Despierta tu poeta interior: la vida es aprender, mi naturaleza renacer

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renacer

Decían que no entendían
porqué no me alejé de tus golpes.
Decían que no entendían
porqué no me escapé antes.

¡Déjales!, no sabían
que enfrentaba mis errores.
¡Déjales!, no sabían
que aprendía de puentes y perdones.

Cuando escapas, huyes,
cuando huyes, te evades.
Cuando te evades, repites,
cuando repites, ¡mueres!

Si enfrentas, aprendes,
Si aprendes, creces.
Si creces, te mueves,
Si te mueves, ¡vives!

Dicen que no entienden
porqué he caído en un nuevo amor
Dicen que no entienden
porqué no elijo mejor.

¡Déjales! No saben
que tú eres orilla donde desembarcó mi dolor.
¡Déjales!, no saben
que nunca he amado más y mejor.

Cuando encierras, escondes;
cuando escondes, te encojes.
Cuando te encojes, hundes;
cuando hundes, ¡mueres!

Si amas, mereces;
si mereces, recibes.
Si recibes, te expandes,
si te expandes, ¡vives!

Itziar Azkona

Canta Maldita Nerea, en una de sus canciones: “la respuesta no es la huida, ni que tu alma se quede ahí rendida”. Sea en el amor o en la vida, para mi es importante ver cómo me enfrento a mi parcela de responsabilidad.

Responsabilidad, ¿qué es la responsabilidad? Puede ser oscura palabra que hace referencia a todo lo que se supone que tiene y que se debe hacer. Un peso, una losa, algo que cumplir, algo que acometer, un lugar al que llegar.

Pero puede ser un concepto más lleno de luz y por tanto de esperanza. Responsabilidad no es, un lugar al que llegar, sino más bien un lugar en el que ser y estar. Este momento presente en el que soy lo que soy, consecuencia de lo que fui y, por tanto, semilla de lo que seré.

Responsabilidad es ese momento de lucidez en el que reconozco que todo lo que soy es el resultado de todo lo que fui, por tanto, es todo aquello en lo que tengo parte y arte. Es incómodo y molesto reconocer que soy responsable de cada palo de la vela, de cada disgusto con el otro, de cada desencuentro con la vida. Es más fácil echar la culpa a los demás, pero eso no resuelve, eso ¡no disuelve!

La actitud de responsabilizar a los demás sólo pospone lo inevitable, el hecho de que si al final no nos responsabilizamos de nosotros mismos no elevamos nuestros actos a la consciencia necesaria sobre todo lo que hacemos. No cuidamos, no mimamos, no atendemos y sólo desechamos, juzgamos y despreciamos.

Si de cada instante de la vida logramos enfrentar aquella parte de responsabilidad que nos corresponde viviremos más libres porque no serán los otros los que “hacen” o “dicen”. Pero sobre todo viviremos con mucho más poder porque no serán “los otros” los que actúan para mal, sino que seremos nosotros mismos los que tendremos la capacidad de crear nuestra propia realidad, para bien, para mejor, para algo superior. Y será alcanzar aquello que deseamos, aquello con lo que soñamos y que nada ni nadie nos puede arrebatar.

De cada momento de tristeza, de desasosiego, de desgracia, de perdida, de desencuentro, mira en tu interior, expresa tu dolor, tu rabia, tu ira, tu desamor, pero hazlo consciente de que eres tú quien ha manejado los hilos de la marioneta, quien ha escrito el guión.

Reconoce esa parte, incluso aunque sea tan inconsciente que no puedas ni saber que está o que existe. Y, entonces libera, sea lo que sea. Poco a poco verás con más claridad qué pequeñas miradas, o palabras, acciones u omisiones son las que han intervenido en que lo que acontece a tu alrededor, y poco a poco reconocerás que es más parte de ti de lo que puede parecer en un principio.

Quedarse, de momento, para enfrentar lo que es, es un acto valiente de responsabilidad. Marcharse, después, es seguir adelante con más madurez y con mucho más sentido de la responsabilidad hacia lo que queremos que sea diferente la siguiente vez. Esperar, durante un tiempo, es prepararse para la siguiente fase de la vida con responsabilidad. Arriesgarse, de nuevo, es vivir como si todo fuera un milagro.

 

 ¡Escribe un poema cada día… y tu vida se hará poesía!

 

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AUTORA: Itziar Azkona
Terapeuta y Coach de PNL y New Code por John Grinder
También soy maestra de mi pasado, artesana de mi presente y aprendiz de mi futuro, algo mago merlín, maestra de Reiki, escritora y  educadora para la Felicidad…
Web: http://www.coachingemodus.com/

 
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