DESACELERA y comprende primero lo que estás buscando sin parar (sobre las relaciones de pareja)

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desacelera

Por Roser Ventura

Se disparan las alarmas, te asustas, te sientes insegura/o y llena/o de dudas, sabes que algo está ocurriendo entre vosotros. Sin que apenas lo hayas detectado (o quizás si) vas perdiendo el deseo de acercarte, de arroparte con ella/él en la intimidad.

Tu parte humana se siente ofendida, se va cerrando a la comunicación. Descorazonados, os vais agotando y distanciando.

En tu cabeza y en tu cuerpo, desbordados, bullen sentimientos, opiniones, quejas, vacíos no reconocidos. Juicios, con los que vas tejiendo razones que justifiquen tu actitud y que asuman la función de explicar lo que crees sentir: el abandono del otro, la falta de interés, el rechazo, la ausencia y la frustración, sentimientos que son importantes porque forman parte de lo que somos como seres humanos, y son comprensibles. Pero sentirte así significa también que suceden cosas que no has aprendido a interpretar desde el lugar adecuado: “me siento mal”, “me asusta pensar lo que todo este caos puede provocar en mi vida”, “estoy preocupada/o”, “me siento muy triste”, “no consigo dormir por la noche” o “no puedo dejar de llorar”.

Los sentimientos que te embargan son tan reales porque aprendiste a alimentarlos desde niña/o, porque los heredaste como modelos combinados con tus afectos más influyentes, desde las personas más cercanas a ti. Desde ellos has organizado tu sistema de creencias, basado en lo que ellos te enseñaron, el punto de vista desde el que observaban y comprendían la vida. Así de valiosa es la información que es posible des-ocultar del sistema de creencias sobre el que establecemos las opiniones y las interpretaciones que hacemos de la realidad que nos sucede, incluso de lo que atraemos a nuestra vida.

Es necesario descodificar esa información si quieres encontrar alguna solución que resuelva los conflictos y desavenencias que van apareciendo en tu relación, lo que ayuda a conocerte y a comprender lo que te sucede, más aún en una relación de dos, donde se ponen en juego casi todos los aspectos de la vida de cada uno, aspectos que a su vez se transmiten a través de emociones y sentimientos.

Si tus emociones y sentimientos están desordenados -aunque el enamoramiento sea simbólicamente una tregua que nos encanta vivir-, tarde o temprano se reflejará ese desorden en la relación. La naturaleza de los sentimientos es muy poderosa, no debes ignorarla, son parte de ti y de tus arterias emocionales, que necesitan fluir como la sangre en tus venas. Es responsabilidad tuya conocer tus propias vías arteriales, qué significado te están queriendo transmitir, de qué modo están queriendo expresarse dentro de ti, qué necesidades no atendidas te reclaman, e incluso a veces te gritan.

Aunque puede ser relativamente fácil que aprendas a interpretar las señales físicas que los sentimientos y emociones reflejan en tu cuerpo, a veces lo hacen tan discretamente que resulta complicado identificarlas. La mayoría de personas acostumbramos a apegarnos a todo aquello que nos resulta atractivo y agradable, y a escapar o rechazar lo incómodo, molesto y desagradable, y eso reduce drásticamente nuestra paleta emocional y nos convierte en seres desconectados.

Un entrenamiento sencillo y regular -que debe ser activado- te abre un mundo nuevo de posibilidades que ampliarán tu mirada, te ayudarán a detectar las emociones más difíciles de sentir, las que no tienen una respuesta sensorial clara porque aprendiste a huir de ellas y a congelarlas; o bien las que, como la tristeza y la rabia, se manifiestan con más claridad pero quizás no la suficiente como para que tomes las  decisiones que más te benefician.

Darte el permiso de creer en tus sentimientos, darles la bienvenida desde tu ser más auténtico requiere pasar a la acción, abrir el espacio interior donde está todo lo que necesitas saber sobre ti misma/o y tus deseos no satisfechos. Implica saber proporcionarte la nutrición emocional que no tuviste, activar la energía sexual interna para atraer la relación que te complementa, conocer la alegría de tu niña/o interior para ir a rescatarla. Elegir, en síntesis, todas aquellas acciones que te benefician y que te conducen directamente a la plenitud contigo misma/o en todas las áreas de la vida, sea compartiendo una relación, creciendo con tu propia sexualidad, sintiéndote realizada/o en tu actividad laboral,  recibiendo el reconocimiento de tu familia o dejándote alentar por tus amigas/os.

Creces en ti cuando te atreves a descubrir hacia dónde te están conduciendo los sentimientos que no son tuyos y aprendes a distinguirlos de los que sí lo son. Si te llevan directamente a elegir opciones erróneas, a atraer personas equivocadas, a relaciones que te hacen sentir prisionera/o o que agotan tu energía, sabrás que son opciones elegidas desde el lugar equivocado que te conducen a una vía sin salida y te alejan de la felicidad que te mereces. Una de las claves consiste en hacerte las preguntas necesarias. Abrirán tu realidad a nuevas posibilidades y realidades para a continuación detenerte, abrirte al espacio interior, cambiar los pensamientos y conversaciones internas y dejar que los sentimientos respondan. Cuando tú consigues ordenar esto, entonces puedes pasar a la acción, no antes.

Atraes estados de salud y bienestar a tu vida cuando eliges libremente ser tú misma/o. Eres un ser especial, como cada uno lo es en su singularidad, y es urgente que te ames incondicionalmente para poder apreciar la maravilla que eres y elevarte a un nuevo nivel de experiencia. Todo lo que en primera instancia intelectualizas debido al secular bloqueo emocional aprendido desde generaciones, se queda en el plano mental y apenas lo vives, pues tu mente clasifica, elimina, tacha, desconecta del cuerpo, crea ausencia emocional, con lo que toda posibilidad de experiencia genuina y abierta que deje huella en ti  y que te nutra, quedará drásticamente limitada.

Lo sano y natural es experimentar sin que intervenga la mente racional, llevarlo al nivel experiencial: hacer el puente, porque es cruzándolo que empiezan a aparecer nuevas vías no visibles desde la mente. Es entonces cuando tu visión se abre verdaderamente y empiezas a comprender. La mente es útil, sirve para las funciones que sirve y la suya no es sentir, lo que ocurre es que no lo crees y sigues resistiéndote a confiar en el lenguaje emocional, el lenguaje del inconsciente,  el que,  como todos, aprendiste a banalizar e ignorar, lo que nos ha llevado al pensamiento compulsivo y a la mente ruidosa en la que continuamos dormidos.

Entonces, ¿es posible un nuevo nivel experiencial en tus relaciones? Si, es posible.

¿O prefieres seguir defendiendo las creencias desconectadas de tu ser esencial y seguir aferrándote a lo que te resulta imposible cambiar, hagas lo que hagas?

Lo más probable es que creas que lo mejor es evitar el dolor a toda costa porque ya te acostumbraste a la inercia emocional que te insensibiliza para sentirlo. Pero debo decirte que lo que insensibiliza para el dolor, insensibiliza también para el placer y la alegría del presente. Pospones tu felicidad en un ejercicio inútil de autoengaño, creyendo que lo puedes postergar gracias a tu mismo estado de desconexión, pero lo que ocurre es que cuando ese dolor queda sin expresar, lo suprimes o escapas de él, se vuelve tóxico y contamina toda tu experiencia.

Ni el tiempo ni la costumbre calman tu sed de ser amada/o, reconocida/o, amparada/o y protegida/o. Si no fuiste suficientemente nutrida/o emocionalmente seguirás necesitando como adulta/o eso que pediste y que no tuviste, y no será por medio de extravagantes metodologías y complejas cavilaciones que lograrás llenar ese vacío, sino desde el autoconocimiento que te transforma para operar y generar una nueva realidad desde tu interior.

De forma individual y solo a ti te corresponde saber qué es lo que te está pasando para decidir lo que vas a hacer: si quieres seguir en la dependencia, en la independencia, o bien crear un sistema superior donde relacionarte desde la inter-dependencia y la complementariedad.

Roser Ventura
www.roserventura.com

roser ventura
 
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