidís adoptar, que no os guíe la caridad, y sobre todo que no sea capricho, porque ES UNA PERSONA, Y SE CONVERTIRÁ EN VUESTRO HIJO, y un hijo es para siempre. Que lo que os guíe sea el deseo de ser padres, optando por serlo de un niño que no los tiene.
  • Que no es un camino sencillo, explicando algunos de los inconvenientes. Pero ¿acaso es fácil la crianza? (En este blog encontraréis muchos consejos de crianza responsable)
  • Que un hijo es un hijo, independientemente de la sangre que corra por sus venas. Y que padres son los que quieren, cuidan y atienden a su hijo.

Así que después de haberos “dado la charla”, como sabéis los que me habéis leído anteriormente, me gusta hacer los post con final feliz.

8. LA FOTO. YA ES TU HIJA PARA SIEMPRE

A mediados de mayo de 2012, un fisionomista chino tenía en su mesa:

  • Por un lado, la foto de todos los menores que van a ser dados en adopción
  • Por otro lado, los expedientes y fotos de los solicitantes de adopción.

Este hecho no es oficial, pero no puede ser casualidad que casi todos los niños y niñas que vienen se parezcan tanto a uno de los padres o de los hermanos.

Bueno, recapitulando. Esta persona hace de cigüeña, ¿le susurrará al oído algún angelito para que sea precisamente ella la que vaya a mi casa?, y a partir de ese momento esa niña ya es nuestra hija para siempre.

Nosotros estábamos en el otro lado del mundo (España), y no lo sabíamos. Es como cuando una mujer queda encinta, que hasta que 15 días después no se hace el test de embarazo no lo sabe. El 24 de mayo nos confirman que estamos asignados ¡somos padres! Es el único dato que te facilitan. Si estás o no asignado. Es como la rayita rosa del predictor.

Y hace una semana, nos llaman diciendo que ya han recibido el expediente, que podemos pasar a por él. Esperamos nuestro turno … entramos al despacho … mi mujer y yo cogidos de la mano igual que en sus dos partos. Una muchacha nos extiende las fotos: “esta es vuestra hija”. Siento mi cara mojada … estoy llorando. Miro a mi mujer y ella también llora, pero los dos estamos sonriendo. Dejamos de mirarnos porque sólo podemos fijar la vista en las fotos. ¿Acaso hay una sensación igual a la de ver la carita de tu hijo por primera
vez?

Mi corazón empieza a palpitar más rápido. Una niña acaba de hacerme una cirugía, abriendo un huequecito en una ventrícula, pero no me duele. Al contrario, me siento pleno.

Un hijo es un hijo, independientemente de la sangre que corra por sus venas. Lo único que vamos a echar de menos, son esos 10 meses que no ha estado con nosotros.

Dentro de un mes estará en nuestros brazos. Rezo todos los días para que esté bien, para que sepa que aquí hay mucha gente esperándola.

Aguarda, que ya vamos Noelia.

Juanjo

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