La aceleración del tiempo. Revista The Ecologist nº 50

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“El tiempo se acelera. Nos invaden las prisas, las máquinas quedan obsoletas en muy poco tiempo, triunfan las drogas de aceleración, las enfermedades llegan cada vez a edades más tempranas, las parejas se divorcian al poco de casarse, se disparan las muertes que tienen que ver con la velocidad, el infarto es la primera causa de muerte en Occidente, al día le faltan horas incluso para los que están parados, todo es urgencia a nuestro alrededor, triunfa la comida rápida, no hay forma de detener este vértigo. ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Quién está moviendo estos hilos? ¿Es la señal más clara de que UN GRAN CAMBIO DE CICLO CÓSMICO se acerca?

“The Ecologist proclama su revolución aquí, ahora. UNA VIDA AUSTERA, ESPIRITUAL, SENCILLA, RELOCALIZADA, SIN USURA, sin especulación, sin contaminación de ningún tipo, plantándole cara al “ego” y a sus secuelas”

“¿De qué sirve tener café molido a todas horas si no se puede disfrutar del tiempo necesario para tomarlo en paz?”. Esta idea da lugar a muchas reflexiones sobre el sentido de los cambios tecnológicos y el rumbo de la sociedad que analiza la revista The Ecologist nº 50.

Aunque se centran en temas sociales y medioambientales, también recogen la visión maya de los próximos tiempos en una entrevista al chamán Omrael Nortbert: “Desde Hun Ab Kuu llegarán los cambios para nuestra vida y el planeta Tierra (…) que entra en una vibración más fuerte de energías cósmicas cuyo resultado es una aceleración de la vida y del tiempo. Consecuencia de esa aceleración: se activan desarrollos en la tecnología, cambios en nuestra vida diaria y también en nuestra evolución espiritual”.

The Ecologist se vende por 4 euros en numerosos quioscos en España y online, y esta es la editorial y el índice de la edición de julio-agosto-septiembre 2012 que incluye 4 artículos de acceso libre:

EDITORIAL

Realmente, el tiempo se está acelerando, y mucho. O quizás es nuestra percepción la que está cambiando. Pero algo está pasando, eso seguro. Parece que fue ayer cuando nos encontramos unos ecoactivistas para mirar de publicar una revista que enfocara los problemas medioambientales, sanitarios, alimentarios, etc., y las hipotéticas soluciones… desde un prisma de ecología profunda y holístico. A cuatro números por año, más todo el tiempo que pasó hasta que salió el primer número, ya vamos casi por tres lustros. Y parece que fue ayer. Increíble.

Pero es que desde aquel entonces han pasado miles de cosas importantes, además. Cosas que modifican nuestra vida cotidiana de una forma radical. En aquel momento, apenas había móviles y sólo unos pocos conocían la red de redes. La globalización de la usura y de la especulación era una insinuación todavía, amenazante, pero no tan agresiva. Y vivíamos en los tiempos del “café para todos”. Entonces, quien más quien menos cogía su hipoteca y a vivir, que son dos días. Ya en esos años advertíamos de los problemas del derroche, del vivir sin límites, del despilfarro sin conciencia. Nadie nos hizo caso, pero sólo a base de porrazos comprende el hombre…

En estos años, que son menos que el canto de un gallo a escala cósmica, ha crecido el número de guerras y se han multiplicado los desastres naturales. Los que nos tildaban de exagerados por hablar de cambio climático… ya no dicen ni pío. Tampoco se atreven a decir nada ya los que los que creían fuera de tono hablar de las consecuencias medioambientales y sanitarias del uso masivo de pesticidas, del cultivo de transgénicos… En cuanto a otros temas, como el de la energía nuclear, el caso de Fukushima ha ido mucho más allá de nuestras hipótesis. La realidad siempre es capaz de superar las teorías ecologistas, desgraciadamente.

En todos estos años, la práctica totalidad de las revistas en papel afines o similares a la nuestra han desaparecido. Permanecemos como bastión incólume de una forma de vivir y de sentir, más que de pensar, que sigue teniendo seguidores acérrimos al mismo tiempo que crecen la desidia, el caos, la inercia negativa… El mundo se hunde. Las fuerzas regeneradoras crecen mientras los grupos contrainiciáticos y toda su pléyade de aliados, conscientes o no de sus acciones, se apoltronan en sus cúpulas de poder para dirigir nuestro planeta y nuestra especie hacia la debacle más absoluta.

La ecología profunda, que parte de una visión teofánica del mundo, es, como mínimo, uno de los caminos más bellos que conocemos. Pero a esta forma de vivir no sólo le salen enemigos desde la derechona y los poderes fácticos. La izquierda, obsoleta y desorientada, caduca y ciega a los nuevas problemas a los que se enfrenta el mundo, se aferra a una concepción biologista de la vida, pragmática, excluyente y paternalista. Y, al mismo tiempo, la “new age” y su espiritualidad de chirigota siguen causando estragos en espíritus acomodaticios. The Ecologist proclama su revolución aquí, ahora. Una vida austera, espiritual, sencilla, relocalizada, sin usura, sin especulación, sin contaminación de ningún tipo, plantándole cara al “ego” y a sus secuelas. Por mil números más, si Dios quiere.
EcoActivistas

ÍNDICE

La velocidad como apetito del espacio físico, cultural y político
El vértigo de la destrucción
¿Nos afecta la aceleración del tiempo?
Insomnio, un día de 50 horas
El exceso de velocidad nihilista
LA ACELERACIÓN DEL TIEMPO: Las consecuencias de la aceleración
EL VÉRTIGO DE LA TECNOLOGÍA: Las 5 advertencias del cambio tecnológico
EL ESTUPOR DE LA VELOCIDAD: El vértigo del desquiciamiento
OBSOLESCENCIA PROGRAMADA: La muerte prematura de las máquinas
SOCIEDAD: La falta de tiempo
BUDISMO: Reflexiones zen en torno al tiempo. Por Dokushô Villalba
PUEBLOS VERNÁCULOS: Cultivos acelerados contra poblaciones indígenas
INFANCIA: Hiperestimulación infantil
SALUD: Patologías megaaceleradas
FAMILIA: Matrimonio. la era de usar y tirar
ÓBITOS: El gran tabú de Occidente
PENSAMIENTO TRADICIONAL. Omrael Nortbert: “Entraremos en una nueva forma de vida”
FIN DE LOS TIEMPOS: Algo está pasando…
ADICCIONES: Estrés y aceleración. Aprendiendo a parar

Sitio oficial: The Ecologist

En El Blog Alternativo: Números anteriores de The Ecologist

En El Blog Alternativo: “Vivir deprisa no es vivir, sino sobrevivir. Elogio de la lentitud
En El Blog Alternativo: SLOW LIFE: vivir de otra manera es posible
En El Blog Alternativo: Downshifting. Menos trastos y más tiempo y caliad de vida

 
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