Uso ecológico y económico del coche. Los viernes de Ecología Cotidiana

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Ecología y economía en el coche

El coche es algo tan arraigado en nuestra sociedad que estamos convencidos de que la vida no es posible sin él. Y hay más ocasiones de las que en un principio nos pudiera parecer en las cuales no es necesario utilizar el automóvil. Los vehículos son una de las principales fuentes de contaminación. Por un lado emiten gases contaminantes al funcionar y, por el otro, se genera una cantidad ingente de materiales a reciclar cuando ya no son aptos para circular. Si unimos lo contaminantes que son los coches al gasto económico tan enorme que suponen (subida imparable del combustible, seguros, revisiones, reparaciones, impuestos, coste del coche, aparcamiento, etc.) entonces urge hacer un uso racional del coche: ecológico y económico.

Transporte público

Deberías plantearte seriamente el uso del transporte público. A menudo escucho razones para no usar el transporte colectivo, principalmente en los desplazamientos diarios al trabajo. Algunas de esas desventajas pueden convertirse en ventajas:

  • “La estación de tren está lejos de mi casa”. Ir desde tu domicilio hasta el tren, el autobús o lo que toque es algo que puedes aprovechar para hacer un poco de ejercicio: ir en bici si la distancia es considerable o ir andando si no lo es tanto.
  • “Si voy en transporte público tardo 20 minutos más que yendo en coche”. Sí, es cierto, pero en el transporte público no tienes que conducir y puedes aprovechar todo el tiempo para otras cosas como, por ejemplo, leer un buen libro.
  • “Con mi coche voy y vengo cuando quiero, algo que no puedo hacer con el autobús”. Pues esto puede tener su parte positiva, porque yendo en transporte público nos tenemos que amoldar a unos horarios y así no estirar la jornada laboral cómo si se tratase de un chicle.

También quiero comentar aquí un inconveniente no resuelto en muchas ciudades a determinadas horas. Se trata de la masifiación y creo que en este tema no se ha hecho lo suficiente. Nuestros gobernantes han preferido crean grandes infraestructuras de cara a la galería y poco utilizadas. A la vez que han descuidado servicios como los trenes de cercanías, usados por muchas personas durante todo el año.

Evita usar el coche… y cualquier otro medio de transporte

Hay situaciones en las que es un auténtico despilfarro usar el coche. Y me refiero al ir a comprar el periódico o al bar por no querer andar cinco minutos. En otras ocasiones no es que te proponga ir andando sino que lo que se puede hacer es no ir. Una de estas opciones es la del teletrabajo.

Todos los trabajos que no necesiten de un contacto directo con personas o con productos son susceptibles de esta modalidad. Es fácil que a tu jefe no le haga mucha gracia eso de no tenerte a la vista, pero puedes convencerle con algunas de las muchas ventajas de teletrabajar (todos los días o solo algunos): menos gastos de recursos en la oficina (electricidad, calefacción, etc.), más conciliación laboral, ahorro de tiempo y dinero en los desplazamientos, etc. En fin, ventajas que son beneficiosas para ambas partes y que favorecen un mejor ambiente laboral.

Compartir coche

Es una pena ver coches circulando ocupados por una o dos personas. Podemos organizarnos para crear un pequeño grupo de vecinos para que cada semana sea uno el encargado de aportar su coche para los desplazamientos comunes. En este sentido hay páginas web que facilitan el conocer a personas con las que compartir coche tanto en desplazamientos diarios como ocasionales. Algunos de estos servicios son: Carpooling (antes Conduzco), Amovens o BlaBlaCar (antes Comuto).

Existen otras modalidades para compartir coche. MovoMovo para alquiler entre particulares o Avancar que permite coger un coche en una zona de la ciudad y dejarlo en otra.

Conducción ecológica

Esta lista te ayudará a conducir de forma más ecológica:

  • Usar adecuadamente las marchas sin llevar demasiado o demasiado poco revolucionado el coche. Lo ideal es ir entre 2.000 y 2.500 rpm en los motores de gasolina y entre 1.500 y 2.000 rpm en los motores diésel.
  • Anticiparse y frenar con el motor, reduciendo marchas.
  • Mantener velocidades constantes al ir de viaje.
  • No ir demasiado deprisa: evitas riesgo de accidentes y multas, consumes menos combustible (a partir de unos 120km/h los consumos crecen exponencialmente)
  • Neumáticos con la presión adecuada y no desgastados más allá de lo recomendado por el fabricante.
  • Realizar los mantenimientos periódicos de cambio de aceite, filtros, etc.
  • Mantener una temperatura interior no demasiado elevada en invierno (lo justo para no pasar frío estando abrigados). En verano es conveniente refrigerar sin abrir las ventanas.
  • No cargar el coche más de lo necesario.
  • Apagar el motor si vas a estar parado más de dos minutos.

Para ampliar información te aconsejo leer estos artículos sobre ahorro con el coche y este otro dedicado a la conducción ecológica.

Elegir coche

Antes de acudir al concesionario deberías plantearte algunas cuestiones:

  • ¿Realmente necesito coche?
  • ¿Hace falta un segundo automóvil en casa?
  • ¿Qué tamaño es el ideal para mis necesidades?
  • ¿Es un motor más eficiente y, por lo tanto, menos contaminante?
  • ¿Se han utilizado materiales reciclados y/o reciclables?
  • ¿Vale la pena que cambie mi viejo auto poco eficiente pero que aún funciona por otro de mayor eficiencia?

Todos los viernes de Ecología Cotidiana

 
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