El tiempo, el equilibrio, el soltar lo que ya no sirve y las esencias florales

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“Reencontrar el flujo, es encontrarse con uno mismo, darse tiempo para vivir gozando plenamente, y aprendiendo a reparar los errores, si pueden llamarse asi. Una de las causas de interrupción del flujo que produce más estancamiento es la forma en la que establecemos las relaciones, tanto de amistad, pareja, padres, dinero, posesiones, etc.

Hay relaciones que deberíamos haber concluido, pero que la falta de valor hace que las mantengamos, incluso a la hora de morir. NOS CUESTA SOLTAR lo que sabemos que ya no sirve, nos cuesta hacer esos cambios que son imprescindibles si queremos sentir la libertad”
Carmen Romanelli

(Reflexiones de Carmen Romanelli, creadora de las esencias florales Triunidad que representan un salto en la terapia floral y a quien entrevistamos aquí, sobre el miedo al devenir y la importancia del equilibrio)

En el Universo vivimos bajo un orden sin tiempo ni espacio, pero al que llamamos temporalidad. Esa forma de vida está sujeta a cambios constantes a los que llamamos fluir.

Cada ser humano como un universo único, forma parte también de él, creo que las palabras que ahora escribo están ya atascadas en suposiciones sobre el conocimiento que cada ser alberga en su interior, y que solo depende del sistema de creencias que cada uno de nosotros tiene, es decir que repito lo que todos sabemos. Que somos un microcosmos dentro de un macrocosmos. Que cada una de nuestras partículas hasta la más diminuta responde a ese sistema de creencias, que da forma a la materia.

Más allá de esas creencias, hay un  flujo atemporal eterno que trasciende el tiempo y el espacio y que provoca con su movimientos cambios en las estructuras a todos los niveles, y en todas las materias, así ha sido y asi será por que es así que fluye todo en el universo eterno, aportándonos circunstancias para el autoconocimiento.

Cuando ese flujo se estanca, la vida se colapsa, se desordena, la crisis aparece y con ella toda su corte de afiliados a la finitud, como por ejemplo, el miedo a perder el control, el dolor, el sufrimiento o la carencia a la que yo llamo “soledad”, una buena maestra, y mala compañera.

Ante ese desorden los seres humanos tratamos de darle una forma viable, establecemos controles de seguridad, aparecen los guias que conocen herramientas. Disciplinas, técnicas, filosofías, religiosas o politicas, que tratamos de seguir, para reunir el valor necesario para que ese flujo se repare.

Tambien seguimos otras ideas generadas por el poder del miedo, la sugestion del miedo disfraza, de tantas maneras que no reconocemos ya, lo que ha interrumpido el flujo, y para ello necesitamos muchos amuletos para conseguir tener un poco de fe. Un trabajo que nos agota y desvitaliza.

Leemos cada dia millones de informaciones acerca de cómo funciona nuestra mente y como cambiar o hacer que el universo se apiade, escuche nuestras peticiones. Sin embargo, los cambios en el flujo están relacionados con la forma de vida, que continuamente pasa por los ciclos de orden, son inevitables, como inevitables son las estaciones del año, los días, etc.

Los desordenes guardan relación con el tiempo que nos damos para resolver los conflictos.

Volviendo al principio os recordare una frase. La naturaleza posee la SABIDURIA, que el hombre en UNIDAD con ella extrae, de tal manera que naturaleza y hombre son UNO.

Reencontrar el flujo, es encontrarse con uno mismo, darse tiempo para vivir gozando plenamente, y aprendiendo a reparar los errores, si pueden llamarse asi. Una de las causas de interrupción del flujo que produce más estancamiento es la forma en la que establecemos las relaciones, tanto de amistad, pareja, padres, dinero, posesiones, etc. Hay relaciones que deberíamos haber concluido, pero que la falta de valor hace que las mantengamos, incluso a la hora de morir. Nos cuesta soltar lo que sabemos que ya no sirve, nos cuesta hacer esos cambios que son imprescindibles si queremos sentir la libertad.

En la naturaleza podemos encontrar las respuestas, la SABIDURIA ancestral, la memoria ancestral, que se convierte en las  Esencias Triunidad.

La Centaura de Sol por ejemplo, nos aporta su cualidad EL EQUILIBRIO, EL ORDEN.

Nos ayuda a potenciar la Fe, el Valor, además nos ayuda a soltar, a dejar ir, de tal manera que todo es FLUIR.

Carmen Romanelli

En El Blog Alternativo: Artículos sobre las Esencias Triunidad

 

 
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